martes, 30 de junio de 2015

Gato azul

Gato azul

 
Dime gato azul, 
¿cómo compongo el camino de regreso?,
¿cómo elijo el paisaje del cielo
entre tantas nubes y lunas?,
¿cómo me vuelvo completo?,

quisiera ser pájaro
para volar como poeta,
quisiera ser una cometa
hasta tus ojos,
quisiera en el rostro una línea
de aire de las noches y su misterio,

dime si el azul es tu manera,
dime gato azul.

Dime gato azul
si este intento de amor es el sendero,
dime si la historia que dejo atrás
es tan sólo un sueño que quiere ser mariposa,
dime si a diario te transformas
en esa rosa azul que yo siento tan dentro,

quisiera construir mi propio universo
para verme frágil y humano,
para sentir la distancia como un libro,
para decirte que a veces tengo miedo del amor,

dime si los poemas de lluvia
te vuelven letras en el mar azul,
dime gato azul.

Dime gato azul
si eres tú el de esos minutos llenos de luz,
si eres tú el del abismo azul del ocaso
que parece quemarme los brazos,
que parece arrancarme deseos
y es como si estuviera naciendo,
renaciendo,
como un amor que cuelga de una rama
y tú y yo los frutos,

¡ay gato azul
quisiera tener razón!,
quisiera que tu rocío calmara mi ansiedad,
quisiera, filosofando al amor,
que me llevaras a tus estrellas en un instante,
que en besos de caricias me contaras tus secretos,
que el café fuera de silencios,

háblame gato azul del amor
al que le quedan ventanas abiertas,
dime si la brisa
es el aroma exacto de tu flor.

Dime gato azul
si en este péndulo de tiempo tan cambiante ,
soy el amor y el amante,
soy la mesa puesta para dos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Mi voz y mi boca

Mi voz y mi boca

 
Mi palabra está en mi voz 
y no en mi boca,
en mi boca está el amor
como un sueño de mil intentos,
atentos pensamientos que se presentan
de un cielo armado de pasiones,
río de tu cuerpo ante el mío,
tiempo que se afirma
y que jamás se termina,

para mi palabra transparente
siempre es de día.

Antes de amarte mi palabra no era mía,
mi voz no tenía nombre
mi boca no esperaba,
mi mundo era de respuestas
que se escribían en la arena,
y yo moría de ti sin saberlo,
moría de ambos
de nosotros,
de la falta que me haces,

para mi palabra el aire sin tu cuerpo
es interminable.

En mi carne a todas horas
siento tu voz como un contorno,
siento tus ojos
siento tu boca,
y tu cabeza en mi pecho
como un amor en racimos,
y desnuda como hace el agua me pides
que te descubra sin preguntas,
y a la luz de una lámpara cabes entre mis manos
como el amor más necesario,

para mi palabra mis labios son dos palabras
que ya mis dedos quisieran.

El puro amor que te besa
se detiene en mi voz y en mi boca,
en mi voz la aurora del amor sin medida
como cintas de lluvia,
en mi boca esos gestos
en donde te invento y te dibujo,
en mi voz la mitad del encuentro,
en mi boca: todavía te quiero,

para mi palabra lo que siento por ti
es una rosa abriéndose.

Si a veces no te llega como debiera
perdona por favor a mi voz y a mi boca,
mi voz en ocasiones es un recinto de silencio,
y mi boca indiferente se cuelga
pensativa del horizonte,
y mi voz desespera de soledades
y mi boca sólo sabe del viento,

para mi palabra lo claro y lo oscuro
son el mismo amor que te encuentra.

Y a todo ésto:
¿qué vienen a ser mi voz y mi boca?,
mi voz, un acento del verbo amar,
mi boca, un beso que viene y regresa por ti.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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El amor presente, el amor siguiente

El amor presente, el amor siguiente

 
Escribo cuando crees que no te pienso, 
cuando sientes que la noche te encierra,
cuando suavemente el amor
se parece a la ausencia.

Palabras,
¿cómo será preguntarte sin
tenerte a mi costado?,
¿cómo será acostarme
sin tu recuerdo?,
¿cómo?,
cuando me rompo
pedazo a pedazo sin tu amor,

silencio,
la inquietud por una vez
es como una sombra,
cansancio, el amor está despacio
como si los pájaros volaran hacia la nada,
palabras, extraño la mano tuya sobre mi corazón.

Si me dieran a elegir
yo elijo el amor presente,
el amor que se queda
el de las manos juntas,
el amor siguiente en cada fuego de la noche
en todo roce,
el amor que me pertenece
para darte mi voz
mientras te describe mi sangre,

palabras,
estás hecha de las cuatro estaciones,
eras antes
y serás mañana,
palabras que dentro de mí estallan
como un cuchillo brusco,

silencio,
mis huesos están parados
desde tu boca la última vez,
mis besos declinan en la ternura
entre tu alma y mi alma,
mi deseo dura lo que un instante,
extraño hacernos el amor.

La vida secreta de mis palabras considera
que cuando nuestra piel no se toca
se abre una flor intermedia,
como una página de nosotros
aún no escrita,
como un doble andar
confuso de amor,

palabras,
mi sed no tiene límites por más agua,
por más aire mis versos sangran,

silencio,
para decir te amo el otoño dura
para que los deshagas,
para que en cada hoja seca me nombres mil veces
amándome en pedacitos,

palabras,
el amor presente es savia
donde tu rostro avanza,
silencio,
el amor siguiente
es un mar bañando su arena
con los jugos de nuestro corazón.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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No te olvides de mirar

No te olvides de mirar

 
En el fondo del tiempo 
siempre hay una marca,
un destino que se prepara,
el sonido de un nombre por primera vez,
un silencio que nos roba la cara
con un acto sutil de magia,
un verso invisible
hecho de viento y de agua,

no te olvides de mirar,
a veces el río se olvida del río
que lo invitó a soñar.

En el día siempre hay un secreto,
una poesía que se abre al alba
y se desnuda al ocaso,
un gesto que las manos intentan reflejar
como si fuera un espejo,
un deseo interminable donde los sueños
son mucho más que una palabra en un índice,

no te olvides de mirar,
a veces la noche es un infinito que cede.

Me gustan los relojes en que las horas
no persiguen a las horas,
será por eso que los de arena
tienen para mí esa música que
por momentos se imagina,
esa fantasía cenicienta del azar,
esa demora que hasta parece cautelosa,

no te olvides de mirar,
a veces la lluvia no cae,
es un cristal que acaba y empieza en el espacio.

Mis poemas revelan una flor,
es como brusco el verso del amor
que siempre me trae la voz tan esperada,
son al mismo tiempo un rostro
que se habla y es hablado,
una sombra que se insinúa y es vaga,

no te olvides de mirar,
mi rebelión se lee con minúscula
y después se hace mayor.

Yo quiero aprender como sos
para quererte como soy,
yo creo en el amor
que tiene una idea compañera del alma,
yo busco unos labios ingenuos
para mis labios obvios,
yo espero por tu vientre
y nuestros dos corazones enlazados,

no te olvides de mirar,
estoy repartido en este falso olvido,
estoy enseguida después de tu soledad.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Nosotros

Nosotros

 
Nosotros que hemos visto el amor 
jamás dejaremos de verlo,

que aprendimos a arrojar nuestros vestidos,
que tiramos juntos de las mismas riendas,
que donde habríamos de cortar alguna flor
detuvimos nuestros dedos un momento,

nosotros que bailamos con la luna
en la penumbra de una lámpara,
nosotros que llovimos sobre la misma taza de café
acariciándola hora tras hora,

nosotros por veredas de sueño
hemos visto el amor,
nosotros llamándonos.

Nosotros que nos dimos la intemperie
para respirarnos en el olor al silencio,
nosotros que pese a la mesa vacía
siempre nos esperamos entre pétalos,
nosotros que a diario olvidamos el paraguas
justo antes de ir a buscarnos,
y queremos nuestros nombres
y nos amamos en un buen libro,

que en noches profundas
dejamos a nuestro oído nuestra voz,
que en la respiración
aumentamos nuestras caricias y la búsqueda,

nosotros somos un cuerpo y
hemos visto el amor,
nosotros despiertos.

Nosotros que en los párpados sentimos
el acoso de la sangre como un verso repetido,
nosotros que en el pensamiento tenemos un puente
una sala de espera
un camino,
y a dos amantes delatándose invariables a cada paso,
nosotros que nos afianzamos en un suspiro
con la codicia de la boca,

que vagamos entre ojos,
que sin pausa nos amamos
liberando un corredor para la vuelta,
que insistimos en el afuera del recuerdo,
que creemos en el agua en el desierto,

nosotros en el revuelo del pelo
hemos visto el amor,
nosotros nos sumamos enamorados.

