jueves, 30 de abril de 2015

Enséñame

Enséñame

 
... que quiero imaginar 
que no es bastante el día,
que la noche no es sólo
querer mirarla
como a alguien mayor,

enséñame el amor
de aquel día exacto en que te conocí,
a ver las cosas pero con tu magia,
a volar pegado al cielo
y descubrirte del todo de una vez,

enséñame que conocerte
no es temer perderte,
que estar a tu lado
es lanzarme hacia tu mano abierta,
es acometer a la razón y gritarle:
¡es el amor!,

enséñame que aún
no estoy listo a envejecer.

Enséñame a jugar
que la quimera de otra vida me llama,
que amar es no
seguir el dictado de ningún juez,
que quiero encontrar sin buscar
a un amor que viene y que va,

enséñame la llave del alma,
que el amor no es otra cosa
que la espera que nos merecemos,
que no hago absolutamente nada
más que escribirte y corresponderle al azar,

enséñame el mundo que ven tus ojos,
que para inspirar mi pluma
tan sólo necesitas del viento,
él te hará capitana de mis versos
y así guiarás mis letras,

enséñame que todo
dura un segundo cuando tú me miras.

Enséñame el lugar
de esa fábrica de caricias,
de esas cosas rotas
que son acordes para los que trabajan,
del amor que se quiere
en la calle y en la cama,
del amor sincero aunque vagabundo en su paso,

enséñame por si acaso
me ames un día,
que me querrás a la mañana
y también a las doce de la noche,
y pensarás en nosotros dos
hasta convencernos de ello,
que nunca será mejor otro cuerpo
y así por mucho tiempo,

enséñame que me quieres sin horas,
y del lento proceso del arroyo
que conduce pero jamás desprende,
y de los sueños que son cielos invertidos
y entonces el amor es una expresión leve
que nos alcanza,

enséñame de ese punto inocente
en donde me dices y te digo,

enséñame y que no importe
si ya me lo has dicho,
que tus partes son precisas
y estoy dispuesto,
que tengo tu alma de poeta.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados