jueves, 28 de mayo de 2015

Siempre vuelves

Siempre vuelves

 
A veces camino 
pateando hojas,
despertando sueños,
y lo cierto es un breve instante
en donde puedo sentir tu aliento,
y tus manos en mi cuerpo
hasta deshacerme desnudo
en el mismo silencio,

a veces
una noche inmensa son mis pasos
y voy a tu encuentro.

A veces soy fragmentos,
pedazos de voces que penetran mis dedos,
y soy el poema que voy escribiendo
diciendo tu nombre,
con los ojos cerrados
con los ojos abiertos,
y como una manta arrojada al suelo
me detengo un momento,
que vivir es eso,

a veces
mi poesía es tu rostro
y soy tu boca, tu piel y tu pelo.

A veces despierta en mí
un fuego sereno
que ni el viento advierte,
y soy un hombre por haberte mirado,
y el ruido de pájaros y el ocaso
que anda por aquí de lado a lado,
y soy besado por un papel en blanco,

a veces
me miras como una cosa completa
y siento que donde estás soy lo que falta.

A veces te escucho
como sueños unidos,
como en círculos y mis brazos extendidos,
y soy una especie de cuerpo poético,
una palabra
que arrojan las piedras,
una niebla apenas en las mañanas,
un amor absoluto demoliendo muros,

a veces
me precipito desde mi ciudad hasta tu sangre,
y soy conciencia que existe y se abre sin excusas.

A veces acabo por ser
tan sólo amor,
un amor vivo
de ventanas numerosas,
un amor de tejados al cielo
como regalo de lluvia,
un amor repentino,
frágil,
invicto,
un amor de libro,

a veces cuento con ciertos principios:
para tu cuerpo mi respuesta,
para tus labios mis ojos largos,
para nosotros mismos el mundo conocido,
para después la lucidez de siempre juntos,

a veces
te amo como un verso continuo
y a mí me gusta esa forma de escritura.

El amor es volar de tanto en tanto,
es inmortal
y tú siempre vuelves.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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