jueves, 17 de marzo de 2016

La poesía de mis cosas

La poesía de mis cosas
 
Mis palabras no cambian de sentido,
son un infinito que se conjuga,
una vida que un día yo escribí pensando en ti,
sí, pensando en ti segundo a segundo.
 
Escribir es una forma de abrazarte,
una orilla de osadía menos que un azar,
un argumento tan hecho a medida que seguiré preguntando:
¿qué significa este amor más acá y más allá del horizonte?
 
Ser poeta es concentrarme en un cántaro,
dos gotas que sobreviven hartas del suelo,
un náufrago con las llaves del norte,
un hambre disponible sabiendo que tú existes.
 
Mi poema aprovecha el sol,
solo y después pero un mismo rostro,
y yo miro desafiando la claridad, quiero decir con coraje,
mi tiempo es una ventana abierta al árbol nuevo.
 
¡Oh mujer que aromas mi boca!
¡Ay mujer que hacia donde caminas me llevas!
Soy tuyo, eres mía,
a veces no tengo nada pero vengo de ti.
 
Tengo en el pecho papeles caídos
que vienen de mil páginas,
tengo esa demanda en interminables trajes,
soy como esa botella rota navegando entre naves.
 
Eres, te busco desde entonces,
eres y ya te amo como un viento que implanta flores,
si alguna vez muero, viviré de igual manera,
una gota roja en el mar será mi destino.
 
A veces como una moneda te siento,
como la poesía de mis cosas,
y entre sus dos caras
mi alma apretada.
 
Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste
 
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