lunes, 22 de junio de 2015

Sin querer te amé

Sin querer te amé

 
Te amé como el cabello 
que no pierde la confianza de los dedos,
como el deseo que habla en brazos
y es recuerdo,
esos momentos en que los pensamientos
chocan contra el cristal de un espejo,
esos pasos lentos que se sienten en caricias
como la piel al viento,

sin querer te amé
y a veces te vuelvo a amar.

Te amé como el silencio
que es opresión,
como el corazón que mira fijamente a los ojos,
como el despertar siempre desesperado,
siempre abierto y resbalando,
siempre extenso como la sangre
arrojada al mar en su ola,
y esas madrugadas de horizonte infinito,

sin querer te amé
y a veces por ti muero intenso.

Te amé como esa pregunta
que no encuentra los instantes,
como esa brisa agonizante
que recoges del suelo con una gran mirada,
como los sueños sobre la misma almohada
y las manos tomando nota sin juzgar,
como un personaje guardián
matando miedos,
como una casa que va creciendo
y guarda todo entre puertas y ventanas,

sin querer te amé
y a veces te siento desnudando mi espalda.

Te amé como una suelta cascada,
con mi nombre aprendiendo tu nombre
sin necesitar más,
como esa brasa que se junta
y va dejando chispas,
como un titiritero que no sabe de orillas
y juega con la sonrisa
agitando cielos,
aventando adolescencias
refrescando aromas dormidos,

sin querer te amé
y a veces me encuentro de tu aliento vestido.

Te amé como diciendo:
soy yo el que te ama y juntos haremos el sol,
te amé como la luna que tiembla de belleza
cuando la noche empieza,
como ese cuerpo que es más que cuerpo,
un pecho que se alza,
como esas palabras lentas
que se suman enamoradas,
como ese otoño que dispersa la blancura
y se bebe al viento
y es vértigo y quietud,

sin querer te amé,
la poesía por buscarte aún es poesía,
soy la misma sílaba sin moverme, soy la pausa,

¡mi mundo habla con tus versos,
no se puede olvidar lo que se ama!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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