lunes, 26 de diciembre de 2016

No voy a decirles Feliz Año

Año viejo 
año nuevo 
la misma vida 
que no es fantasía sino sueño, 
un mundo que no deja de rodar 
y entre ruedos nos da valor, 
una promesa que es fe 
en el presente y es fuente. 

Año viejo 
año nuevo 
el mismo error y la misma confianza 
como un hilo de luz, 
una poesía en el blanco lienzo 
que no se detiene en el tiempo, 
una reflexión para sentir cada tanto 
como un buen amigo. 

Año viejo 
año nuevo 
el mismo deseo sencillo y cotidiano 
pero con los ojos, 
la misma corriente 
mientras el alma duerme, 
como la ley del dharma 
que nos habla de nuestro único talento. 

Año viejo 
año nuevo 
el mismo poder que podemos hacer mejor. 

No voy a decirles Feliz Año ¿qué diferencia hay? Si el espacio no cambia y el tiempo es muy parecido al de ayer, si lo que existe coexiste y la experiencia siempre es hoy y ahora, si el mismo reloj nos examina. Voy a compartir con ustedes mi deseo: Que nos volvamos conciencia única con el paisaje, que el amor sea la verdad última en nuestro corazón, que la misma corriente nos recorra con un mismo hábito, el de reinventarnos como la desnudez del agua. 

No voy a decirles Feliz Año: Que todo fluya así como una hoja y otra hoja y en medio, la idea del viento. 

Marcelo Roberto Galán Capel 
Tinta de Sangre