miércoles, 29 de julio de 2015

Tormenta

Tormenta

 
En Tandil llueve, 
la tormenta no sabe si
retirarse o encontrarse
con los árboles pintados de gotas,
el día parece de remiendos,
espejos pequeños de agua
maquillando las calles
y las ventanas empañadas,
hay montones de nubes
y tu voz estremeciéndome.

Me tocas silenciosamente,
tu mirada es una suavidad que se estira
como mi inspiración,
una poesía pura entre nosotros
cual torrente de tus ojos a mis labios,
una vida sobre el césped
una flor hacia el viento,
y el aire quieto de tus sueños
me prolonga,
me penetra,
en Tandil llueve y la tormenta vacila
bordando los cielos blancos.

Un aroma a desnudez me refugia,
es como una respuesta cotidiana,
el tiempo apoya su espalda húmeda
limpiando mi cara
y una mujer clara
parada sobre un puente,
su imagen no me suelta,
en Tandil llueve,
la tormenta me despierta como si fueras tú
buscándote en mis palabras.

Si no es un verso que sea un suspiro,
si no es un grito que este poeta sepa
que tú cuelgas del otoño,
que tu alma es el color de los frutos,
que tu boca es esa saeta de luz,
la tormenta está sobre este papel
en rebeldes e intemporales líneas,
en Tandil llueve,
son lágrimas
es vida,
es tu amor.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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