miércoles, 16 de marzo de 2016

¿De qué trabajan mis horas?

¿De qué trabajan mis horas?
 
Mi amor no necesita alas
necesita echar raíces,
él espera ser un árbol que medita
contagiado de azul, inclinado al viento,
él ansía ser único en cada verso,
mis horas son la misma sed de mi corazón,
mis horas me siembran palabras en los ojos.
 
Mi silencio siempre es un año más,
una obra que late,
una fábrica de sueños que va conmigo muriendo hasta el día final,
el amor que creo es fruto pero también aire,
instante maduro y vena mía,
mis horas provocan que a diario me pierda como un vagabundo sin contorno,
mis horas son dos cuerpos frente a frente y en el medio un océano.
 
Voy por tu cuerpo como por mi piel
¿cómo es posible que te conmueva?
¿Cómo puede mi palabra ser tu lenguaje?
Tu mirada me enciende
entre irme y quedarme siempre dudo,
mis horas son el mismo diluvio de hace ya mucho tiempo,
mis horas cruzan insomnes las letras de tu nombre.
 
No soy nada más que este remoto infinito lleno de nuestros pechos,
este mundo que nace, rima de lo que olvido,
estás intacta como una brisa que se detiene,
un reflejo de mí erigido en mi memoria,
que no estés aquí no impide que te sienta,
mis horas están cerca de ti sin que lo sepas,
mis horas te aguardan, tenemos la misma edad.
 
Mis horas se quedan todas al lado de los libros,
mis horas es de donde escapas sin fuga.
 
Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste
 
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