miércoles, 5 de agosto de 2015

Dictadura

Dictadura

 
La dictadura es un tren sin detenerse,
estaciones que se desvanecen
de lámparas y botellas rotas,
cadáveres por doquier,
es la ausencia y la presencia,
sonido de realeza que se derrumba,
es eso que empuja
si escribir lo bueno o lo malvado,
verdad alegórica tan necesaria
en la marcha del mundo.

Los enemigos son,
los que dicen de amor estar reunidos
pero tienen muertos y heridos,
y banderas caídas
y asesinos,
la dictadura no pide castigo, castiga,
es esa orden sobre la justicia,
embajadores de terrible cueva,
jamás es la sangre suya
es la sangre nuestra.

Ellos se multiplican
aunque miles de voces murmuren,
para ellos el día es tan intenso como la noche,
no invocan nombres en vano, acusan,
no importa si América o España
ellos sujetan la misma espada,
llena de llanto y ciega,
de metal y madera sus estrellas.

Siempre está rodeada de agua combatiente,
ella es aire temible
donde todo parece invierno,
su firmeza atraviesa
sus espinas son cabellera,
la dictadura es cárcel
es armadura,
la dictadura es implacable estatua
de estatura gris.

Ellos están detrás,
suben como enredando,
son un río de raíces
de cenizas y gritos,
dictadores en barcas de orgullo
sembrando miedos,
dictadores
¿cuánto encierran?
¿Cuánto martillo?

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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