miércoles, 20 de enero de 2016

De la tetralogía PRIVILEGIO

¡Oh mi amor, mírame!
Como viene la brisa con la noche,
como esa sombra que inunda lenta
y parece aguardar la marea,
mírame sin sobresaltos, redonda y sin final, 
privilegio del ventanal que me contempla.


De la tetralogía PRIVILEGIO