viernes, 30 de junio de 2017

Primeras palabras

Por primera vez escribo desde tan alto,
así me dicen las estrellas,
el cielo, antes vibrante en el corazón
ahora horizonte que solemne se entrega,
y me repito que el silencio es a fuerza de sueños
y siento a mis venas como un río de mil voces.

Hay un aroma a niebla
convertida en piedra en esta torre,
la sangre sabe a un sol gigante
como ceniza de un naranjal,
y pongo mi mano en mi vientre para sentir el primer día,
el primer torrente de caricias y de estos versos nuevos. 

El firmamento no cambia desde esta altura,
hasta puedo jurar que la luna es un juego
entre gajos de ternura y deseos llenos,
y tengo en mis manos ruinas que reposan de viejos muros,
y tengo pensamientos que se deshojan en flor
con un encanto de pájaros.

Estoy abrazado a todos mis motivos y todas mis valentías,
mi carne se une a mi alma
con un principio de burbujas,
no creo que he parido
siento que por primera vez me levanto del suelo,
no es otro pecho, es el mismo pecho con todo el infinito.

Después de haber clavado esta claridad en mí,
después de este mundo que siento
que se vuelve a abrir como un hijo
con sus ojos grandes de golondrinas,
siento que la lluvia es un aliento en las ventanas,
un mar único sin rival con el alba a su lado.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Poeta

Copyright © Marcelo Roberto Galán Capel