martes, 8 de septiembre de 2015

 
La noche de invierno es como un océano,
y nos cubrimos de calor por el solo sabor
de sueños entreabiertos,
es morir la muerte y vivir la mirada,
es compartir la cama, y en un mismo círculo tu vida y la mía.

La noche de invierno es recostarnos sin custodia
o mejor dicho, custodiarnos sin acecho,
es fiebre y la luna en la penumbra,
es alma siguiendo la batalla,
la calma es una excusa, una rama florida.

El invierno en la noche es
convertirlo todo en cascada,
y aprender como sos y quererte,
y que sepas como soy y que me escuches,
y que te quedes en mí sin pretexto para quedarme en vos.

El verso mío es este invierno que te hablará en la mañana,
esta primavera vuelta verano para nuestras manos juntas,
esta estrategia del otoño escribiendo estrofas en el ocaso,
para seguir diciéndote: ¡qué bella eres!
Te amo, ¡enamórate de mí!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

DE

DE

 
El otoño nos recoge lentos, 
la tarde es un día que se extiende,
las olas armónicas resisten y persisten,
es como un lado y otro
de un mismo pensar.

El otoño y tú apegada,
y te sientes viajar entre latidos
y lo que fuimos por años se detiene,
y las mariposas revolotean
sobre una hoja en blanco que las mece.

Y el otoño demora el ocaso por vos y por mí,
y el tiempo está hecho de pétalos desatados
desde todas las estrellas,
te lo dije al mediodía: ¡qué bella eres!
El calor de los leños y nos tomando café.

De todas estas horas yo ya lo sé,
vivir contigo es pasar el día entre ondas,
es asombrarme del amor reconociéndote,
es caer en suaves gotas,
¡enamórate de mí!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

RATE

RATE

 
El verano mediodía de tu voz 
me convoca al almuerzo,
estoy de pie junto al sillón y te miro,
¡qué bella eres!
Una nube clara luce infinita y se llena de ti.

Te anuncias simple,
te acercas,
eres como el agua que bordea siempre
las mísmas líneas, en realidad no importa la comida,
importas tú, tus palabras son faros que siempre me rescatan.

El verano de la mesa nos espera,
es como un sol trabajando,
y nos tomamos de las manos resbalando por los ojos,
y nos cubrimos de calma,
como un trébol de cuatro hojas que se sienta.

El verano se arremolina tímido,
más que gemidos nos contemplamos,
nos grabamos en la mirada lo que ya sabemos que está escrito,
somos el silencio del amor sin fin,
¡enamórate de mí!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

ENAMÓ

ENAMÓ

 
Lechosa alba despierta 
la primavera en tu mirada,
y viste tu flor anchas hojas de amor,
son pocas tus palabras primeras,
el sueño es vencido por tu mano y me acaricias.

Me encuentras,
me pides que te crea,
que el cielo alrededor es todo el aliento
y no necesitamos más para amarnos,
primavera de besos fecundos.

Tus brazos son dos fuentes
que lentamente me dan forma,
aguacero de tus labios y yo tendido,
coro de tus ruidos y yo distinto,
primavera, mi tierra se llena de tu frescura.

Tu boca de marea deja en mi boca tu fragancia,
tu verde desencadenado es como la plaza de una estación de tren,
llegas temblor, llegas niebla,
y tus cabellos al viento me convencen de todo,
¡enamórate de mí!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

lunes, 7 de septiembre de 2015

Azul

Azul

 
Parece el mar cuando te miro, 
te pareces al universo entero,
de azul tus ojos en repetidas olas
y azules las mariposas,
mis nubes pensativas
son como manos enlazadas,

azules las mañanas,
azul este verso para decirte.

Parece secreto inundado tu sonrisa
como si estuvieras llena de poesía,
de azules son tus días
con un azul que no se termina,
hay un pájaro azul en mi corazón
como una flor que te mira,

la realidad que yo vivo es suave y azul,
mis brazos son un conforme brillo que se desliza.

Azul tu compañía que divide mi vida
en dos mitades:
el cielo que siempre está aunque lejano,
la penumbra que nada dice pero me ama,
azul la calma con su rumor de fuente,
azul la puerta que si tú me lo pides, dejo abierta.

Como la primera luz,
verde como la lluvia,
como el amarillo que se contempla
reflejado en el agua,
como el rojo cuando la luna dispuesta,
así te amo, azul para mirarte porque es para ti.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Rojo

Rojo

 
Como el otoño 
cuando es sombra y silencio,
como el pensamiento cuando va
de un lado a otro y es hondo,
como las palabras que no se pueden olvidar
y el destino es transparente,
rojo, soplo de las flores salpicadas por el sol.

De rojo,
así mis labios cuando te siento,
así el reposo cuando después del amor y
prefiero tu amor en forma continua,
así mi cama cuando ser poeta no me alcanza
y quisiera tu conquista en mi boca,
noche cubierta de manzanas rojas
donde existes eterna.

Rojo en las ventanas
y en mis sábanas caídas,
rojo en mi sombra
como incansable fuego,
de rojo viste mi voz sobre ti,
de rojo el jardín cuando la luna dispuesta nos ama,
rojas las caricias primeras,
rojas, como las rimas que hoy te escriben.

Roja el alma en mi garganta
que a cada segundo te abarca,
rojo como quien reconoce lo que aún no ha sido,
de rojo y azul investido nuestro cielo enamorado.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Amarillo

Amarillo

 
Como esa muchacha descalza 
húmeda de rocío,
como ese camino que es puente
y besa en la boca con versos en llamas,
corazón que clama,
floración embate de la sangre.

Como tu cabello largamente suave,
como esa brisa que es paisaje,
como el viento perdido en la neblina
que es ruido para algunos, no para mí,
roce que baja al único amor,
secreto de hierba resguardando pájaros.

El amor me dice que eres tú,
te pregunto: ¿eres tú?
Me pides que le responda al poeta
que siempre fuiste y eres y serás,
como esa red que recoge ansiedad,
como ese destello que se contempla reflejado en el agua.

Amarillos son los días que tú peinas,
amarillas son las horas que cortinan la espera,
quizá merezcan el brillo las manos
y los instantes suspendidos en el tiempo,
amarillo el soplo de tus alas abiertas,
de amarillo y rojo, como la pasión cuando cae la tarde.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Verde

Verde

 
Como la primera luz 
aún infantil que la noche aclara,
verde como ese resplandor que te alcanza
cuando tu cuerpo extendido,
verde como el río de tus ojos cuando me piensas.

Verde,
como ese aliento suave y fresco,
como esos besos que reflejan el sol,
como el amor que pide un mundo y de pronto es un mar desnudo,
verde como ese tal vez que se recuerda.

Verde como la lluvia
que bebe agua en las veredas,
verde como ese pecho enfebrecido
que es placer que asciende,
verde que es viento que concierta con las aves.

Verde siempre como silbo entre las arboledas,
verde donde un jadeo es ensueño
y un libro abierto es un tronco,
verde de momentos tendidos que saben a principio,
verde amarillo como hijo de la libertad.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Dos fotografías

Dos fotografías

 
Dos nombres lanzados 
al mismo horizonte,
estoy en ti
y estás en mí
y somos ambos poetas de oficio,
tú estás condenada tantas veces a buscarme,
yo soy prisionero de esa sola sangre entre tus pechos.

Dos sueños como si no tuviesen rostro,
uno que está presente
y nos pretende interminable,
otro que es fuerza ciega,
como una voluntad cargada de heroísmo,
y nuestras dos fotografías casi trágicas,
amor que nos ambiciona sin miedo,
amor que lucha con devoción:
su viento en popa es a toda vela,
no corta el mar sino lo acaricia.

Dos fotografías,
dos estrellas en la misma línea,
dos luces que se convocan,
¡dame tu mano amor!
¡Dame tanto como quieras
y si quieres dame todo!
No quiero otra cosa salvo a ti,
lo demás lo resolverá la vida.

Juntos seremos el rostro
de una nueva primavera,
casa es compañía entendida
y miradas cerca,
porque te amo
mi alma se afirma en mi mirada
y cada día es nuevo,
dos fotografías:
que te amo murmuran las fuentes,
que me amas murmura el cielo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Porque te amo

Porque te amo

 
El ruido se acalla 
y entonces percibo tus latidos,
y mi corazón es un campo
donde te demoras,
¡demórate amor por vos
por mí,
por lo que pudo
por lo que es!
Demórate amor y procura el aire necesario
que reúna nuestras bocas.

Tenía que pasar esto
para empezar nuestra vidas,
para que nuestros brazos giren
a primera vista y seamos un solo cuerpo,
una sola dirección,
una misma voz repitiendo:
me encanta que estés aquí,
¡nunca se acaba lo que no acaba!
Es el amor,
amar es la cercanía de uno mismo.

Porque te amo soy nadador
de superficies y profundidades,
porque te amo vivo desde ayer como una brasa,
mi alma se afirma en mi mirada
y cada día es nuevo,
resulta que esta historia estaba escrita,
¿tú qué dices?
¿Le hizo bien a nuestro corazón la espera?
¿Tú que crees?

Barajando recuerdos me encuentro
con los tuyos y no duele,
tu amor no duele,
desde que te amo me desprendo
en dos fotografías.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Casa

Casa

 
Amor es y también flor, 
es el prado y el valle
y la flauta y el río
y también el puente,
casa es el fuego sigiloso que se enciende
y el agua que nos abraza suavemente en café.

No tengo un jardín oculto,
aquí hay una carta de recomendación
jamás escrita que tiene tu nombre,
aquí no se es rico ni pobre
y por supuesto no hay promesas,
a la mesa los poemas bordean tus sílabas,
casa es compañía entendida
y miradas cerca.

Es ese gesto de la mano que indica,
es esa boca que habla desde siempre
y que tú y yo izamos con esfuerzo desde el alma,
las palabras aquí son dulzura
en medio de una tormenta,
en sus paredes está el otoño,
en su silencio está el invierno,
y el sueño siempre es un sendero que te llama,
para callar largamente y volver a llamarte otra vez.

Casa es la respuesta
cual vez primera,
tu sonrisa
tus ojos
tus manos
y mis sentimientos,
y porque te amo tan alta vida yo espero.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Sombra

Sombra

 
Si hablas con ella 
dile que pasó la noche conmigo,
que estando solo en mi cama
la sentí amanecer en mi silencio,
que todo fue diferente:
mi aliento sintió su peso,
fui su propósito obediente,

dile que vendrán otros días
y juntos seremos el rostro
de una nueva primavera.

Si hablas con ella
dile que me hizo una obra no escrita,
que en mi piel dejó bridas
para volver más hondo
toda vez en cada verso,
que marcharé adonde sea
para contar con su piel una misma historia,
que su voz me sostiene desentendido frente al mar,

dile que en mis ojos
resuena su tiempo y su espacio,
que en las manos la creo toda frescura.

Sombra,
ella ilumina este poema,
ella me despierta, sombra,
ella es un patio de baldosas
y la primera en levantarse.

Su cuerpo me arrastra tras romper
la roca que me ocultaba, pregúntale:
¿estaremos de nuevo en casa?

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Siempre

Siempre

 
Tenme siempre enamorado,
siempre,
la manera en que el amor es verde
es con su primera hoja.

No olvides nunca
unir mis pedazos a tu corazón,
sólo confío en todo lo que fue mío
y tú vienes desde lejos, abrázame siempre.

Que siempre piense en tu piel,
que perdures aquí frente a mis ojos
y también un domingo a la mañana,
quédate siempre.

Que la luz desde el viento hasta el mar
sean todas tus caricias y besos,
que me nombres y me inventes en palabras nuevas,
escríbeme siempre.

Que tus latidos de pan caliente
curven mis ojos y me den más amor,
que no me respondas porque sé que duermes,
suéñame siempre.

Ayer yo te buscaba en enormes silencios,
hoy palidecen las flores si no estás aquí,
mañana contigo es belleza real,
ámame siempre. 

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Mañana

Mañana

 
Tu venida tiene olor 
a ese aire que baja repentino,
a ese temblor adolescente
que cuenta los días,
a esa cama grande a la que nada le falta
porque sé que vendrás mañana en la noche,
a ese ritmo que sólo significa
que habrás de quedarte.

Tu llegada tiene
la decisión de los árboles,
la llave que se derrama
blanca en toda la casa,
las ramas misteriosas
de poesías que son palabras,
las metáforas reducidas a caricias.

Tu arribo tiene el calor
de un amor dormido mañana despierto,
tiene el alba de la primera luz
y ojos de agua,
tiene ese clamor en la espalda
y ese pensamiento de alivio
que cree en la eternidad,
mañana contigo es belleza real,
mañana es la nada del mundo y yo buscándote.

Tu regreso no tiene edad,
tal vez eso es el amor,
un ánimo distinto un día que no se ha perdido.

Pero mañana no es siempre,

s   iempre hay alguien que ama
i   mportante es el corazón
e   res lo que soy
m   i cielo es tu cuerpo
p   or ti suspiro
r   ecuerda que te amo y te amaré
e   n todas partes te oigo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Hoy

Hoy

 
En la pared un niño ha escrito 
una frase que me hace recordarte:
¡palidecen las flores si no estás aquí!
Parecen giratorias esas letras,
tu piel blanca
las flores que no despiertan,
todo habla de ti.

De ti y de ese café
que es refugio de mi bohemia,
de ti y de ese sueño que se rompe en pedazos
cuando te extraño,
¿dónde estás savia?
¿Dónde estás mitad de mi cielo?
¿Dónde el oído que te arrima como un viento
que me busca bien?

Me gusta caminar al azar,
es una mezcla de tiempo conocido
y a la vez un sereno pensar,
es como resbalar sediento entre caracolas
y descubrir tu voz en todo:
estela dispuesta siempre viva.

Aclaro que para mí la lluvia
no es una cosa simple,
llueve cuando te siento mía y mi boca entreabriendo,
llueve cuando fluyes y desciendes por mis labios,
llueve cuando te revelas y tu color está mojado.

Pero hoy no es mañana,

m   iremos más que somos
a   l escuchar tu voz me río, due
ñ   a de mi amor
a   menudo mis labios urgentes
n   o tienes que prometerme la luna
a   dmiro tu alma.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Ayer

Ayer

 
Yo estaba distraído, 
yo contaba las hojas calladas y su crujido,
yo te llamaba con voz desierta,
eco diluído en niebla, amor asomado a un balcón,

yo buscaba tu figura en pinturas,
yo creía reconocerte
en los largos resplandores
de la brisa despeinada,

yo caminaba convencido de ganarle al alma,
ayer yo te buscaba en enormes silencios,
yo hacía el recuento, yo miraba los pasos desnudos
que no esperan comprensión.

Para mí un suspiro no era nada,
aire que nada sabía de palabras,
horas solitarias que el viento impulsaba,
cuerpo hacia una piel que escapaba,

y el amor era un cajón desnudo que batallaba,
un verso heroico que se agitaba,
un umbral ascendiendo a la garganta
adelantándose al incendio,

y el deseo un latido o su ardor,
un fuego desesperado que se consume a sí mismo,
un sauce llorón muy alto, amador,
una flor abierta o cerrada empero enamorada.

No obstante ayer no es hoy,

h   azme llorar con la verdad,
o   jalá estuvieras aquí,
y   o te amo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

La pasión de tus manos

La pasión de tus manos

 
¿Cómo te conoceré cuando te toque? 
Quizá abra mis brazos
y aguarde por tus raíces,
tal vez mi corteza
sea donde estuviste,
y sin decir palabra me entregue
a la pasión de tus manos,
no por haberte encontrado sino por sentir que nazco,
¿cómo te recordaré si tanto tiempo ha pasado?

¿Cómo entenderé lo que tus sueños?
Acaso este viajero prefiera el secreto
de ciertas cosas y descubrirte de a poco,
probablemente te pregunte y me digas
que ignorabas la existencia de un puente,
y entonces para dar fe a este amor
me arroje a la pasión de tus manos,
no por amante sino para confirmarte en mis poemas,
¿cómo te rescataré si eres todas mis letras?

En este oficio mío de escribirte,
en estos versos que caen a ti
toda vez que abres un libro,
en este sencillo acto de amarte yo te elijo
y cual viento te digo: te quiero, y a la pasión de tus manos.

La pasión de tus manos,
esa piel lenta de tiempo verdadero,
ese pelo revuelto,
ese sendero entre ambos
que a veces se escribe en silencio,
la pasión de tu manos,
esa llama roja para toda la vida.

¡Ay de tus cabellos que en gotas se celebran
y provocan a mis dedos!
¡Ay de tus ojos con esa quietud tan parecida
a la sustancia de mi corazón!
¡Ay de tus labios y del amor tuyo y mío!
¡Ay de esta pasión!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

La pasión de tus labios

La pasión de tus labios

 
Quiero estar en tus labios, 
en tu fresco paisaje,
en tu arroyo delicado,
en tu sangre.

Que tus labios me habiten aún soñolientos,
que tu otoño sin tallo me abrace cálido,
que tus letras como un río
sean un color suspendido que aguarda,
que a las dos de la mañana o a las cinco
te de por besarme igual,
que para tus labios
el amor tuyo y mío
sea estar juntos y nada más.

Que tus labios me enseñen tus pasos,
que me cubras incalculable
dejando en mis labios más de nosotros,
que establezcas que el sol nos trepará palpitantes
y seremos como nunca y como siempre,
que me halles en todo lo que estás esperando,
que me ames
que tus labios me perciban a través:
¡podrá mi cuerpo caer pero más podrá la altura!

Quiero irradiar en tu hermosura,
quiero a mi corazón cortar como hojas
y dejar a mi amor abierto,
y que me sientas perdiéndome en el roce
y me reconozcas,
y que para mí no haya más
que tu luna que sangra,
que a tus labios le broten ramas,
que tus labios giman y tú alumbres.

Si tus cabellos son mis deseos hasta el fin del universo,
si tu ojos son esa verdad jadeando como una fuente,
¿qué decir de la pasión de tus manos?

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

La pasión de tus ojos

La pasión de tus ojos

 
De este lado de las ventanas,
el tiempo,
ese aire arrojado mirándome,
esas llaves pequeñas dueñas de un silencio,
esos dos versos solos escritos en un muro,
tus ojos, de todas las distancias la mejor,
tus ojos, esa verdad jadeando como una fuente.

¿Por qué eres flor?
¿Por qué ese color? En tus ojos concibo el cielo,
ese misterio que no admite más ángeles que tú,
esa quietud tan parecida a la sustancia de mi corazón,
esa razón que la fortuna coloca en mi frente,
tus ojos, allí donde la luz,
tus ojos, ese árbol que se mueve y sus hojas cayendo sin cesar.

¿Por qué eres mar?
¿Por qué tu azul?
Una cesta de frutos en mi pecho
es el amor,
es el impulso,
tus ojos, como de ti me habla todo,
tus ojos, a la deriva aquí y allá, oleaje de las mismas calles.

Siempre amanece en el patio de mi casa,
siempre las páginas descalzas son a la misma hora,
la sombra baja porque el beso del sol acompaña,
la luna despierta bajo la lámpara
y tus ojos, tu cuerpo apretado en ese aroma que asciende,
tus ojos, esa primera vez en donde a diario
despierta la huella de tus pies.

Si tus cabellos hacia adentro
y tus ojos a la deriva aquí y allá,
¿qué decir de la pasión de tus labios?

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

La pasión de tus cabellos

La pasión de tus cabellos

 
Tus cabellos son una llama 
en la noche quieta,
un suspiro de lejanas estrellas,
un mar que se desafía
desnudo en las arenas,
alguien me dijo hace poco
que se parecen a mis poemas,

es temblor en las venas tus cabellos,
son tus labios jugando con mi lengua.

Tus cabellos húmedos a mi cuerpo
me sustraen la vida palmo a palmo,
y en gotas se celebran
y provocan a mis dedos
para poder contarlos,
tus cabellos como un polvo arrojado desde un ala,
tus cabellos quedan siempre en mis palabras,

es lo que he pensado siempre de mí tus cabellos,
mis deseos hasta el fin del universo.

Tus cabellos son relámpagos
instantes que no se olvidan,
son esas mil voces al despertar,
relojes que se rechazan escarchados por el fuego,
pájaros escalando al viento,
tus cabellos son miradas que encierran olores,
tus cabellos son un puente hacia el alba,

y en el alma sedientos de realidad mis sueños,
y tus cabellos hacia adentro, y tus cabellos esa lluvia que me devuelve.

Si la pasión de tus cabellos
sabe a rostro embellecido con música,
¿qué decir de la pasión de tus ojos?

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Amor de luna

Amor de luna

 
Cuando tu boca
se va de mi boca
vuelve luna.

A mi amor le cabe la gran prueba,
la mera complacencia de la luna
tras la ventana,
a mi amor no le alcanzan las estrellas,
mis ojos sin tus ojos son un sueño que no cesa,
amor de luna de erizados sentimientos míos,
amor de luna y otros poemas.

En esta noche iluminada estoy abierto a ti,
a tu luz que en mí principia,
tú llevas un naufragio, una sola voz para mi oído,
yo en el rostro cargo con los pájaros de nuestro encuentro,
a esta ronda farola sólo le importa la nostalgia,
amor de luna llena de dulces campanarios,
amor de luna de puro relámpago.

¡Es allí en lo alto donde debe cumplirse mi reflejo!
¡allí donde la vida es a la par!
Sé que me buscas como un recuerdo que rueda,
sé que me esperas asomada al clamor,
luna que dibujas en el cielo ilusiones nuevas,
amor de luna compañera de mi alma tan temprano,
amor de luna que por amarte, te siento más que a mi vida.

¿Hasta cuándo podré mirarte?
¿Hasta cuándo tu medio cuerpo y
mi medio cuerpo serán una tierra interminable?
Amor de luna como el mar en las arenas,
amor de luna, sin ti no hay norte que yo pretenda.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Me dueles luna

Me dueles luna

 
Me duele la luna 
que a mi rostro brilla y desnuda,
la musa de los poemas no escritos
que respondo con un suspiro,
los ríos verdes que marcan
sobre mi piel tus besos,
me duele la luna
que a mis ojos vuela cuando te leo.

Me duele la luna
dentro de mi corazón, diminuta,
y la ternura que pregunta una vez más:
¿por qué mi poesía siempre habla de ti?
¿Por qué te precipitas abrazando
el mundo en un instante?
¿Por qué te miro y eres todo el paisaje?
¿Por qué?

Me duele la luna
en cada herida sin saberlo,
y dar vueltas sobre el silencio
y sentir la piel llena de murmullos,
me duelen esos pequeños agujeros
que trae el viento,
me duele la luna sin tu voz,
es como la mitad de tu cuerpo.

Me duele la luna
cuando lloro sin querer llorar,
cuando la dibujo en un pañuelo,
cuando en mis labios zozobra
para siempre un amor sin un TE AMO,
me duele todo aquello que no sabe durar,
me duele la luna y su misterio,
como esa claridad que duerme en la tormenta.

Me duele la luna
que es recuerdo,
que piensa un poco en mí y desaparece,
¡el amor que siento por ti es tan mirada y tan temblor!
mirada por su forma de luz que cae,
temblor como se abre un cofre a la lluvia,
me duele la luna sin demasiado tiempo,
me duele la luna que no es testigo de nosotros mismos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

¡Ay luna!

¡Ay luna!

 
¡Ay luna! 
Suena mi voz mientras te pienso,
¡ay luna de mis espacios y de mis versos!
Yo veo de cerca el agua
y tu esencia
y tu olor,
llego a sentir tu amor en mis manos,
es como un fruto abriéndose
que me entrega tu rostro.

Nunca es poco el diálogo,
yo converso a diario con la luna,
yo te busco clara entre los árboles
y tu vigilia me sorprende,
¡ay luna sobre mi pecho!
Cielo toda ella,
¡ay luna de tibias estrellas y lluvia alta!
La luz de mi casa no está sola en mi casa,
desciende hacia mí todo tu amor.

Rendido sobre la cama
me cubro con tus palabras,
y me ilumina una lámpara de suave silencio,
una mirada descuidada,
una barca en mitad de la noche,
una luna desatada acarreando gaviotas,
así te siento, así te espero flor de mi marea y de mi llanto,
así mis párpados abiertos oyen tus pisadas
¡ay luna de blanco mar y enamorada!

Concédeme un sueño,
deja que su luz me trace desde adentro
que se asome como un hermoso regreso,
hoy quiero que aflore real,
que a mis páginas adelante sus labios,
que me recorra el alma con tiempo
como un lento navío,
¡ay luna deja tu pensamiento aquí!
¡Ay luna, ocupa tú su lugar!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Luna

Luna

 
Que me recuerdes, 
que escribas pensando en mí,
que te asomes cada noche a la luna
y sientas siempre lo mismo:
que mis manos son
a tu piel tranquila y te habitan.

Que tu cabello tiemble suavemente,
que en cada beso percibas
una palma unitiva a mis labios,
que en un roce cotidiano compruebes
que la luna es el aliento de mi boca,
que desees mi cuerpo como ahora.

Que muy pronto me toques,
que la madera al fuego se torne espejo y puedas mirarme,
que alces tus brazos a los lúcidos ojos de la luna
y encuentres que son mis ojos,
que te calles viendo caer su blanca paz
y a este escritor que no puede escribir una letra sin hallarte.

Que el viento te lleve mi nombre
y que jamás regrese sin ti,
que mi luna se te parezca cada mañana,
quiero encontrarte muchacha en mi almohada
y que toda desnuda descubras mi desnudez como un pájaro,
que decir TE AMO es volver a nacer.

Que no es cosa nueva esta poesía,
que tú eres mi niña victoriosa.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Necesitarnos

Necesitarnos

 
¡Escúchame, mírame! 
Si tú y yo llevamos media vida recorrida,
ya madruga el tiempo
septiembre dura,
necesitarnos sin orgullo ni vanidad es destino,
que el amor cae y luego el día.

Estamos aquí y el amor brilla,
somos un cargamento de sueños,
no necesitamos máscaras para creernos,
el amor nos repite y se muestra firme,
la palabra nos consagra al futuro,
tanto por sí como por el mundo.

Hablemos de algunas cosas:
te brindas en mi interior cada mañana,
me creo a tu alrededor,
al amor no le importa en qué situación nos encontramos,
necesitarnos es ese algo
que simplemente no tiene comparación.

¡Siénteme que al día de hoy escribo para ti!
Para grabar tu nombre en cada uno de los rincones,
para creer en canciones de cuna como quien se enamora,
que necesitarnos es una marejada que resuena,
que necesitarnos es un sol que se desliza proyectando,
que necesitarnos es estirar la cuerda con firmeza.

No necesito el día siguiente,
si tú eres el primer momento desde que te conocí,
no necesito que el amor me diga: la necesitas,
si tú eres la única que me ha hecho sentir,
no necesito que un tercero asevere: se necesitan,
necesitarnos es despertar de tanto pensarte y que escapes a mi lado.

Sin imaginarlo un día te veo donde siempre,
he aprendido a entregarme tanto.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Se necesitan

Se necesitan

 
¿Dónde están? 
Si parece que los años meditan
y el tiempo mentiroso dice que fue ayer,
los días son pequeñas velas encendidas,
la poesía se abraza a espigas
y es como el fuego
o como el mar,
¿dónde están?
En su infinita red se necesitan.

¿Dónde van?
Brotan las estrellas como si llegaran,
mientras el mundo viaja solo
los poemas tienen todos los colores,
los vivaces y extintos, los pasados y los largos,
los acentos son la utopía de los débiles
y ellos son más fuertes,
¿dónde van?
Se convencen con poco, se necesitan.

Las horas y la edad son de pequeños vicios
¿quiénes son?
Sus palabras insisten si ser puente o río,
son los mismos momentos
que los encuentran y los alejan,
de horizonte y de humo son sus ramas
¿quiénes son?
Justo ahí la mano tiembla al escribir
y el mañana no termina, se necesitan.

¿Qué ha cambiado?
No saben si pensar o soñarse,
algo rasga sus imágenes,
un farol sentado desespera mientras los espera para recibir,
¿qué ha cambiado?
Llegan buscando un sabor
¿Qué ha cambiado en el amor?
Hasta ayer los unía la rima
hoy se reconocen y se necesitan.

Como se abre un árbol en brotes,
como el olor de las hojas en la brisa, se necesitan.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

La necesitas

La necesitas

 
Las nubes que en el cielo se hunden 
me despojan del ruido,
me despojan la vista,
es como decir: yo no vine, tú llegaste,
no se supone que debo amarte
yo te amo,
y hago nudos en la tela con palabras verdaderas,
te necesito,
no te pediría un beso si no fuese así.

Cada día el amor gentil
me lo dice abiertamente: la necesitas,
te atraviesa por el medio,
te transforma en verso
es su forma de amar. Te amo más
y no pienses que es raro,
el viento está lleno de promesas por cumplir
y el amor es un tallo,
de mí nace encendida tu rosa final.

¿Qué me darás
si soy el mismo que antes?
¿Cuáles de tus palabras
en mi lugar de siempre?
Te necesito, me haces tu universo
y en mi corazón un candil,
de Tandil es tu cuerpo y mis caricias,
la necesitas, escribe este poeta
que ama a la misma mujer.

Si me preguntas por mi presente
te diré que anoche hicimos el amor,
y nos cambiamos la piel entre silencios
y nos ocupamos de salvarnos,
te necesito, mi amor es semilla más que arado,
me necesitas, tintineo en tu alma con mis hojas en blanco,
no pretendo un amor cobarde que no se atreva al amor,
mi voz ideal es tu voz,
mi eco nunca es de otros.

Adonde acude mi sangre
una nostalgia en trance,
te necesito, camino de un lado a otro buscando las ventanas,
la necesitas, repite el café inclinado sobre la mesa.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Necesito

Necesito

 
Necesito que me enseñes, 
o letras o silencios
o rimas o secretos,
o la voz que supone el abismo,
que nuestros dos pulsos
se extiendan juntos hacia la yema,
que seamos al fin
el mismo sueño.

Necesito participar
como si se desplegase una vela,
y la realidad y la fantasía
fuesen el desconcierto día a día,
poeta de arrugas en la frente,
musa envuelta en tiempo,
que seamos la contención
y el deseo que sacian la vista.

Necesito que me lleves
mientras la lluvia es una boca insuperable,
que me lleves lejos y si el sueño es como dicen,
necesito una vigilia,
la verdad no es ambigua si la mano es cómplice,
un viaje como el nuestro
requiere un amor largo y largo fuego,
que seamos la estación tras los pasos y el destino.

Necesito esa palabra que huele a madrugada,
esa justa palabra que recorre
y sabe de lo que habla,
que dentro de mí seas capaz de apretar mis cambios,
que me toques y me mires como un modo de llamarnos,
aquí hay lugar para los dos,
que seamos tú y yo
lo que ya conocíamos ignorando.

Necesito libros
lápices
hojas en blanco
y todo lo que te nombra,
azul es la sombra que abraza,
mañana es un mar y un desierto,
que seamos los que escuchan
el aliento de los árboles.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Para mi amor

Para mi amor

 
Mi fuego íntimo ondula 
y el silencio es lo que escribo,
tajo de gran amor que me recuesta,
labios de hojas secas,
y mi mano tendida
más que a tu cielo, a ti.

Este espacio te evoca,
las horas se inclinan
las lámparas te alumbran,
y yo te aprieto contra
el pecho y no estás,
sólo quiero repetirte y no estás.

No elijo soñarte,
te sueño porque extraño tu sonrisa,
tu caricia es mi sola palabra de amor: ahora,
ahora quiero que
sobre mis ojos te quedes,
ahora y cerca para volar.

¡Deseo tanto callarte con un beso!
¿Cómo decirte que sin tu cuerpo mi palabra está rendida?
¿Cómo explicarte que te detengo cada noche,
que me duele dejarte?
¿Cómo amarte si es como una herida doble?
Te amo y la brisa gime, te deseo y nunca llegas: pesas como arena.

Para mi amor broto como fuente,
flor de una flor vestida de movimiento,
para mi amor Dios es un río y a sus orillas enredaderas,
me conmueve esa ansiedad, que si quedarse o navegar,
mi intimidad regresa a ti siempre dispuesta
a por un mismo lugar.

Esta es mi forma,
esta es mi vida,
te llamo igual que una campana en su campanario.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Poeta

Poeta

 
Vendrá el amor 
y tendrá tus ojos,
y despertará el sueño de mi alma,
y las olas en calma
ascenderán su vista al cielo,
y los colores del mundo serán todos
este oficio mío de escribir.

Tu poeta,
tu fuego en las letras,
tus horas de vida vegetal como un madero que grita,
bien sabes que mi tiempo arde cuando te pienso,
y entonces voy de la nada a un suspiro,
como si mi cuerpo fuese tu cuerpo
y en el medio un viento que no se escapa.

Amiga, amante, niña,
te consumes y renaces en mi mano,
eres esa mirada que parece arañarlo todo
desde el suelo hasta mis cabellos,
en versos que se murmuran,
en infinitos que se recuerdan,
y un sorbo de lluvia no se demora, nunca se va.

La manera en que una lágrima se desliza,
así mis palabras perduran,
como un arroyo que transcurre sereno,
como un latido que la boca apenas siente,
son estas cosas las de tu amor que me hacen poeta,
un reloj para dos,
una arruga íntima que tengo dentro de mí.

Te oigo,
eres como en noches de tormenta,
tienes momentos blancos
para después asomarte tímida,
y miras de un lado a otro como si pensaras,
y traes el sol de la mañana aún luna,
poeta de fuerza irresistible, poeta.

Te amo,
el hombre que soy se desprende en dos:
flecha de iniciación y dicha,
así este amor, toda la línea.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Mi tiempo

Mi tiempo

 
Es el amor mi tiempo, 
no por transcurrir
sino por tangible en mis palabras,
es el amor un verso continuo
que se desprende de mis libros
y arroja mi cabeza al horizonte.

Es el amor lo que ha sido siempre,
no por repetido
sino por lección infinita,
es el amor en mí la única forma
de mi vida renacida,
y la nodriza natural de la luna.

Es el amor lo que el universo dibuja,
no por el trazo
sino por su opción de imaginar,
es el amor esa hilera que borda siempre
a la misma lámina,
y el tiempo de todos los pájaros en mi garganta.

Es el amor aquí y allá
el deseo de estar presente,
esas voces que al despertar suceden y encienden,
es el amor ese rapto de la mirada
que se desliza hacia adentro,
y de todas las distancias es esa luz que interviene.

Es el amor de nubes gentiles
en completa dependencia,
la respiración que deja de ser poema, septiembre,
es el amor esa corriente que se queda
cada vez menos en los versos,
y esa extraña belleza femenina, distinta y a mi alrededor.

Es el amor el hecho:
estaba vivo ayer y está vivo hoy,
tu rumor yo percibo a través.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Contigo

Contigo

 
Aunque el silencio
piense diferente,
y más pase el tiempo
y tomar café sea una constante,
y los poemas resistan abiertos
volviéndose a menudo
nuestro único abrigo,
contigo, estoy clavado en tu pecho.

Contigo,
soñando el sueño de que
un día podamos volver,
y caminar esparciendo ramajes
y hojas con nuestros pies,
y sentir el verde que desciende
desde el cielo como llorando rocío,
contigo, mi pensamiento en ti.

Contigo,
si bien el destino
no ata nuestros cuerpos,
y toda mi alma está lejos de tus brazos
y me desnudo a diario
en versos no escritos, estoy contigo,
cuando se apagan los gritos
mi voz te llena.

Contigo,
con la boca entreabierta
sin apartarme de tu nombre,
con la palabra justa de lo que somos,
con la certeza que cambiará todo una vez
que se acaben las excusas,
contigo, y tus manos en mis manos
hasta que se extingue la luz.

Contigo,
con las cortinas corridas y en la cama,
con el verbo dispuesto de la piel
cuando el espacio
y la duración no se reducen,
contigo y en la sangre la ebriedad,
estoy contigo lo mismo que antes,
esta vida nos sigue y camina.

Contigo,
incluso cuando el día y la noche
parecen haber pasado, estoy contigo,
quizá para decirte solamente que TE AMO.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Paciencia

Paciencia

 
Sólo con ardiente paciencia
me desnudarás.

No vaciles cuando la noche despierte,
pide un café si así lo quieres y mírame,
que tus ojos proyecten mi cuerpo,
que tu respiración legitime mi aire,
que me retengas diciéndome sin lenguaje,
que me esperes con dos o tres
de mis poemas en tu boca,
no pido nada más.

Y cierra la puerta por dentro,
es el tiempo de nosotros,
deja que un puñado de otoño te alcance
como un mensaje en una botella,
que el amor es infinito,
que nunca es tan entero salvo cuando entrega,
me convences sólo con tu magia,
tus pasos te conducen a la mujer de mi vida.

Hay cosas que se parecen a ti
viendo simplemente tras la ventana,
los sueños
la memoria,
la eternidad de los brazos en primavera,
la luna llena y la pasión que demanda sutileza,
una rosa dice que sí y dice que no,
constelación a veces hombre otras mujer.

Allá y acá un par de párpados,
cartas autobiográficas fundiéndose en un solo nombre,
¡estaremos de nuevo en casa!
La rueda ya ha girado tanto
que es hora de descansar,
es difícl decir esto nada más que con palabras:
te prefiero,
¡cuánto deben aguardar mis labios todavía!

Sólo con ardiente paciencia
empezarás en mi piel,
estoy como a la espera junto al fuego.
si todo vuelve siempre a sus dueños,
entonces es hora de reconocernos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Por el amor

Por el amor

 
Desde aquel día me dejo 
asombrar por el amor,
hasta perder el ritmo de mis pasos.

Estoy de pie
descendiendo mi mano hacia mi boca,
estoy vibrando y tus retratos en desorden,
como aquella vez
en que me dijiste TE AMO,
y sentí que habías vuelto
al centro de mi mundo.

En mi vientre percibo peces,
gritos de amor,
olor intenso a pedazo de sol
y a un hombre que te necesita,
la luna me alumbra sintiendo que ya,
en cualquier instante pudieras surgir,
eres la música de mi esencia.

Ciertas palabras al regalártelas,
son como la primera luz aún infantil,
y un rayo puede doblar el color
de un pétalo hasta humedecerlo,
y el rocío respirarse hasta ocultar la voz,
si las aves son siempre el primer pensamiento
entonces soy un niño que despierta.

Mi pecho blanco me planta alas,
manera extraña la de tu amor
dejando en mi corazón tu brillo,
y un domingo cualquiera de perfecta
plenitud con nuestros hijos,
¡ay amor que fluyes en este verso!
¡Ay amor en mi ánimo distinto!

Puedo abrir todos los poemas
y llenarlos de murmullos,
incluso puedo inaugurar árboles
para hacer un recuento de tu sombra,
el amor no me pertenece
nunca tuve un nombre,
sólo los años pasaron en fila y un día tu mirada en mí.

¡Quién pudiera permanecer tendido
y en dulce gemido colgarse del cielo!
Por el amor soy caudal que vuelve a comenzar,
por el amor soy una sola voz en otra.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Por favor

Por favor

 
Deja por favor de preguntar 
de qué escribo,
si mi piel se volvió río,
si mis ojos llevan tu nombre,
si mi corazón
es poema y silencio
de este amor mariposa,

las horas y las hojas
están distraídas y yo absorto.

Deja por favor de agitarte,
mi cuerpo desnudo y salvaje
mi cabeza sobre la almohada,
mi piso como si estuvieras
y a la mañana,
hoy no quiero bocados de ti,
la palabra que creamos es nada,

verte entrar es salvar el fuego y que me toques
y que me digas.

Deja por favor tu azul
para existir de entre el viento,
quiero que pases las noches y las tardes y los días,
y hasta el invierno y otra vez,
de ese impulso que te guía quiero tu cuerpo,
compañero de mí mismo
detrás de estas paredes celosas,

te amo como un muchacho a una muchacha
para que tú me sigas.

Deja por favor de quedarte atrás y vuela,
el amor provoca amor
el amor recobra olvidos,
y las plantas recién regadas serán saltarinas,
¿quién dijo que la ternura es larga?
Prefiero los instantes arrimados
cuando mis labios buscan bien tus labios,

y me detengo sintiéndote muy cerca,
y caes sin fin como un verso que repito.

Deja por favor que estas dos personas
diferentes se encuentren,
que su perfume abierto sea cartero,
que intercambien retazos sus nostalgias,
si las ciudades se mueven
entonces somos otros
aunque parezcamos los mismos,

si abres un libro no lo abandones,
no sentir es no estar y yo soy tu lector más confiable.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Amo

Amo

 
Amo el silencio de agua 
entre tu boca y mi voz,
y esa intimidad cómplice
entre mis letras y tu sueño,
amo pensarte fina y sentir
que resbalas entre mis dedos,
en soñolientos párpados el alba me espía
cuando aún no es de día,
y tú me abrazas concibiendo mis palabras.

Amo que en mis oídos te detengas,
que desde que me amas
mi casa esté frecuentada por un rojo clima,
y encontrarte en el remolino de mis cabellos,
y que después de escribir tus ojos sean de césped,
que no hay vida o muerte sólo igualdad,
que no hay tiempo sino inmensidad,
que las flores y los pájaros
son el justo amor que aparece.

Amo sentirte llegar como la última frontera,
gigantesca de mar y más bella,
y confundida con el aire y con el cielo
amo que te muevas inocente,
y yo quedarme como ante una vidriera y preguntar:
¿conseguí lo que quería en esta vida?
¿Qué quieres? ¿Me amaste alguna vez?
Que te veré siempre así como un libro de quinientos años,
perseverando en el amor y su misterio.

Amo saberme amado
en un constante ascenso,
y atreverme a la ambigüedad
de creer y equivocarme,
y escribirte con palabras que empiezan
y se van quemando, y leerte páginas en blanco
porque el amor es eso, es deseo,
amo verte así con ese rumor que percibo,
el amor nunca está dicho, es un ramaje donde pasa el viento.

Amo el propósito de amarte,
como una silla en la vereda
bajo una luz muy pálida,
y la voz que se enciende lenta
como el cuerpo de este poeta,
y la lluvia que se descuelga blanda,
que tu amor está en mis labios como una madera de proa,
que tu amor me recorre y me forma,
que amarte es alzar la mano sin perder nunca el roce de tu tacto.

Aquí estoy, con el café de siempre.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Una misma pregunta

Una misma pregunta

 
A la izquierda a la derecha 
¿dónde estás?
Me domina el cielo,
estoy sentado en un dueto,
tu nombre que duplica al horizonte
y al viento calla,
mi nombre de hierba mientras un pájaro
dibuja en ella sus sueños.

Detrás de un tronco o en el tiempo
¿dónde estás?
Las calles son silencio,
estoy parado donde se cruzan las sombras
y mi piel desnuda,
y la puerta abierta,
y miro al día como un pasillo largo,
te siento lenta en mi pecho abierto.

Quizá cansada, tal vez hablando
no te oigo ¿dónde estás?
El ensueño es permanente,
estoy bebiendo café,
un mismo deseo va desde mis ojos a las ventanas,
el espejo no da tu reflejo sino versos,
el amor en mí es un cesto nunca lleno,
a solas o al azar soy la corriente del amor que hay en ti.

Secreta o expresiva en forma de caricias,
femenina ¿dónde estás?
La intimidad de mis párpados es húmeda,
la ternura es de manchas azules
toda vez que te pienso,
mi cuerpo incluso el sol y la luna se abrazan
cuando murmuro TE AMO,
¡ay si pudieras sentir mi alma cuando tiemblo!

Amaneciendo o en la lámpara del cuarto encendida,
o entre mis dedos ¿dónde estás?
Yo sigo el latir de las agujas repitiendo,
mi tiempo va sin pausa a tu tiempo,
fuerte y resbaladizo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Mira

Mira

 
Mira a mi amor 
en tus noches,
si parece ascender de mi piel
a tu infancia,
mira como se para en tu porche de sol
para decirte: aquí estoy,
míralo, es la luz de tu casa
donde las palabras.

Mira la luna a tus pies enamorada,
mira sus labios
cómo se ofrecen a tus labios
en un perfecto equilibrio,
mírala y dime si no sientes
que tú y yo hemos caído,
que contemplamos el mismo mar
y ahí esperándonos, el poema.

Mira a tu pensamiento correr libre,
y a tus días no tener más remedio
y sentir que me amas,
que ves mi cara en todo lugar
como respuesta a nuestro amor,
que no hay rincón,
míralo, todo lo hermoso perdura y no cambia,
un río se parece a la nostalgia, navega obediente.

Sal a tu balcón y mira,
la ciudad a la que amas es mi ciudad
es que mi amor flota siempre,
de tu papel sin límites en mi garganta y yo escribiendo,
mira, tus ojos son mi boca,
tus manos son mi lluvia,
lo que viene del agua es memoria
lo que se va del agua no se puede explicar.

Mira mi amor,
no habrá pupila vacua si tú me miras,
podrán tus ojos extenderme,
el verbo más deseado será ese festín de nubes
de cielo realizado,
y los brazos de fina lira porque tú me miras,
mira, mis años primeros y esta vida son la misma ilusión,
este amor triunfa corpulento otra vez.

Mira,
alguien me ha dicho que el amor me hizo poeta.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Mejor así

Mejor así

 
Tu cabello de oro 
me repite la valentía
de este amor,
cada día es casi siempre una ocasión,
la de mi corazón repentino por un lado,
la de la sangre y la lluvia que no deben separarse,
te pienso en letras y en las cosas
y al pensarte sé quien soy.

Tu cuerpo observador
es el pasado de mis ojos,
el presente de mi piel,
el futuro de mi boca,
cada riachuelo me sabe cielo y es porque estás,
surges valerosa y singular de las ramas deshojadas,
el invierno te inventa y deja en ti la ternura,
y al amarte soy susurro por costumbre.

Ayer eras toda,
hoy eres todo,
el poder de los poemas que escribo
queda en el olvido cuando te amo,
de hambre y de sed a veces me fatigo
para que me rescate una especie de libro,
te amo y mi amor es cualquier rincón en blanco
que yo pago con palabras.

Antes de que fueras mi amada
te sentía ciertamente pero sin nombre,
eran las noches demasiadas
y el universo demasiado entero,
estaba unido, no era menos,
ya te oía como a un verso,
hombre de amor me creía, flor codiciada eras tú,
el amor me armó así de manera fiel.

Me gusta el café silencioso,
siento que le aporta a cada poema,
leo para levantar la mirada,
escribo para buscarte en la rima que sigue,
me interesa más una caricia que tener razón,
yo creo en el amor que no acaba y no empieza,
amor que es imposible sujeto en un espacio,
te amo porque tu amor es más sol y más luna.

Mejor así,
que me entiendas,
el amor en mí es para tenerte cerca.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Regreses

Regreses

 
Y cuando regreses  
seré la prudencia y el abanico,
la luz que en calma se desliza y el abismo,
que ser poeta
son dos caras incesantes,
un sueño y la voz en íntima vigilia,
y me despojes de esta orbe intemporal.

Y existiré llevando la cuenta
de los olvidos que alguna vez supe árboles,
y de los muros a cuyo otro lado
se puede vivir la vida nuevamente,
y de los amaneceres más reales
y menos imaginarios,
y me regreses para recordarme la importancia.

Y regreses sin brújula y liviana,
como la lluvia que bruscamente aclara
y no se pregunta por qué sucede,
el río es agraciado si una barca lo recorre,
el tiempo jamás se pierde,
no cree en la suerte,
la causa del amor es el amor y el poniente.

Y cuando mi palabra te mire infinita,
y regreses de tu viento circular,
y seas el silencio y yo el cristal
y juntos la llave,
el amor tendrá en qué apoyarse,
creer no será necesario,
la vida asumirá el misterio de nuestros brazos implicados.

Y regreses para juntos
caminar por las calles,
para que el amor unánime
huela a tierra mojada,
enamorado estoy, sólo tú eres
y me gustas poética,
tu reloj de arena a veces es un poco humano.

Que regreses como quien busca lo buscado,
otro significado no le reconozco al amor.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Escribo

Escribo

 
La luna, 
sol de mis manos
me acerca el amor,
y el poema es el ojo
que se escruta a sí mismo,
no he tenido nunca la osadía de arrancar
las horas del viejo reloj a por el suelo,
me gusta el silencio,
ese que apunta,
ese que se detiene y sin más
pierde la luz y cae.

El viento
parece un acorazado en mi desvelo,
el amor es como el mar,
se confunde en mis oídos,
y el poema tiene todo para ser nada,
la bohemia y las estrellas,
el presente y el vértigo,
me gusta la mujer que mientras escribo
la siento entre los dedos,
esa piel que es temblor en mi pluma,
esa rima desnuda que se enreda en mis cabellos.

Pido aquí y ahora
al Dios de la memoria el verso propicio,
esa flor que se repite a condición de algo,
me gusta mirarte de cerca
sin dejar de ser brisa,
y el perfume como ráfaga
en los techos de las metáforas,
el amor es ese rostro que sueña
y al soñar se nombra sueño,
ese paisaje con autor cuando levanto la vista,
ese páramo inagotable de mi cuerpo que no te ignora.

Este deseo te sostiene,
labra para enseñar,
es tu manera de estar
y tu nombre que no tiene fin,
el amor es en mí una tormenta cercana,
las letras de los árboles son como un rito privado,
escribo para descansar,
para cerrar los ojos y multiplicar,
para regir curioso el mundo sin gritos,
escribo porque me confundo, no borro porque me atrevo,
tu amor resuena en mí y habla fuerte.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Tandil

Tandil

 
Tandil es un tren detenido 
donde duermen las estrellas,
de cortinaje sus días
desarrugando el cerro,
es un libro florecido de páginas blancas,
en Tandil te espero
y mi cuarto tiembla cuando te pienso.

Tandil es la nueva inocencia
de la rayuela en el patio,
de andar descalzo sus ojos
sabiendo que nada enseña,
es un verso de mil palabras
y un padre nuestro que se olvida,
Tandil es un poeta tirándole piedras al cielo.

En Tandil te extraño
luchando por la idea de verte,
un lugar donde hacer tu piel,
a veces la ansiedad me domina,
es tanto lo que el alma te llama
que me abrazo a la vida como a un espejo,
Tandil es un reflejo: si lo miras te mira.

Si sólo lo lejano perdura,
entonces Tandil está lejos,
lejos de una caricia pero no del camino,
lejos de la vista atrás pero no de mañana,
lejos del corazón de ayer pero no del tiempo que queda,
Tandil es la inmensidad que significa,
es la vuelta de encontrarnos mientras el fuego de la chimenea.

Tandil confía en la verdad que no se sabe,
en pasar sin sombra y sin sueño
como un despertar que avanza,
Tandil es un cristal llevando un farol a su espalda,
el cristal como un relámpago, tu voz esperando,
el farol como una galería, alumbrando gris los muros altos,
Tandil se abre al rosal mientras tu mano me crea.

Si Tandil es aire y fuerza
entonces de piedra es este poema,
sangre que late hasta quedar sin respiración,
poeta quieto y vivo sin olvidarte.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Tu vida, mi vida

Tu vida, mi vida

 
Auténtica 
y de vez en cuando
un nombre de mujer,
así me gusta la voluntad,
penumbra natural que sí cree en Dios,
tiempo apilado en los estantes,
mi ideal es tenderme
sin caminos a elegir.

Reluciente
y arreglarme con poco,
no tengo ambición más que esta
profesión de escritor,
así me gusta el amor,
versos de los que nadie sabe el autor
porque nadie los ha escrito,
a veces pienso que hay estrellas con nuestros nombres.

Reflexivo
y mirándome las manos,
en algún lugar hay dos o tres silencios que esperan,
y mirar lo bello en torno mío
y sentir el sentimiento que mana,
así me gusta tu cara,
un poco de locura
un poco de poesía.

Caminante
y la frontera más allá de la frontera,
poeta que habla de nosotros como de los pájaros,
yo te andaba buscando cuando éramos
pequeños y después,
así me gusta el ayer,
una ola de voz suave y pecho joven,
somos un mismo tiempo que nos acerca.

Soñador,
más cuando la tarde cae y medita el viento,
y te siento en el corazón según cuento,
agua clara que no se acaba,
así me gustan las lágrimas que del alma brotan,
alas de colibrí que tiemblan,
tu vida y mi vida en orden nuevo,
que vengas conmigo, tú y yo somos el amor primero.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Amor

Amor

 
El amor me sabe a una 
jornada que no termina,
ventanas que se abren como calles,
a veces me sorprendo de mi poesía fértil,
el amor sigue estando acá
a pesar de tantos caminos.

No siempre el amor es una
combinación exacta,
y las hojas verdes simplemente brotan,
hay días en que tengo que dibujar tu figura
con la fuerza viva de mi voz,
y te miro como el sol entre la lluvia.

Nadie hace nada y es amado,
el silencio en el amor
es un espacio de voces gemelas,
y el pensar brota ingrávido y de pronto
tu mano en su espalda,
y te sorprendes por el contacto y no entiendes por qué te llama.

El amor es milagro y poeta
del corazón que aguarda,
pájaro que gorjea
y tú ves el pájaro y yo el vuelo,
no te ven mis ojos en flor,
es este amor de dos que nos sueña.

El amor es en mi cuerpo
camino y ribera,
y en tu cuerpo es aire
que se respira blanco,
si la dicha de habitarte es escribir,
entonces este amor es de brasas de luz y de vida.

¡Ay amor que siempre fuiste
lo que mi mano sentía!
¡Ay amor a resguardo de días de ventisca!
Dile que la elijo sin preguntar qué me ofrece,
que podría decir tanto,
que el campo es verde todavía.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Gota

Gota

 
Soy una gota que no tiene 
una respuesta razonable,
te pienso y es como salir a caminar
por las noches vestido de fiesta,
te miro y eres mi lenguaje,
mi voz se llena de aromas
y entonces la poesía.

Soy una gota desnuda sobre el pecho
cuando te escucho,
te sueño y es como un tren
que va dejando humo hacia su terminal,
te hablo y el cielo se vuelve tu pelo,
y tu piel mi deseo de poderosas raíces
pero liberado para abrazarte blanca.

Soy una gota ¿cómo te lo digo?
Que nunca se funde,
una rama larga que aflora en los ojos
cuando te encuentro,
las tardes se ensanchan cuando te nombro
y es como si viniera de golpe un mundo,
imagino que el tiempo sólo es si te amo.

Soy una gota en palabras,
una mano compuesta de sentidos
que escapan de la quietud,
una madera cual vela para un largo viaje,
el paisaje es ancla cuando yo vibro tocándote,
de tu nombre nunca estoy seguro,
no tengo idea del por qué.

Soy una gota que empieza
donde empiezas tú también,
un brote reciente como algo apenas dicho,
un río que nadando nunca se ahoga,
como las hojas en otoño ni verdes ni rojas,
un color parejo y sin puntas,
yo no sé lo que me desvela pero tú estás recubriéndolo todo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Florecita pequeña

Florecita pequeña

 
Y si el sol se oculta
permanece tímida,
que el silencio sea la dicha.

Calla amor las palabras
que la pasión centellea,
tiembla corazón
que tu inmensidad es abanico,
que la luz del ocaso es suspiro,
que la boca invoca al beso,
¡ay amor dame un beso más!

Hay tantas cosas que aún no tienen nombre,
los ojos limpios al fin,
las horas que no pasan,
la voz cuyo eco resuena,
la mar que no tiene pausa sino lluvia,
permanece amor como un navío errante,
me gusta ser navegante sin viso de puerto.

Y si una rosa sangra,
óyela respirar.

Una niña me regalo una vez una florecita pequeña,
me dijo que era para mí y la dejó en mis dedos,
pensé en aquel momento en lo fugaz del tiempo,
en un simple pétalo como un clamor brutal,
y me dije: el amor es simple,
es la forma precisa del pulso de la vida,
es ese fuego que arde y ese agua que enfría,
el amor es suave y sin esfuerzo.

No preguntes por qué te amo,
no puedo responderte,
soy feliz en el albor,
es dulce el aire cuando me escribes,
es escaso todo el tiempo y tengo celos,
y pienso que aún faltan tardes
y noches y mañanas para verte,
sé que te amo porque tengo apretado
junto a mi corazón un pájaro,
y hay días que lo siento caminar en mi alma.

Nuestro amor es un puente
de pasos rojos,
y la florecita despierta por momentos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Bienvenida

Bienvenida

 
Te amo
en voz pausada,
todo en mí te reclama,
estoy enamorado.

Del silencio al ruido
me agito en poemas,
aquí mi confesión:
me estremezco a tu solo impulso.

Suavemente
te siento y me inclino,
soy una cascada que te contempla,
es tenaz este amor.

La luna me retrata
cada noche cual hombre,
un rayo que resbala así como un suspiro
buscando esa brisa en quien confía.

Mi corazón es de tu sangre toda,
como gota de miel, como leño solo,
para nosotros este amor es un cantar
que nos cruza la vida.

Yo soy un vagabundo,
un eco sin escudo y por alas un sentimiento,
mi placer es tu encuentro,
en mi alma tu perfume peregrina.

Convencido estoy que te merezco
en la morada mía,
que dejes de ser pasajera y permanezcas en este poeta,
en estos versos vibra nuestra edad primera.

Hoy tengo el empeño de levantarte en sueños porque es preciso,
hoy siento que mi voz te repite apuntando a mañana,
ya no te busco inquieto, estás cerca de casa,
adiós tierno rumor, bienvenida amor mío.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Mi amor empieza

Mi amor empieza

 
Me consagro a estos versos,
a sentirlos despacio,
a encontrarte entre la tinta y el blanco
conforme me desnudo,
es tan profundo mi amor
que a veces lo anticipo,
de tu vida soy mitad, identidad,
mis poemas se sobrescriben.

Mi amor empieza por llamarte,
mi voz se juzga bienaventurada por ti.
amante y viajero, ambos te esperan,
el amante sediento
mereciendo gozar tus ojos,
el viajero con tu encanto en el rostro,
amarte es el precio de lo visible
mientras la vida es como una ligera corriente.

Primero lo que mi corazón quiere,
los pájaros muy alto encarnando el verde,
después lo que mi alma presume,
que tú te asomas a mi balcón bella de luces
y en medio de la seducción,
este acuerdo de las rimas
que se renuevan en victorioso aliento,
arrebatado y caudaloso río con que el amor nos hace.

Sonoras mis letras,
se sientan, se mecen, parecen mariposas,
ondas que se increpan entre las sierras
allá lejos y mis ventanas,
flechas como campos extendidos
y de tenue brisa el silencio,
y tú que me hablas arrancándome el deseo sangriento,
y tú que ardes y agitas mi inspiración.

Ahota te ves o más bien te veo
¡asombroso amor!
Mi mano te recibe despertando.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

A fuerza del deseo

A fuerza del deseo

 
Eres hermosa,
por tu amor encierro al sol,
y la luna es un surco en la mar
devorada por las olas,
eres llama en mi nombre
y yo te gozo.

Eres pluma
que me da lo suficiente,
tus palabras largas
son mi pincel más diestro,
eres sombra y resplandor ajustada a mí,
no estoy solo.

Eres como nadie
y de alas altivas,
donde quiera que estés
tu voz es nueva,
todo en ti es indicio de que has llegado,
te impones a fuerza del deseo.

Eres sendero
de humilde merecimiento,
labras las horas descubriendo al mundo,
mi gusto es tuyo, mi mano es tu pulso,
eres mis ojos sin celos y con elección,
tú repartes tus dones a mi porción de cielo.

Soy uno solo y dividido y es por ti,
de tu amor estoy lleno,
eres mi papel en la arena dejando testimonio
de un amor convencido,
mi vida airosa imitando a las aves,
estoy enamorado de ti con la bella suerte de envejecer a tu lado.

Eres esa rosa
que despierta a la primera hora,
¡tan cerca está mi boca de tu aliento!
Mi amor,
más que admirarte
me suspendo tiernamente en tus sentidos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Un poco

Un poco

 
Quédate aunque sea un poco,
quiero sentirte con los ojos,
que sepas que no te olvido
que te imagino audaz
inspirando mi acento,
quédate y carga mis manos con caricias,
sin ti me duele hasta el silencio.

Yo sólo soy un hombre,
mírame un poco,
quiero asaltar tu cintura con mis dedos,
y palparte entre la boca y la pasión
como a un torrente de agua,
mírame como a las rocas y a los pájaros,
salir de mí es buscarme en tu existencia.

Abre la puerta y vámonos un poco,
que los sueños despierten sin saberlo,
y que los rumores defiendan
el naufragio de las cosas,
tú y yo no necesitamos mucho:
la lluvia, las estrellas, el principio, nuestros cuerpos,
vámonos, este tiempo es de amor y está hecho de infinito.

No vaciles, versa conmigo un poco,
escribir es cerrar la mirada
y dejar que una profunda luz hiera la piel,
estar desnudo y descubrir,
vivir como si fuera la primera vez
en el último segundo,
versa en mí, mi corazón te sabe desde antes.

Preciosa flor
ven a soñar un poco,
la vida nos inventa en su constante movimiento,
del amor estamos prendidos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

No hay otra manera

No hay otra manera

 
Te amo. 
No puedo sacar mis ojos
de los árboles en flor,
vivo en un segundo piso a la calle,
y a veces siento desde el balcón
que un gran espejo viene hacia mí,
y a la hora de siempre tu voz
se oye otra vez,
y ambos estamos convencidos
de esta hermosa seguridad.

Te amo.
El saber que hace mucho tiempo
aleja la casualidad,
el mismo cielo es el principio
pero abierto a la mitad,
y los dos somos más que un libro,
su continuación,
mientras la luna líquida se prepara
en letras que se anuncian,
y somos hasta las palabras desnudas.

Te amo.
El silencio es el deseo
y el amor rompe,
y caen los velos y en lo profundo
de mi corazón te escucho,
tú y yo somos un mismo lugar en el mundo,
nuestra conducta coincide,
al final de cuentas
todo lo que necesitó la poesía
fue que el amor nos hubiera enterado.

Te amo.
En todas partes te siento,
como si se me ocurriera cerrar el paraguas
antes que deje de llover, te observo,
estás llena de ojos de nuestros sueños,
te deseo, como un arcoiris encima de la ventana
cuando te pienso,
¿cuántas palabras existirán para nombrarte?
No hay otra manera que escribir y tú leyendo
mientras llegas.

Te amo.
Y acortando la distancia de un amor inevitable.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Más amor

Más amor

 
El sol avanza con sus manos delante 
y eso no me detiene,
veo abrirse y esconderse cada instante,
y me alcanza el viento
de todas las miradas
y todas las voces en sólo una,
y me preguntas de qué escribo:
yo escribo de ti.

Te veo y mi piel se recorta
en el corazón de este poema,
estás fija como con clavos
a la rima que te anuncia,
hasta que el velo se rasga
y surge la noche y me pides más amor,
sintiéndote cerca
sintiéndome ya.

Te hundes para entrar
en el rocío de la pasión,
hasta crear la desnudez más visible
igual que yo te respiro,
a mi lado tu voz me habla y es silencio,
gaviotas diminutas arañando el regreso,
eres erótica, allí tus húmedas ramas,
eres misterio, yo no te recuerdo el tiempo me distrae.

Más amor es estar
dispuesto y confiar sin tregua,
es nacer lentamente,
desesperadamente,
es compartir hasta el hueso,
la lluvia no contiene sino ráfagas, gritos de amor,
no se ama sin rastros,
entonces es posible estar en un sitio y en otro lugar también.

¿Ves lo que pasa?
Me amas y me pierdo,
y me convierto en río rojo por ti.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados