jueves, 22 de diciembre de 2016

Me llamo poesía

Me llaman poesía, 
porque mi silencio 
me va matando poco a poco, 
porque no encuentro calma 
entre las lágrimas de mi alma, 
porque no hay mar ni cielo 
que pueda llevarme lejos. 

Me llaman poesía, 
porque mientras la lluvia rompe 
yo escucho al viento, 
porque la noche 
me contagia con su cuerpo, 
porque tengo agujeros 
en donde te propongo encontrarnos. 

Me llaman poesía 
porque rezo despacio mis sueños, 
porque con andrajos me visto 
y no tengo miedos, 
porque tengo un solo pensamiento 
que se repite por lo intenso: 
una voz de colores suspendidos y blanco aliento. 

Me llaman poesía, 
porque no te conocí la primera vez 
en el rincón aquel, 
porque me equivoqué: No era esa puerta 
tu puerta sino el poder, 
porque a mí mismo descubrí en el tiempo 
como un arquitecto propio. 

Me llaman poesía, 
porque todas las cosas me avisan 
como un arroyo desbocado, 
porque a la muerte siento en mi espalda 
como un balcón de balcones, 
porque imagino al suelo idéntico al agua: 
Una caricia, una palabra. 

Me llamo poesía, 
tengo mis ojos adentro de mi mirada. 

Marcelo Roberto Galán Capel 
Tinta de Sangre