sábado, 28 de enero de 2017

¡Ay amor!

Un otoño de goce fresco 
para mi herida, 
un gota de sangre 
para el arroyo de mi vida, 
un silencio para la nada 
cuando la brisa es todo, 
un recodo para el sol 
¡ay amor! 

Un recuerdo mudo 
para siempre en la niebla, 
un pedazo de tierra 
con gusto a gracia en la boca, 
una palabra que provoca 
y que se gime sin gesto alguno, 
un mundo para temblar solo 
¡ay amor! 

Un día para el alma 
y nunca para los dedos, 
un florero vacío 
para el hielo y para el filo, 
un lamento en el fuego 
que se trenza como la hierba, 
una tibieza para estar contigo sin ti 
¡ay amor! 

Un hombre ya maduro 
como un pájaro guardando sueños, 
un junco con alas 
como un nudo en el tiempo, 
un corazón que a veces siento 
fuente de mis letras, 
una querencia perfecta que cae 
¡ay amor! 

¡Ay amor de mi verdad que late cerca! 
¡Ay amor de mi inocencia y de mis piedras! 
No te quiero desprendida de mi piel 
te quiero llena, 
llena de mis deseos y nada más 
llena de mi río discreto que quiere ser hoja, 
¡no reposes amor ni en mi sombra! 
Que tu voz me persiga penetrante ¡ay amor! 

Marcelo Roberto Galán Capel 
Tinta de Sangre