jueves, 25 de enero de 2018

Poeta

Un poeta vive
en una casa poética,
una reina la levantó con vida y muerte,
los huesos desnudos de la casa son paredes,
las puertas y ventanas
de la casa son preguntas.


El poeta está enamorado de una mujer poeta,
su corazón está hecho
de los soplos de su corazón,
su aroma es su mundo entero,
la mujer que ama lo engrandece
desde el entorno hasta toda su piel.

Y el poeta la mira como se desata la vida,
como un mediodía se abre
entre calles y abismos,
un horizonte que respira dos nombres
una sombra encendida por amor,
desde la emoción hasta los libros de su vientre.

Poeta de pasos que suenan y suben
desde la tierra cada noche,
huellas que no sienten
piedad por los silencios,
secretos que prefieren siempre las lunas llenas,
poeta al que el otoño defiende.

Piensa el poeta que los sueños son balcones
de paciencia y de promesas,
terraza a prueba
de lo que existe y sin embargo,
una foto sepia abstemia de sangre
una esquina como único acuerdo.

Hombre que mira al cielo
con la certeza de que lo puede hacer de nuevo,
hombre de implacable espejo por más herido y viejo,
será que el poeta tiene
una bruta puntualidad con el dolor,
dolor y amor en el mismo techo para la misma alma.

Y el poeta muere entre lo posible y lo imposible,
y a la tierra deja su cicatriz para el aliento del cielo,
y a la mujer que ama la redundancia de sus palabras,
caricias que hablan
caricias que empiezan
intimidad sin el pretexto del tiempo.

Ya los ojos secos
ya el cuerpo desnudo,
ya los infinitos adoquines de esta red de versos,
y el olvido que no es olvido
como todas las cosas buenas de la vida.
No recuerdo el nombre que tenía.

Título: Poeta

De mí: un poeta escribe siempre desde él,
dedico este poema a Marcela Bricca, la mujer que amo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Poeta

Copyright © Marcelo Roberto Galán Capel

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.