viernes, 8 de mayo de 2015

Cicatrices

Cicatrices

 
Las cicatrices  
son inseparables del amor,
encierran la belleza
de la historia puntual,
son como ramas imperfectas
pero ramas al fin,
pájaros que demandan
las ventanas,
heridas dormidas
que sueñan el cielo desde allí,

las cicatrices son poesía
aún no escrita.

Mientras escribo
imagino que me escribes,
que eres como una esquina que me espera,
un cuerpo que recuerda
con mirada de ojos implacables,
el resto de mi vida
por el tronco sonido de un verso,
y por cicatrices pedacitos,
pequeñas verdades cayendo como la lluvia,

las cicatricies son una palabra
enamorada apenas dicha.

En medio de mi vida
tú conviertes mis versos,
tienes el alma del poeta
que encuentra al hombre y su cicatriz,
es como si pudiera escuchar
tu voz que tiembla sin saberte,
y llegar a mi lado sea tan sólo un puñado
de sin embargo y todavía,

las cicatrices se vuelven fundamentales
cuando el amor es confianza.

Pero vas a llegar, lo sé,
abrazada al instinto de las flores,
diciendo tanto como
un eco sin tiempo
que comienza en el amor,
tú y tus cicatrices
como de ternuras naciendo,
tú y tus cicatrices
allí donde tu alma le dice a mi corazón,

las cicatrices son la palabra más leve
y a la vez la más infatigable mariposa.

Para amarte
estoy apretado de amor,
está mi sangre dispuesta a tu costado abierto,
Marcelo es mi nombre
¿recuerdas?,
tengo la garganta ronca de llamarte,
tengo deseos por todas partes
y tengo mi encuentro sólo por irte a buscar,

y mis cicatrices pobres y rotas
desnudando este poema
entre razón y locura,
y mis cicatrices,
misterioso escritor
como cae el agua de una fuente.

Las cicatrices nos abrazan
mientras tenemos inmóviles los brazos,
nos miran el cuerpo,
descansan nuestro cansancio,
nos hacen
nos aman,
nos escuchan siempre decir lo que no hablamos.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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