miércoles, 29 de julio de 2015

Tengo

Tengo

 
Tengo en las manos 
un fuego palpitante por todos lados,
en la boca un círculo claro,
es tu nombre,
en la mirada un arte atrevido,
es tu cuerpo,
tengo en mis sueños tu suave sonrisa
que me escribe.

Tu mirada me retiene
con su suave andar de pasos fuertes,
sólo algunas veces tu silencio
cubre mi cielo y pienso:
ayer está muy lejos,
mi corazón es el tiempo,
la puesta de sol es una
bandada de gaviotas largamente,
tengo la luz de la luna
sobre la mar y te espero.

No creo en las casualidades,
pero toda vez que contemplo el crepúsculo
el viento se posa,
es como si un poema se detuviera
entre el cielo y la tierra,
como si en mis párpados
se aquietaran tus párpados
y juntos miráramos el universo,
tuyo mi verde tan abierto,
mía el agua de tus olas.

Estoy encantado con el nido
que tengo en mi ventana,
un par de pájaros me han elegido como casa,
tengo muy cerca la pureza de sus alas,
su sencillo vuelo que imagino
deja en todo mi suelo
papelitos entusiasmados,
tengo tu amor sonoro en mi cama,
tengo tu espacio en todos mis instantes,
tengo la vida que me corresponde
cuando escribo pensando en ti.

Tú diriges mi pluma también,
yo te miro de reojo con ternura entre estas líneas.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Estoy

Estoy

 
Estoy sentado mirando, 
las ropas no me conforman,
como los pájaros
preparo las ramas de mis abrazos
para ti que te amo tanto.

Mi casa es mi refugio,
el silencio está a la deriva,
alojado en el cuerpo
siento tu rostro
y el amor sigue ligero.

Me desnudo vistiendo tus colores,
un río de fuego me convierte en luna,
ebrio de tus ojos
y del deseo y el ser,
me siento una planta temprana en tu vida.

Mi balcón brilla,
el tiempo es un espacio
causado por mis pies,
estoy entre prometer y encontrar la razón del verbo,
yo te amo en movimiento.

Desde que te amo todo es diferente
a lo de siempre,
mis manos dejan una grieta para tus manos,
mis labios empapados y profundos,
mi aliento a largo plazo.

Estoy convencido de que tu piel
va a encontrar una manera,
la de un amor sin fin entregado a la locura,
la de un pensar sinuoso entre sábanas,
la de nuestros sueños persistiendo en la utopía.

Mi palabra te refleja,
no miento si digo que amarte es un poema
prolongado de las olas a lo largo del mar,
a tu lado van de acuerdo
mis sentimientos convergentes,

y eso es todo,
¡estoy enamorado de ti!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Tormenta

Tormenta

 
En Tandil llueve, 
la tormenta no sabe si
retirarse o encontrarse
con los árboles pintados de gotas,
el día parece de remiendos,
espejos pequeños de agua
maquillando las calles
y las ventanas empañadas,
hay montones de nubes
y tu voz estremeciéndome.

Me tocas silenciosamente,
tu mirada es una suavidad que se estira
como mi inspiración,
una poesía pura entre nosotros
cual torrente de tus ojos a mis labios,
una vida sobre el césped
una flor hacia el viento,
y el aire quieto de tus sueños
me prolonga,
me penetra,
en Tandil llueve y la tormenta vacila
bordando los cielos blancos.

Un aroma a desnudez me refugia,
es como una respuesta cotidiana,
el tiempo apoya su espalda húmeda
limpiando mi cara
y una mujer clara
parada sobre un puente,
su imagen no me suelta,
en Tandil llueve,
la tormenta me despierta como si fueras tú
buscándote en mis palabras.

Si no es un verso que sea un suspiro,
si no es un grito que este poeta sepa
que tú cuelgas del otoño,
que tu alma es el color de los frutos,
que tu boca es esa saeta de luz,
la tormenta está sobre este papel
en rebeldes e intemporales líneas,
en Tandil llueve,
son lágrimas
es vida,
es tu amor.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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lunes, 27 de julio de 2015

Mujer natural

Mujer natural

 
¿Has visto alguna vez la lluvia? 
Ese delgado tiempo
que brilla fuerte,
ese círculo que corre rápido
y a la vez despacio,
esa respuesta que quiere saber
pero no hay pregunta,

tú me la recuerdas
cuando la luna de tu piel se eleva,
cuando tomas mi vida como una
corriente alborotada y me pides
¡no te vayas!

¿Has visto ese campo lejos de casa?
Esa cruz verde que parece
pasear entre trenes,
esa mano caminante
que siempre regresa
a la imaginación,
esa estación gigante como una puerta
proporcionando magia,

tú me lo recuerdas
cuando a la mañana caminas descalza,
cuando tu pasión es una mezcla
de humildad y de emoción,
cuando en silencio me abrazas.

¿Has visto ese fuego que jamás se apaga?
Esa fiebre húmeda que parece
los caminos tomar,
que mira siempre a punto de caer,
que es como una cuerda
desde el sol hasta que se pone,

tú me lo recuerdas
cuando tu verdad encanta al punto de gritar,
cuando observas mi nombre
y tus pies en un agua poco profunda de mar,
cuando tomas una piedra y la haces saltar,
cuando tu amor se encarga de mí
y siento que vuelvo.

¿Has visto que el mundo se consume
cuando estamos juntos?
Tú y yo formamos algo,
nuestros ojos son a nuestra manera,
estamos pegados al suelo
pero tenemos alas,
sentimos caballos salvajes
en el corazón,

tú, ese cielo que me hace dar cuenta
que te extraño de un modo
que no puedo explicar,
tú, mi mujer natural.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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El amor

El amor

 
Me siguen tus ojos
y yo me siento un niño, el amor
de todas mis pasiones
es la más fuerte,
me ataca
me mira perfectamente,
me escucha,
me habla siempre con un dejo
de locura,
es mi cosa ideal
que cree en imposibles,
el otoño y la primavera
brotando al mismo tiempo en mi pecho.

El amor
de todos mis silencios
es mi punto,
ese preámbulo
lleno de espíritu,
cauce clavado en un aire reciente,
sonámbulo de sueños transparentes,
sólo paso minutos escribiéndote
y miles de horas pensando en ti,
mi amor es un eterno insatisfecho
que busca razones para nunca dejar de amarte.

El amor
es un par de alas dadas al alma
para que pueda comprometerse ante Dios,
es un episodio mucho mejor
que la obra entera,
un peldaño y después otro
y otro más,
como una llovizna que cae
pero jamás desborda,
yo te siento el fervor de mi aliento blasonado
como en cadena momentos y palomas,
mi amor es un claro deseo
ahogado en el rocío de tu nombre.

El amor
siempre es la primera vez,
no sabe de supuestos,
es eso al despertar que agradeces,
eso que se concreta y no es verbo,
y yo te beso en la infinita melodía del silencio,
para fugarnos en un libro
para escaparnos mejor en un poema,
no podría amarte más
tal vez en otra paz,
pero para eso debo conquistar el azul.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Tres mundos

Tres mundos

 
Este amor nos compromete 
a tres mundos:
el alma
los sueños
la realidad,
somos los capítulos de todo
nuestro camino
y ahora andamos despacio, juntos,
respiramos profundo,
lento.

Sentimos en el alma un suspiro,
pedacitos de cielo caído,
los sueños son un retazo de sol
en un todo embriagador,
la realidad nos piensa
nos espera
en poemas sin rima ni métrica.

El amor cuenta infinidad de historias
de personas que no se encuentran,
nosotros hacemos la diferencia,
estamos llenos de caricias nuevas,
de palabras y entrega,
de primeras y segundas apuestas
todas sinceras,
y nuestros tres mundos:

un alma que alivia,
sueños a los que les basta una sonrisa
para la vida entera,
una realidad que por amor nos aferra.

Somos silencio interior
donde se callan todas las voces,
el tiempo constante
de los colores que se oyen
y flotan sin parar,
el amor nos da sentido,
es como un soplo de viento aplicado al universo,

un alma a veces azul desprendida de tus ojos,
unos sueños y el verso que los atrapa,
una realidad semilla de labios invisibles.

Nuestro amor tienes tres mundos
y un solo lugar de origen,
se arrulla de las aves
se llena de verdes,
nos reconoce,
aire que nos invade a diario
desde la noche hasta el ocaso.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Somos

Somos

 
Bien sabido es 
que el pasado nos pone
en este presente,
somos un amor que fluye
cual arroyo despierto,
un caudal renovado y vital
de sentimientos.

La costumbre y el hábito
se han vuelto singulares,
tu voz en el teléfono
los hechos reconociéndonos,
la pasión se vino
sencilla y cotidiana,
somos la utopía preciada
de un amor eterno.

Nos prestamos la palabra
con pieles que nos someten,
nos escribimos en el cuerpo
ocasos y albas,
somos esa sangre
que sin razón aparente,
navega como a la deriva una barca,
somos de nuevo
y otra vez
y para siempre,
un amor tan necesario como inevitable.

El entorno nos iguala,
un punto en el mismo espacio,
el adentro nos diluye en una sola emoción,
y en el corazón la vida
con sus idas y venidas,
la soledad y la compañía
hasta donde la razón,
¡somos una cepa de amor
y estamos vivos!

Por tanto es evidente
que el tiempo nos dejó marcas
abriéndonos la memoria,
el amor nos seduce y nos arrima,
el amor nos designa con su noble corolario,
somos esa necesidad ineludible
de pertenecernos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Mi estado de enamoramiento

Mi estado de enamoramiento

 
Tengo el cuerpo 
lleno de milagros,
soy una ventana abierta
a cada árbol nuevo,
miro y al mirar
parece que invento,
estoy entre el siempre y el jamás
y el amor me pone etiquetas,
no intento conseguir el único asiento libre,
estoy enamorado.

Escucho el eco
de los pasos que llegan
y tu nombre crece,
el futuro es de alas sobre el mar
y el silencio se desliza,
la marea desgarra el aire
arrastrando fronteras de seducción,
tu boca tiembla en mis pensamientos,
tus ojos parecen escritos,
no me interesa el orgullo de las aves
en vuelo peregrino,
estoy enamorado.

Mi alma está despierta,
por encima y alrededor de mí
la hierba es la constante amante
de la mirada del sol,
de las caricias de la luna,
y siento que lo tengo todo contigo:
la enseñanza
la caída,
la frescura
la lámpara que ilumina,
los sueños
el cansancio y mi primer pensamiento,
la comisura que conjetura la sonrisa,
no importa si escribirte
no tiene un final señalado,
estoy enamorado.

¡Si algún viejo querer se eleva
sobre mi cabeza y me cela!
¡Si alguna delgada hoja
con algunas palabras otroras sigue erguida!
sepa que estoy enamorado,
con los ojos cerrados y la mano merecida,
sepa que su amor me pide y yo le doy,
que ningún sonido importa más que su voz,
entienda que todo está en orden
desde que la amo,
y si insiste en preguntar por ella
como una corriente tumultuosa en las tinieblas,
¡acéptelo!
Estoy enamorado.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Héroe romántico

Héroe romántico

 
En el campo de batalla 
se encontraron los tres:
el amor
la sensibilidad
y la imaginación.

Al amor le cupo la responsabilidad
de actuar con la torpeza que a veces
impone la inocencia,
la sensibilidad se entregó en verdadera pasión
recubriendo de perfecciones los ideales,
la imaginación supo que entender era comparar,
entonces optó por enamorarse,

amor de emociones nuevas,
de sensibilidad intensa,
imaginación convertida en poema.

Un héroe romántico
suscita el amor,
es alma y vida
es deseo
es dignidad.

El amor es alma primera,
se interesa por ella,
es deseo amoroso
que proviene de la ternura,
dignidad paternalista escribiendo desde el corazón,

amor, motivo de resistencia
conforme va creciendo,
sensibilidad, amor consumado
convertido en creación,
imaginación, la locura de tu presencia.

Me dices tu héroe romántico,
acepto el cargo,
aunque te diré que también me gusta
ser la suma de tus pequeños detalles,
corresponderte, ser tu motivo,
reflejar la relación toda vez que escribo,
recibirte superando los hechos,
esperarte aceptando el compromiso
de saberme enamorado,

amor, te prefiero,
mi sensibilidad la provocas,
te imagino hasta las ausencias,
¡yo te amo!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Me cristalizo

Me cristalizo

 
Te admiro, 
un para siempre suspirado
es una escala,
una mano de agua anclada,
un amor de un solo latido, Dios,
te admiro como quien no ha nacido solamente,
con el amor que existe
donde tu alma existe,
inocente flor.

El placer de darte y recibir
es un refugio,
un misterio que sigue
una inevitable línea,
un tiempo que se complace en el pecho,
darte deshojándome en versos,
recibir tus ojos cual luceros
en desnudo barro,
con el amor fresco de cuerpo entero,
junco dentro de mí.

Mi esperanza sostenida
es el día a día,
¿dónde están tus manos ahora que la lluvia?
¿Dónde lo que quiero escribirte
pero me siento pluma?
Te guardo con la esperanza de conservarte,
te espero con mi piel hecha de instinto,
con el amor que en busca
de tu amor es arrojo,
esta emoción de amarte no es nada sin ti.

Mi amor está despierto,
surge de mis ojos como un rocío,
es una zanja profunda donde el destino,
un hombre que en la mirada
tiene un semblante de mujer,
lejos del mundanal ruido
mi amor está ahora,
está cerca,
mi amor hasta tus propios pies te pisa.

Me cristalizo,
acepto el acto universal de amarte,
la frecuencia de que nos pase lo mismo,
el nosotros cruzando por el amor,
un sueño para dos
un vestido aumentativo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Escóndeme

Escóndeme

 
Más allá de la noche 
y de las garras de las circunstancias,
del amor que interroga
a este corazón
y le da respuestas variables,
de los amantes que vagan
en estas letras escritas,
del fervor que nos destina
pretendiendo arrebatarnos,

escóndeme,
el amor es un barranco
al que me asomo,
si me amas escóndeme,
yo encontraré lo que tienes.

Si puedes esperar
no me des tregua,
hostígame con la sangre
que hay detrás de tu voz,
a los espejos diles
que no me conocen,
que soy un hombre permanente
entre tanta fuga,
que no quiero seguir
corriendo nubes al futuro,

escóndeme,
todo papel es un murmullo de sueños,
si me crees escóndeme,
estoy abierto sin pausa buscando tu boca.

No olvides la pureza
de este rescate que te pido,
puedes empezar por quererme
como un aroma que se dibuja,
bien sabes que aunque no haya huellas
el amor siempre sobrevive,
como la caricia inevitable cuando llueve
y entonces escribes,

escóndeme,
y déjame volver palabra por palabra
hasta ser un árbol,
si me desnudas escóndeme,
quizá la pasión sea el ajuste
preciso de este espacio.

Oblígame a gritar tu nombre,
envilece las paredes de este cuarto
con tus ojos y pídeme volar,
no quiero la previsión
sino la crónica del viento,
vuélveme pedazos y escóndeme,

¡escóndeme y que pasen
lentos los días!
Seamos nosotros.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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lunes, 20 de julio de 2015

Eres plural

Eres plural

 
Me tomas 
y te entronas en mis sueños,
me desvistes el cuerpo
y el alma con tu piel,
eres el ánimo de mi sangre
más que un gemido,
el silencio trae tu aire
eres plural,
mi amor esencial
que se llama corazón.

Con cada beso
un pájaro encumbrado pasa ... pasa,
cada ángel del cielo
se sienta en la ventana
toda vez que me miras,
dentro de mí estás entera
eres el único destino de mis versos,
¿quién sabe lo que leerán los que no amen?
¿Quién sabe a qué manos irán
las caricias que no nacen?
Eres plural desde ayer,
desde hace siglos.

Los instantes contigo no se olvidan,
hasta los relojes adoptan la ternura,
te desnudas para abrazar
como humedece los suspiros el mar
a sus únicas palabras,
soy la flor a la urgencia de tu rocío,
eres la voz vestida de lluvia,
savia llena de rostros doblados
poema de tus propios huesos,
eres plural,
lo que nadie comenzó
lo que sólo tú terminas.

Como si no pasara nada
no es amor,
me rodeas mezcla de tinta,
te deslizas como una corriente fecunda,
tienes la magia del sol y la luna
en tus pupilas,
eres plural
una y mil vida mía.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Septiembre

Septiembre

 
Septiembre será 
lo que debamos al vernos,
las lágrimas guardadas
por toda la distancia,
las caricias en brasas,
la grama cediendo a nuestro paso
de preludios sueños,
un mismo viento
temblando de nuestras bocas,

Septiembre será una montaña
de sol que no sabe de sombras,
y la luna esa cosa enorme
que nos mantendrá en vela.

Septiembre llenará
nuestros labios
con un mismo cielo,
le hará preguntas
a este amor entreabierto,
despertará las miradas
como campos hambrientos,
en las calles y más allá será pendiente
como excusa para sujetarnos las manos,

Septiembre de
cabellos enredados,
de mar tempestuoso levantado,
Septiembre estará en flor saludando a nuestro amor
con árboles, brisa, arroyuelos y nidos.

Septiembre será idéntico
del revés y del derecho,
las mañanas serán noches sin remedio,
las paredes sentirán la amistad de los libros,
no sabremos si volar
o ser faroles sonámbulos,
pero de algo estoy seguro:
no nos tentará el reposo,
Septiembre será un gozo
que viviremos sin orillas,

Septiembre,
amor en todas partes
y nuestros nombres puntuales,
Septiembre, una sola ventana
abierta a las estrellas.

Septiembre,
nada ansío cuando no
espero más que tu llegada.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Darcy

Darcy

 
Un amor ardiente 
lucha en mí
con la única idea de verte,
no quiero estar sin ti otro día,
hechizado estoy,
mi cuerpo te ama
mi alma te ama,
¿acaso se puede morir de felicidad?

Mi corazón
que no tiene criterio propio
me dicta las palabras,
mi amor despierta,
tú eres la única persona
sin la que no puedo estar,
quiero tu forma suave
y hasta tu tormenta,
quiero tu piel en mi piel
desde el principio.

Amarte me hace sentir el Señor Darcy,
y si lo soy entonces tú eres Elizabeth,
Lizzy, caminando por campos
cubiertos de bruma
absorta en pensamientos,
Darcy, cerrando los ojos
e inspirando fuerte
como si tratara de encontrar
una mejor manera,
Elizabeth, sintiéndose volar en cada silencio,
Darcy, ese primer beso tan apasionado.

Mi nombre suena diferente en tus labios,
sólo quiero estar cerca de ti,
tu héroe romántico,
tú puedes preguntar por qué te amo,
yo vengo a pedirte simplemente que me ames.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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sábado, 18 de julio de 2015

El resto

El resto

 
Al mar, 
donde el sentido de la vida
es más mar,
yo quiero el resto.

El amor donde las rosas
se inflaman de cielo,
las noches de dedos entrelazados,
las horas que cultivan versos pequeños,
y que te reflejes si te contemplo,
y que suspires como resiste
la llovizna en la hierba,
el resto, como un libro primero.

Este corazón arde por sí mismo,
no hay razón mayor para amarte,
no soy tuyo, elijo serlo,
como se quiere constante a una hoja
suelta en la premura,
como el regalo de la última mirada,
como el aliento del alma que se permite
a diario una sentencia,
el resto, como se inclina y vierte una gota.

A la voluntad,
donde la pasión espera
y lo único sensato es pensar uno en el otro,
yo quiero el resto.

El ocaso recibiendo en caricias
el mismo pago,
la esencia de un abrazo,
el encanto de los árboles
abatidos en una tormenta
y tú y yo en las ventanas,
el sentirte a mi lado enamorada,
el dormir junto a ti mi amor,
el resto, no logro comprender por qué
tú me recuerdas la lluvia.

A los álamos,
cuya ostentación conquista a ese templo
palpitante de la brisa,
yo quiero el resto.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Llegaste

Llegaste

 
Llegaste con el amor 
que hay en el mío,
flotando hacia adelante
llenando el espacio,
llegaste más allá de las palabras
cayendo en mi voz,
llegaste para sentir
el amor que perdura.

Te ríes de la distancia,
mis besos son un río
para tu boca ánfora,
tu héroe se vuelve
blando si lo miras,
llegaste como el azar
que lo gobierna todo,
llegaste infinita como un resplandor,
como un perfume.

La puerta estaba abierta,
tus ojos golpearon tan fuerte
que mis labios se sintieron jirones
de un sueño del viento,
mi alma sintió tu alma
cada vez más cerca,
¡si existe un hogar es donde estás!
Llegaste, el amor siempre gana la carrera.

En defensa de la calle diré
que un silencio rápido precedió a tu llegada,
las luces giraban,
el agua sonámbula,
los poemas se condenaban unos a otros
volviendo sus hojas al horizonte,
y una dulce caída fue
un arroyo de confidencias,
llegaste, adormeciendo todas las inquietudes,
llegaste, tu sangre verde derramó
desde tus ramas a mis aves.

Llegaste, puedo acostumbrarme.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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viernes, 17 de julio de 2015

Deseo

Deseo

 
El aire es dulce, 
sabe a primeras notas,
a hierba verde que moja,
a lluvia que no cede,
errante es la rama
que murmura desde el suelo,
te deseo,
el árbol de mi huerto ya ha
cultivado un bosque.

Tu nombre,
lo oigo comenzar lejos,
cielo del alma mía
entre mi pasión y mi poesía,
hora sin identidad
guerrera del día y de la noche,
resto de mi ser
y de mi callado pensamiento,
te deseo,
el mar es un ancho espejo
que irrumpe.

No lamento sentirte,
mi amor es en parte egoísta,
busco el resueno de ese rojo que brilla,
ciego suspiro,
respiro que cara a silencio
describe intimidades,
ángeles que derraman
su perfecta melodía amada mía,
te deseo,
mi corazón fuera del pecho es abundante.

En cada instante calmo del día
la libertad me aspira,
es como el sol de una lámpara
que me trae tu amor,
estación que mientras pasa
suscita llamas en mi ser,
milagro detrás de mí
y frente a mí tu milagro,
te deseo,
te regalo cada don que Dios me permite vivir.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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No olvides amarme

No olvides amarme

 
Cuando duermas, 
cuando acostado tu último deseo,
cuando el verso te lea apacible
y tan cerca que me puedas oír,
cuando crezca dulce tu descanso,
cuando la mitad del mundo no responda,
no olvides amarme.

Entiendo que la lluvia
rejuvenece las flores,
acepto que mi balcón es de agua tibia
por la sangre de tu voz,
cuando sientas mi mano acompañarte,
cuando concuerde contigo mi corazón,
cuando la verdad influya en tu cuerpo
y los pensamientos no basten,
no olvides amarme.

Cuando tus labios fracasen
y no puedas besarme,
cuando el amanecer cruce
con un exceso de amor,
cuando el silencio deba partir y no lo haga,
cuando nada reste más que el amante,
y te agites reciente
y estés llena de colores
y me escuches despierto,
no olvides amarme.

Cuando quieras expresarme lo que sientes,
cuando en rimas viajes a lomo
de una sublime bohemia,
cuando la conciencia sea inevitable
y no sean tus ojos sino tu mirada,
y tu rostro en mi rostro
te condene como Narciso,
y no puedas decirme adiós
y nuestro hogar fijado,
no olvides amarme.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Mi dama

Mi dama

 
A lo lejos aún la luna se percibe 
cuando el sol en lo alto,
se agitan traslúcidos los azules
como si antiguos ríos se removieran,
menos mal que a mi edad
trenzar el alma es enredar tus cabellos,
te conozco,
eres el beso de mi primera vez.

Las olas de los sueños despiertan,
un mar de hojas ante la puerta
parece un espejo de besos que atesorar,
el tiempo se sienta y se queda como tu amor,
jardín de fuego y caricias,
mieles que se desangran
abrazos envueltos de futuro,
te conozco,
eres tu cuerpo encogido en mi pulso.

Como una ventana pintada
así me desnudo,
sabiendo que me miras en silencio,
con una canción me envuelvo
para que bailes conmigo,
y así hasta que oscurece el día
mirándonos sin palabras,
así como una tormenta,
capa de soplo indefinido sobre nuestra piel,
te conozco,
vives multiplicándote como agua corriente y viento.

Mi dama,
es lo maravilloso de este poema,
una rosa ingenua
un año
un día,
un amor a la antigua
como el rocío que descansa sobre la hierba,
te miro como al borde de un amor impostergable,
te conozco,
estás en mi superficie y en lo profundo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Creo en ti

Creo en ti

 
Fuera nada importa, 
la calle es un abismo que agradece
que alguien pueda pasar
y mi alma te piensa.

No hay circunstancia para la voz alta,
ni para las manos amenazando
a las sombras,
no te encuentro.

No importa la sentencia de la puerta,
mantengo la cabeza firme
cuando todo alrededor porque creo en ti,
no me canso de la espera.

De los sueños hago un único objetivo,
la verdad está maltrecha,
me gustan los principios que valen la pena,
creo en ti.

El deseo de amarte acusa mi proceder,
imagino tu cálida voz que me convoca,
murmuras en mi oído que me amas,
creo en ti.

Dime en qué piensas cuando vas buscando el silencio,
en qué rincón el amor te sorprende,
si el héroe acude a tu capricho,
yo creo en ti.

Mis pensamientos son todos
pequeños caminos que ondulan,
la noche me arrastra firme,
la barca de nuestro amor se desliza, creo en ti.

Percibo el contacto de tu mano en la mía,
el destino parece latir doble,
se afanan nuestros deseos complacientes,
creo en ti.

Creo en ti,
la brisa es dulce como el beso
inclinado a los balcones,
el amor es un aire soñoliento que flota, creo en ti.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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jueves, 16 de julio de 2015

Nos reconocemos

Nos reconocemos

 
Amor de antes 
amor de ensueños,
amor transparente
amor en el cuerpo,
amor de silencios
amor desnudo,

como surge lo inevitable,
como los ojos ante el fervor de la lluvia,
como el caminar descalzo,
misterio intacto al pudor,
como los brazos al viento
y plenamente el amor,
así nos reconocemos,
tan tuyo
tan mía.

En sillas donde el café
hasta puede leerse
entre palabras y recuerdos,
versos en donde el siempre
camina de la mano,
y tú como una corriente lenta,
y yo que no soy quien te escribe
sino el que atraviesa tus venas,

como el frescor de los cristales
al apoyar las palmas,
como una telaraña de gritos
que se piensan,
como se comprende al acariciar
como los párpados que se mezclan,
así nos reconocemos,
como si no pudiéramos
estar en otra parte.

En el corazón sentimos exprimir
el lienzo de la vida,
pasión sin jamás decir adiós
y con su voz: ¡vamos a estar juntos!
Amor de surcos y labios de ave,
amor que no vale más
que este amor que derrama,
amor cerrado a cuanto no somos nosotros,
amor de besos solos que dejan huella,

discúlpame por llamarte necesidad,
el aroma no tiene nombre,
soy un gorjeo de luna por tus abrazos,
eres la ventana donde llego a suspirar,
nuestro amor es de música por todas partes
así nos reconocemos,
tuyo, como bohemio en un puerto,
mía, donde tu amor se vuelve mis días.

Este amor que ha venido de repente
es exactamente el tiempo,
el tallo de la sangre
en secretos repetidos,
el claro círculo de dos cuerpos
entre muchos libros,
párrafos que ceden al infinito,

así nos reconocemos,
amarse no es una costumbre
que suele tener la gente.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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miércoles, 15 de julio de 2015

Contigo de mil maneras

Contigo de mil maneras

 
Después de una pausa 
eres aún más bella,
reflejo de un mismo reflejo
como la marea,
mujer
amante
niña,
itinerario de un poema,
lluvia que cae leve como encendida,
alma que se hace cuerpo en una caricia,

y así otra vez a mi amor vienes,
llama ardiente, compañera,
contigo de mil maneras
sin controlar el reloj.

¡Recíbeme esta noche!
¡Recíbeme como ese amor
que nunca resbaló por tus ojos!
¡Recíbeme para jamás olvidarme
porque he regresado a casa!
quiero a la humedad ver
abrirse y cerrar tras nosotros,
quiero sentir en el rostro el sonido
de tu despertar en la mañana,

y así tan pronto me abraces
saberme entero,
como si tu intimidad
se hiciese a mi medida,
contigo de mil maneras
donde nunca hubiéramos imaginado.

Sé del pensar de tu respiración,
y de tus sueños que me invitan a subir
por su tallo hasta el alba,
y de las horas juntas como una paloma,
y de la hermosa tú que me acostumbra a no ceder,

¿cómo negar este amor
que de las entrañas me arranca?
¿Cómo dormir si te asomas
continua a mi pensamiento?
¿cómo aprender a coser tu nombre
si tú tienes el hilo y las letras?
Contigo de mil maneras,
dejando que los días pasen
y se vuelvan a repetir.

Me colmas,
me extiendes,
dime cuándo
dime dónde,
somos dos sueños en un lugar sin nombre
y mi amor te prefiere,
mirarte es dócil fuego
nave y náufrago a la vez,
¡tú me enseñas a despertar!

Para mis ojos que aman tus ojos
nada como buscar tu aliento,
nada como este amor que tú y yo sabemos,
nada como esta flor profunda que no se ve pero se siente,
nada si te veo llegar maravillosamente,

contigo de mil maneras,
amo tus versos,
amo tu vida.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Amarte

Amarte

 
Seriamente esta verdad 
es como un salto desnudo,
estrellas servidas en un plato
y mis ojos despertando,
una pizarra en donde las palabras
son repentinas,
un sueño entre las manos
de tinta y barro,

mi nombre tiene voces
de un alma sola,
es como un muro ante un espejo
pero vestido de mundo.

Por las calles voy entre raíces
atento al sonido de la sangre,
nidos de aves que parecen cometas
de un solo pulso,
viento como farol ardiendo,
ventanas en donde mi cuerpo
anduvo buscándote,

no hace falta más que mirar mis actos
para entender lo que me pasa,
estoy marcado por una luz
como una herida abierta,
amarte es un árbol en una arboleda
que se deja ver.

Poblado estoy de amor
de cara a mis sierras,
de lluvia fresca,
de flores en un camino que nunca llega,
mi espacio es una lucha silenciosa de dos llaves:
la que acompaña
la que confiesa,
amor metido
corazón rendido,
amor de ayer
mujer de siempre,

¿oyes mi voz?
Estoy dentro,
¡puerta de tu corazón dame cobijo!
Amarte es un río que nunca acaba de pasar,
un puente y otro puente
y abajo la corriente.

Sólo tú,
siempre te ven mis ojos,
tu amor es una luna taciturna
llevada por el aire,
una carta esperando una respuesta
como la rosa de los vientos,
un balcón sin recaudo a mis momentos,
un mar y rota el ancla de mis días,

¡por esperarte hasta los verdes cambiaría!
Todo en mí se magnifica,
tú llevas a este hombre
más allá de sí mismo.

Amarte es mi mano
de tu hombro a tu cintura
y descubrir tu piel de a poco.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Mi niña invicta

Mi niña invicta

 
No es una sorpresa amarnos, 
la palabra nos integra
como a dedos en los cabellos,
los labios son líneas en la piel,
agua unitiva en lo cotidiano,
nuestro cuerpo calla
para dar lugar al milagro,

no puedo escribir sin oírte,
no puedo desearte
sin que mis ojos te admiren,
eres la voz y el silencio,
un pájaro dando tumbos,
soy un ciego prometiendo un reino,
no es una sorpresa, eres mi niña invicta.

No preguntes por qué te miro así,
es como preguntarle al sol
si siente envidia de la noche,
si supieras la pasión de mi reclamo,
si entendieras lo que guardo
en un beso y un "te amo",
si vieras a las hojas del árbol
como un primer ensayo,

no es una sorpresa
que avances en mis horas
como midiendo al cielo,
doy pasos a este acento,
soy yo mismo
el del amor de tus sueños,
el del libro que hojeas entre tu amor y tu arte,
no es una sorpresa, eres fuego,
estrellas en las nubes de mi tinta.

Mi niña invicta
¿quién eres tú?
¿Dónde estuviste toda mi vida?
A veces pinto tu perfil
como quien diluye la niebla o
para no extrañarte tanto,
tus ojos impetuosos,
tu boca como un ruego,
tu aroma a crepúsculo
todos tus deseos,

no me engaño, siempre te escucho,
es como ese tiempo que fue un rato
nada más y se repite,
ese ángel desde adentro
sin rumbo y sin pasajeros,
esa llamada vida mía
imprescindible para mi poesía,
no es una sorpresa este amor,
si tuvieras que irte jamás partirías.

Mi pecho es un pasillo
ancho y largo lleno de vidrieras,
y en ellas una por vez:
tu nombre,
tu mirada,
tus sueños,
tu calma
tus miedos
tu silencio,
tu alma,

no es una sorpresa amarnos,
yo te quería sin mover los cristales.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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martes, 14 de julio de 2015

Te amo

Te amo

 
Mis manos desnudas te imaginan, 
es como si una rompiente de luna
amplificara mis sueños,
arroyo sereno y puro
así tu sombra,
virtud que se aviene aire
tu voz clara,

mis ansias son un abismo
de mi amor que se ensancha,
y las palabras van entrando
con sus trajes diversos,
se prende fuego mi corazón,
los versos flamean.

Ahora te descubro,
erguida en las venas de mi aurora,
deseo que me despoja
aprendiendo del viento,
huesos que demandan
una paz bravía,
cien alas abrazan mi cuerpo
son tus besos,
lenta rueda de tu boca,

me provoca que me mires sin máscaras,
tu amor me atraviesa la cara
con su inocencia,
amo de ti esos ojos ardientes
como rimas por nacer,
la orilla de tu entrega,
tus otoños
tus promesas.

Te converso y tú respondes,
somos una poesía infinita,
te escribo en susurros
y tú te incitas,
te habito y te desatas en mi pecho,
no te amo si no es para buscarte,
no te busco, te reconozco siempre,

a veces me pregunto
si las nubes que miras son mis nubes,
si alguna vez deshaces tu cuerpo en llanto,
si en noches incesantes
me piensas a tu lado,
si te despiertas sin memoria y
esperando.

Hay días en que me dueles,
todos mis paisajes te extrañan,
y mi alma es un desorden
caminando por una calle vieja,
hay pasión en mis olas
tu cuerpo de mujer se inventa,

yo le escribo a tu evidencia,
cierro los ojos y tú siempre estás despierta,
yo abro mis labios dentro de tus labios
y es como una fuente que resuena,
yo oigo mis pasos
y tu piel en mi piel que se alza.

Te amo,
y no son cinco letras que descienden,
es un mar naciendo hasta los instantes,
es un minuto después,
es una verdad capaz de contenerte.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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lunes, 13 de julio de 2015

Tardé todas poesías

Tardé todas poesías

 
En mi calle viven cintas 
que van de mi balcón a mis sierras,
tiempo que mi silencio sueña
dejando que el sol
se enamore de la luna,
aquí casi todas las tardes
llueven gotas vagabundas,
se abren los misterios,
las manos roban perfumes,

aquí me someto al amor
gritando con toda mi voz
que te extraño,

quise enredar nuestros cuerpos
y tardé todas poesías.

Nadie pregunta por mis ojos
y su vago secreto,
más allá de nosotros
el paisaje es carne viva,
mis brazos pierden la conciencia
y el aire se estrella,
el cómo tenerte es un hechizo,
mis palabras más amadas no las oyes,

vestirte con letras claras
y ceder a tu nombre,

quise tras la alborada un puente tendido
y tardé todas poesías.

Nuestro amor duerme en los ramajes
y brota en emociones,
es esa unidad áurea
que penetra los encantos,
se esculpe casi como una raíz
que nos roza la piel,
nos convierte en ese beso intenso
y el breve espacio donde besar,
río maravilloso libre de calendarios,

y tu aroma como ese olor
intacto de los libros,

quise escribirle una carta al centro de mi vida
y tardé todas poesías.

¿Qué haré yo sobre estos campos
mientras llegas?
¿Qué haré con mis labios
si mi horizonte sabe a tu lenguaje?
¿Qué haré con mis oídos
que vierten tu historia profunda?

Es el latido de tu cuerpo
que me habla cada día,
es el acento de la piel escrita
para tus dedos,
es el cantar de esos verbos
que duplican tu imagen,
es esa sensación que ninguna habrá, que ninguna,

quise en un impulso ser como pájaros salvajes
en una playa infinita,
y tardé todas poesías.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Poema dedicado

Poema dedicado

 
Dicen que del verdadero amor
las brasas nunca se apagan del todo,
que basta una simple brisa
para que ese fuego viva,

no conozco tus labios que beso
todas las mañanas
al despertar,
tampoco tus caricias
que me refugian
como un viento que es alfombra,
pero algo es seguro,
no te adivino,

te miro con la variedad de un amor
que es inédito en mí
y alumbra mis versos.

No conozco tus tardes escribiéndome
ni tu intimidad exquisita,
te sueño organizada
entre colores de valle
y travesía sedienta,
a la velocidad del amor propicia,
heroína de este poema,

dicen que la lejanía
es como un junco que gime,
una voz que escala
entre dos corazones.

No conozco tus impulsos
ni la fragancia de tu ternura,
imagino sí tu mirada azul,
tu mundo que me espera
como un aire que me rescata,
tus besos infinitos a punto
de saltar de mi tintero,
tu calor en invierno,
mi sitio sobre tu pecho,

te respiro sin reloj y sin prisa,
desde tu amor
mi cama es distinta.

Diez dedos tengo
y la luz no me alcanza,
quisiera tenerte aquí
como fruto en mi regazo,
y que te quedes sin papeles
como una noche sin distancia,
y que me ames sin reclamos
tú eres la luna de mi calma,

estoy lleno de ti
y mis manos insaciables,
me reflejo oyéndote,
ahora quiero gritar tu nombre.

Amante,
ese aliento tuyo que me abraza,
ese embate de tu boca a mis palabras,
esa garganta de pájaros
ese árbol en mi espalda,
esas sílabas clavadas en medio del silencio,

tus ojos
tu cuerpo,
nuestro secreto,
presagios entreabiertos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Desconocido amor

Desconocido amor

 
Eres como el fuego 
o como el mar,
me haces vibrar,
¿quién podrá decirme
que no se puede reconstruir el adiós?

¿Quién me robó los fragmentos
de este desconocido amor?

Una sin el otro
es lo mismo que una inquietud que reposa,
no somos ajenos,
este es aquel amor que conocimos,
nos pensamos
nos deseamos
casi niños,
nos buscamos omitiendo los nombres,
no son necesarios para un poema,

el sol y la luna arden
quemándonos la mirada,
somos como la lluvia,
tú la sombra que amanece desnuda,
yo la vigilia de tu belleza.

Deja que el aire transparente
borre las fronteras,
no son obligatorios los héroes
tan sólo una semilla,
una verdad que resuelva la esperanza de la rosa,
un sentir en palabras cotidianas,

tu perfil impetuoso
es una vida desbordada,
tempestad y calma,
un surco donde los sueños logran la distancia.

Yo vivo siempre al borde
para llegar a lo siguiente,
mis ventanas abiertas,
el amor
la poesía,
yo vivo al modo
de las hojas de mi alma,

la espesura de tus versos
a las manchas de tinta de mis manos,
y tu gozoso arrullo,
llanto de las flores
en tus labios ligeros.

Hoy te miro vertical,
con calma y superficie,
es como una pizarra en donde tomo nota:
tus ojos
tu ausencia,
tus caricias
tu sangre
y posas como un pájaro,
te esperaba desde donde se forma tu cuerpo,

tú que conoces todos los olvidos
ya lo sabes,
estás anclada en la mitad de mis sentidos,
tú, mi amor desconocido.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Entre paréntesis

Entre paréntesis

 
En mi mundo cabes tú 
entre paréntesis,
tu aire que impregna
cada una de mis prendas,
todo tu interior en mi peso
como un solo punto,
todo tu aspecto implacable
confluyendo aquí,

y las horas sin interés van subiendo,
y alrededor la realidad no tiene afueras,
eterno discurrir que brota
en toda mi piel,
llama entre llamas expectantes,

mi cuerpo no es el tiempo
de vivir separados,
cabes tú,
amor bajo la luz de la luna.

Al lado mío
pero no de mi mano,
toda tú inmensa entre paréntesis,
una vela es el deseo
y está encendida,
dividiendo el silencio en dos
como dos la tierra seca y el agua,

el aire orea mientras te escribo
y me pongo a pensar,
¡qué bella eres,
enamorado estoy de tu acento!

El centro vibrante
de mi cálida emoción
donde sólo vales tú,
no muero,
es como amarte y desamarte,
no vivo si muero sin conocerte.

Las nubes idénticas
son una historia lenta,
la verdad tendida parece más alta
desde que te amo,

entre paréntesis ardes desordenada:
si te miro y tu amor simplemente cae,
si eres exacta y libre,
si con alas fugitivas te permito,
si con palabras me hallas
en la intimidad de siempre,

¡quiero hablarte,
eso es amor!

Yo no te conocía
aunque te sintiera a veces,
eras una sed que me inspiraba,
veía en la calle a hombres enamorados y decía,
van más anchos,
radiantes,
con sus brazos abiertos
con sus labios rendidos,
con su belleza vuelta hechizo
con sus frutos de suave pensamiento,

presiento en tu figura
varios paisajes
como queriendo encontrarme,
entre paréntesis
sientes el calor de antes,
entre paréntesis te erizas mirándome.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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El amor donde nadie pasa

El amor donde nadie pasa

 
Me gusta el cuerpo que imagino, 
el moderado entendimiento
que graba a fuego
mi fantasía,

los versos que te escribo,
el perfume
que me ofrecen
las caricias en flor,

me gusta el amor donde nadie pasa,
esos besos infinitos palpitantes,
esa bohemia copiándose en las pupilas,
ese cuerpo inmerso en el horizonte.

Aquí vienes y te vas
lo mismo que nosotros,
enciendes las ventanas,
cara o cruz para ti el amor
como la lluvia,
gritas desde la garganta
y una gota crea
un rayo en los cristales,
callas y el silencio cuelga
desde el cielo como un lápiz,

me gusta el agua, es noble,
siempre deja mi ardido corazón a la deriva.

Es discreto el olor cuando te sueño,
sabe a cincel de vino,
quizá porque es dulce recordarte
en versos diversos,
tal vez porque el vértigo del abismo
sólo se aprecia con ojos vagabundos,

como el amor donde nadie pasa,
sumido en gozo que no tiene necesidad.

Sentirte cerca duele
como una hoguera,
estrellas tus oleajes a mis huesos,
y me fundes a tu lento respirar
y es viva la herida:

la del viento que insiste,
la de mis cartas que se inclinan a tu voz,
la de la barca que siempre queda
un poco más adentro de lo deseado,
la de los sueños que son como un ajedrez rojo,

te respiro cargada de sentido,
te comparto con síntomas inciertos,
no es sólo pasión la de mis manos,
la razón de este amor es mi banquete.

Las noches me miran,
al promediar la tarde cada día
me hace saber de ti,
de tu comienzo sin partida,
de tu luna siempre larga,

como el amor donde nadie pasa,
alberca de tus ojos
y de tus besos,
poemas como flechas que tú lanzas.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Mi musa

Mi musa

 
Dime al oído 
lo del rincón más hondo de tu pecho,
del ladrón que escala los muros
de los sueños compartidos,
del amoroso nido
en el mar de la tormenta,
del despertar cotidiano
ascendiendo torpemente,

cuéntame del romance
que cantaron mil inventores,
de la poesía que embiste a la sombra
sin siquiera entenderla,
de la mano sobre la mano que inspira,
de la lentitud que no espera llegar,

¡date prisa,
el alba rápida cuelga de las ramas!

Muéstrame
lo que yo quiero saber,
que mañana es hoy en un espacio cerrado,
que el aire es una flauta vestida de sombreros,
que me quieres como se quiere la tarde nueva,
con mil cielos en cuevas de amor,
como dormido en la hierba
un pequeño rumor,

mira por la ventana
tal vez sientas que te amo,
si el cielo tiene como rayas de fuego
es mi sombra,
si la luna parece cortada
es mi puerta apenas abierta y una lámpara,
si las nubes zumban palabras
es este poema que se ovilla,

¡siénteme,
jamás el mundo agotó el amor!

No sufras por mi silencio,
en mi pecho tu pecho rebasa
como cosecha de un huerto,
en mi voz tus ansias
están clavadas en el suelo,
te busco
te encuentro,
puedo saberte para siempre mía,

mírame aunque me sepas,
y que tu amor acabe con mi cuerpo,
mírame que sólo de ti me acuerdo
y pasa tu mano por mi nombre,
y que tu savia me reclame,
que quiero el verde agua mirar contigo,

¡quiéreme,
leerte a ti en los labios es un poema!

El amor no es de las cosas,
acaso una verdad,
para mí el mar tiene orillas y barcos,
y los barcos son el ruido de tu piel en gotas,
si alguna vez la luz se va serás mi musa.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Pasajera

Pasajera

 
En la lengua
del ocaso regresas
en busca del comienzo
del cuerpo del amor,
para ti los sueños son de otros,
en tus ojos el nosotros
es una constante,
vienes, pasajera de la costumbre,
llegas, como la luna que reclama una piel
a la mirada que la sigue,

y te lanzas como un ave de repente
a la calle celosa,
al cielo que husmea en los jardines,
al deseo que aún duerme.

No me digas nunca,
si tú eres mi desvelo,
mi razón puertas al alba
mi cuidado en el corazón,
el temblor que me presta sus colores
siempre trae tus llaves
y cada nuevo umbral,
acaso una gaviota,
lo posible te define
y me sostiene,

pasajera llena de misterio,
sangre para volver a ser niño que juega,
la verdad y la rosa son sólo una,
los poetas no vagan lejos.

A veces las heridas no cierran,
son tantos los recuerdos,
tanta la vida como una boca entreabierta,
tanto el silencio siempre prometiendo,
que si debo morirme es mejor
con el beso tuyo más liviano,
como el amor creciendo
hasta robarme los brazos,
como poblándome de pájaros,

pasajera,
estás a mi frente acariciándome ahora,
estás en este verso como un arroyo,
te tengo amor y tú me tienes,
tú eres quien me acaba.

Tu amor me viene de golpe y a gotas,
es como un vidrio que al romperse
se lleva con él todo el abandono,
ola sin agua
a la orilla de un mar blanco,
fruta de los años exprimiéndose en las venas,

pasajera,
bésame con tu cuerpo de hembra,
pasajera tócame como a un aroma desmedido,
como la caída que de pie grita,
mi gesto y mi ansiedad cuelgan de ti.

En mi corazón hay al acecho
senderos verdes
y húmedos,
y detrás de los párpados un cielo
sin cáscaras ni flores,

pasajera,
hay algo más que tu amor, tu pensamiento,
hay algo más que tus besos, tu boca,
hay algo más que tu comunión, tu alma.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Tu voz

Tu voz

 
Verde otoñal 
por el que el amor batalla,
volcán en llama
de la palabra dicha,
valor de una mirada
hacia atrás enriquecida,
cielo que merma
los pensamientos sobre mi frente,

tu voz tranquila
y también elocuente,
tu voz en silencio y con lágrimas.

Fugitivo yerto el de mi corazón
que a tu voz espera,
recuerdos de un tiempo
que no pasó,
lanza de un mar sin luceros
como una boca abierta sin aliento,
tu voz que puede alzar mi piel
con un simple pedido,
tu voz por el suelo,
¡ay si pudiera ser hoy lo que antes era!

Voz de una sola mujer que puedo amar,
tu voz,
tu nombre no es un secreto.

Por más que la luna conserve
cada noche su blancura
yo extraño tu voz,
la del alma que consume el pecho,
la del sol que ni se oculta ni sale,
la de la soledad encendida
que se descubre cual tú,
la de la violada luz
que se agita trémula,

tu voz,
que moja mis labios
y luego me desnuda,
ternura la de tu vientre
cuando transforma mi voz.

De colores desunidos
parece la distancia,
cuadros de exposición
en una antesala,
agua que transita por la memoria
de un viaje así tu voz,
con la fragilidad de un ave,
con la dulzura invisible de un tren que se detiene,
con la finitud de una rosa abierta
entre sueños de manzanas,

tu voz,
la que una mañana me adivinó
después del amor,
la que me amó más,
por la que nadie sospecha
cuánto amor esconde este poema.

Tu voz,
la de las dos orillas,
tu corazón y el mío,
la diferente y parecida,
la estrofa que más vive en mí, tu voz.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Despierta amor

Despierta amor

 
Que la poesía nos hace vibrar 
abrazando nuestras ropas,
que las hojas secas nos esperan,
despierta.

Tu piel desnuda
resbala por mis ojos
como un libro abierto,
tu cuerpo es un hogar mediterráneo
que descubre a mi cuerpo entero,
parece que te rescato pero
tan sólo te miro,
es mi turno de sentirme infinito,

despierta,
mis manos son versos diluídos.

Aquí hace mucho tiempo que amas,
no soy capaz de señalar el justo
y preciso momento en que todo comenzó pero,
un poco de silencio un día se volvió tu voz,
una palabra un acto,
tus brazos sin límites
y en casi todas partes tus labios,

despierta que no tengo otro mar que mis caricias,
que mi alma te prefiere,
despierta princesa mía.

Mirándote el amor es reciente,
es un gozo de barro
revelándose de a poco,
un corazón labrado en el rostro
como un eterno sueño,
un lento verter de pasión
sin cimas logradas,
una fragancia que cuenta las rosas,

despierta, soy una gota clara de sed,
despierta, mis pulsos son un río que brama,
una lluvia sin ser llama
un anuncio en las ventanas,

sintiéndote mi piel se hace tuya,
despierta.

La suerte de este amor
está pintada en mis adentros,
trabajo de este pintor
al que tú eres su pensamiento,
en este instante un pedazo de cielo
me brilla en la garganta,
mi voz que te reclama:

despierta,
tuyo es el viento y este rumor,
despierta amor, estás ahí siempre inalcanzable,
dile a tu alma que rompa
ese sordo clamor de ensueños,
despierta de tu silencio blanco.

Que la poesía tiene un matiz
de daño delicado,
camina siempre apoyada en un bastón,
es un amor viejo como decir TE AMO,
las palabras no pueden verificarse a sí mismas,
despierta.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Antes de volver

Antes de volver

 
Aparta tus ojos 
y deja a la brisa murmurar
en tus párpados,
que las sombras se dibujen,
que los cristales se desprendan alguna vez,
que la lluvia medite inoportuna
a poca altura,
que la llave se quede muda,
que pase un día y otro día,

antes de volver a amarnos
quiero tu corazón opaco,
quiero tu vientre ligero de ropas,
quiero tus sueños revelados,

tu corazón para que brille
en mis manos ahora que te amo,
tu vientre para suspender en él
mis gotas de placer,
tus sueños para suspirar al sol
mi voz que se repite.

Si descubres un aljibe,
deja que tus manos
persigan hojas al viento,
que tus besos son lo único que quiero,
que tu boca ondule mi cuerpo,
que mis dedos sientan tus dedos
entrecortados de respirar,
que pases, mi querida capitana,

antes de devolvernos el alma
quiero convencerme que el cielo a veces baila,
quiero ser testigo de tu bosque y tu silencio,
quiero que seas mi cómplice
como en las verdes mañanas,

convencerme, para que se abran las flores
y la sombra de nuestro árbol,
testigo, para soplar casi sin ruido
a ese sol adormecido de las tardes,
cómplice, tú el mar y yo el muelle.

Te necesito enteramente
sin reservas,
tu carga
tu espacio
tus manos en mi regazo,
tus miedos
tu amor,
ése que sólo necesita que una a otro
nos miremos de frente,
sangre y aceite para leernos lentamente,

y que no importe este mundo
en el que nadie es quien dice ser,
antes de volver
quiero escribir de poeta a poema
y tu amor en el aire,
quiero en tu cabello detenerme libre,
quiero tu voluntad en un día gastado,

escribir, igual que marionetas
tiradas por sus hilos
y ser tu mejor función,
tu cabello, para asomarme
al umbral de los pájaros,
tu voluntad, el sueño es una poesía
hablando de realidad.

Antes el cielo no era cielo
y el tiempo era hierba fina,
antes de volver a amarnos
quiero dormir a tu lado
como una hoja velando su llovizna.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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La misma forma

La misma forma

 
El sol en tus mejillas, 
el viento en tu pelo
y las nubes enrojeciendo,
ésto le dijo el alba al ave
cuando despertaba,
que el amor es un amante
en un tono maravilloso,
una tempestad tranquila,
un espejo que jamás se pone viejo,

y en mí la misma forma,
ese amor inalterable
visiblemente grabado y escrito,
mis manos,
esa gramática que sigue a tu nombre.

Cuando mis ojos ven a alguien
vestido de tu piel,
me veo forzado a irme a su lado,
un primer movimiento
un pulso,
como si la lluvia se prolongara palpitante
en todo nuestro pasado,
ésto le dijo el amor al acta
en forma unilateral,
el corazón es un campo abierto
hirviendo aire,
en los brazos los colores cotidianos
son nuevos,

y en mí la misma forma,
ese amor sin cesar
recostado en tu pecho,
mi silencio,
que atraviesa tu ritual.

Ahí estamos todavía corriendo
y posando para alguna foto,
ondas inquietas tras los
astros encendidos,
gritos derribando prosas
buscando palabras entre las ropas,
temblor demasiado grande,
lágrimas demasiado intensas,
ésto le dijo el destino
directamente a los ojos,
el amor quiere tener siempre
un cuerpo de alas,
el amor se aproxima al ocaso
cuando las caricias se refugian,

y en mí la misma forma,
esas gotas detenidas en la cara
cuando no podíamos dejar de mirarnos,
esa pasión contemplando desde el fondo,
ese arroyo sereno
como si nos presintiera,

la misma forma de mis ojos
encandilados a tu desnudez,
las mismas palabras menudas
cuando tú me abrazas,

tu boca siempre se marcha de mi boca
para regresar con vértigos besos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Deseo redondo

Deseo redondo

 
Un deseo redondo y sin final 
como esperando una llamada,
es tan especial Tandil cuando calla,
no niega ni separa pero
sus palabras te atan,
un momento sin contornos
y sin complicidad,

las ventanas cerradas
afectas a la discreción,
y en mi balcón no dejo de
hacer mi pensamiento,
parece que estoy afuera
pero soy una ola muy dentro,

un deseo redondo sobre la mesa
cotidiano y común.

De ojos azules la noche
derrama sus estrellas,
y mi nombre despierta
para crearse en un poema,
es abrumadora la pasión blanca
sobre los tejados,
voces de amantes pasados
como un mundo imaginario,
perfume de un río reflejando sueños,

y me siento un guerrero
de esas llamas de plata,
un deseo redondo
que dispara y moldea
la línea de este amor,

estoy húmedo como una rosa
que aún perfuma con su llanto.

Como si el día de curvas
se prolongara en un beso,
como si el desvelo fuese un cuento más,
un bocado de ansiedad,
una altura que me elige,
y me encuentra de pie como una luna constante
tras un vidrio liviano,
y descorre su velo despacio,

larga costumbre esta mía
de mirarme en el vacío,
como un libro releído,
como una competencia de quietud,
y un deseo redondo me desviste
esperando un desnudo mayor,
y en mi pecho palpita la iniciativa
de esta ventana que se va,

y el amor se fragmenta,
artesano de mi boca,
y tú besas mi piel como indultando.

Gozo este fresco paisaje,
este raso negro que canta a tu figura,
esta brisa transparente sin olor ni veleta,
esta pensativa escarcha de mi voz secreta
buscando tu perfume,

deseo redondo de ceniza,
pintor sin el privilegio de mirarte.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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lunes, 6 de julio de 2015

Respirarte

Respirarte

 
Alta hora la de la voz 
que pronuncia tu nombre,
poesía que paga su precio,
alta la flor que se conmueve
del brote de la sangre,
de los desnudos deseos,
del alfabeto en vértigo
como una manera de mirar,
alta la melancolía
para la que no hacen falta las palabras,

respirarte es como el amor
que aún no ha visto la boca,
pasión sin comprender,
viento en cada acento.

Nada mejor que el agua
perfecta como un surco,
delgada pero abriendo,
silencio impregnado de besos,
te pienso como las cosas
que no se terminan con la lluvia,
te busco a través de las ventanas
como una flecha que inaugura la claridad,

respirarte es amarte lo mismo,
juntos o separados,
amor sencillo entre los dedos,
refugio inacabado.

Semejas a ese peregrino
que escucha con embeleso un pájaro,
tus manos son un delirio
como que saben lo que son las alas,
te quiero,
hay segundos en que me suspendo
y viajo a ti como un aroma,
te quiero,
te escribo y pienso como un arroyo,

respirarte es florecer lado a lado,
amor infinito como una playa desierta,
respirarte es un rincón que ampara,
como que toda tú estás hecha de infancias.

Quiero hablarte
como se camina un muelle largo,
apareciendo desde la bruma
yendo hasta las gaviotas,
quiero escucharte
como dormita la marea,
como esa grieta que es un canto
en un bosque perdido,
quiero ser ese grito que domina el vacío,

y respirarte
como dos o tres poetas juntos,
como se agiganta el deseo de invadir,
como un fruto que se ofrece vestido de sueños,
como un tarro oculto de miel,

respirarte sin final ni comienzo,
como una hilera de árboles
después de un aguacero.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Desde mi balcón

Desde mi balcón

 
Y veo el día como una
prolongación de las sombras
y pienso en los sueños que se
persiguen persiguiéndome,
esa sangre cómplice
que ahora está hecha de fuego,
ese deseo que para serte franco
siempre llega sin necesitar un cuerpo,

entrando en la ciudad
veo un color que se desviste,
donde una vez los niños
se perdieron para siempre
entre la multitud.

Veo a una mujer o a un hombre,
el amor es la misma naturaleza,
y siento cartas que llegan sin fin
acabando en mi piel,
el orden es un aire vestido
de pedazos de direcciones,
versos que quieren salir con tu lectura,
calle que pregunta sin voz a los árboles frutales,

ningún lugar está aquí
el espacio es donde estás,
donde una vez el amor diseminó
su belleza en nuestras alas.

Veo a desesperados pájaros
prenderse de las nubes hasta perderse,
y a la distancia recorrer en vano
las últimas sospechas,
y al amor batallando lo que supone
razonablemente le corresponde,
y a los restos del naufragio
de este insomnio colectivo,

no sé si hemos vivido juntos,
son tantas las preguntas no hechas,
donde una vez se enmarañaron
la pasión y la adolescencia.

Veo al tren marcharse cada día
y a tu rostro que se retira
en ventanas de llanto,
veo el quebranto de mis ojos
y mis brazos abriéndose,
veo ese golpe cerca de los labios,

todo está cubierto de un cierto tuyo
que gana empujando al tiempo,
todo es encuentro en este caudal
de silencio incontenible,

desde mi balcón
las horas hablan sin hacer ruido,
todo el amor está cerca
y yo no puedo decir nada.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Silencio

Silencio

 
Como si espinas 
iluminaran la noche,
así las estrellas,
el silencio parece
un cielo en la tierra,
no hay tiempo más cabal que las ramas.

Ellas saben que en el vientre de la madrugada
está la belleza asomada a un balcón,
a una oscura carne que tiembla,
rasgo de luz que serpentea,
efímero amor que las flores registran,

y las ramas como el silencio
cantan finezas al viento
de las hojas que el árbol cayó.

Como si un secreto
pudiera verse,
así los sueños discurren
hasta el alma en una sincronía
de suspiros blancos,
y el silencio parece
una aurora que escribe,
no hay conclusión en el mundo más que el amor.

Él sabe que a veces las ventanas
extrañan los caminos,
que las soledades se juntan
y las voces se incorporan del cuerpo,
que la certeza tiene el tamaño
de un poema clandestino,
que un recuerdo se sabe vivo
si es deseado por la luna,

y el secreto como el silencio
se gobierna de impulsos,
y escucha lo que ven sus ojos
hasta mezclarse con lágrimas.

Como si querer hasta el abismo
fuese querer vivir lo cotidiano,
así la libertad inocente del silencio,
así Dios aunque la palabra sea repetida,
brasas que miran invitando a subir
como un silbido de cristal,
un río que entra en mi piel y la abarca.

Él sabe que en el pecho se despierta,
él conoce de ese salto hacia las flores,
de esa caricia que siempre
está cargada de colores,
de esa red en las manos
que es al mismo tiempo
anfitrión y huésped,
hojas verdes y hojas secas,

y el querer como el silencio
se viste de abrigo y de paraguas,
abrigo, el frío es la fragancia de
los que no pueden dormir,
paraguas, el rocío vierte sus campanas goteando,

silencio,
espejo sin niebla,
valor vagando.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Ponme en tus ojos

Ponme en tus ojos

 
Quiero en los huesos 
tanto amor metido
como los brazos cuando
arropan el corazón,
y de par en par abiertas las ventanas
para que mi piel sienta la corteza del día,
y esa soledad que sólo se contempla
desde la tarde lenta,
y los momentos que bajan como olas,

ponme en tus ojos,
mi voz te nombra
como el mar cuando se mira en el mar.

No he venido hasta aquí
para estar solo en mi cama,
sigo siendo un niño
pero con profesión de ser un hombre,
no importan los cincuenta de mis letras
si soy distinto cada año,
si quiero lo que ya he visto
y lo que he olvidado no me acuerdo,
si mi amor es una excusa
que nunca debió estar oculta,

ponme en tus ojos
y no me despiertes,
que pasaré la noche contigo.

Barajando recuerdos
me encuentro con tus sueños
y tu amor me traspasa,
promesas que como cuerdas tensas
sujetan mis cabellos,
amor impaciente y presente
que todavía juega entre los muebles,
y el aire no sospechaba que me amabas
y éramos un amor en círculos
de tu mirada y mis labios,

ponme en tus ojos,
cuando mi cuerpo extendido
mis ojos profundamente te llaman.

La palabra suena a vacío amor mío
si me limito sólo a palpitar en la razón,
mi corazón te cuida,
estoy tan lleno de tu piel
como cargado de tu ternura,
mi pensar y mis sentidos
te encuentran desnuda
ya no sé si eres la rosa o Dios,

ponme en tus ojos,
mi amor es un principio
por tus venas derramado.

No sé, es como si me llegaran
noticias de tu alma,
y la puerta no tuviera un color definido
y una corriente nueva a mis orillas,
la calle de mis pasos desemboca
a la vuelta de tu cuerpo,
yo te trazo en sombras
a veces absurda y otras cierta,
mi amor es un balcón en espera
y mi voz a buen recaudo,

ponme en tus ojos,
como un portazo y luego el silencio,
como si cortaras leña para el invierno.

No confundas mi piel con algún río,
no esperes por aguas que no llegan,
ponme en tus ojos,
yo también pienso en ti cuando te sueño.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Vida mía y sola

Vida mía y sola

 
Una línea liviana 
me sueña y es poesía,
una mirada distinta
despeina mis pasos,
en un cajón desnudo
encuentro la comprensión que no se vende,

dime si no entiendo o es que a veces
el viento se sale de su camino,
dime si escribo porque hay secretos
que ascienden por mi garganta,
dime si el amor
es una flor enamorada,

vida mía,
es giratorio el lenguaje de los poetas,
sola,
así mi letra sin tu corazón.

Al callado amor
el silencio está en reposo,
y mi rostro a mitad del cielo
concentrado de estrellas,
mis manos, un mar
que no abandona a su arena,
dime si está amaneciendo o un ángel
se olvidó del mundo,
o es el alba que tropieza con los espacios,

dime por qué a veces me siento
un hombre deshabitado,
dime por qué corre el amor
si ahora no llueve,

vida mía,
ábrete a mi llamada,
sola,
así la luna porque me faltas.

El otoño me dice que eres mía,
por favor no te rías,
si te siento niña
que mira desde un balcón,
si te imagino como al amor
que de nubes pasa cargado,
que lleva en las manos cientos de ramas
para sus pájaros,
que guarda una carta sin destinatario,

dime por qué el eco me devuelve tu voz,
dime por qué el amor parece
saltar de manzanos,
y enturbiarme de colores
que más quisiera compartir contigo,

vida mía,
deja tus sueños y ven,
sola,
así la sombra descalza cuando regresa.

Esta mañana
cuando tú apareciste
la penumbra se rescató del frío,
y fue así,
el aire se quebró en suspiros
los cabellos de fuego
y mi figura escribió tu nombre,

dime por qué no siento
más que plumas,
dime por qué estoy pendiente de la nada
y en mi pecho te abres,

vida mía,
despierto y me hundo en tus ojos,
sola,
como la infancia cuando no era
más que un barco de papel.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Si piensas en mí

Si piensas en mí

 
No viajas sola 
si piensas en mí,
si te dejas arrastrar
por los poemas que aún no escribo,
si en los acentos no puedes
limitar el ruido,
si en una espiral de horarios
el tiempo es principio y final
y mi amor te convence de a poco,

no viajas sola si me recuerdas,
si revivir te hace estremecer,
si los sueños son como agua que se escapa,
si el abrazo más rápido es un silencio,

si piensas en mí
y las ventanas oscilan en la penumbra,
no viajas sola.

No necesitas muros
si piensas en mí,
si cada piedra es un temblor
que te rasga el alma,
si toda emoción te toca
con movimientos ansiosos que se repiten,
si en laberintos azules me buscas
hasta la explicación de la brisa,

no necesitas muros niña mía,
no si tu piel dulcísima es de rocío encendido,
no si tu sangre es como el vino
y de ríos son tus brazos,

si piensas en mí
y no olvidas mi cuerpo,
si para siempre desnuda despiertas,
no necesitas muros.

No sabrán tus tardes a jardines descuidados
si piensas en mí,
si cada flor libera mis versos por ti,
si en tu centro sientes una marea,
un relato lento
unos párpados abiertos
donde se oyen pisadas,
si miras como descalzándote sin tiempo,
si al amor entiendes como a un cielo en consonantes,

no sabrán tus tardes a caprichos,
no si debajo de tus sábanas me encuentras,
no si te confiesas a la mañana
con un un beso y un TE AMO,
no si mis labios atienden tus reclamos
como a una hoja arrebatada,

si piensas en mí
y todo en ti ya no es fugaz y repentino,
no sabrán tus tardes a jardines descuidados.

Abre tus brazos si piensas en mí,
ancla tus raíces si piensas en mí,
enséñame lo que has escrito cuando piensas en mí,
que me encuentres en tu camino si es que piensas en mí.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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