jueves, 2 de julio de 2015

Las heridas valen la pena

Las heridas valen la pena

 
Las heridas vienen de la fortaleza 
y valen la pena,

vale la pena el fuego
que nos convierte en llama
y el abismo que nos muestra la paz,
y la inmensidad de los sueños
cuando parece que la soledad nos condena,

valen la pena,
las heridas tienen que quedarse
son un puente,
una alarma inocente
que insiste en prepararnos,
sucede a veces que las heridas nos derrotan
pero la noche siempre pasa,
y el amor está de pie hasta el alma.

Las heridas existen
dondequiera,

vale la pena querer
aunque no nos quieran,
vale la pena el amor aunque duela,
por más que los pájaros emigren
y yo ya no los tenga,
por más que te reclame
y el mundo me responda con nostalgia
y la ausencia sea inevitable,

valen la pena,
las heridas vienen de nosotros
no de más lejos,
las heridas no están ni bien ni mal
son entendimiento,
una ola sola que incita a las demás olas
y es naufragio si la dejas,
un espacio mayor
que es profundo y principio,
las heridas son el manto del amor
y su tormenta.

Las heridas son el golpe
de una puerta,

vale la pena el silencio
que calla la lengua,
vale la pena la pobreza
si acaba con la hipocresía,
el precipicio y las zanjas
y el amor en la distancia,
y caer como una gota inacabable,

valen la pena,
las heridas cumplen años
si las quieres,
las palabras muerden
si las alimentas,
los pensamientos en tu frente
te pretenden y someten
si los haces tu siembra,
las heridas parecen una planta dormida
pero sólo parecen,

y valen la pena,
si en la saliva te dejan el corazón y la sangre,
si tienes una voz enardecida,
si combates la vida
si en la garganta te nacen poemas,
las heridas valen la pena.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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