martes, 28 de marzo de 2017

De Miguel Hernández

De Miguel Hernández aprendí
a ser políticamente incorrecto,
a marchar junto a la inocencia
como una fuerza hermana,
a creer en la nostalgia arrugada
de las viejas páginas,
a no usar máscaras,
la luna y el sol
siempre son motivo de batalla.

Por Miguel Hernández acepté
casi toda la poesía de mi sangre,
casi la armadura cómplice de mis heridas
casi la muerte de los cobardes,
soy un vacío cubierto de ausencia
por su victoria,
De Miguel estoy desnudo
de Hernández es mi espada.

Por Miguel Hernández
construí sueños despiertos,
y agiganté la tierra
por la fuerza de mis hijos,
y supe de la vida que me espera más allá
y supe de la ciudad que nunca imaginé,
Miguel allí donde el aire es libre,
Hernández, un sobresalto en mi pensamiento.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Poeta