martes, 30 de junio de 2015

El ruido de mi corazón

El ruido de mi corazón

 
Hay ruidos 
que se empozan en el alma,
es como si se abrieran zanjas
y el destino simplemente crepitara,
como si vivir lo vivido
fuese una curva del sueño
y mi corazón vibrara en femenino,

el ruido es un segundo horizontal,
el ruido es un arroyo que se entrega
a su viento otoñal,
y mi corazón es un hilo azul
que va quedando.

Hay ruidos
que se aburren en el tiempo,
es como si dos hojas
no se decidieran a caer,
como si una mujer absoluta
tuviera manos de agua,
como si mi corazón sintiera en un solo latido,
una sola sombra
una sola arruga,

el ruido tiene también algo de amargo,
el ruido es un sentido instantáneo
de la despedida,
y mi corazón es una palabra
que tiene piel y alma,
es una luna dispersa en versos.

Hay ruidos
que por distraerse son abismos,
como si una tormenta fuese no más
que griterío,
como si una luz inundara los espacios
con su vuelo,
como si el corazón se me colmara
de ese viento en las arenas,
ceniza y clarividencia,

el ruido es una confesión una vez sola,
el ruido es un oído abierto y despacio,
y mi corazón es un ojo que siempre
descubre lo que atrapa,
es un poema inocente en el huso de la palabra.

Hay ruidos
que se mueven en dibujos y buscan
el punto en que sucedo,
como un maestro de las cosas del cuerpo
que habla en susurros,
como la hierba que palpas desnuda
y la encuentras de miradas largas,
como el corazón que parece descender al río
cuando deja las manos sobre el pecho,

el ruido es el nombre tuyo que a veces creo perdido,
el ruido eres tú y esas letras con tus labios nocturnos,
y mi corazón es un amor rodando con la lluvia,
es un lugar donde amarnos
es un camino quemante,

y mi corazón es como aquella vez,
como nunca,
como siempre.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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