miércoles, 10 de junio de 2015

Nada más

Nada más

 
No puedo tener la mente 
en nada más,
nada más que dar por cierto
lo que a mi cuerpo,

mis ojos que son un blanco mar
hundido a tu deseo,
mi labios, un río de sangre tierna,
mi piel, un espíritu a tu lengua,
mis madrugadas, un interminable tren
donde tus caricias ponen sus gotas,

no puedo,
no quiero,
cuando te amo soy una ola sin fin,
sin límites.

No puedo cambiar mi mundo
y nada más,
tú eres todo lo que necesito,

las veladas bajo los ramajes,
los perfumes de seda
que las estrellas diluyen en miradas,
la espera tendido a tu lado
sin más reino que tus manos,
las voces que nos unen
en pasión y rapto,

no puedo,
no quiero,
cuando te amo
tú eres mi camino.

Te doy todo lo que poseo,
no puedo hacer más,

mi amor desde el fondo de mi alma,
la luz de mis lágrimas,
el alba que se nos abre en surcos,
la ternura de mis sueños
enredando tus pasos,
mi vuelo de manantial desbordado
y nosotros rodando,

no puedo,
no quiero,
cuando te amo soy un tonto
y soy el último en saberlo.

Tonto,
porque te ofrezco todos mis errores
y nuevamente mi vida,
porque te doy todos mis riesgos
y mis problemas reales
y también los instantes para volver atrás,
porque quiero que seamos capaces
de vivir liviano,
de necesitarnos en el amor
con sólo cerrar los ojos,

no tengo nada más,
yo sé exactamente lo que se siente amar
porque TE AMO,

no puedo,
no quiero,
soy un hombre.

¡Déjame mirarte a los ojos
mientras me aferro a tu cuerpo!,
déjame sentirte en cada movimiento,
déjame tu voz caliente,

cuando te amo te estoy buscando,
cuando te amo somos el mismo lugar,
cuando te amo yo te siento a un solo latido de distancia.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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