lunes, 7 de septiembre de 2015

¡Ay luna!

¡Ay luna!

 
¡Ay luna! 
Suena mi voz mientras te pienso,
¡ay luna de mis espacios y de mis versos!
Yo veo de cerca el agua
y tu esencia
y tu olor,
llego a sentir tu amor en mis manos,
es como un fruto abriéndose
que me entrega tu rostro.

Nunca es poco el diálogo,
yo converso a diario con la luna,
yo te busco clara entre los árboles
y tu vigilia me sorprende,
¡ay luna sobre mi pecho!
Cielo toda ella,
¡ay luna de tibias estrellas y lluvia alta!
La luz de mi casa no está sola en mi casa,
desciende hacia mí todo tu amor.

Rendido sobre la cama
me cubro con tus palabras,
y me ilumina una lámpara de suave silencio,
una mirada descuidada,
una barca en mitad de la noche,
una luna desatada acarreando gaviotas,
así te siento, así te espero flor de mi marea y de mi llanto,
así mis párpados abiertos oyen tus pisadas
¡ay luna de blanco mar y enamorada!

Concédeme un sueño,
deja que su luz me trace desde adentro
que se asome como un hermoso regreso,
hoy quiero que aflore real,
que a mis páginas adelante sus labios,
que me recorra el alma con tiempo
como un lento navío,
¡ay luna deja tu pensamiento aquí!
¡Ay luna, ocupa tú su lugar!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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