miércoles, 15 de noviembre de 2017

Sé feliz, salvo que digas que no

Pero si dices que sí ¡despierta!
Y dile al reloj que hoy eres importante,
que no hay nada que no puedas tener
porque el día es un regalo,
que en las manos lo tienes todo,
hasta la falta que te hace
crear con inteligencia.

Pero si dices que sí ¡empuja!
Crecer es regocijarse de poder,
que no hay espina que a la rosa la haga menos
que solo se emociona
aquel que grita ¡aquí estoy!
¡Aquí estoy! Soy el escultor de mi obra,
todo lo que me sucede está planeado.

Pero si dices que sí ¡déjalo todo!
Toda la mirada esquiva
hasta el más íntimo recodo,
toda vez que no te levantaste del lodo
todo amor que no expresaste con fuerza,
y deja atrás el perfume sutil de las heridas
y si has muerto sin saberlo ¡vuelve a nacer!

Pero si dices que sí
¡dale gracias a Dios!
La mezquindad te enseñó el silencio,
la caridad corrigió el mal
y aquella sangre se trocó en flor y paz,
y la violenta interna tormenta
se vino rama esquelética.

Pero si dices que sí ¡sueña!
Solo en sueños el otro mundo es de sueños,
solo en sueños los suspiros se desmayan,
solo en sueños la pirueta del bufón
se vuelve mariposa
y un rayo es una escalera luminosa,
y lo negro y lo blanco son brazos del mismo junco.

Pero si dices que sí ¡ama!
Y siente a tu lado la vida
más intensa y más dura
¿qué puede decirte este poeta
para que corras tras las lágrimas del río?
¡Ama como una pluma mensajera y entiende
que las campanas siempre fueron una!

Título: Sé feliz, salvo que digas que no

Marcelo Roberto Galán Capel
Poeta

Copyright © Marcelo Roberto Galán Capel

viernes, 3 de noviembre de 2017

PORQUE ESCRIBO INCONDICIONAL

Cuando invierto en mis pecados
mi mano se alza
dando vida a mis raíces,
como el amor desde los huesos
que se percibe en el dolor,
como una brasa que vibra
tanto en el fuego como en el agua.

Cuando la libertad conduce con cadenas
me imagino un arroyo,
y no importa si las gotas llueven distraídas,
tampoco si el viento sangra
por su propia herida,
si el pensamiento confía en la esperanza
la razón encuentra el nombre justo
que destila la justa palabra.

Cuando nadie se atreve
yo muero de ganas de decir,
y soy la más verdadera de las miradas,
la visión que otros niegan
con un rumor de nostalgia,
el grito que observa y es observado
para que la urgencia sea,
el triunfo y el puesto segundo
en arenas movedizas.

Cuando por las calles vago
soy un junco hecho de versos,
un rayo de luna que solloza en la torre,
un trébol de cuatro hojas
una nueva pasión que inspira,
una corona de espinas
labrada del oro más fino,
las piedras y las hojas son pájaros,
y me acoge su voluntad
como en la tormenta un relámpago.

Cuando no quiero que venga
el destino, soy manantial,
una mano ni afuera ni adentro,
una profunda ola que nunca rompe
miles de voces a cuello sangrante,
un recuerdo de que el mundo existe
y a su existencia grito fiel
como el silencio al puerto.

Cuando prefiero la guerra,
soy un hombre y una mujer
que se van quedando solos poco a poco,
y de esa soledad, supongo,
un pensamiento que busca ser,
una Venus de Milo que espera por sus brazos
un Antonio Machado que va soñando caminos.

Porque escribo entre la política y el amor,
porque escribo incondicional
a lo inolvidable de mi vida
¿quién me puede decir que no tengo
en el cuerpo, clavada a la poesía?

Título: PORQUE ESCRIBO INCONDICIONAL

Marcelo Roberto Galán Capel
Poeta

Copyright © Marcelo Roberto Galán Capel