martes, 17 de octubre de 2017

17

17 otra vez
¡qué grande es esta poesía!
¡Qué maravillosas estas palabras
como un verso continuo en la garganta!
¡Qué libertad más cuidada la de este amor
que aprieta en los brazos, la de este amor
que piensa en el destino para volver a crearlo! 


17 otra vez,
porque somos amantes del verbo inevitable.

Te amo Marcela Bricca 
 
Marcelo Roberto Galán Capel


martes, 10 de octubre de 2017

Cada palabra que escribo

¿Es posible amar a una mujer y a la poesía?
¿Es posible asumir esta división?
La palabra me dice que el deseo
me empuja a escribir y al mismo tiempo me reprime,
ella vive en el punto de mi voz
ella anhela mi vida y me conmueve.

Y sin embargo me creo cada palabra que escribo
porque esa palabra me lanza su mirada,
y a mi voz vuelve primera
y al honor más íntimo,
y al amor frecuente
en mis manos y en mis ojos.

¿Es posible amar a una mujer y a la poesía?
El amor me dice que entre el corazón y
las piedras siempre hay un verso,
un segundo que se mueve hacia mí
hasta revelarse y someterme, ella derriba todos
mis sentidos, ella es un aliento desmedido.

Y sin embargo me creo cada palabra que escribo
porque esa palabra me expone al rostro marcado,
y el dolor me hace pensar en lo humano,
y si alguna vez me supe apartado hoy mi nombre
por su nombre es amado, porque el sueño dura
lo que un instante y yo estoy lleno de instantes.

¿Es posible amar a una mujer y a la poesía?
Yo me salvo sin remedio cuando no entiendo,
y cuando un ángel acaricia mi intelecto
y cuando el mundo procede desde el alma
y la paciencia es la nobleza, ella me mira
por largos momentos cuando se sabe elegida.

Y sin embargo me creo cada palabra que escribo
porque esa palabra me proclama su porfía,
porque me dejo abatir
por la melancolía de la dulzura,
porque en el alma
tengo una llama que delira.

¿Es posible amar a una mujer y a la poesía?
Los ojos hieren mi vista cuando el amor está presente.

Título: Cada palabra que escribo

Marcelo Roberto Galán Capel
Poeta

Copyright © Marcelo Roberto Galán Capel 
 

martes, 3 de octubre de 2017

Nosostros

Nosostros escribe el poeta
¿nosostros? Sí, no sé si lo sabe
pero él recae en su ¿error?
Nosostros: nos – ostros – no somos otros
no soy otro ¿quién soy?

Sé que no puedo cambiar el mundo
pero puedo empezar a cambiarlo,
veo un árbol que no existe
pero está ahí transformándome,
no hay libertad si no honro a mis raíces.

Nosostros está sumergido,
es un símbolo para llegar
¡no hay verdad que pruebe la realidad!
Todo argumento es falso
si está desprovisto de alma.

Una ley moral no se impone
más que por la fuerza del respeto,
todo silencio se admira
si edifica la conciencia,
un niño nunca impide al mundo cambiar.

No existe edad para despertar,
no existe la belleza
ni noción alguna del bien y del mal,
nosostros se convierte en sí mismo
cuando cultiva la sensibilidad.

¿A quién le pertenece el mundo?
¿De quién es el corazón de cada uno?
¿Cuál es la razón de un problema salvo comprender?
Nosostros es una carta de mil interpretaciones,
una inspiración espejo para cambiar.

¡Mira la palabra! Ella toma posesión sin forma,
no tiene color ni aroma y sin embargo
es adentro y alrededor,
nosostros es un comienzo que puede hacerse sangre
pero todo dependerá de la intuición.

¿Quién soy?
Primero debo comprender mi cuerpo,
este tiempo que sucede a través de mí,
yo soy fiel a mi escrito,
nosostros es la duda de mi afirmación.

Aunque pensándolo bien,
quizá no alcanza con descubrir
al que soy,
al que somos,
y solo tengamos que inventarnos.

Título: NOSOSTROS

Marcelo Roberto Galán Capel
Poeta

Copyright © Marcelo Roberto Galán Capel