sábado, 28 de enero de 2017

Dolor

Bienvenido dolor 
si por ti el cielo se rompe en olas 
y yo parpadeo para no despertar, 
bienvenido seas a mi suspiro 
de inoportuno grito, 
a mi cuerpo íntimo 
a mi verso que pregunta por mí 
pero no carga más que un reflejo mío. 

Bienvenido paisaje ardiente de mis manos, 
dolor que vuelve a mí mil veces 
y florece como un tatuaje, 
bienvenido a este corazón 
de palabras y árboles, 
palabras de anchas hojas y aliento fecundo, 
árboles que comienzan 
donde un inmenso azul de sueños.

Bienvenido universo 
para perderte entero, 
insomnio de anhelos 
sin más horizonte que los ojos, 
bienvenido a este nombre 
que habita el olvido, 
a esta ilusión de hilos en la mente 
que comparte el umbral de mis noches. 

Bienvenido y por favor 
apaga la luz cuando llegues 
que en el mañana del ayer dos ángeles me esperan, 
dos cuerpos y a veces dos silencios 
pero siempre raíces frente a frente, 
en la tierra una voz que se detiene en mi boca, 
en lo alto un relámpago 
que se filtra entre mis ramas. 

Bienvenido dolor 
como un silbo de nieve
a mi garganta blanca, 
a mi alma en llamas por el aire, 
que el amor y el dolor 
crecen tras los mismos muros, 
de dolor es mi piel de letras 
de amor es mi paz que mira por las ventanas. 

Marcelo Roberto Galán Capel 
Tinta de Sangre