miércoles, 5 de agosto de 2015

Justicia poética

Justicia poética

 
La luna nada sabe 
que yo prolongo su presencia,
la enredo en mi marcha,
yo te encuentro en su río de plata,
hay nubes blancas interminables,
hay vientos cuya fragancia
es una muchacha simple
como las flores de un sauce.

Tú y yo somos los dos extremos
de un mismo corazón,
y en la mitad un farol
de una noche a veces larga,
nos amamos desde distintos lugares,
como todo un día de lluvia al pie de la ventana,
a veces este amor es tan profundo
que no se puede escribir.

Cuando te pienso descanso mi mejilla en mi mano,
entonces tu amor llega a mis sueños,
es como un sabor que suena bajo estos tejados,
y mis dedos abriendo una carta,
palabra por palabra así el vuelo de tus aves,
como calles y veredas sin pisadas,
y tu amor regresa a casa,
así como me poso sobre una hoja de papel.

Me maravilla encontrarnos otra vez,
es como las aguas
de un largo río
colmando nuestra mirada,
mil kilómetros de un suspiro,
como querer pintar una mano
que se abre y se cierra,
fácil es amarte, este amor es justicia poética.

La luna llena aún resplandece allá arriba,
yo digo que sí.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados