lunes, 6 de julio de 2015

No tengo nombre

No tengo nombre

 
No lo necesito, 
para ver el mundo
un grano de arena me basta,
para brincar al camino
con el amanecer me alcanza,
soy una corriente silenciosa
durante la noche,
soy un niño interminable durante el día,

si el árbol mueve algunas hojas
mis manos quedan establecidas,

no tengo nombre,
mis sueños recogen mis lágrimas
y me vuelvo un mar a tu alrededor.

Creo en el amor,
mi edad se consume de él
y el deseo vibra en mi sangre
como nubes cambiantes en el inmenso cielo,
soy en un papel blanco su punto negro,
soy ese verso que no anhela
escribirse a si mismo,

no encierro a la alegría soy su aleteo,
no envidio las ropas sino el corazón,

no tengo nombre,
creo en el amor,
acuérdate cuando tomé tu mano
y entre los dos las flores fueron un aprendizaje.

No sé si el silencio
es un impulso de una frase,
no sé si lo que me corresponde
existe en alguien,
simplemente amo las cosas bellas
y recuerdo el despertar
y me estremece una mirada,

soy una casa frecuentada,
soy una puerta jamás cerrada con llave
soy de colores que se mezclan,

no tengo nombre
y no sé de silencios,
lo que escribo tiene pulso de fuego
y altura de precipicio.

Mi primer pensamiento al pensarte
es tu boca,
la comisura de tu sonrisa
el tiempo de tus labios,
el beso hacia donde miras
como abiertas siempre tus ventanas,
lo que dices robándome el alma
lo que dejas en mí al apoyarte en mi pecho,

soy ese viento que si se hubiera perdido
sería tu mejor paseo,
soy ese otro que arriba y abajo es azul,
soy lo que oyen las aguas y de nuevo el amor,

no tengo nombre
y no hay nada que entender,
se supone que soy escritor,
a mí el amor me cae como gotas
como caen las estrellas,

no tengo nombre,
tan lejos como puedes ver ahí estoy.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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