jueves, 28 de mayo de 2015

El sonido de mis versos

El sonido de mis versos

 
Escucha el sonido de mis versos, 
aquí me tienes,
es lo que soy después de todo,
el rincón que te desea,
la espalda que guarda tu aroma
como una piel olvidada,
el traje menos gastado
que espera la cita,
la mesa y las cobijas
de los mismos claros pensamientos,

será que mis horas trabajan
y mi recuerdo,
será que miro demasiado tiempo
los mismos objetos,

escucha el sonido de mis versos,
para que me extrañes yo escribo.

No me gusta ser testigo
y tener que oírme siempre,
no quiero estar aquí
y acaso no poder mirarte,
yo te espero y más te voy queriendo,
yo te considero y no es un deseo gramatical,

quizá mi verdad esté dispuesta
a pagar con sobreprecio,
tal vez aceptar que te amo
sea que todo sigue siendo igual,

la casualidad que se transforma,
los espejos que laten incluso de noche,
los silencios cuando el agua escribe en el viento,
mirarte como antes a cada instante,

escucha el sonido de mis versos,
para que aún me ames
mi amor y mi locura y nada más.

Es como si te dijera:
desde aquel momento
abro las ventanas,
desde aquel día el temblor
en mis venas busca la razón,
desde aquel beso la vida
no sigue, está sentada,

y entonces mis poemas traspasan el aire,
y las flores son entrañables
y se disfraza la distancia,
y mi mirada se detiene sin tocarte
hasta hallarte,

escucha el sonido de mis versos,
aún cuando el día parece haber pasado
siempre queda una palabra por decir.

Si tu cuerpo es la llave de mi amor
no quiero pensar que te necesito,
si tu amor me devuelve en pedacitos
quiero un rompecabezas,

para que me guardes en tus ojos
mientras tus manos me encuentran,
para sentirme agua
y tú el cauce donde mi vida resbala,

escucha el sonido de mis versos,
soy tan tuyo como aquello que se acerca,
ya no tengo el poder para no amarte.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Marcas

Marcas

 
Ayer dejaste marcas en mí, 
un mar desnudo
en mis ojos abiertos,
una mirada en un gesto,
un incomparable espacio
donde las caricias de tus manos
aún me estremecen,

desde ayer estoy en tus sueños
como derramado en ti,
donde el amor
es una entrega sin límites.

Tus marcas indelebles
perduran en mis labios,
son profundas
no envejecen,
están como posadas permanentes
sobre un sol ardiente y la fría luna,

desde ayer mi cuerpo y mi alma
son de un cielo descubierto,
y mi querida a mi centro
y el amor mío en las ventanas.

Tengo marcas también frescas
como si estuvieses aquí ahora,
marcas en mi tinta
como dedos en una corriente,
marcas abiertas
como si lloviese sobre el agua,
marcas donde tú embriagas el tiempo,

desde ayer tus marcas son prontas,
como de cerca el ocaso
y la aurora
cruzando por el amor.

Son marcas de silencios
como si un ardor doméstico
me gestara,
marcas de ciertas ganas
y entrega como del viento otoñal,
marcas donde mis brazos parecen
palpitar a lo cotidiano,
marcas de besos tempranos
y tú que te estás quedando,

desde ayer
mi corazón tiene marcas agrupadas,
es como una boca que conjuga
el presente para mañana.

Las marcas son a tu nombre
dos hojas largas,
una pregunta por tu tardanza
y la otra el café del propio amor,
una me espera con asombro
en un sendero de ansias,
la otra corre a mi encuentro
después de tantas palabras,

desde ayer tengo marcas
tan alas
tan amor,
y en mi piel esta inocencia
de no ser inocente.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Siempre vuelves

Siempre vuelves

 
A veces camino 
pateando hojas,
despertando sueños,
y lo cierto es un breve instante
en donde puedo sentir tu aliento,
y tus manos en mi cuerpo
hasta deshacerme desnudo
en el mismo silencio,

a veces
una noche inmensa son mis pasos
y voy a tu encuentro.

A veces soy fragmentos,
pedazos de voces que penetran mis dedos,
y soy el poema que voy escribiendo
diciendo tu nombre,
con los ojos cerrados
con los ojos abiertos,
y como una manta arrojada al suelo
me detengo un momento,
que vivir es eso,

a veces
mi poesía es tu rostro
y soy tu boca, tu piel y tu pelo.

A veces despierta en mí
un fuego sereno
que ni el viento advierte,
y soy un hombre por haberte mirado,
y el ruido de pájaros y el ocaso
que anda por aquí de lado a lado,
y soy besado por un papel en blanco,

a veces
me miras como una cosa completa
y siento que donde estás soy lo que falta.

A veces te escucho
como sueños unidos,
como en círculos y mis brazos extendidos,
y soy una especie de cuerpo poético,
una palabra
que arrojan las piedras,
una niebla apenas en las mañanas,
un amor absoluto demoliendo muros,

a veces
me precipito desde mi ciudad hasta tu sangre,
y soy conciencia que existe y se abre sin excusas.

A veces acabo por ser
tan sólo amor,
un amor vivo
de ventanas numerosas,
un amor de tejados al cielo
como regalo de lluvia,
un amor repentino,
frágil,
invicto,
un amor de libro,

a veces cuento con ciertos principios:
para tu cuerpo mi respuesta,
para tus labios mis ojos largos,
para nosotros mismos el mundo conocido,
para después la lucidez de siempre juntos,

a veces
te amo como un verso continuo
y a mí me gusta esa forma de escritura.

El amor es volar de tanto en tanto,
es inmortal
y tú siempre vuelves.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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miércoles, 27 de mayo de 2015

Tienes razón

Tienes razón

 
Sucede que para mí 
el amor es un campo abierto,
un reporte de lo que no está hecho,
de lo que no se puede explicar,
es como un encuentro afuera
mientras adentro el corazón se desangra,
es mucho más que decir TE AMO,

es un nudo en la garganta
de pequeñas complicidades,

tienes razón
sueño mucho,
parece que no aprendo.

Y no me refiero sólo a los días
que son el más tierno regalo contigo,
tampoco a lo que no digo mientras escribo
y me arrimo a tu sombra,
el amor es en mí la querida mujer que sos,
la que amé y aún amo,
la que me condena a sus sueños
y me consiente en cada suspiro,

es una huella imborrable
y a la vez sometida,

tienes razón
es como la vida,
un ala irrevocable reducida al infinito.

El amor es el equilibrio
sin darnos cuenta,
es un propósito de la realidad
que ofrece sus dos caminos,
es un poeta vivo
que aprende de poetas muertos,
es un silencio y un grito,
es una obra continua,

es una voz que conversa
entre dos almas gemelas,

tienes razón
el amor desconcierta,
a veces es rosas blancas y otras negras.

Si me das a elegir
yo te imagino,
en este lugar y en este tiempo
asomada a mi balcón de cerros,
sentir que no hemos vuelto
porque jamás partimos,
que no somos un simple capricho,

tú y yo siempre tendremos tres opciones:
el ayer, el hoy y el mañana,

tienes razón
de este amor nos pertenece el alma,
somos dos sin ponerle fin a nada.

¡Qué gano con decir que TE AMO
si ya lo sabes!,
mi poesía es la culpable,
si me preguntas
quiero en este momento
romper el horizonte,
quiero que la mujer que amo
me ame despacio,

que a solas el amor sea implacable
sin pretextos y sin tiempo,

tienes razón
el amor siempre se forja de un modo nuevo,
al ver mis horas te siento a la orilla de mi lecho.

¡Hay rumor de caricias y de besos en esta casa!,
tienes razón,
es tu amor que me alcanza.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Soy yo

Soy yo

 
Un sueño 
con que el viento juega,
una raíz quizá oculta y profunda
pero libre,
un camino recto
lleno de curvas,
tus días futuros
en un verso súbito y en vilo,

soy yo
este cuerpo atravesado por tu vida,
yo y de tu vientre
como dos mitades,
una vestida con la ley de mis deseos,
otra esperando en la estación,

soy yo y estoy desnudo en tus ojos.

Una nube
en tu sentimiento,
un silencio que a diario te abre el pecho
como un corredor sin fin,
un tren que silba a lo lejos
como una piedra al sol,
un rostro que a veces corre
entre los árboles de noche,

soy yo
fluyendo a tu costado,
yo y de tus manos
como dos jóvenes,
uno rumbo a un patio de piedras
donde grabar pasiones,
otro dejando que el corazón
vuele en la quietud de sus pasos,

soy yo y mi cabeza en tu regazo.

Un espacio
en tu balcón
y una enredadera que avanza,
una voz a veces temblorosa
de escritura transparente,
un árbol radical
donde son secretos sus frutos y sus flores,
un centro en todas partes,

soy yo
y tu amor me contiene,
yo y del arte para perdurar en tu memoria,
entonces escribo por medio de símbolos:
no es falso pudor
ni siquiera una emoción escondida,
es amor cuidado,
es una escritura del mar
en el desierto,

soy yo y de mis errores y de tu alma.

El amor es el amor
y tiene un sabor especial,
es un rostro en llamas
y siempre es una experiencia compartida,
un lugar donde nunca se ha estado antes,
es como despertar
de un sueño a otro sueño
en noches circulares,

soy yo esa vigilia,
yo y de ese poema que aún
no he escrito,
es como si el juicio se limitara
a reconocer y aceptar:

si dices quién eres
como hablando al mismo muro,
si escribes lo que sientes
del mundo,
si miras a los ojos y
todos los nombres son un solo nombre,
si tiendes una mano y te entregas,

soy yo y de la sustancia que te espera.

A veces me siento un espectador de Marcelo
pero me dura tan sólo un instante,
y entonces soy yo,
yo y de la intuición
y de las miradas
y de las cosas pequeñas,
yo y del silencio,

y te pienso.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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lunes, 25 de mayo de 2015

Para ignorar tu ausencia

Para ignorar tu ausencia

 
Así como las flores 
se ven unas a otras abrirse,
así como el verdor es sordo
ante el rocío,
así como es de profundo
el celo de las palabras
que no se dicen,
así como el fuego acaricia
creyéndose un rayo de sol,

para ignorar tu ausencia
yo dejo a mi memoria palpitar,
como dos cuerpos que sólo encierran
un destello de amor,
un mágico pensamiento.

Así como las cosas prosiguen,
como el agua,
así como una señal es servil
y nos demora,
así como dos colores nos advierten
de un ensayo de los dedos,
así como una lágrima es vida
estando cerca o lejos,

para ignorar tu ausencia
yo dejo que mi amor te sueñe como una ola,
como un silencio que contagia insistente
y llamando.

Así como el viento bebe
de las hojas,
así como las aves son soledades altivas
que no saben de límites,
así como los ojos a veces inventan
realidades vacías,
así como se extiende
una mano a la niebla,

para ignorar tu ausencia
yo dejo tu nombre en las horas,
para que el deseo no se esconda,
para quedar en mí y que tú me reconozcas.

Así como la sombra nunca vuela,
así como la pluma es ligera
quizá de otro tiempo
tal vez de otra tierra,
así como la emoción no calla
y es amor en fuga
que no puede detenerse,
así como tú estás sola
y yo te extraño,

para ignorar tu ausencia
yo me duermo en el aire,
como si mi voz se abriera distante,
como si un manantial de
consonantes y de vocales
me rescataran desde el fondo,

para ignorar tu ausencia
dibujo besos perfectos
y te guardo en letras,
y creo todo un mundo
donde puedo besarte todavía.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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sábado, 23 de mayo de 2015

Me confundí con la lluvia

Me confundí con la lluvia

 
Ese día en que las horas 
dijeron para siempre,
esa espalda y tú a mi lado
descansando tu piel en mis manos,
ese silencio entre el deseo y el cielo,
ese amor siempre virgen
buscando refugio en los ojos,
esa cabeza en mi pecho,
pero me confundí con la lluvia,

y me quedé colgado de esa flecha invisible
entre las nubes y las ventanas,
esa vertiente de nada
que son las gotas,
esa suerte que promete y promete,
esa historia inocente
que es aire
y eco
y lucero,

ese día
espesura de besos.

Ese día en que te busqué temblando,
ese día en que mi alma
te supo amante,
esos hombros de profunda extensión
y eterno oleaje
hasta sentirte toda,
esa mirada que empezó con lágrimas
hasta florecer en mi boca,
esa sombra,
esos despojos de sábanas
tras de nosotros,
pero me confundí con la lluvia,

y me quedé pensando
en esas alas que se abren
en mitad del cielo,
en esas campanas que titilan húmedas,
en esos reflejos
de esperanza que bajan
que son como altas montañas desnudas,

ese día
en que te levantaste pura.

Ese día en que te miré largo y con ternura,
ese día en que la mañana
descendió hasta el poniente,
esas hojas de luz
como una luna sobre el agua,
esos dedos sin palabras
sin saber nada del destino,
esos presagios de caminos
que simplemente se abrieron en el cuerpo,
pero me confundí con la lluvia,

y me quedé viendo
la necesidad y la urgencia,
esa presencia súbita y transparente
que llama desde los cristales,
ese aliento mezcla de mares y de vientos,
ese oído radiante como diciendo aquí estoy,
soy todos los cauces,
soy como piernas atravesadas por bahías,

ese día
sin barcos y sin puerto en tus pupilas.

Ese día en que fuimos un lienzo sin pinturas,
ese día en que dejamos las armaduras
al fuego de la penumbra,
ese mundo que se hizo visible
en nuestros cuerpos,
ese deshoje sutil
alzándose azul,
pero me confundí con la lluvia,

y me quedé hablando
a esa vista blanquísima,
a esa voz del universo entero
de claras mejillas,
a esos labios desde adentro
destilando amor,

ese día
en que te dije TE AMO.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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viernes, 22 de mayo de 2015

Un lugar mejor

Un lugar mejor

 
Dudar de nosotros no es dudar 
si estamos rodeados de realidad,
es real esa ventana que detiene
al sol mas no sus rayos,
son reales los pasos de barro
que dejan los niños en las veredas
despues de la lluvia,
es real este poema
y las palabras que elijo
como reales mis ojos,
que por abiertos no dejan de pensarte,
que por buscarte,

para mí no existe
un lugar mejor que éste,
y las palabras que de una a otra
son pan y rosas mientras me lees.

Yo sé que el amor es presencia,
me lo has dicho y estoy de acuerdo,
pero también son hilos grises repentinos:
un corazón conocido,
un pequeño arte,
una belleza que reposa,
como el ruido cuando te quedas sola
y no haces más que esperarme,
el amor es a veces un patio circular
donde no somos otros y ninguno,

para mí no existe
un lugar mejor que éste,
me doy cuenta que en todas partes
por ti empiezo de nuevo.

Pienso en ocasiones
que aunque duela la distancia,
mi amor te encontrará porque lo sabes,
tu amor sabrá de mí
haciendo cosas por impulso:

abrazando para proteger,
riendo cuando no se puede,
amando cuando te rechacen,
gritando y jurando amor eterno,
y también llorando,

para mí no existe
un lugar mejor que éste,
el agua abunda y las piedras,
el viento es diario,
el tiempo es tuyo.

Yo no paso por la vida y por el amor
y si me permites un consejo,
tú tampoco debes pasar,
la vida como el amor
es pasión
es osadía,
es atreverse en cualquier circunstancia
es autoestima,
es realizar aquello que deseo,
es respeto,

me lo enseñaste tú
cuando me dijiste: libérate de todo lo que
te tira hacia abajo,
¿y me preguntas por qué te amo?,
ahí la respuesta:

te amo porque en ti
encuentro lo correcto,
porque me gustas,
porque eres de esas personas que sueñan
así como yo.

Para mí no existe
un lugar mejor que éste,
por aquello que eres,
plenitud y simplicidad
es lo que tengo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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jueves, 21 de mayo de 2015

El amor es el principio

El amor es el principio

 
Como la voz del viento 
en la tormenta,
como un anillo perdido
entre la hierba y el silencio,
como esa sombra que vocea al árbol,
y ese árbol que es silo del sol,
y ese sol que es cuerpo
de la montaña y el vacío,

así el amor es el principio
y transparencia.

Como ese hombre que alza las manos,
como esa mujer que cierra los ojos
para vivir el sueño del amor,
como ese color a veces ciego
de mis eternos pasillos de otoño,
como mi rostro de amor total
y tu palabra,

así el amor es el principio
y nos alcanza.

Como esa plaza que la luna recuerda
y ese poema que se ajusta al sentimiento,
como esos versos reconocibles
cuando el ayer es el hoy,
y el hoy es dos veces
para que nuestros labios
encuentren el equilibrio,
como la sangre y esa dualidad constante
si ser hiedra, si ser misterio,

así el amor es el principio
y nos modifica.

Como esa nostalgia que no disminuye
y aplasta las flores,
como esas almas que confirman
la dispar justicia de encontrarnos separados,
como esa pared que deja
a ambos lados sus pájaros,
como esa decisión de amarnos al borde del mundo,
y el mundo parpadeando en la voz,
y la voz como una manera de prolongarnos,

así el amor es el principio
y de nuestros pensamientos estamos desnudos.

Como tu vientre y mis sueños
que a diario se incendian,
como un mar de respiros
custodiado por nosotros,
como una estatua de agua
donde las horas son gotas
y las gotas ramas,
como una mujer ama
diciendo cosas mudas,
como un hombre ama
abrigando labios,

así el amor es el principio,
como la caída brusca de un tintero,
como un café hecho de fragmentos.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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miércoles, 20 de mayo de 2015

Enamorado del todo

Enamorado del todo

 
Las cosas son como son 
aunque no lo quiera aceptar,
la lámpara del cuarto
finge que estás,
los pasos de la escalera,
mis letras como una
preciosa hebra,
mi cielo y mi tierra
como una columna eterna
donde te conformo a mi gusto,

enamorado del todo,
como un caudaloso río y mis manos
cubiertas de rocío enamorado,
como una sola mirada
a un tronco arrumbado,
enamorado,
todas mis noches el cielo se extiende lentamente
y tú eres ese abismo impaciente.

Muda y desierta mi voz
como una tiniebla,
como un alma libre
que crece generosa,
y en mi pecho se inflama una rosa
entera abierta a ti,
con una inmensidad profunda,
con una ternura que rebosa
y en sus ojos el amor,

enamorado del todo,
como un guerrero
que va de poesía en poesía,
con una existencia desnuda
y en las manos golpes
de vientos y de olas,
enamorado,
yo soy tu amante y
quien vagabundo te escribe.

Cuando el sol se oculta
y la luna llega tibia,
y el corazón palpita
con sed de amor, te prefiero,
el amor me acerca a ti,
es como un resplandor que tiene alas,
como una lucha que en rueda constante
acaba y empieza, acaba y empieza,

enamorado del todo,
yo necesito que lo sepas,
que te quiero desde hace muchos días,
que eres un pedazo de mi vida,
que te beso y mañana volveré a hacerlo
y así donde siempre estés,
enamorado,
te amo con un amor
que desafía la distancia.

Si me ves como tinta y papel,
te equivocas,
si crees que ésto es gramática
sin mayor finalidad,
te equivocas otra vez,
el amor me crea y me hunde en un suspiro,
el amor sabe que soy una sola pincelada,

enamorado del todo y
en mi garganta tu nombre,

enamorado del todo
como una lámpara que cuelga distraída.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Toda tú

Toda tú

 
Cuanto más te amo,
más extraño tu cuerpo.

Tu cuerpo
en lugar de la luz
como preciosa flor descarnada,
tu alma erguida
como labrado arte,
tu sueño de solemne pintura que se reparte,

me gusta entornar los ojos y observarte,
esa fuerza de tu mirada.

Tu piel
como interior de mi casa,
como ave que acaba en tormento,
tu piel no tiene raíz
es del tiempo,
por momentos desciende al calor de mis manos,
por otros se fija en mi rostro
y es una experiencia que reconozco,

comprendo que mi corazón te escucha,
tu piel es una verdad,
sólo he venido por ti.

Tus manos
se embriagan de libertad,
tus manos son un color que se inventa,
un modo donde las palabras existen,
una aurora que se yergue desde la orilla,
tus manos siempre
resuenan por encima,

tu cuerpo pintado es a tu piel fuerte
como tus manos
que tú me destinas.

Tu silencio
brota desde mi nombre,
tu silencio es dulce afrenta
que denunciado me vas mostrando,
tu silencio oscureciendo
tiene al aire enamorado y espeso,
tu silencio es blanco
y el amor es su indicio,

tu amor me busca desde tu espalda
y yo con amor te espero,
desde los dedos soy fuego,
tu silencio es mi tierra y mi cielo.

Toda tú
pareces un punto en que se halla
la voz nueva,
el todo que es justo,
el mundo que es perfección,
el cuidado y el deseo
que graban mi virtud,

toda tú,
bella y enemiga mía
le das a mi vida el amor,
por ti soy uno solo y dividido.

Amor,
dame siempre el derecho de mirarte
y si el mismo amor me hiere,
dame una muerte severa.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Mientras yo te sienta

Mientras yo te sienta

 
Por eso te pienso,
para volver contigo a tantos sitios,
por eso miro la luna
sin más sueños que el camino,
por eso te amo,
con mi corazón valiente arriba
y mis huesos desesperados.

No hay secretos en mi amor,
cuando amo soy como un torrente de lluvia
que permaneció acurrucada en mi pecho,
y de pronto,
es voraz aliento infalible,
historia larga,
es como una orden precisa de abrir todas las cajas,
de liberar las partes de un rompecabezas,
de conquistar como quien cruza un hall
y se echa a correr.

Es mi retrato cuando te amo,
es esa madrugada en que descubrí la libertad
cuando abrazado a ti pude volar,
es esa parte
ese encuentro,
ese vocabulario reducido
de un amor persistente,
es quererte con ternura
y dejar mis manos prisioneras de las tuyas,

es mi piel cuando te amo,
es ese pensamiento al que no le queda
mucho tiempo cuando se acerca
el momento del beso.

Tu amor es un viaje sin pausa,
soy un hombre que descubre un mundo
sorprendente cuando me amas,
se borran mis límites entre
la realidad y el sueño
cuando me tocas,
soy un hombre y un Dios
cuando voy de tu mano,

amarte es todo lo que soy,
mi manera de ser,
mi única palabra.

Amor, nada más,
porque en el suelo mis pies y allá la frente,
porque en mis manos la llave
y allá la noche,
porque en tus labios me tienes
y yo no te pregunto,
porque en mis ojos
el fruto de tus ojos siempre abierto,

amor, quizá imperfecto,
amor, como una ventana que se abre
hacia una lámpara encendida.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Sólo el amor es inocente

Sólo el amor es inocente

 
¿Qué más debo hacer
sino amarte como te amo?,
muriendo en cada caricia
tan pronto como eternos besos.

Ésta es mi historia,
la de un hombre que ama
a una mujer,
intentaré que su esencia
no se pierda en los versos,
ni en las calladas paredes de mi casa
mientras busco las palabras,
ésta es la historia que yo escribo
como testimonio del viento.

El primer día que te vi
no pude permenecer inútil
al aire puro de tus ojos,
fue como si en el rostro
todas nuestras vidas anteriores
sucumbieran de pronto en un manojo de pájaros,
y te abracé lentamente percibiendo tu temblor
y te besé los labios,
y fui el soporte de tus piernas
mientras le pedía a mis ropas permanecer quietas,

y me supe enamorado
desde tiempos lejanos,
y a mi lado caminaba la luna,
eran tus manos dirigiendo mis palabras.

Poco a poco llegamos al balcón
del segundo piso que es donde vivo,
y la pasión se respiró tan profundamente
que la noche fue huésped
hasta de los menores detalles:

una sonrisa satisfecha,
una carta después de un breve paseo,
un silencio interminable invitando a la confidencia,
un suspiro dejando que las cosas ocurran,
¡el amor ya nos sabía de sobra!

La cama pronto entró en celos,
esperaba nuestra presencia,
nos condujo el deseo
la boca
los ojos perdidos,
y la impresión de habernos cuidado
desde siempre,

no conocimos el descanso,
el poco reposo lo acompañamos de entendernos,
fuimos el modo y el tiempo
de prestarnos atención,
nos robamos el corazón y hasta la piel
con intención.

El sueño nos despertó ya tarde
con las virtudes de amantes,
tu boca explorando y mi voz: no pares,
me gustó verte desnuda sin el más mínimo pudor,
soy un hombre a quien el amor estrecha
con su brazo más fuerte.

No sin lágrimas me repetiste
que me dejabas un libro con todas sus hojas en blanco,
para que despacio escribas, dijiste,
con la tinta de tus cabellos,
con la urgencia de nuestras miradas,
con la lentitud del aire
que nos desnudaba,
con el principio de las horas
de aquella primera noche hasta hoy.

Sólo el amor es inocente,
a mí me bastó,
mi poesía comprende que tú eres
la responsable de la fantasía de este soñador.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Y el amor entonces

Y el amor entonces

 
Y el amor entonces 
fue una palabra,
y tú quizá en una playa mediterránea,
una pirámide azteca,
una ventana en mis sierras
o una ilusión apenas,
y el amor me besó en versos,

tu boca fue una noche estrellada,
tus brazos viento,
tus besos el infinito
de quien ama con los ojos fijos,

y el amor fue todo
y te acerqué a mi mirada.

Y el amor entonces
fue cierto,
y mi voz buscó tu oído
y mis manos tu cuerpo,
y te quise como hoy te quiero,
con el alma llena del amor que me causas,

y el amor no fue tardío
si justo entró una mariposa,
y la mañana se volvió el rocío
que desnuda a la primera rosa,
¡y mira si no es amor lo que te digo!,
te sentí llegar maravillosamente a mi corazón,
definitivamente porque todo tiene su tiempo justo,

y el amor tocó la puerta
pero desde adentro y me di cuenta,
ya estabas aquí.

Y el amor entonces
me puso a salvo,
del azar de lo prohibido
de las tardes en que te extraño,
de soñar contigo pero sin ti
hasta que tu mano en mi mano,

y el amor brilló hermosamente
y me rescataste,
y como un rayo de sol me acariciaste,
y me poblaste de pájaros y hojas
incomparables,
porque toda tú fuiste un río entre los juncos,
un agua elocuente
un amor adolescente,

y el amor me besó y me rozó
y me dió tu forma misma,
y fui olas.

Y el amor entonces
me deseó perdidamente,
con tal vehemencia que hasta el silencio
se contagió del desvelo,
con tal fuerza que fui libre
y fui tuyo,
tan tuyo que el amor
en mi pecho dejó sus alas,

y el amor no tuvo más
que nuestros ojos frente a frente,
por siempre fieles
por siempre enamorados,
un amor de encuentro
tras largo viaje,
un amor que sigue adelante
como hacen dos cuerpos cuando se aman,

y el amor me abrazó por la espalda
con su voz implacable,
y me impuso su costumbre
de escribirte a veces un poema.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Aunque el amor me duela

Aunque el amor me duela

 
Ámame de a ratos 
aunque no puedas más que eso,
aunque el valor de tu sonrisa
sea una brisa a mi piel,
ámame quemante
aunque el amor me duela,
ámame combate,

no esperes a que mi amor
pueda decirte,
ámame,
que aunque el amor me duela
he llegado a tu vida con lo puesto.

Ámame en silencio
si es que no encuentras palabras,
si te falta el argumento de un beso
o quizá la ternura de un amor deseo,
ámame como el otoño
que a una pared fría
arropa de hojas secas,
ámame pequeño
que aunque el amor me duela caminaré contigo,

une mis hilos de sangre
entre el recuerdo y el olvido y ámame,
tan sólo ámame,
que el sueño de tu piel
desnuda en mi piel
es una gota con todo tu peso.

Ámame transparente
como la noche al cielo,
con todo el amor que reúne
tu boca y mi boca,
ámame como la sombra
cuando se ofrece a la tierra,
o las letras cargadas de flores,
o las horas que golpean las puertas,

ámame que yo le diré
al amor que te espero,
que allí donde estoy
está el amor mío,
ámame,
que para decir TE AMO
nos basta ser hombre y mujer.

Ámame como ayer
cuando ninguna parte sucedía sin encontrarnos,
ámame como ama un árbol
con sus pájaros arriba
con su agua abajo,
ámame que este poeta caminante
será tu libro lleno,

lleno de los frutos que caen a cada rato,
lleno de las ventanas que a tus ojos encuentran,
lleno de los sitios concertados buscándonos,
lleno de carteles,
lleno de certezas,

ámame que aunque el amor me duela,
cuando me dices TE AMO
soy todo el aire pero vulnerable.

Es amor,
es sencillamente amor,
es un mañana que sobrevive a otro y así,
entonces ámame
aunque el amor me duela.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Te recuerdo

Te recuerdo

 
Te recuerdo justo ahí, 
donde el suspiro es brillo
y el mirar es un gozo,
donde la distancia no causa daño
porque no necesita excusas,
como una médula que me recorre
sin cadenas y a lo largo,
así te recuerdo,

te recuerdo como eras,
allí es cuando te recuerdo.

Te recuerdo porque mis versos
quieren hablarte de nuevo,
porque no estoy vivo
sin tus momentos,
porque te siento
inagotable en mi memoria,
porque las hojas caen también en el agua
y mi voz es lenta cuando te siento en mis brazos,

te recuerdo profunda como un mar en calma,
inclinado a tus ojos te recuerdo.

Te recuerdo estirado
y mi soledad dando vueltas,
como desparramando azules en el lecho,
desnudo y sin tu cuerpo y en silencio
reviviendo el tiempo delgado,
cuando desnuda o casi
esperabas en la ventana mi regreso,
como un árbol blanco y descalza te recuerdo,

de largos besos y clima descubierto,
y también dormida en mi boca afortunada te recuerdo.

Te recuerdo en medio de olas extremas
como un poema que brota de las venas,
te recuerdo andando en mi corazón como raíces,
te recuerdo amando el rocío de las estrellas,

como un túnel por dentro
que miro todas las noches,
como una precisa ejecución del universo,
como un espejo de sueños
al que siempre vuelvo,
como un largo ritmo en su laberinto
te recuerdo,

como liberando un constante río,
como llora el viento cuando todo parece lejano,
como ese primer pájaro sobre la primera rama
así te recuerdo.

Te recuerdo más allá de los días,
es como si me conmovieras desde las yemas,
como si mi vida vistiera de fuego
y en mi pecho yo guardara tu nombre,
te recuerdo y no creas
ni por un momento que reprocho tu ausencia,

sucede que sólo puedo leerte
si te encuentro en los párrafos,
tú eres como mi libro infinito,
el muro donde busco indeciso la palabra,
los mismos pasos que se parecen al deseo y al olvido,

como el tic tac tic tac de ese reloj,
yo te recuerdo siempre igual.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Mis momentos perfectos

Mis momentos perfectos

 
Mi vida no es perfecta 
pero tiene momentos perfectos:

siempre me trata
como en intentos,
me llama tonto
si tomo las cosas con demasiada seriedad,
me hace contemplarla desde ciertos lugares
como para entender que no hay
problemas reales,

que todo tiene un para qué,
que nada es casual,
que la vida está hecha de momentos,
y los momentos
son caricias cotidianas que trabajan
por el cómplice amor,

mi vida es de dos,
la mirada y la siembra.

Mi vida a menudo se equivoca
pero tiene momentos perfectos:

son ellos en que mi paso vagabundo
sabe que no está solo,
que parece perderse y justo
en ese momento la memoria comienza,
de tu sonrisa y suspiro,
del espacio del sueño lento,
momentos en que el alma es la fuerza
y la inspiración tu presencia,

y las palabras son señales
que transcurren y se quedan,
y las ganas derriban barreras,

mi vida tiene momentos
que valen la pena.

Mi vida a veces se pierde en el ahora
pero también tiene momentos perfectos:

como si encima de una calesita
yo diera vueltas de amaneceres y lunas,
y la mano que se agita en pos de la sortija fuese larga,
para que me desees y te llenes de mí,
para que me pidas y me contengas,
para ser tuyo en cada momento,

momentos de ternura,
momentos de silencios,
momentos de sangre libre que gime inmensa,
momentos de ventanas abiertas,

mi vida tiene momentos
como un río terrible
bajo un frío de lágrimas.

Hay días en que mi vida está ajena a la rutina ordinaria
pero tiene también momentos perfectos:

el desayuno sin distancia,
los encuentros que empiezan con un café
para llegar al mismo espacio lentamente,
el tímido amor inclinado
para mirarnos,
las manos que cubren y preservan
hasta la vuelta,

momentos de éxtasis mañanero
hasta el almuerzo,
momentos de descanso
donde escribir un poemario en la piel,
el ocaso y su vergel
hasta bien entrada la noche,
y el derroche hasta envejecer los nombres,

mi vida tiene momentos
de misterio ante un espejo,
y una rosa que se disfraza
de ruido a lluvia que siempre suena,

mi vida no lleva una pareja necesaria
y sin embargo vuelve poética a ti.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Prometo equivocarme

Prometo equivocarme

 
Prometo equivocarme
no para hacerte daño,
sino para ser el mejor
hombre que conozcas,
entonces ignorar el amor
para aprender cómo tratarte,
defraudarte para saber que quiero
amarte como nunca nadie lo hará,
que mis errores te aparten
para no rendirme
y estar siempre a tu lado,

prometo equivocarme
para disculparme
y secar tus lágrimas.

Prometo equivocarme
con un amor sin experiencia,
y levantar la voz para entender que te lastimo
para saberme principiante de este camino,
y no entender las heridas
que causé por no saber escucharte,
y entonces esperarte en mi ventana
y despertarte con un café fuerte
en nuestra cama,

no es que equivocarme sea ley para amarte,
yo tan sólo quiero ser quien soy
pero mejor.

Prometo equivocarme
con pocas mentiras,
con desvalorizados sueños,
prometo ser tan bueno como malo
para que puedas armarme
de mis cientos de pedazos,
quiero que descubras mi corazón,
quiero que mi amor se equivoque
por ser tan terco,
y pedirte que te quedes cerca de mí
si es posible en mis brazos,

prometo equivocarme
para volverte a lastimar,
quiero que sepas que mi amor
te seguirá esperando.

Imagino a esta altura vuestros pensamientos: ¿cómo es posible que Marcelo prometa equivocarse?, ¿acaso el amor no debe ser sincero?, claro que sí. En el amor creo por eso siento despertar y aprender a conocernos, y tener memoria paciente de las dificultades y enfrentar los errores incluso antes de ser tales, la vida es como una corriente de aire, y el amor en ella las más de las veces anda distraído y apurado dando engorrosas explicaciones, y a mí no me gusta explicar, por eso prometo equivocarme.

Prometo equivocarme de nuevo
como tantas veces lo hice antes,
prometo caminar delante
hacia un nuevo reto
y por un momento olvidarme de ti,
y entonces aprenderte a descubrir,
que no eres mi mañana ni mi ayer
sino mi presente,
que equivocarme es una fuerza
de luces y sombras
un inmenso mar que me posee,

prometo equivocarme
contigo y jamás rendirme
a la palabra amor,
yo te prometo,

cuando despiertes te contaré
un poco más de mí.

Amor espera,
escúchame,
mi vida no es completa si no
puedo compartirla contigo,
si no puedo escuchar tu voz
o reír contigo,
te amo y por eso prometo equivocarme,
equivocarme es vivir nuevamente mi vida.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Amor singular

Amor singular

 
A veces quisiera verte, 
esperarte despreocupado
en una esquina,
contar tranquilo el pasar de la gente,
y que la lluvia me acompañe
simplemente para no sentirme tan solo
mientras llegas,

es que por ti siento
un amor inevitable,
un amor lento,
un amor hecho de recuerdos
que no se pueden borrar.

Una historia de amor singular
es este amor,
la que se cuenta como una flor
en una caja de seda,
la que sale al jardín y se sienta en dos bancos:
los besos
tus zapatos
y esas ganas locas de volverme a ver,
y yo a tu costado,

es que tu amor
aún me mira,
yo no estoy arrepentido
de todo lo que hice por amor.

Si miras mis ojos
verás que el amor es nuestro,
que fue hermoso
y sigue siendo lo mismo
mientras estamos vivos,
que la poesía no finge
ni oculta la sed de mí que arde
en tus labios,
que si alargas tu mano me tocas,
y si me tocas serás tu ser pero de otra manera,

que el amor traspone
nuestros últimos límites y nos reune,
que somos dos partes
en un punto de coincidencia.

No puedo esperar un día más
sin tu cuerpo,
a fuerza de tropiezos te quiero aquí,
y ver el sol que se derrumba
y a la luna que tarda,
y sentir esa necesidad de amor
que es como cada mañana,
tú me amas y allí está el mar,
yo te amo y el cielo descansa en una copa de vino,

que el amor lo intenta para siempre,
dame tu mano,
no es pedir demasiado.

Mi tiempo enamorado
ya se ha vuelto íntimo,
huele a tardes,
a momentos que no saben improvisarse,
a caricias donde el amor
es un tibio ensayo,
a percibirte en el pulso principiado,

deja tu corazón desde hoy alerta
que mi amor no teme gritar tu nombre,
que mi amor entregará mi mano
a tus dos manos,
que responderé a tu silencio
con mi presente,
que el amor será todo y yo te aguardo.

Un amor singular
clavado en el alma
es lo que quiero,
y mi sangre a punto,
me da igual morir o ser herido
si es por tu amor.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Por ti

Por ti

 
Cuando no lo diga 
escúchalo bien,
son por ti los versos de mi silencio,
por ti el amor de indulgente razón,
por ti la geografía de mi cuerpo
y quien soy,

si en cada una de mis líneas
te entrego mi amor,
si te siento en el viento
mientras te pienso,

cuando no lo diga
dame tu voz,
que yo te espero
donde el mundo se equivoca.

Cuando no lo diga
mira mi boca,
con su galería de columnas
y su sonrisa,
con su lengua que se desvive por un beso,
con sus dudas que te reclaman,

es por ti este respirar
a una sola apuesta,
por ti este grito
tan exacto y tan lento,
por ti este cuento incontable
de este amor aún en vigilia,

cuando no lo diga
lo sabrás,
los sueños sin párpados
son un poema de vereda a vereda.

Cuando no lo diga
siénteme cerca,
como si una nube decisiva descendiera,
como si una lágrima sin saberlo
se volviera palabra,
como si una confesión escapara
de una paciencia estirada,

es por ti esta llovizna
con su mínima nostalgia,
por ti esta fragancia
válida solo en la piel,
es por ti este verbo grande
de luz inagotable,
 
cuando no lo digan
mis labios apretados,
cuando mi discurso se quede en mi garganta
y no insista,
cuando no lo diga
con mis ojos cerrados.

Cuando no lo diga
no preguntes,
sencillamente llegaré sin intención
como una hoja en blanco,
llegaré con todo lo que tú quieras
para este amor,
y luego firmaré al pie
como perforando el cielo,

es por ti este tiempo de dar la cara,
por ti esta pausa
de verdades cotidianas,
por ti este poema que te convoca,
este techo y estas paredes
que te llaman,
estas ganas de pertenecer a ningún sitio
y a nadie salvo a ti,

cuando no lo diga
cada hora llegará como un ladrón,
cuando no lo diga
cada despertar será un encuentro,

TE AMO y no es bastante escribirlo.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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Si alguna vez

Si alguna vez

 
Si alguna vez amé 
y me han amado,
no fue precisamente
por haber dado a manos llenas,
amé porque a mi amor
se le olvidaron viejas heridas,
me amaron porque se acostumbraron
a las buenas costumbres
de un amor cotidiano,

si alguna vez amé
y me han amado
no fue ningún simulacro,
el amor tuvo tiempo y lugar
sin más pretexto que quedarse.

Si alguna vez
mi táctica no funcionó
y no pude mirarte,
intenté escucharte y con esas palabras
construir un puente,
y volverme un hombre simple,
no como cualquiera sino
como la puesta de sol que abriga,
no como la brisa
sino como ese árbol que aunque lejano
en el horizonte, da sombra,

si alguna vez
mi táctica no funcionó
y no pude cuidarte,
te esperé en mis ojos
para llenarte el alma.

Si alguna vez
me quedé sin labios y no supe llamarte,
y me volví inmóvil como sin sangre,
entonces te escribí,
no con la razón sino con el corazón,
no con brazos cerrados
sino con la desnudez de los ángeles,

recuerdo una vez en que el amor
no tomaba nota de mi reclamo,
es más, parecía flotar entre letras,
como que no le importaba
mi evidente vacío en el poema,
y te nombré convencido de tu presencia.

Si alguna vez
me sentí solo
y creí que me besabas,
no lo inventé,
la distancia fue suave,
me acariciaste despacio y con ternura,
tu necesidad no dejó de encontrarme
tan cerca de mi piel
tan brillo de mis ojos,
y me arrastraste a tu pasión
al arte de tu amor,

si alguna vez
te extrañé,
al decir TE QUIERO
me olvidé del espacio,
y de tu lado me enamoré como si estuvieras aquí,
tan simple como abrir las ventanas.

Ese soy yo,
el que acaso te ama sin pensar,
utopía de un susurro en la hierba,
un río que rumorea,
una lengua encendida,
o quizá ese que en un libro calla
lo que tú prefieres leer.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Namaste

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sábado, 9 de mayo de 2015

No me creas

No me creas

 
No me creas 
cuando digo que no te amo,
me importa tu mundo
aunque me creas fuerte,
no me creas cuando no te miro,
mi mirada es como un corazón
que sale de mi pecho,
no me creas
yo jamás te olvido,
yo nunca digo te amo como algo imperfecto,

si lo digo es porque me entrego,
si me entrego soy intenso,
no me creas,
yo te amo porque mi amor es así.

No me creas
cuando digo que no te entiendo,
mi razón es una frase
donde todo significas,
si te creo entonces lato
si te conozco soy tuyo,
no me creas cuando digo
que no necesito tu refugio,
si quiero que me abraces fuerte,
que me cobijes cuando estoy desnudo,

siempre que me recuesto en tu hombro
siento en nosotros,
no me creas,
este amor es algo que nació sin planearlo
pero sigue siendo amor.

No me creas
cuando digo que no quiero que vengas,
si el sol sale sin avisar,
si la luna es la verdad
que siempre llega a tiempo,
no le creas a mi silencio
aunque no lo entiendas, me muerdo
los labios a veces por querer llamarte,
porque de amor
hay un todo y un tanto
que yo te quiero entregar,

parte de mi ser bordea la más
absoluta quietud sin tu rostro,
sin tu piel,
sin tu voz,
no me creas.

No me creas
cuando digo que el amor mío no sabe de ti,
¡es mentira!,
si al decir tu nombre mis ojos brillan,
si los distintos lugares
son el mismo lugar sin tu amor,
si lo que siento por ti es el deseo
de estar contigo,
si te quiero conmigo,
si mi amor es sincero,

no me creas,
tan sólo aléjate
y mírate
y pregúntate por qué sonríes,

el amor no es creer, es confiar,
el amor nunca se acaba,
no es una cosa frágil
como si fuera casi nada,
este amor es fortaleza y suficiente,
no me creas,

tú que eres mi expresión, no me preguntes.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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viernes, 8 de mayo de 2015

Yo también

Yo también

 
Yo también creo en ti, 
me lo dice el espacio que llenas
y los papeles que a tu paso dejas,
y lo que suelo mirar
sin más razón que respirar,
y el sueño de amor profundo
que no sabía si decirte
pero al final te dije,

yo también escapo de las noches
para ir a buscarte,
y llegar despacio a los
latidos de tu pecho,
y no resistirme a tu alma
aunque más no sea un momento,

yo también mientras vivo
te quiero.

Mi voz también es diferente
cuando trepas a mi pensamiento,
cuando la mirada permanece cerrada
y te llamo en silencio,
cuando en el telar del tiempo
suben y bajan mis manos
como una emoción lenta,
cuando lanzo a los vientos
cientos de caricias,

yo también me quedo abstraído
persiguiendo las horas
en vanos intentos,
yo también te extraño,
discúlpame si no puedes con mis versos,

yo no puedo escribirte
con palabras quietas.

Me ocurre que no camino como tú,
como si supiera,
yo voy por calles rectas
buscando la vereda de tus libros,
yo me redimo a rosas en racimos,
yo camino con la excusa de sentirte,
yo también comparto todo con rojo vino,

si alguna vez creo hablar contigo
me vuelvo aquel que le dice a una muchacha:
señorita, no se sorprenda si le digo que la amo,
mucho menos si la visito y la miro a los ojos
como grabándola, a mí me gusta sentirme
ese poeta eternamente novio,
a mí me encanta su belleza en conjunto,

yo también amé a otra mujer
como tú a otro hombre, y aquí estamos,
nos alcanzó la misma sangre.

La cita no es sólo con una poesía,
te propongo mojarnos de nosotros
y ser ese corazón que toca todas las puertas,
el aire es de letras que titilan,
el amor desnudo es de cosas sencillas,

yo también creo que si llueve
es porque el cielo decide no estar callado,
para mí tu voz es como una flor
preparada para mí,

yo también cuando te encuentro,
me visto de aroma fresco
y de piel enamorada.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Cicatrices

Cicatrices

 
Las cicatrices  
son inseparables del amor,
encierran la belleza
de la historia puntual,
son como ramas imperfectas
pero ramas al fin,
pájaros que demandan
las ventanas,
heridas dormidas
que sueñan el cielo desde allí,

las cicatrices son poesía
aún no escrita.

Mientras escribo
imagino que me escribes,
que eres como una esquina que me espera,
un cuerpo que recuerda
con mirada de ojos implacables,
el resto de mi vida
por el tronco sonido de un verso,
y por cicatrices pedacitos,
pequeñas verdades cayendo como la lluvia,

las cicatricies son una palabra
enamorada apenas dicha.

En medio de mi vida
tú conviertes mis versos,
tienes el alma del poeta
que encuentra al hombre y su cicatriz,
es como si pudiera escuchar
tu voz que tiembla sin saberte,
y llegar a mi lado sea tan sólo un puñado
de sin embargo y todavía,

las cicatrices se vuelven fundamentales
cuando el amor es confianza.

Pero vas a llegar, lo sé,
abrazada al instinto de las flores,
diciendo tanto como
un eco sin tiempo
que comienza en el amor,
tú y tus cicatrices
como de ternuras naciendo,
tú y tus cicatrices
allí donde tu alma le dice a mi corazón,

las cicatrices son la palabra más leve
y a la vez la más infatigable mariposa.

Para amarte
estoy apretado de amor,
está mi sangre dispuesta a tu costado abierto,
Marcelo es mi nombre
¿recuerdas?,
tengo la garganta ronca de llamarte,
tengo deseos por todas partes
y tengo mi encuentro sólo por irte a buscar,

y mis cicatrices pobres y rotas
desnudando este poema
entre razón y locura,
y mis cicatrices,
misterioso escritor
como cae el agua de una fuente.

Las cicatrices nos abrazan
mientras tenemos inmóviles los brazos,
nos miran el cuerpo,
descansan nuestro cansancio,
nos hacen
nos aman,
nos escuchan siempre decir lo que no hablamos.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Fue en un poema

Fue en un poema

 
Y fue en un poema 
donde dejé las palabras exactas:
seamos amantes,
para ampararte y me protejas,
amantes como los que describen
algunas novelas románticas,
siempre al alcance de la medianoche
a poco de consumirse las velas,
amantes como dos ciegos:

nos tocamos,
nos olemos,
nos sentimos,
amantes seguros del sentimentalismo,
amantes sin perder la costumbre,
a los dos nos gusta la soledad y el silencio.

Todo el mundo nos conoce,
somos dos extraños a quienes no les importa explicar
un sentimiento tan viejo como intocable: amantes,
allanando tu casa y la mía
una a la vez,
amantes hasta en tiempos de pobreza
pero siempre aceptándonos en la cama,
amantes sin temor a envejecer
con la fuerza del carácter,
nuestra vida es pareja
a la crítica constante: amantes,
para nosotros la oportunidad de amarnos
incluso tomados de la mano.

En general nos gusta considerar el tiempo,
con eso me refiero a imaginar
cada parte sin prudencia,
ser amantes es inventar nuevas estrategias,
es encontrarnos sin simular,
es hacerse cargo de las fantasías,
es dejar de lado las tonterías,
es mirarnos con ojos de amor
sin dejar de ser amantes,

para los amantes
siempre hay mañana,
el compromiso no se despoja de ellos,
ser amantes no es una coraza.

Para nosotros ni siquiera es rutina
el momento de desnudarnos por completo,
nos quitamos las ropas una a una
y las dejamos caer despacio,
sin hacer ruido,
nos recorremos con besos
y caricias sabias,
nos enredamos absolutos
y sin esfuerzo, amantes,

y fue en un poema donde te besé
por primera vez,
fue el principio donde con voz cálida te dije:
seamos amantes,
sin rastro de historias artificiales,
sin impaciencia,
sin el amor hecho de una encorvada ternura.

Cuando el amor y los amantes
son la misma persona,
el amor es largo, en verdad lo creo. Si me preguntan, les diré que los amantes son el encuentro de dos almas que ya se habían amado en otras vidas, es entrar a una vida sin invitación y quedarse, es vivir varias vidas en el mismo amor. No es el cuerpo y la lucidez mental, no es la energía y el caudal sexual, ser amantes es un amor calmado, también es una especie de autobiografía.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Del verbo amar

Del verbo amar

 
Te quiero 
pero del verbo amar,
conjugando el partir con el volver,
el estar con un TE AMO
en un papel,
el caminar con el poeta
que viaja de tu mano
y su tiempo es brevedad,

te quiero no para descubrirte
sino para soñarte,
no con miedo
sino con necesidad,

que el verbo amar
da razones,
de ahí mi urgencia por quererte.

Te miro
pero del verbo amar,
con la alegría de mirarte
y el temor de no encontrarte,
con el gozo de dos corazones
de dos cuerpos que se juntan,
con el silencio y la complicidad
de dos pieles desnudas
frente a frente,

te miro en comunión plenamente
con cada suspiro,
te miro con la expresión
del amor viviente,

que el verbo amar
es una luna en el espejo y sólo contigo,
por eso te miro.

Te hablo
pero del verbo amar,
con esa voz que es tuya y poesía
que de mi pecho sale como un rayo,
y te convierte en vida,
para ser más preciso, en muchas vidas,
será que si amo a alguien quiero que exista,
será que te conozco y no hay mejor propósito que hablarte,

entonces te hablo
así como la flor al abrirse,
con un recelo profundo
y aroma a poeta,

que el verbo amar
ilumina las palabras que acaricia,
por eso te hablo.

Te llevo
pero del verbo amar,
porque conmigo van los deseos que encierras,
porque somos la apariencia del viento,
yo el más enamorado
y tú la orilla,
yo definitivamente ola
y tú la arena,

te llevo como el alma
que insiste libre y recuerda,
es que con nosotros el amor es apto,
yo soy el otro lado
y tú la puerta que ninguna cerradura corrompe,

que el verbo amar
es sombra hecha de luz,
que tú eres quien comprende,
por eso te llevo,

que te amo
pero del verbo amar,
con el amor mío.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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miércoles, 6 de mayo de 2015

¿Dónde has estado toda mi vida?

¿Dónde has estado toda mi vida?

 
Anoche caminé entre 
los libros de mi casa
y fui a tu interior,
a nuestra cama,
y ahí estaba yo
reteniendo la respiración
sin ver nada,
y ahí estabas tú
conociendo la habitación de memoria,
ese espacio en el que tantas veces
la penumbra nos abrazó.

No estabas despierta
como muchas veces te imaginé,
tu espalda se vestía con las sábanas,
tus brazos sobre tus pechos
y un mechón rebelde de tus cabellos
cubriendo tus ojos,
y yo sentí de pronto
todo el amor
y todo el miedo,
y toda la impaciencia
de arrojarme sobre ti por completo
con la tranquilidad de quien sabe.

Decidí que no había nada que temer,
y lentamente me desnudé
y me acerqué a tu piel,
y me senté al borde
a poca distancia de tu cuerpo
procurando que mi peso se inclinara
suave hasta tu boca,
y pude sentir el calor de tu respiración,
y con infinita prudencia me quedé a tu costado
para no despertarte, esperé.

Escuché el silencio,
hasta que puse una mano sobre tu vientre
como una caricia imperceptible y liviana,
y con la otra mano
intentaba atrapar las palabras
que dormida decías:
¿dónde?,
¿dónde has estado?,
mientras mi boca se abría para buscar
el beso y me apreté más contra ti.

Y entonces sucedió:
tu cintura subió
y se acomodó a mi cuerpo
en los primeros movimientos del amor,
y sentí tu fragilidad como un pájaro,
como un sueño puesto de pie
desesperado de amor encendido.

Yo sentí tu nuevo olor,
tu cuerpo fuerte que no se parecía
a la primera agitación,
tus ojos abiertos de
una caricia recién inventada,
y descubrí por primera vez
que no tenía nada que decirte,
yo te miraba como explorando
tu más secreta intimidad,
yo estaba ocupado en la violencia
prudente del placer,

éramos un hombre y una mujer
apretadamente amantes,
sugestivamente deformados
entre brazos y piernas,

¿dónde has estado? - dijiste,
¿dónde has estado toda mi vida?,
y aprendí entonces que a veces
la muerte se parece al amor.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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martes, 5 de mayo de 2015

No es amor

No es amor

 
Es un dulce tormento, 
es un viento en alta mar sin gobierno,
es un encuentro conmigo
donde no hago más que nombrarte,
no es amor,
es una parte,

si cuando voy a dormir
me quedo en tu foto,
si te siento a mi lado
pero no puedo tocarte,
si no puedes salirte de esta estrofa
entonces no es amor,
es morir de amor pero sin ti.

Es una confesión
que siempre te digo entre versos,
es mi verdad
sin tu cuerpo,
es un lugar donde sólo puedo amar,
no es amor,
no te puedo llamar,

si no puedo conseguir que me mires,
si una caricia
un beso
parecen maquillados diariamente
de paciencia y de silencios,
si desearte es quererte
y entregarme es la mitad,
entonces no es amor,
es alimentar mi amor por ti.

Es un cielo que cabe en un infierno,
es un momento que arde
en el pecho y la palabra,
es esa razón del alma que persuade,
es comenzar entre el amor y el miedo,
no es amor,
estás lejos,

si sigues lejos
no estás aquí
y no puedo acabar con el tiempo de la distancia,
y no puedo amarte con la piel,
y no puedo estar a solas contigo
sin que el mundo se mueva,
y amarte con la altura de las montañas
y la inmensidad del mar,
entonces no es amor,
son cosas del amor que juega con las cartas marcadas.

Es una boca derramada,
una mirada cómplice,
un modo de amar que inventa luces
en las ventanas,
es mirarte sin saber nada
y al mismo tiempo saberlo todo
porque te amo,
no es amor,
es un destello de amor eterno que vibra,

es una brisa que busca
el calor de tus mejillas,
es sentir y hasta ignorar
que entrego todo,
es el amor y sólo eso,
es querer ser en tu vida algo más,
entonces no es amor,
si no llegas nunca sabré,

no es amor,
no puedo quedarme.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Síntesis de amor

Síntesis de amor

 
Cuando escribo 
imagino una mujer:

su cuerpo de piel,
sus ojos vastos,
su voz lenta
y esos recuerdos
apretados en el alma,
y es como un amor
que me llega de golpe,
como la noche cuando cae y es profunda,

de presencia íntima,
de implacable tiempo
en un mundo de palabras,
de sueños con la fuerza
de una vida que palpita intensa,
cuando escribo imagino la realidad y sus fantasmas.

Cuando escribo
imagino una mujer:

derecha,
divina,
preciosa,
tan cerca de mí
y a la vez tan distante,
tan delicada, la imagino descalza, sin prisa,
gritando mi nombre sin hablar,
la imagino en el mismo sitio
con un amor que no se puede ocultar,

de nostalgia,
de vanguardia,
de mirar como se mira sin dudas
cuando el amor pinta los muros
y el rostro es sólo uno,
cuando escribo imagino que me ama
aunque no lo sabe todavía.

Cuando escribo
imagino una mujer:

en las tardes
en todas partes,
será que camino y el tiempo
refugia mis sentidos,
o quizá mis sentimientos
juegan a las escondidas,
o tal vez que la contemplo
como el único que la conoce,
la imagino como un gran verso
como un pasaje que me recorre,

y la percibo acariciando su silencio,
y coincido imaginándola poesía,
sintiéndola aquí
sabiéndola mía,
cuando escribo imagino que me vive
dándole razón a mi vida.

Cuando escribo
imagino una mujer:

su mirada en mis palabras,
sus secretos diciéndome te quiero,
sus momentos a mi lado,
sus manos cuando la gozo,
imagino sus labios
como si supiera que la pienso,

cuando escribo la imagino
como un amor sin terminar.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Cuando un poeta

Cuando un poeta

 
Cuando sueño 
cada verso es como una llave,
una hoja que cae,
una palabra que mata,
es una fuerza que refleja
lo más profundo y vacío,
un oleaje sin cuerpo
un cuerpo que se anticipa,

cuando sueño
todo se llena de pájaros,
es un silencio desnudo en el aire
de un tiempo siempre de viaje.

Cuando recuerdo,
al primer amor jamás olvido,
aquella prisa que dió lugar a la duda
para afianzarse suspiro,
aquel río de larga despedida
que dejó dos bocas suspendidas,
aquel nosotros que insiste
aunque cerremos las puertas,

cuando recuerdo
su nombre esparzo,
es una terca memoria
que escarba el encuentro.

Cuando despierto
enciendo lo que toco, soy fuego,
caballo de sangre
de sentimiento afilado,
escritura en cascada
de un amor que se debate
entre irse y quedarse,
vaivén de los papeles,
lluvia adolescente por buscarte,

cuando despierto
no doy vueltas,
me desnudo en el mismo espejo
al borde de tu piel.

Cuando leo
soy esa edad que no sé,
no sé de dónde vengo,
no sé cuándo parto,
no sé si regreso o si voy,
tan sólo la poesía me rescata
como golpes a mi alma,
y entonces soy una línea desatada
que se abre de repente
al día que llega,
una vigorosa rebeldía
confirmando mi existencia,

cuando leo
soy el mar que necesito y que tú me enseñas,
te escribo para encontrar tu voz,
me lees para confirmarme.

Cuando todo parece,
la hoja verde cae del árbol
y entonces me pregunto
¿qué es el comienzo?
¿qué raíz nutre mi sangre
y me hace poeta?,

Neruda dijo que un poema
es arte magnética,
que de tanto andar y amar salen los libros,
yo no lo sé,
lo cierto es que mi vaso se llena de nada sin la pasión,
sin ese frenesí amoroso que me embriaga de rimas,
no puedo abrir mis ojos sin un verso,
sin disputarle al cielo una rosa,

soy un espacio descubierto
por tu próxima palabra.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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sábado, 2 de mayo de 2015

Para hacernos bien

Para hacernos bien

 
Contemplo muchas cosas 
tras la ventana
para hacernos bien,
el agua que tiembla,
las muchas rosas del jardín,
el sol que todo lo cambia
con un solo rayo
entre los pliegues de las nubes,
el celo del aire que parece repetirse
en un cielo lejano,

las últimas hojas
del viejo árbol,
y mi estado de ánimo
confiando en que te mires al mirarme.

Guardo muchas cosas
de este lado de la ventana
para hacernos bien,
mi credulidad conforme a que llegues,
mis palabras que a suerte
de labios vírgenes
dejaré en tu boca,
mis dedos deshaciendo tus miedos
trenza a cauce,
como un arroyo que se desborda,

mis ojos de este amor
que te hacen hermosa,
y este alma que te dirá un día
que no quiere estar sin ti.

Siento muchas cosas
de este lado de la ventana
para hacernos bien,
esta briosa quietud
que me cubre de ti
como un pacto enorme,
este deseo entre pasional y gentil
que se yergue a la entrada de tu imagen,
este ardor que parece suelo y otras llama,
esta cama que se respira llena
con nuestras miradas a uno y otro lado,

mis manos calladas e inquietas,
mis caricias en espera,
y este azul pensativo que son mis noches,
savia exaltada y corteza.

Deseo muchas cosas
tras la ventana
para hacernos bien,
que me tengas dentro de ti,
que en cada amanecer te creas más cercana,
que siempre fluya de tu interior
desde tu ayer
un hermoso mañana,
que conviertas en realidad todo tu alrededor,

¡ancha y hermosa es la vida
como un corcel que nace en el viento!,
y que me des tu reposo a mi lado,
¡oh poesía!
¡oh verso atormentado!

Mi amor es un faro,
ni se quiebra
ni se alarga
es una ofrenda
para hacernos bien,
mientras tanto tras la ventana
la sangre se viste enamorada.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Dulce amor

Dulce amor

 
Dulce amor 
dulce amor
atrapado estoy,
abierto me tienes de tu confianza,
mi corazón y yo somos tuyos,
te encontré.

Creo en nosotros
por primera vez
dulce amor,
dulce amor en mi camino,
dulce amor vuelve a hacerlo
y ahora ven,

acércate a mis labios
dulce amor,
no sé realmente qué pasó,
si fue aquel día en que tus ojos
o la tarde en que tu piel me rozó,
o la noche en que las hojas de este otoño
parecían componer una canción,

dulce amor
dulce amor
yo creo que estoy listo,
la pregunta es: ¿tú estás lista?

Déjame mirarte
dulce amor,
permite que mis ojos
comprendan hasta tus miedos,
deja el mañana de lado
y quédate hoy,
y date cuenta que todavía
es demasiado poco,

podemos quemarnos dulce amor,
podemos encontrar los secretos
contando las estrellas
o hundiéndonos en ellas,
podemos mirarnos en silencio
sin motivo para amarnos,
y ser lo que tengo y lo que guardas
y hasta los mismos sueños,

dulce amor
dulce amor,
prepara café,
mi poesía es enseñarte a volar
con la palabra exacta.

Me gustan las pequeñas cosas
dulce amor:
alcanzar al tiempo
perseguir al viento
destapar al cielo,
señalar con las manos
reparar las tardes
y tus pies descalzos,
alzar la voz
y que no me alcancen los brazos,
y descuidarme y que me mires pronto,

dulce amor
dulce amor,
queriéndote sin saberlo
me enamoré de ti.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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viernes, 1 de mayo de 2015

Me celebro

Me celebro

 
Es tanto lo que me embarga 
que me miro,
y al mirarme veo
los ojos atentos de todos
quienes me cuidan,
me celebro y me digo:
es por ti Marcelo,
tu cuerpo es su cuerpo también,

me celebro como para quedarme
un tiempo más conmigo,
si en cada poema que escribo
siempre hay dos y terceras manos,
si en los ojos que encuentro
siempre hay libros,
por eso veo poesía por todas partes.

Es tanto lo que me llena
que me acaricio,
y al tocarme siento la piel de todos
quienes me acompañan,
me acaricio y me digo:
es por ti Poeta,
tu letra es su letra también,

me celebro como para contemplar
las cosas con el valor del corazón,
como para decir: aquí estoy,
soy el que escucha en todas las direcciones,
el que siente por todo ésto
mientras está serenamente en medio,
si palabra o silencio,
si amor o mensajero.

Es tanto lo que necesito
que me hablo,
y al hablarme escucho la voz de todos
quienes están,
me hablo y me digo:
es por ti Escritor,
tu valor es su creencia,

me celebro para rescatar la esencia
de la lucha renovada,
para entender que el amor es mucho más
que un rato en la cama,
que el alma es poderosa
más que cualquier resultado,
me celebro y a mi costado encuentro
la travesía y el puerto del mismo viaje.

Es tanto lo que me amo
que te amo,
y al amarme entiendo al amor,
como tu cabeza cuando descansa en mi hombro,
como mi brazo cuando busca tu cintura
y parecen exultantes las campanas,
como las mañanas a las que siempre respondo
si resulta que tú has pasado la noche conmigo,

me celebro y me levanto
como se mira al infinito,
como se rodea un círculo, siendo nosotros,
como tu rostro que asumo
y mi rostro que haces tuyo,
porque comenzar y esperarte es jamás detenerme,
es como leerte un libro,
siempre te expongo en el verso siguiente.

Es tanto tu amor
que crezco,
y al crecer soy esa hierba inferior
que de pronto se vuelve astro,
es como un poco de arte porque creo en ti,
como esa oscuridad en el cuarto
llena de colores,

me celebro y te acepto y
no pregunto quién eres,
simplemente te amo.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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