Nosotros que somos dos veces
el mismo cielo
como la médula del alma,
y que hemos visto el amor y él nos miró:
sonriendo
ansioso
curioso,

nosotros que buscando raíces de alas
sentimos el valle del viento,
que en la garganta tenemos espacio
para ser mucho más que un capricho,
¡nosotros hemos visto el amor
y jamás dejaremos de verlo!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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En defensa

En defensa

 
Si el silencio se vuelve dulce, 
envidia su momento,
en defensa de los amantes
debo decirte que la mirada nunca alcanza,
que aunque el amor crea
no decir nada en realidad,
siempre habla,
nunca está la puerta del todo cerrada
al corazón,
nunca el papel es del todo blanco,
el aire se derrama con las manos,

si el silencio hiere
el amor se rinde,
no permitas que la dolencia
se vuelva celos y ausencia.

Si morir te resulta extraño,
aprende del amor cada mañana,
en defensa del alma
debo decirte que es imposible
medir su llama con palabras,
que aunque el amor nombre al fuego
y sientas arder todo tu cuerpo,
que aunque pretendas mirar muy dentro
siempre hallarás el mismo sentimiento,
vivir y morir no es lo importante,

azul son el cielo y el mar
a la distancia de un ala,
azul la ilusión vana,
azul los ojos que sueñan.

Si el amor al mirarte te provoca
una tormenta serena,
en defensa de los labios
debo decirte que un suspiro es un amor que cae,
un mar que discurre entre besos,
una copia del último paisaje,
que aunque el amor se vista de pensamientos
y sea como un viajero
cuando el viento se acuna en las olas,

de agua es la mano,
de agua el amor que silba,
de agua las gaviotas en busca de retazos errantes,
de agua son los nombres que reclaman en el recuerdo.

Si este poema no logra su condición
de ser leído,
en defensa de la luna
que en el oscuro cielo es mi consuelo,
debo decirte que mi razón se pierde
apenas te siento,
que mi amor trenza tus cabellos
como una lluvia despertando al instinto,
que tu mirada me desnuda
con el brillo de mi desvelo,

y así encuentras mi corazón,
y así me rodeas de tu memoria,
y así me recreas el rostro, así,
como la brisa que en verdad me ha tocado,

en defensa de haber sabido
cada poro de tu piel debo decirte:
que te invento otra vez
cuando otra vez te amo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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El ruido de mi corazón

El ruido de mi corazón

 
Hay ruidos 
que se empozan en el alma,
es como si se abrieran zanjas
y el destino simplemente crepitara,
como si vivir lo vivido
fuese una curva del sueño
y mi corazón vibrara en femenino,

el ruido es un segundo horizontal,
el ruido es un arroyo que se entrega
a su viento otoñal,
y mi corazón es un hilo azul
que va quedando.

Hay ruidos
que se aburren en el tiempo,
es como si dos hojas
no se decidieran a caer,
como si una mujer absoluta
tuviera manos de agua,
como si mi corazón sintiera en un solo latido,
una sola sombra
una sola arruga,

el ruido tiene también algo de amargo,
el ruido es un sentido instantáneo
de la despedida,
y mi corazón es una palabra
que tiene piel y alma,
es una luna dispersa en versos.

Hay ruidos
que por distraerse son abismos,
como si una tormenta fuese no más
que griterío,
como si una luz inundara los espacios
con su vuelo,
como si el corazón se me colmara
de ese viento en las arenas,
ceniza y clarividencia,

el ruido es una confesión una vez sola,
el ruido es un oído abierto y despacio,
y mi corazón es un ojo que siempre
descubre lo que atrapa,
es un poema inocente en el huso de la palabra.

Hay ruidos
que se mueven en dibujos y buscan
el punto en que sucedo,
como un maestro de las cosas del cuerpo
que habla en susurros,
como la hierba que palpas desnuda
y la encuentras de miradas largas,
como el corazón que parece descender al río
cuando deja las manos sobre el pecho,

el ruido es el nombre tuyo que a veces creo perdido,
el ruido eres tú y esas letras con tus labios nocturnos,
y mi corazón es un amor rodando con la lluvia,
es un lugar donde amarnos
es un camino quemante,

y mi corazón es como aquella vez,
como nunca,
como siempre.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Entrego

Entrego

 
Entrego el corazón 
como se vacía un tintero sobre una hoja,
como un castillo de naipes
que cree en la suerte,
como la poesía que escribe
cuando ella quiere,
como la noche tan serena
que se desgarra
en mensajes de la luna,

entrego el acompasado respirar de mi cuerpo
cuando el alma cobra vida,
entrego la memoria como si todo en mí
fuese un lenguaje de contrarios y complementos.

Entrego mis versos
para concluir que escribir es un parpadeo,
entrego el grito de mi boca
cuando la estación del tren corre de prisa,
cuando la piel es un grito silencioso,
cuando la cicatriz nunca duda
de su condición humana,

entrego las manos para medir el tiempo,
y el tiempo para buscar aquello
que siempre escapa por las rendijas.

Y a mi aire temperado le doy el sol
en porciones necesarias,
y a la dueña de mis cielos
le doy todos mis sueños de poeta,
y entrego la bruma toda
como un amor en madejas,
y entrego la virtud de los árboles
ni suave ni breve,

entrego lo que callo
como pájaros que duermen,
entrego la palabra que sé
que vas a decirme.

Y por favor no olvides que vuelvo a menudo:
¡tómame!,
tómame como esa sensación que se despierta
y atraviesa la sangre,
tómame como esa caricia que se recuerda
cuando el amor no es tarde,
como si pudieras acercarte,
como si el paisaje que te rodea
no tuviera ni dueño ni presencia,
tan sólo mi corazón en tu pecho hundido,

y entrego mis ramas inquietas a tu madrugada,
y el humor de mi cama
para despertar en tus ojos y en tu tacto.

Y entrego el amor a tus colores conocidos,
y los techos míos al abanico del ocaso,
y las miradas justas como suspiros,
y el ruido mientras cae la lluvia,

por pasión entiendo un beso,
y me da lo mismo si es cóncavo o convexo,
a veces el amor es simplemente un arroyo fresco.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Uno de tus motivos

Uno de tus motivos

 
Un pensamiento, 
un recuerdo justo,
una imagen fugaz,
una voz,
un roce leve,
estar contigo,

una ilusión,
un detalle especial,
algo único,
un espacio de papeles blancos
para amar,

uno de tus motivos
aunque no sé decirlo.

Un sueño,
una sombra,
latidos despacio en el pecho,
una confusión hasta las lágrimas,
un momento exacto y querido,

un orgullo necio,
un silencio,
una indiferencia al saberte imposible,
una tarde de regreso
y todos los segundos de la espera,
una lámpara que se perfila en caricias,

uno de tus motivos
como se desprende la impaciencia.

Un tiempo desenrollado,
un viento nuevo persiguiendo
tus horas de insomnio,
Neruda entre tus sábanas,
Sabines acariciando tu espalda,
Benedetti procurando algunas veces tu corazón,
Borges en tu razón,

un poema y todo lo que tengas,
una orilla delgada
de tus calles rectas,
Tandil
Buenos Aires
Guadalajara
España,

uno de tus motivos
para ser un verso solo, tu hombre mismo.

Ese soplo virtuoso de las ventanas,
ese silbido patriarcal del tren
como un destino sin cartas,
esa hojarasca compañera de la brisa
que a ti tanto te gusta,
esa aventura liberada en poesía
perdonando a los poetas,

esa pleamar de estrellas,
esa boca contenta de mi boca,
esa mirada de ser tú,
esa quietud y en tu verde pasto
firmes huellas,
ese reclamo vivo
ajeno al conjunto,
ese lugar en el mundo que te merece,

uno de tus motivos
y te dije entonces:
y luego que me condenen las palabras.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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miércoles, 24 de junio de 2015

Yo te amo en todos los poderes

Yo te amo en todos los poderes

 
En mis ojos 
un silencio que habla,
en tus ojos una tempestad sin viento,
en mi pelo
amantes enmarañados,
en tu pelo una flor llegando a su rocío,
en mis labios
el deseo de tenerte entre mis brazos,
en tus labios
los sueños con que me desvelo,

en mis tardes te contemplo,
sólo contigo caminando de tu mano,
en tus tardes me invento,
tú y yo somos ese amor que confesamos.

Ya de noche yo te escribo
como acaricio un verso,
buscando palabras cómplices,
¿puedes imaginarte un libro sin leer y escuchar
las distintas formas del amor?,
somos un encuentro que vive
entre adjetivos estirados,
somos los TE QUIERO venideros
justo detrás del tiempo,

entre suspiros te rozo
con inquietud continua,
hasta llevarme todo lo tuyo,
el café y los poemas que luego me inspiras.

Sin preguntarme el por qué,
yo siento lo que vivo,
mis razones encuentran tus besos,
mis caricias las llevas dentro,
queriéndote toda
queriéndote nada
y hasta el alba y otra vez,
somos el toque en el hombro al volver,
somos el rostro íntimo que sólo se puede explicar
en una moneda arrojada al aire,

supe contenerte con la fuerza de mi vientre,
sabes aferrarme a tu regazo
para olvidarme del mundo,
nos recogemos en pedazos
y a veces simulamos ser estrellas.

Todo el espacio es tibio
a mi alrededor,
te respiro al respirarme
y mi piel desnuda parece desbordar,
es como si la solícita pasión
se conmoviera sobre nosotros
y se asomara al amor,
como si las nubes mojaran todo
desde las paredes y se desplazaran
con tu nombre y mi nombre persuasivos,

y una promesa perpetúa suspendida,
y un susurro de alas abiertas,
y una mujer agua enseñándose lenta,
y un hombre febril infinitamente más tuyo,
y el amor gira uno en el otro sin fractura
para que me digas que sí.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Todo lo que yo busco

Todo lo que yo busco

 
Acostarnos juntos 
de nuestros cuerpos desnudos
condenados al silencio
de darnos todo,

un verso robusto
apretándonos el corazón,
una pregunta puro temblor
a cada hora,
un sueño aguardando los brazos
preso de los lazos del amor,
un deseo cubriendo el alma,

lo que yo espero
es un motivo de luna
y tú a mi costado.

Y tu voz llenando mi centro
y no sentir si estás lejos,
y tus miradas fijas
acariciando primero mis ojos
y después mi mente,
y poder recorrerte no por buscarte
sino porque me llamas,

un hueco en mi almohada
de una paz inconfundible,
un aliento para siempre
grabado en mis ansias,
una rima de lágrimas sin muros,

lo que yo deseo
es que parezcan pocos
todos mis besos.

Y guardar en mi pecho tu río natura,
cada gajo de ternura que entre cielos
llamamos amor,
y tus manos que más quisieran mis tardes,
y tu despertar en la garganta de mis noches,

entonces los dos frente
a frente es lo que quiero,
elegirte,
vencer mis temores,
que me puedas amar
y te dejes amar aunque imperfectos,

lo que yo busco es un lugar
para mi sentimiento,
alguien importante
con su fuerza y soledad.

Un Domingo lloviendo hasta
un amor mil veces
como una semilla al viento,
su tiempo de agua
su tiempo de hojas
su tiempo de sombras,

amante que el amor
busca triunfante,
amante como un tatuaje
de la palabra amor,

yo deseo lo que amo
y tú lo tienes.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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martes, 23 de junio de 2015

Entre Tinta y Marcelo

Entre Tinta y Marcelo

 
Nadie pierde, 
me repito mientras acaricio
mi barba frente al espejo,
no pierde Tinta,
si aún la clara luna juega en los jardines,
no pierde Marcelo,
si sus manos lo acercan al amor
aprendiendo del arte,

y quizá todo lo que importe
sean los instantes,
esa profundidad corta que es la vida,
esa flecha al aire que es la nada,
y entre el sentir hondo y la libertad
aventureras palabras,

nadie pierde,
ni la soledad ni el secreto,
el amor es sólo un sueño.

Mi carne y mi vuelo
se juntan en la misma estrella,
Tinta es el poeta el último punto,
Marcelo sabe de lo negro sobre lo blanco,
es como ser éste y el otro,
Tinta busca el libre albedrío
de polvo y viento,
Marcelo lleva en las manos
un fervor compartido,

ambos son un hombre
trabajado por el tiempo,
Tinta tiene el saber del agua
y Marcelo la rutina,
Tinta la inocencia de Dios
como una ráfaga,
Marcelo la voz grata
de una llave en la puerta,

apenas se contradicen
son la intimidad y el misterio,
el amor para ellos es la dicha que la memoria elige.

Cada mañana los lugares
son interminables,
hay manos que aguardan otras manos,
hay almas que son silencio en el ocaso,
hay ratos en que el cielo se hunde
como escalando muros hacia abajo,
hay hazañas que siempre aguardan
la hora del amor de levantarse,

y ese amor hace de Tinta un torpe
que mira sin memoria y entonces
juega con metáforas,
y ese amor es una máscara en Marcelo
y de sus cosas comunes,
él aprende de sus hábitos,
él es como un ave que construye su nido en la ventana,

la gran pregunta es
si estar o no estar contigo,
a Tinta le duele una mujer en los labios,
a Marcelo le duele un hombre en todo el cuerpo.

Entre Tinta y Marcelo
hay un preciso universo,
la luna es un imprevisto de arena y
el poema es un arma inagotable,
las letras son de rosas
y la esencia se guarda en sílabas,
Tinta es una vigilia
y Marcelo es un sediento,
y entre los dos el heroísmo aún verde
se insinúa desde las sombras,

abismo y pilar
viento y hoguera,
Tinta está dentro del laberinto,
Marcelo es el laberinto
y el amor en el centro.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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lunes, 22 de junio de 2015

Sin querer te amé

Sin querer te amé

 
Te amé como el cabello 
que no pierde la confianza de los dedos,
como el deseo que habla en brazos
y es recuerdo,
esos momentos en que los pensamientos
chocan contra el cristal de un espejo,
esos pasos lentos que se sienten en caricias
como la piel al viento,

sin querer te amé
y a veces te vuelvo a amar.

Te amé como el silencio
que es opresión,
como el corazón que mira fijamente a los ojos,
como el despertar siempre desesperado,
siempre abierto y resbalando,
siempre extenso como la sangre
arrojada al mar en su ola,
y esas madrugadas de horizonte infinito,

sin querer te amé
y a veces por ti muero intenso.

Te amé como esa pregunta
que no encuentra los instantes,
como esa brisa agonizante
que recoges del suelo con una gran mirada,
como los sueños sobre la misma almohada
y las manos tomando nota sin juzgar,
como un personaje guardián
matando miedos,
como una casa que va creciendo
y guarda todo entre puertas y ventanas,

sin querer te amé
y a veces te siento desnudando mi espalda.

Te amé como una suelta cascada,
con mi nombre aprendiendo tu nombre
sin necesitar más,
como esa brasa que se junta
y va dejando chispas,
como un titiritero que no sabe de orillas
y juega con la sonrisa
agitando cielos,
aventando adolescencias
refrescando aromas dormidos,

sin querer te amé
y a veces me encuentro de tu aliento vestido.

Te amé como diciendo:
soy yo el que te ama y juntos haremos el sol,
te amé como la luna que tiembla de belleza
cuando la noche empieza,
como ese cuerpo que es más que cuerpo,
un pecho que se alza,
como esas palabras lentas
que se suman enamoradas,
como ese otoño que dispersa la blancura
y se bebe al viento
y es vértigo y quietud,

sin querer te amé,
la poesía por buscarte aún es poesía,
soy la misma sílaba sin moverme, soy la pausa,

¡mi mundo habla con tus versos,
no se puede olvidar lo que se ama!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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El alma al aire

El alma al aire

 
Un poema cuando se escribe 
desde el alma
se dispersa,
y viaja hacia un parque dormido
para sentirse árbol
y otro
y previo,

el aire es como un tronco
propenso a los sueños,
es el alba de la sangre
que gotea como la vida,

el alma al aire,
y yo soy éste que siente
entre los pliegues de tu voz.

Un poema cuando llena
es como un río terrible,
y el alma sólo puede vivir habiendo sido,
derramándose como un pulso
que se acelera desafiante,
una sed insaciable
e insistente de ti,

el aire es de lágrimas
que vierten los amantes,
el aire es de los que
olvidan sus cadenas,

el alma al aire,
y de cuando en cuando un beso
y un nombre de mujer.

Un poema por el mundo delirante
es un impulso del alma,
un amor por más besos de amor
que te hayan dado,
ese segundo que se hace torbellino al tocarte,
ese final que regresa siempre
al cuerpo y te despierta,

el aire es la noche que suena suave,
esa pregunta pedazo a pedazo,
tu piel
tus manos,
el aire es de esas palabras que chocan
a ver cómo es,
a qué sabe el amor despacio,

el alma al aire
y el amor como un pájaro,
siendo todo
siendo nada,
siendo vuelo.

Un poema es la mano tuya sobre mi corazón
para quedarnos en casa,
y el alma es esa dicha
que si me dieran a elegir
yo elijo el amor contigo,
alma que aquí estás
y que me escribes,
alma donde guardar los ojos,

el aire es una muchacha
en el balcón llena de melancolía,
aire de profundas escaleras,
aire de besos sin despedidas,

el alma al aire,
y un silencio en el cuarto
y la cama deshecha sin olvido,

¡un poema es el alma a tu puerta,
el aire soy yo mismo!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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sábado, 20 de junio de 2015

El amor es toda la inspiración

El amor es toda la inspiración

 
La rosa no es una flor
y un libro se hojea despacio,
como si alguien pudiera entender
el vacío tan lleno entre dos almas gemelas,

si no dudas que se mueren las estrellas,
si no dudas que es de fuego el sol,
¿por qué crees que la rosa no es una flor?,

como hacer el amor con palabras,
el amor es toda la inspiración.

