martes, 8 de septiembre de 2015

 
La noche de invierno es como un océano,
y nos cubrimos de calor por el solo sabor
de sueños entreabiertos,
es morir la muerte y vivir la mirada,
es compartir la cama, y en un mismo círculo tu vida y la mía.

La noche de invierno es recostarnos sin custodia
o mejor dicho, custodiarnos sin acecho,
es fiebre y la luna en la penumbra,
es alma siguiendo la batalla,
la calma es una excusa, una rama florida.

El invierno en la noche es
convertirlo todo en cascada,
y aprender como sos y quererte,
y que sepas como soy y que me escuches,
y que te quedes en mí sin pretexto para quedarme en vos.

El verso mío es este invierno que te hablará en la mañana,
esta primavera vuelta verano para nuestras manos juntas,
esta estrategia del otoño escribiendo estrofas en el ocaso,
para seguir diciéndote: ¡qué bella eres!
Te amo, ¡enamórate de mí!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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