jueves, 2 de julio de 2015

Desde aquel día

Desde aquel día

 
Y vi al amor como dos manos 
en el perfil de la ventana,
lo vi que buscaba sin rumbo
como la noche cuando
se entrega a la sombra,
lo vi como a los sueños
sumiendo sus sentidos en pasiones,
lo vi y hasta rozó mi cuerpo,

desde aquel día de su piel estoy preso.

Y vi a la inquietud
hacer un nido
como un viento tibio busca su templo,
la vi estirada entre las horas y el deseo,
la vi en silencio quizá a la espera
de un habitante,
de un momento,
la vi como el atardecer húmedo
que se lee en los libros,

desde aquel día la siento
como a los ojos que se confiesan.

Y vi a ese vientre lleno de agua
que es la lluvia,
lo vi en medio de la lujuria
pidiéndole a mi tinta algunos versos,
lo vi haciéndome responsable
de sus secretos en manantial,
de su erguida soledad,
de sus brazos a distancia
que a veces me cuesta narrar,
lo vi como un racimo del cielo,

desde aquel día veo su larga cabellera
enredada en mis espejos.

Y vi a ese surco que es mi voz
en las raíces de tu recuerdo,
lo vi desnudándose por el agujero
que suelen dejar las palabras,
lo vi entre llantos y pausas
incapaz de llegar a tiempo,
lo vi al cerrar los labios
como un simple ingenuo,

desde aquel día el amor
además de escritor me hizo hombre.

Y vi a mi cama despertar
sobre sus propias huellas,
la vi entre hojas acumuladas
como en un naufragio de inocencia,
la vi con sus manos abiertas
y en su pecho una mujer: eras tú,
esa flor
ese amor
esa consecuencia,

desde aquel día el afuera es adentro
y yo te amo respirar,

¡desde aquel día sólo me alcanza estar despierto,
tu amor me llama!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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