El viento y la marea
danzan en la arena,
los pechos de una madre
tienen la risa y la voz de un poema,

si no dudas que el amor
es de labios y de ojeras,
si no dudas que el alma existe
y lo demás es toda blasfemia,
¿por qué crees que el viento y la marea danzan?,

como escuchar la inocencia del silencio,
como divisar a lo lejos la ilusión en el corazón,
el amor es toda la inspiración.

Las plumas nunca se rompen
y los pájaros siempre encuentran el vuelo,
anoche cuando dormía
la luna lucía como un día nuevo,

si no dudas que el universo es un arco
y su flecha es azul,
si no dudas que los umbrales
se detienen en amorosa anticipación,
¿por qué crees que las plumas nunca se rompen?,

como tratar de abrir un cerrojo ciego,
como creer que el cuerpo
es una hierba reclamando su escudo,
el amor es un mundo a orillas de un sueño,
el amor es toda la inspiración.

Me gusta ser libre para amar
y amo escribir,
a veces suelo sentir
como a las márgenes de un río
reclamándome versos,

si no dudas que camino entre rimas
y no ignoro los recuerdos,
si no dudas que me aventuro a diario
a los créditos de los deseos,
¿por qué crees que escribo y amo libre?,

como tratar de escribir un solo nombre
en un papel y arrojarlo al aire,
como mirar huyendo y apegado a mí, tu costado,
el amor es escucharte latir en mis manos,
el amor es toda la inspiración.

Tengo que regresar,
es joven el día para esta madrugada,
quizá la ventana asombrada me suelte
y se revelen mis sienes allí donde duermes,

si no dudas que esta poesía se mide despacio
por la andadura de un soplo,
si no dudas que aún siento en el rostro
la coraza ingrávida de tu boca,
¿por qué crees que debo regresar
de esta joven madrugada?,

como tratar de temblar sin esperanza,
como enredar los pies una vez y otra vez
al mismo árbol y que tiemblen sus ramas,
el amor es como una casa grande de amor ocupada,
el amor es toda la inspiración.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Sin límites

Sin límites

 
No voy a profundizar demasiado, 
tampoco me interesan
las rígidas normas a las que
solemos atar los sentimientos:

ámame sin límites,
sin cerrar ninguna puerta,
ámame alzando los brazos
y encarcelando la noche,
ámame en el derroche suave
a cada mirada,
ámame cavándome hondo
robándome el aire,
ámame y si el cuerpo estalla,
seré la quietud de una huella
y la razón de tu amor.

Sin límites,
¿para qué recortar lo que despacio
es como un pájaro abrazado al horizonte?,
¿para qué la mano tuya si no es costumbre,
si no eliges al amor que te ama?

ámame
con la adivinación del amor,
ámame con la voz que describe mi sangre,
ámame sin atenuantes como oficiando
nombres al silencio,
ámame como una estela invisible
antes de ser sonido,
ámame sin límites,

nunca mi palabra tendrá tu encanto particular,
nunca la intimidad sabrá mejor en versos que en tu piel,
ámame mujer y pon atención:
que me invada tu amor
como un oleaje de manos.

Es raro pedirte que me ames
y que no estés aquí,
más raro todavía es dejar caer
las sábanas para que dures
un poco entre nosotros,
para sentir en el rostro a ese Dios
encerrado en una caricia,

ámame sin límites,
con ese amor que enciende a otro amor,
ámame buscando intensamente la libertad,
como brilla el mar cuando el alma
es un niño jugando en la oscuridad,
como ese laberinto que nace flor
y a cada paso de aroma el cuerpo escribe,
como una página en blanco transparente,

sin límites de sueños,
sin límites de tinta y convénceme,
que amarte es como vivir a la intemperie,
que amarte es darme y destejer el cansancio,
que necesito mezclarme
en tus cabellos y abárcame,
que para decir TE AMO
me urge tu amor sin límites.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Hoy tengo ganas

Hoy tengo ganas

 
Hoy tengo ganas de pedir 
a mis ventanas
que se abran por todas partes,
que las mariposas me sostengan
que mi esencia forme nubes,
hoy tengo ganas que mis palabras
viajen a lomo del viento,
que las flores subestimen al tiempo
que mis muros tramen huidas,

hoy tengo ganas de ti,
de tus ojos en el río
y tu espera de poesía.

Hoy tengo ganas de esa
marginalidad que no asusta,
que es miedo y necesidad
certidumbre y pobre duda,
hoy tengo ganas que mi cuerpo sea un instante
y ese instante un gemido
y ese gemido una urgencia,
resumiendo:

hoy tengo ganas de buscarte
y mirarte al verme,
hoy tengo ganas de existir en tu erotismo.

Hoy tengo ganas de entregarme al sol
como a mi almohada
y de tu universo en mi mirada,
hoy quisiera llamarte amor desde mis labios,
que mi desnudez se vea alterada
por tus tonterías,
hoy quisiera amada mía ser ese rayo de luna
que te recorre morada,

hoy tengo ganas de gritar
tu nombre con acento,
hoy tengo ganas de cubrirte el alma
con mis pensamientos.

Hoy tengo ganas de pararme ante el espejo
y no ver nada,
que mi piel sea de lluvia en tus cristales,
que mi cuerpo sea un poquito de ensueño
como ese cielo que pasa,
hoy tengo ganas de pasear
de embriagarme de perfumes,
de lograr amistad con la penumbra
de no conformarme con el hombre de siempre,

hoy tengo ganas de tu voz,
hoy quisiera desbordarme como un volcán
y simplemente abrazarte con nueva pasión.

Hoy tengo ganas de tu lado,
del peso de tu pelo en mis manos,
de tus recuerdos como pequeñas gotas
de tu presente como primer aguacero,
hoy tengo ganas de separar mis pies y flotar
al devenir de los impulsos,
¡allá lejos pleno de armonía
allá con tus pájaros vida mía!,

hoy tengo ganas de volver a ti
completo e incompleto,
hoy tengo ganas que un beso mío te despierte de repente.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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jueves, 18 de junio de 2015

No muy aquí, no muy ahora

No muy aquí, no muy ahora

 
La historia se desarrolla 
en un corazón que sólo tú conoces:

a medianoche en la estación
y él se hunde en los mensajes
donde tu nombre espera,
sin más mente que tu semblante,
nada importa sino
atreverse a vivir,

las vías toman nota de su pasión
y todas las palabras se unen en suavidad,
no muy aquí,
se repite cuando el amor lo tienta,
no muy ahora,
de ésto está hecha la vida, de momentos.

La noche sigue con el silbido del tren
y tu rostro en la ventana:

él no es uno de esos
que simplemente contemplan,
él sabe de tu piel durmiendo,
la luna de tus ojos siempre estuvo en su pecho,
él entrecruza las manos como rezando
mientras su alma vuela
a la escalera,
él conoce el amor y su oído fino
aprieta sus ojos,

y en su rostro la intimidad
parece resbalar poco a poco,
no muy aquí,
la sombra siempre es un paisaje lejos,
no muy ahora,
el viento se agarra de ese minuto que llega duradero.

Y tus pasos con los de él
en un mismo espacio:

él se desgrana en besos
llenando los instantes,
él y su voz mojada aspiran el olor del deseo,
y la entrega se extiende en brazos
y roces y vuelo y
él reconoce tus sueños,
tus versos orillan su cielo,
él ya no te inventa tú eres un arroyo claro,
te siente en las manos
y en su azul pensativo,

y el toque de la lluvia desgajando las nubes
y los vapores derramados,
no muy aquí,
él te mira callado tras ese bosque de hierros y de gente,
no muy ahora,
un cuadro recostado parece Tandil vestido de ansias.

Como un amor que extiende sus alas
el mismo balcón los espera:

y las sierras son un mar oscuro
que el caminar cincela,
una muda alfombra
que tiembla,
una mirada o dos o tres
como única riqueza,
él es un amante de sólo amor
como la marea,
y la calle larga a los pies ciegos,
y la vuelta a la esquina como un farol y una estrella,

y tú que no sabes dónde vas
pero te abandonas,
y él que te acumula
cuando todo es naufragio,
no muy aquí,
le dices más allá de la ternura y del acto,
no muy ahora,
soy tu mujer de amor y nuestros cuerpos trenzados,

no muy aquí
no muy ahora,
este poema no comienza en los labios.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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A cada rato

A cada rato

 
Eres sueño que dice que sí, 
que dice que no
que no puede estarse quieto,
eres silencio repitiendo mi nombre
como esa corriente bajo las olas,
eres el más fino amor que no se abandona,

a cada rato me buscas
a cada rato te encuentro,

eres el amor dos veces,
en los ojos
en el pecho.

Eres la noche que alarga mi corazón,
la razón
la sombra lenta,
eres lo poco de la luz que une los cuerpos,
los brazos desnudos
el eco de un suspiro,

a cada rato amarte es fácil como un niño,
a cada rato mi piel es hojas de tu rocío,

eres el amor que se llena ahora amor mío,
el sitio del que me he callado,
la mirada que por cobarde no he visto.

Eres las cosas que no conozco
cuando te miro,
las horas de mis manos sin ti
el aire jamás compartido,
ya ves,
a mi edad madura la sed  parece ser
una humedad que palpita,
un frío por todas partes
hasta apoyar mi cabeza en tu regazo,

a cada rato se despierta el sol y lloro,
a cada rato la luna es esa esquina
donde me conmueve tu voz,

eres el amor que descubres
que está conmigo,
que se mueve trabajosamente
hasta nuestras miradas frente a frente.

Eres esa asfixia suave
cuando no digo nada,
ese verso en el alma
que me roba la garganta,
esa pregunta que no pregunta
y tu cuerpo a mi costado,
el descanso de mi cansancio
tu vientre en mis labios,
eres los deseos que desprendo por toda mi casa,

a cada rato te llamo con palabras acostumbradas,
a cada rato me debato entre amores y fantasmas,

eres el amor que se inclina
como una sábana encima,
te hablo de él y parece que callo,
se siente insaciable y es como si me rompieras por dentro,

a cada rato
el pasado es futuro y el presente se va haciendo,
a cada rato TE AMO:

es como un pensamiento no pensado,
una palabra no dicha,
un camino jamás andado.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Que me hace falta

Que me hace falta

 
Mírame el alma 
que me hace falta,
mírame como el primer día
cuando nos conocimos,
como esos rayos de sol
que se abren paso
ante un bosque espeso,
como si el amor quisiera salir del sueño
y volverse realidad,

mírame desde la punta de tus pupilas,
todos los días,
que de nosotros saldremos a amarnos
mientras se escribe esta poesía.

Comienza y termina
que me hace falta,
como la desnudez que se escapa,
como el mañana que todavía
sigue en los versos,
como las madrugadas
donde las palabras callan
y habla la vida,

comienza como las flores
pintadas a mano
que se sienten como un soplo,
termina como esa calma
en el rostro que es silencio,
comienza arrastrando contigo la calle,
termina sentada plácida en un rincón de mi tiempo.

Búscame en tus mil imágenes
que me hace falta,
a veces quiero una breve caricia
que me colme el corazón,
otras las manos transparentes
como el roce de la lluvia,
y una conversación en penumbras,
y una glorieta que se abre paso a nuestras ropas,

búscame como el fuego que se consume,
como ese impaciente vacío que interroga,
búscame que me hace falta
tu amor sobre mis hombros
y que caigas en murmullos y me ampares.

La dicha del árbol me hace falta
como el amor en fresco racimo,
me hace falta hablar contigo
y acostumbrarme a ti naturalmente,
y dejar tu voz en mi escritura
como siempre,
y obedecer a ciegas
a la osadía que te respira,

que me haces falta,
que clamante mi piel está deshabitada,
que mi buen amor te inventa
como en un plano de audacia,
que me gusta amarte
como un rayo de luna fiel,

tu savia dulce me hace falta,
quiero saberte poro a poro sin aviso.

La espera no es olvido
y el horizonte no es frontera,
que me hace falta creer en tu cuerpo,
que me haces falta, utopía.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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martes, 16 de junio de 2015

Yo

Yo

 
Yo te escondo 
siempre entre mis letras,
todos pueden leerte
pero sólo yo te veo,
yo te pienso cayendo de palabras
y te beso en cada verso,
y a la noche me pregunto
cuál sería mi poema si yo no te amara,

yo te escondo entre sueños de poeta.

Mi silencio te conoce bien
aunque estemos lejos,
cada vez que escribo TE AMO
nuestro romance es eterno,
mi voz es prisionera del cielo
como tus manos a mis caricias,
y entonces te quiero
como quiero al cómplice amor,
y lo escribo porque mis manos no se equivocan,

yo te escondo por el mundo,
yo soy aquel que te rompe el corazón
de manera hermosa.

Basta un solo instante de melancolía
para gritar tu nombre,
y el poema es ese primer capítulo
de tu foto colgada en la pared,
mis rimas te desnudan,
tú eres la musa que me atrapa
en la tinta de mi pluma,
y tu piel se encierra en versos
que no saben morir,

no me importa terminar con los ojos
llenos de lágrimas,
yo te escondo,
de este amor sólo le cuento a mi alma.

Llevo tu nombre marcado
por todo mi cuerpo,
ese deseo que desordena toda mi mente,
ese momento que me hace tuyo
y tú te vuelves el viento
que deshoja mi orgullo,
ese tiempo de sentirnos juntos,

tus ojos en el crepúsculo,
tu boca en mis historias,
tus manos cuando imagino que me tocas,
tu figura como un pincel en mi pecho,

yo te escondo como escribo,
en ese simple temblor
que me confirma que estás.

Mi poesía es hasta cierto punto
el deseo que te sepas
y no te sepas a la vez,
por ahora somos letras,
aroma que se respira y se convierte en lluvia,
hábito cálido viajando de un lado a otro de mi sangre,

yo te escondo para forjar un puente:
tú allá
yo acá
y entre los dos la espera
las ganas
y el mientras tanto,

yo TE AMO entre este olor a café
y mis besos lentos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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domingo, 14 de junio de 2015

Mitad y mitad

Mitad y mitad

 
Soy mitad tuyo 
y mitad de tus manos,
quiero quedarme pero también
necesito que me lo pidas,
la mitad de tus labios
cuando dices NO TE VAYAS,
la mitad del amor
que navega en tu pecho,

la mitad tuyo
fundido en palabras,
la mitad de tus manos
al sentirte tan cerca,

mitad y mitad,
como el amor de una mujer
y una rima precisa.

Soy mitad tuyo
y mitad de tu poesía,
un hombre que escribe
con tus letras encendidas,
la mitad de la distancia
que es mi partida,
la mitad de la nostalgia
que me inunda el sentimiento,

la mitad tuyo
porque es un volcán lo que pienso,
la mitad de tu poesía
sonrisa de mis versos,

mitad y mitad,
como el amor simple
y la mitad que no sé.

Soy mitad tuyo
y la otra mitad también,
un hombre y una mujer
como cintas que descansan en la lluvia,
la mitad de la cicatriz que viene detrás
disuelta en ternura,
la mitad de la blancura de esa pizarra
en donde escribo TE AMO,

la mitad tuyo
que no se pregunta,
la mitad invisible
como una espera sorprendida,

mitad y mitad,
como el primer silencio,
como el universo en el mirar de una sílaba.

Soy mitad tuyo y del tiempo,
y de la piel que me roza y me invita,
y del mundo que cabe
en el breve espacio de un beso,
y del camino que no se olvidó
de permanecer abierto,

la mitad tuyo,
¡tengo tanto que contarte de mí!
la mitad de la piel,
¡amor, soy lo que ves!,

mitad y mitad,
dentro mío melancólico y vertical
nace un grito,
una vez más el olvido y toda la memoria.

Soy mitad tuyo
y mitad del largo viaje,
tengo en mí el pasaje que prevalece,
si el rumor de las calles
y tú y yo caminando juntos,
si los escritos que nada significan
sin tu vuelta,

mitad y mitad,
tú convives en mis poemas, acéptalo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Donde estás

Donde estás

 
Allí donde estás, 
donde habitas,
donde el viento es el lugar
donde tu amor se vuelve alas en el pecho,
donde el deseo crece sin horizonte,
donde la ausencia es leve,

y aquí estoy,
cada hilo de mi mente
por tu propio ensueño.

Allí donde duermes,
donde traspasas los umbrales
y la noche se extingue,
donde el amor es mayor
y sabes más el por qué,
donde mañana es el eterno ayer,
donde te estremeces de dos orillas,
el día que amanece
la llama de la madrugada,

y aquí estoy,
anudando dos ángeles en dos palabras,
como dos olas que son a la vez
el mismo mar.

Allí donde la luna
anda entre las ramas,
donde tu cuerpo derrama mis dedos
y la hora empieza como ventanas que se abren,
donde te estrechas a mí
como una nube a su cielo,
donde el cristal es una flor sentimental
y es tuyo mi cuerpo,

y aquí estoy,
entre mis brazos te tengo suspendida,
déjame decirte vida mía que quien te escribe
es árbol robusto y hondo grito.

Allí donde el alma
se ve en el aire,
donde las manos recogen suspiros
y mis letras hablan de estar
y no estar contigo,
allí donde la voz es alivio
y te duele un hombre en toda tu piel,
donde te sabes mujer a un amor nuevo,

y aquí estoy,
como se posa la rutina,
como el amor que por amor confía,
como el rojo de una brasa que nunca se apaga.

Allí donde crees
que te ignoro,
donde supones que por estar lejano soy olvido,
donde los ríos son como un tibio café,
un diálogo de transparencias
entre ecos y respuestas,
donde las calles son caminos secos
sin fin ni comienzo,

y aquí estoy,
hurtando a tu memoria desde mi balcón,
aquí estoy
con el peso exacto del universo,

allí donde imaginas
que debo justificar
lo que te hiere, te digo:

¡soy el poeta y te amo
y este amor no tiene fronteras!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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El día que me volví

El día que me volví

 
El día que me volví noche 
y vibré en cada rayo de luna,
y las cosas se escondieron
y no hubo más mundo que tus pasos,
el día que el alba
me sorprendió en otoño,
el día que los dos fuimos
un solo sueño.

El día que de las nubes fui dueño y
mi corazón se hizo cadena,
y el año se vistió de simiente
bajo el azul cielo,
misterio y utopía,
el día que la vida me volvió poeta
a la luz de tus cabellos,
el día que mi deseo te llamó en rimas
y se alejó el silencio.

El día que lloré a solas
con voz interrumpida,
y la puerta se abrió apenas
con tiempo para sentarme,
y mi boca fue un suspiro
y mi mirada fija sin poder encontrar tus ojos,
el día que sentí en el rostro
los recuerdos de mi casa,
el día que me acechaste en cada
espacio insistiendo.

El día que me volví secreto
y mi sangre fue un espejo prolongado,
y mis manos el final de mis errores y me dije:
- es mentira que no estoy enamorado,
el día que inagotable fui a tu encuentro
y te soñé en el agua
y abrí todas las rosas,
y te extrañé en el alma
junto a la ventana,
el día que no te ignoré más en el pecho,
el día que fue agudo e intenso el amor.

El día que el sol clamó
como en un millón de espinas,
y sentí tus caricias
como un bosque sacudido,
el día que el río de tu nombre
me cubrió sin sentirlo
y me cobijó con su velo palpitante,
y el amor con sus mil flechas
me quitó lo niño,
el día que el amor y yo
nos miramos de frente.

El día que te dije:
- estoy aquí,
y me acerqué a tu aliento
y dejé versos
y sentí un poder invisible en los dedos,
y rompí los puertos
y liberé a las gaviotas,
el día que te robé la sombra con un beso,
el día que tú y yo fuimos un mismo horizonte,

el día que me volví tuyo,
el día que me sentí tu hombre.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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jueves, 11 de junio de 2015

Estamos perdiendo

Estamos perdiendo

 
Jugando a no sentirnos 
estamos perdiendo,
si donde parece sueño
en realidad es un ave que remonta vuelo,
si donde el mar retira sus redes
no es otra cosa que el sol
diciendo: soy tuyo,

una copa vacía
no es un poco de amor,
labios en dos pupilas son simplemente
un beso que no se dió,

estamos perdiendo,
a solas nos habla el corazón
todos los días.

Este amor no se arrepiente
y tú y yo estamos perdiendo,
si te nombro y se escucha todavía,
si en nuestras almas una voz grita,
si la ilusión desnuda es raíz
y es inútil ocultar el rostro,

nunca es demasiado
un nudo en la garganta,
del amor estamos sujetos
y perdiendo,

todas las cosas que pensamos
están rodeadas de nuestra piel.

Hay una sensación en el aire
y estamos perdiendo,
es como ir por los senderos
sintiendo el frescor en los pies,
como dejar que el viento
nos vuelva bohemios,
como un niño que mira a la luna en sus brazos
y deja que baile,

lo mejor se sueña,
no hay suspiro errante,
nunca el amor está delante,
lentísimo no es enamorado
y nosotros estamos perdiendo,

todo el gozo amanece resuelto
en absoluto presente.

Los recuerdos nos atacan y apoderan
y estamos perdiendo,
nos invaden desde la esencia
nos convierten,
la memoria es como una mano
de implícita forma,
nos toca
nos convive,
nos sume en un calor de dos,

el amor para nosotros
es una historia tras la puerta,
es una respuesta al deseo
es una ola en la espalda,

si el final no existe
y siempre es el principio,
si la caricia íntima
es como un amor flotante,
si el reloj no da las horas y
es un pájaro al viento,
estamos perdiendo,

¡todo está completo,
estamos perdiendo!

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Mientras

Mientras

 
Mientras escribo 
no llenes con más nada tu corazón,
deja que te presienta como la sombra
que se golpea con el silencio,
permite que mi tiempo
te cuente historias,
suelta las palabras como gaviotas
y que el viento borre las huellas en la arena,

que mientras el cielo se vuelca
mis dedos te escuchan,
que mientras mi voz persiste,
el aire huele a memoria
para volver a encontrarte.

Mientras te miro
deja a la suerte repartida,
que el oficio del poeta es la pasión
de la sangre reunida,
que no termina el verso
en pájaros libres,
que el poema nunca vuelve atrás
aunque parezca,

que mientras resbala el sol
te acaricio,
que mientras la luna cree
yo soy capaz de morir por amor.

Mientras te consiento
siente que todo es relativo,
que la vida carece de testigos,
que los sueños son una avenida
de árboles unidos,
que las cornisas son como preguntas
sin respuestas,
que mi amor siempre te engendra,

que mientras la noche empuja
tú eres mi proximidad,
que mientras cae la lluvia
yo escucho impasible tu centro.

Mientras lees sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí,
quiere que el amor sea un signo solo,
y transmite poco a poco
ese acopio de deseo instantáneo,
y elige lo prioritario:

a ti misma con la serenidad de una isla,
a tu adentro de emociones clandestinas,
a tus mañanas mirando el techo con fervor de sol,
al hombre que te mira entendiéndote rasgo a palmo,

que mientras el corazón graba
las paredes sueñan,
que mientras las hojas son ternura en el suelo
los troncos comentan.

Mientras estas caricias son lenguaje,
mientras adolecen de tacto,
mientras empiezan antes de ser caricias
y la intimidad es demasiado cauta,

que no estás sola,
que no estoy solo,
que la culpa no es de uno ni de otro,
que escribirnos es una manera tierna
e implacable de enamorar al amor.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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miércoles, 10 de junio de 2015

Eso se llama

Eso se llama

 
Eso que digo en el aire 
con un silencio de estrellas,
eso que guardo en el agua
y nunca duerme,
esa pequeña palabra
que siempre se viste para verte,
ese viento que nunca mira por dónde viene,

esa suave caricia para dos rivales,
ese desafío desnudo
que se asoma húmedo al alma,
ese camino a veces incierto,
ese miedo como de hojas muertas
que suena lejos,
eso que tanto llueve y es tiempo,
ese secreto casi nada, casi cielo,

eso que inunda mi calle,
eso que nadie puede ver en el cuerpo,
eso que es cierto y se respira
muy hondo entre leve y eterno,
eso que tiene sus noches largas
y sus días de horizonte infinito,
eso que parece chiquito y es intenso,
eso que crece en unos brazos por otros brazos queridos,

eso de precio alto
y de razones muy dentro,
eso que conmueve cuando empieza,
cuando cierra la voz y la mirada se entrega,
eso que se vuelve a ver
pero en distinto sendero,
eso que es imposible negar y mentir,
eso que algunos escriben
escuchándole latir,

eso que crece y es ronda,
eso que piensa y siente,
eso que silabea nombres y llama
y es como un ave suave en altas cumbres,
eso de vista anhelante
y cantar amante
y suspiro en el pecho,
eso de tantos ejemplos
que sólo se reconoce en ojos sinceros,

ese coraje de plácida luna,
esa ternura retratada en estanque,
ese velo de rojo fuego,
ese arroyuelo entre las hojas,
esa mujer desnuda imprescindible,
ese hombre desnudo que aguarda,
esa locura hablando a gritos,
esa cordura oculta en la piel,

ese querer de forma primera,
esa fuerza como ardiente flor,
esa evidencia en tierra ardorosa,
esa sombra que es una con él,
ese Dios que no se busca en los templos,
ese rostro sólo entre besos,
ese pecado que es ilusorio
porque dos cuerpos que se unen son un milagro,

esas dos manos que admiran,
ese mundo entero,
ese ustedes y nosotros,
esas horas sin preguntar por qué,

eso se llama AMOR.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Nada más

Nada más

 
No puedo tener la mente 
en nada más,
nada más que dar por cierto
lo que a mi cuerpo,

mis ojos que son un blanco mar
hundido a tu deseo,
mi labios, un río de sangre tierna,
mi piel, un espíritu a tu lengua,
mis madrugadas, un interminable tren
donde tus caricias ponen sus gotas,

no puedo,
no quiero,
cuando te amo soy una ola sin fin,
sin límites.

No puedo cambiar mi mundo
y nada más,
tú eres todo lo que necesito,

las veladas bajo los ramajes,
los perfumes de seda
que las estrellas diluyen en miradas,
la espera tendido a tu lado
sin más reino que tus manos,
las voces que nos unen
en pasión y rapto,

no puedo,
no quiero,
cuando te amo
tú eres mi camino.

Te doy todo lo que poseo,
no puedo hacer más,

mi amor desde el fondo de mi alma,
la luz de mis lágrimas,
el alba que se nos abre en surcos,
la ternura de mis sueños
enredando tus pasos,
mi vuelo de manantial desbordado
y nosotros rodando,

no puedo,
no quiero,
cuando te amo soy un tonto
y soy el último en saberlo.

Tonto,
porque te ofrezco todos mis errores
y nuevamente mi vida,
porque te doy todos mis riesgos
y mis problemas reales
y también los instantes para volver atrás,
porque quiero que seamos capaces
de vivir liviano,
de necesitarnos en el amor
con sólo cerrar los ojos,

no tengo nada más,
yo sé exactamente lo que se siente amar
porque TE AMO,

no puedo,
no quiero,
soy un hombre.

¡Déjame mirarte a los ojos
mientras me aferro a tu cuerpo!,
déjame sentirte en cada movimiento,
déjame tu voz caliente,

cuando te amo te estoy buscando,
cuando te amo somos el mismo lugar,
cuando te amo yo te siento a un solo latido de distancia.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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lunes, 8 de junio de 2015

Palabras inevitables

Palabras inevitables

 
No me gusta gastar palabras 
en vacías cuestiones,
las palabras se cansan
cuando son comunes,
es como detener en la boca un beso,
el amor profundo es una gota
que no se derrama nunca,

si digo TE AMO
es porque te siento a mis horas,
si escuchas TE EXTRAÑO
es mi ternura y no mis palabras,
es mi silencio que desea
que te llenes de mí,

hay palabras inevitables:
mi amor las vierte
cuando mis labios te buscan
demandando tu savia.

No me gusta seguir
un mismo sendero de palabras,
es como un deseo que no se renueva,
una rutina inacabable
que no adquiere vida,
una hoja que no se deshoja y es inmaterial
como un sueño que flota,

si digo TE NECESITO
es porque estoy entre tu mirada y mi piel,
si escuchas TE PIENSO
no es otra cosa que lo que podemos ser,
un amor fino
un amor tembloroso
un amor que no se olvida,

hay palabras inevitables:
mi corazón las dice cuando se entrega,
cuando no puede hacer más que amarte
y espera.

No me gusta entender al amor
con palabras,
es como querer explicar lo que está
detrás de unos ojos abiertos de madrugada,
no hay nada o muy poco del amor
que se pueda decir,

si digo TE DESEO
es porque encuentro mi árbol extendido,
si me sientes como un espejo
es que soy donde todo acaba y empieza,
el espacio de tu vuelo,
el reflejo de tu tacto,

hay palabras inevitables:
mi cuerpo las prolonga cuando las
paredes de la alcoba no están solas,
cuando el amor es el alba
y cada día es otra vez.

No me gustan las palabras
que no estremecen,
son como una cita que nunca llega,
una sombra blanca,
una mano en el aire
ignorando la caricia,

si digo TE QUIERO
es una voz henchida en el pecho,
si digo TE QUIERO otra vez,
es un mar esbelto
a los pies de un hombre enamorado,

hay palabras inevitables:
ellas estrechan mis brazos
cuando mi amor es tuyo,
palabras lentas y sin medida,
palabras tibias y en susurro.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Es el amor

Es el amor

 
El agua que corre de más, 
el abrazo al portador
por las dudas,
las huellas con mayúsculas
y las flores con su puntualidad,
las ramas del árbol que medita
en su silencio otoñal,
la hoja que si bien caída
estremece con su voz,

es el amor el único amor,
es el breve romance
cuando no estorba el cuerpo,

es como una fábrica de sueños
y las palabras que partieron.

El tema del amor
siempre es dentro
como si se lo encerrara
entre cuatro muros,
amor entre la aurora
y el ocaso y sin tiempo,
amor que se lo pretende guardar
para que no sufra,

pero el amor es amor
si la sangre es grande,
si es como un viento transparente
de perfume intenso,
no es amor si no se mueve,
si no es como un río azul
al borde de un huerto,

el amor es el amor
si es infinito,
así es perfecto.

Si tu mirada no es clara
es vacía,
si tu voz no es como una enredadera
es aire,
si un rasgo en tu piel no es un mensaje,
si no es como templo de la memoria
entonces no te amaron,

el amor no es tímido
es sentir calor,
el amor siempre es un juego
en el que se contemplan las estrellas,
el amor no abandona y a él
jamás le importan las opiniones diversas,
el amor no es ninguno de los dos
y a los dos la espina y la flor,

el amor es el amor
si comprendes,
si abres a cada mañana tu don.

Si el mar parece que saluda
y la brisa es imprecisa, es amor,
es una gota de sonrisas,
es un verso diverso
de la conciencia,
es el sitio de cada evidencia,

para el amor la irremplazable
hora debida,
para el amor la libertad de todos
los suspiros,
esos que nos vigilan desde un cielo cercano,
esos que humedecen mis manos
cuando mis labios te nombran,

el amor es el amor
en la madurez de mi vida,
es confiarle al poema
una sola puerta:

la de amarte con mis ojos en los tuyos,
amor impostergable,
amor de a ratos,
amor desnudo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Como si hiciera falta

Como si hiciera falta

 
Te amo de formas diferentes, 
en la libertad cuando te imagino,
en la certeza de saberte
cuando te entiendo,
en donde quiera que voy
aunque se aleje el universo,
en la verdad que no te miente,
en las mil cosas que tengo
que aprender por mirarte,

como si hiciera falta decirlo,
como si mis recuerdos
no fuesen brisas que golpean
a diario tus puertas,

te amo de formas diferentes
para que te des cuenta.

Te amo de formas diferentes,
desde que te espero
ya llevo como un millón de ocasos,
cuando se atreven mis brazos,
cuando mi sentimiento
descubre tu nombre
corriendo por las calles,
cuando creo que me estoy volviendo loco
y te juro que veo tu rostro en las ventanas,

como si hiciera falta escribirlo,
como si mis poemas
no caminaran de tu mano
y de tu sonrisa,
como si de todas mis fuentes
no fueses tú mis monedas,

te amo de formas diferentes,
tú a mí me gustas como eres.

Te amo de formas diferentes
y al final de las noches siempre pienso:
¿y si fuéramos más que ésto?,
más que este amor que nos retiene,
más que este costado que nos desvive,
más que estas acciones que nos definen
aunque la distancia,
aunque estemos lejos,

como si hiciera falta explicarlo,
como si en tus manos no sintieras
mi cuerpo hecho de aire,
como si mi aliento no te dejara convencida
y por eso mismo me amas,

te amo de formas diferentes,
por eso no te siento ni más ni menos,
por eso te merezco.

Me amas de formas diferentes,
dar la vida es intentar
y tú lo intentas,
sé que nada es eterno
y sabes que llegarás,
que te mueves con la gente
que va cargada de sueños
y me encontrarás al final,
que el mundo te duele
pero no dejas de buscar,

¿por qué será que te echo de menos?,
¿porqué te vivo y no me aguanto?,
¿por qué mi vida es todo o nada?
¿por qué sigo siendo libre
con las ataduras que yo mismo quiero?

como si hiciera falta
encontrar razones para este espacio y este tiempo,
a corazón abierto este infierno y paraíso,
a corazón abierto estos versos
que acaban transitando
tu amor y mi amor
a sólo unos metros.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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domingo, 7 de junio de 2015

No te tengo, no te olvido

No te tengo, no te olvido

 
Las palabras llegan a lomo 
del viento y no puedo mirarte
de cerca,
quizá todo lo que pudimos ser
es una marca en la vida,
labios rompiendo el silencio
mientras escribo,
recuerdos que sigo pensando
como meta,

no te tengo,
no sueño con olvidarte,
no te olvido,
no quiero alejarme.

Aunque mi sangre
es como un eco
que avanza hacia el horizonte,
y mis oídos te reflejan lenta
y mis manos no pueden alcanzarte,
y mi voz quiere volar lejos
hacia ese amor
de querernos sin medida,

no te tengo,
por las noches no abrazas mi almohada,
no te olvido,
todavía grito lo mucho que TE AMO.

Yo que con un beso te digo
lo que mi alma encierra,
yo que te encuentro amor mío
cuando estoy perdido,
cuando mi sombra es solitaria
cuando parece que me despido,
yo que cierro las puertas
porque siento que existes
y cada palabra que dices es a mi amor,

no te tengo,
este sentimiento me enfrenta a cada segundo,
no te olvido,
despierto cada día siendo tuyo.

No te imaginas lo que es amarte
sin causa para el amor,
sin tenerte aquí a mi lado
sin tus manos
sin tu cuerpo,
no puedo explicarte la razón de mi deseo,
el agua que alimenta a mi pedazo de cielo,

¡ay si pudiera abrirme el pecho!,
¡si de alguna forma aunque sea apretada
yo sintiera tu amor correspondido!,

no te tengo,
y el tiempo parece grabar tu nombre a las flores,
no te olvido,
nunca es tarde por las cosas que vivimos.

Siempre pienso en ti en forma callada,
siempre le confieso a los espejos
que me gustaría amarte otra vez:

con los pájaros del sol,
con la noche de la luna,
con las estrellas entre suspiros cuando te miro,
con los labios cuando un TE AMO
los baña de pasión,

no te tengo,
y al calor de mi piel te siento en gotas,
no te olvido,
y te vuelvo a amar y te siento dentro.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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sábado, 6 de junio de 2015

Cambian las cosas

Cambian las cosas

 
Cambian las cosas 
si me amas,
en silencio cambia mi mirada,
cambia mi piel desordenada
y hasta las horas dictadas por el temblor,

cambia el amor
cambian los gestos,
cambia el carácter de mi corazón,

cambian las cosas
si tú me amas,
cambia mi alma desnuda de tu color.

Cambian las cosas
si el tiempo pasa juntos,
cambia el mundo
aunque no digamos nada,
cambia el aire que
respiramos en susurros,
cambia la voz,

cambia el amor
cambian los sueños,
cambia el abrigo de los deseos,

cambian las cosas
si estamos juntos,
cambia lo mío y cambia lo tuyo
y hasta el aroma del cuerpo.

Cambian las cosas
si me preguntas si te amo,
cambia el sonido del amor,
cambia la canción que bailamos
y hasta la ilusión de la mirada
si me dices que me amas hoy,

cambia el amor estando así enamorado,
cambia la vida sintiendo que no hay nada mejor,
cambia mi cielo que sólo te sabe amar,

cambian las cosas
si me preguntas,
cambia la fuerza de la ternura
y hasta las caricias únicas al tiempo del amor.

Cambian las cosas
al leer estas palabras:

cambia el suspiro por sentirte,
cambia la espera por escucharte,
cambia el silencio por la noche que te desviste,
cambia el quererte con el alma
para amarte con el cuerpo,

cambia el amor
cuando se ama de verdad,
se abren los ojos impacientes al amanecer,
cambia el encuentro
cuando se goza de la cercanía,
se recorre el día y la vuelta por el mismo camino,
cambia el tiempo al ser dos,
un amor y un futuro,
cambia el presente,
cada sílaba es un motivo,

cambian las cosas
al escribirte,
si me amas,
mis versos son a tu boca
y mi poema a tu cuerpo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Mi amor pendiente

Mi amor pendiente

 
Eres mi amor de segunda parte, 
silencio que desocupa al tiempo
hasta fecundarse,
la magia que se recorre
cuando lunas y soles literarios,
el palabrerío tras los poemas,
los poemas que escuchan al poeta,
el poeta que mira desde un café
como diciendo:

eres mi amor pendiente,
la lluvia de otoño
esperando un TE AMO
sin entenderlo del todo.

Eres mi amor a cada instante
sin tu mirada penetrante,
esa pregunta repetida mil veces
entre nosotros,
mi corazón anhelante
porque te sigo y te creo,
el mismo amor cayendo
desde aquel sueño entre bambalinas,

eres mi amor pendiente
eres mi vida,
allí donde nunca he viajado.

Eres el verbo evidente
como estar colgado,
la misma raíz que transcurre
y parece escribirse sin temporalidad,
la belleza a considerar,
el inmediato fruto que fluye,
la palabra que se construye entre paréntesis,

eres mi amor pendiente,
esa voz que se confirma con los días,
esa exageración de lo vivido en versos.

Eres la noción de aquello que acontece
y está pendiente,
la poesía como si fuese un diario,
la presencia insoslayable
de una mañana,
la rima dispuesta como un
ejercicio de la memoria,
los labios que se transforman
en lo cotidiano,

eres mi amor pendiente
en las manos,
el momento en que mi palabra te conquista
y te nombra en la piel.

Eres el después del poema
que depende de nosotros,
la parte que nunca vivimos,
los cobardes besos escondidos,
el amor que señala
con su dedo a mi corazón,
eres el rostro que saquea mis armarios,
esos deseos escritos en las puertas,

eres mi amor pendiente,
ese que llora en los trenes,
ese libro como agua que crece
entre cielos y quimeras,

eres un puente construido
sobre una sonrisa,
y a sus extremos
un hombre y una mujer que sueñan.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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viernes, 5 de junio de 2015

A tiempo

A tiempo

 
No fuiste antes 
y no serás después,
eres a tiempo,

a tiempo para mi edad
decidida que se acrecienta,
a tiempo para el silencio
de mi mirada,
a tiempo para la huella
de mis manos en tus cabellos,
a tiempo para mis besos
en una noche sin planear,

eres a tiempo,
así como el cielo cabe en una estrella.

No eres aurora ni ocaso,
ni te mueves como nubes
en una barca sin timón,
llegas a tiempo,

a tiempo para caer en mi vida
acompañando mis días,
a tiempo para recibirte como el puerto
que hacia el mar mira,
a tiempo para las justas caricias
y desnudar mi corazón entre la piel y el alma,
a tiempo para la calma
que sabe de la lluvia,

llegas a tiempo,
así como el viento palpita en las alas que crecen.

No eres ni los pasos que se aproximan
ni los párpados que quieren seguir abiertos,
despiertas a tiempo,

a tiempo para recostarte en mi pecho
desordenando mi aliento,
a tiempo para robarme todo el aire desnudo
desde su nacimiento,
a tiempo para volver a ser semilla y espina,
para sangrar en cada sílaba,
para la alfombra en invierno
y tu piel y mi piel
tocándose y temblando,

despiertas a tiempo,
así como en los labios marcha un reloj sin prisa.

No eres ni la hora disparada
ni la palabra sin rima que se arrastra sin ser,
tú me pides a tiempo,

a tiempo para decirnos todo
sin pronunciarnos nada,
a tiempo para la noche entera
hasta el alba,
a tiempo para guardar para siempre
ese solo minuto en el que todo cambia,
a tiempo para preparar en grandes gotas
el amor en nuestra cama,

tú me pides a tiempo,
así como mis dedos se pasean desde tu frente alta.

No eres ni el agua ni la costumbre,
ni esa calle que te espera dejando caer las llaves,
este es tu lugar a tiempo,

a tiempo para las plumas que obligan,
para los sueños en paracaídas,
a tiempo para la mesa servida para dos,
para ser uno mismo ante el color,
para dejar que un ángel nos golpee
desde nuestro centro más puro,

este es tu lugar a tiempo,
así como es azul la tierra sin distancia.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Ni una menos

Ni una menos

 
Ni un fuego que se propaga, 
ni ciertas cosas oscuras
apretadas en el alma,
ni un amor de otra manera
como una espada,
ni una flecha salvaje
disimulada con una palabra,

ni una mujer despeinada por un golpe,
ni un hombre contando orgulloso sus cicatrices,

ni una menos
ni mis manos al dolor.

Ni un amor llorando
como un rapto de sombra,
ni una hora sin luz y sin recuerdos,
ni una injuria levantada como una copa,
como si una tiniebla detuviera la vida
y de pronto huyera la memoria,

ni una mujer en una hoguera desgarrada,
ni un hombre estrellando rencoroso su firmeza,

ni una menos
ni mi ego como una torre al cielo.

Ni un espacio abierto en el viento
para guardar secretos,
ni unos ojos adivinando el golpe y el tiempo,
ni un corazón pobre creyendo que merece
lo que el aire le depara,
ni un túnel habitado sólo con preguntas,
ni respuestas ajenas,

ni una mujer toda vacía,
ni un hombre llenando todo de regalos
para lavar culpas,

ni una menos
ni mi silencio como una enredadera.

Ni un amor imponiendo un mandato,
ni unos zapatos de sangre
con su lección,
ni una razón germinada al miedo
con derechos y creciendo,
ni una caída por la furia
de besos de piedra,
ni una verdad resuelta con lágrimas,

ni una mujer arrastrando vestigios fríos
y voces arrugadas,
ni un hombre siendo tan cruel
de perder la paciencia sin detenerse,

ni una menos
ni mi costumbre de asumir estúpidas muertes.

No me gustan las rosas enmarañadas
ni su triste olor,
pido perdón por estos hombres diminutos
de letras extraviadas,
pido perdón porque también soy uno de ellos:

cuando mi amor no fue puro,
cuando mis paredes permanecieron pálidas,
cuando comenzó el invierno y no te cuidé,
cuando ignoré que estabas cansada,

ni una menos
ni sentirme un vano espectador de los espejos,

ni una menos en singular y plural,
ni una menos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados