miércoles, 16 de marzo de 2016

Dime la verdad

Dime la verdad
 
¿Surges del abismo o desciendes del alto?
Una lágrima más no es parte del corazón,
es el corazón y mucho más cuando me miras,
no te puedo esconder mi alma te toca,
no puedo hablarte y nada más, yo cambio de opinión a cada segundo
¿qué puedo decir yo de la poesía?
 
Si vienes te escribiré unos versos
suaves como tu pecho, dulces como tu sonrisa,
si llegas y me acaricias colgado del techo estaré,
como un columpio,
colgado del techo como si un ángel me gustara más que la locura
¿qué puedo decir yo si paso como un arroyo imaginario?
 
Aún no sé por qué escribo,
por qué mis libros se enlazan desordenados teñidos del matiz de mi rostro,
en estas páginas me tienes en tus manos
pero no sólo en estas páginas, me tienes la vida entera,
tú llegas sobre mi carne siempre llegas,
¿qué puertas puedo abrir si a veces me siento un enigma?
 
Nunca es demasiado tarde,
las cosas que no saben partir son como un manantial de versos en la hierba,
si ignoro el por qué por lo menos puedo describir el paisaje que me contempla,
allá lejos las sierras, la divina quietud de las rocas,
acá cerca el gentío que vaga presumido y que no sabe gritar
¿qué puedo yo inspirar si sólo quiero volver a casa y ser parte de ella?
 
¡Escríbeme algo! No sé, no me preguntes,
escríbeme como el agua serena que se roba a la luna,
o quizá como el quebranto de las ramas que sienten la fuerza de los pájaros,
o tal vez como ese silencio ondulado que es tinta de la conciencia,
¡estoy pensativo y tú sobre mi cabeza!
¿Qué puedo decir yo del amor, qué puedo saber que tú no sepas?
 
¡Dichosa tú, en ti estoy guardado!
¡Dichoso yo, entre mis sienes vibra el azul durmiente!
 
Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste
 
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