viernes, 3 de abril de 2015

Tú sucedes

Tú sucedes

 
Mientras encuentro 
innecesarias algunas palabras,
y te quiero tanto que no es
ni mucho ni poco
sino lo suficiente,
tú sucedes,

cuando miro y mis ojos parecen inquietos
como entre dos caminos,
cuando voy lleno de poesía
y tengo la certeza que no es necesario
nada más para entendernos,
cuando le pido al silencio
que se vuelva mi raíz preferida,
tú sucedes,

porque te vistes de otoño,
porque la lluvia te ama,
porque el fuego te acaricia,
porque mi amor es redondo.

Casi nada y casi todo
es la fuerza de mi corazón interminable,
los besos siempre temprano,
la piel sin pedir permiso
y tú sucedes,

como una línea con la que atas mis deseos,
como una puerta esperando,
como un reflejo suave de la luna
bañándose en aguas,
como la calma constante de un arroyuelo,

sucede que a veces me canso
y sólo quiero un reparo hacia abajo del sueño,
como una vida que rueda hacia los pasos,
como un rincón que huele a ventana
y tú sucedes entre las grietas,
y tú sucedes pluma a pluma.

Amor,
después de mucho sobrevives,
tienes la medida de los árboles
y de su sombra,
estás situada al lado de mi fuerza
y tú sucedes,

como un vibrar azul entre mis dedos,
como un mar sin puertos,
como esa voz a la que no le basta el misterio,
como ese destello vestido de pasión,
abierto de besos,

sucede que tu color me despierta,
que tu ternura infante es el amor,
que subes y creces hasta quedar de mí
sólo el poeta y su alma,
que me desgarras y entonces
ya no hay letras ni páginas en los libros,
sólo regreso,
sólo días y noches y tantas cosas,

¡y tú sucedes,
ahora sé quien soy!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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