lunes, 10 de agosto de 2015

Para verte

Para verte

 
Para verte surgir 
miro la penumbra,
la lluvia titubea
y el cielo enrojece,
¡qué extraño es el árbol
cuando uno está solo!
Parece borrarse todo
mientras hondamente te respiro.

De ojos grandes y humedecidos
me acerco a las ventanas,
como una fuente susurrante
de tiempo nuevo,
¿lo sientes tú también?
Para verte
la memoria de mi amor
te busca en rostros conocidos.

Entre los muros donde estoy
me siento algo más y algo menos,
soy como una voz de junco al viento,
sueño y poesía de cada verso
que tiende a ser fruto,
para verte
tanto la noche como el día
son un río solo donde confluimos.

Así lleno hora tras hora
para sentirme a tu lado,
en ocasiones, la hoja en blanco y pensativa
parece impulsada por un instinto
ajeno a mis manos,
para verte
aprendo a sentir el calor de tus labios,
con la primera sonrisa imagino tu ansioso corazón.

Cuando se ciega el atardecer
siento que tu amor me encuentra,
que me concedes más que una mirada
que te quedas,
para verme
no necesitas montañas,
tú llenas todas mis fuerzas
con una pasión devoradora.

Para verte veo palidecer el oro
y despertarse la luna.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados