miércoles, 19 de agosto de 2015

La palabra

La palabra

 
Tengo una claridad que me desnuda 
y parezco estar al borde de lo que callo,
voltear la cara contra la pared
no es un camino,
abro los labios para ver tu rostro
y me queda tan sólo la palabra.

Así te veo
así te encuentro,
así te reconozco,
perfumada de sol y frescor
de pasos infinitos,
y los estorninos se inclinan.

¡Quédense aquí!
¡Háganse el uno con el otro
y dejen que el día se vuelva noche!
No vacilen, sean libres,
que las grietas no estén
que nada empañe - así habló el amor.

Veo los dados del tiempo rodar,
y el deseo de amarte es casi un hábito,
nunca es triste el buscarte con las manos,
todos los días mi cuerpo
es tu piel blanca capaz de soñar y despertar,
¡estás tan cerca que la vista de mi amor es el alba!

Aquí te comprendo,
donde tienes más lugar,
aquí descifro las cosas por entero
y entonces descubro que la razón es infinita,
que las alas son el cielo y el infierno de la vida que te escribo,
eres como las olas que se pierden en las olas del mismo mar.

Mi palabra es todo y nada,
como Sísifo cuya piedra rueda una y otra vez,
un pintor minucioso que espera viajar,
una silla en la terraza aguardando por Dios,
el amor une mis líneas cual pensamiento,
es una misma cicatriz por donde vagan todos mis sentidos.

Que te amo no es ninguna novedad,
si anda mi voz en vértigo voraz
a por tu sombra por calles interminables.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados