sábado, 11 de abril de 2015

Sólo para tu boca

Sólo para tu boca

 
A veces mi cuerpo 
sin peso te espera,
así se renueva mi sangre
cual libre cometa,
y mis dedos inquietos amantes
de mis letras,
y hondas caricias me despiertan,

y entonces me quemo,
sólo para tu boca,
y entonces me vierto
y nace un poema.

A veces mis manos
parecen apartarte
y dejar en el aire
tu forma precisa,
es que la distancia me deja contemplarte
y así recibo en la piel
un temblor de tu brisa,

y entonces me entrego,
sólo para tu boca,
y en un quieto cansancio
soy tuyo.

A veces tu imagen
se vuelve neblina
y entonces te busco,
y me lleno de tu silueta de hambre
y me sacio de un dulce calor,
y así el amor dentro de mí
como si apurara cada grano de arena,

y entonces te amo,
sólo para tu boca,
el ayer de nada nos sirve,
mañana es hoy.

A veces permanezco
como una inmutable razón,
y te escucho como un desnudo sueño
tras la ventana,
a ti, mi flor primera
a ti, mi madrugada en campanas
y mi adolescencia que vuelve,

y entonces te miro,
sólo para tu boca,
que cobijarme entre tus brazos
es el amor que yo prefiero.

A veces de noche es todo el día
y te vuelves esa manía circular,
y todos los caminos parecen conducirte
y es verdad,
si todo te nombra todo el tiempo y alrededor,
si eres el alma de mi alma y cada latido,

y entonces te hablo
¡ay amor mío!,
sólo para tu boca,
que estas rimas no tienen final
si son autobiográficas,

hay quien afirma que el amor es un milagro,
a veces lo creo.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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