sábado, 17 de octubre de 2015

¡Amor, amor!

¡Amor, amor!

 
¿De dónde vengo? 
No lo sé,
¿de dónde vienes?
Lo ignoro.

En el alma tengo un páramo que me cruza
pero nada dice,
es como una gran región de amor
y nuestros brazos extendidos.

¿Por qué no lloro?
Algunos días lloro sin querer,
¿por que no te digo?
Es que nunca creí encontrarte.

Hora tras hora
mi amor profundo yo te envío,
mis versos a tu corazón
porque tu corazón es el mío.

Que te quiero libre como un arroyo,
que te quiero mía pero también alta,
no tengo sueños o más bien uno:
que no haya necesidad de llamarte porque estás aquí.

¡Amor, amor!
En mis venas siento tu boca,
¡amor, amor!
Decirte es sentir a una muchacha desnuda.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados