jueves, 2 de abril de 2015

Enamorarse

Enamorarse

 
Antes de enamorarte 
ves al otro como una rama desnuda,
como si la luna fuese esa cosa que te mira:
de cristal su mirada en la ventana,
de rojo fuego su lento otoño,
de pequeños barcos sus rayos blancos,
de loco viento sus raíces,

enamorarse es un proceso,
es tu propia creación en el otro.

Antes de enamorarte
ves al otro visceral,
como si la verdad fuese algo
que hay que escuchar y apreciar,
como una bandera que piensa y tú
levantas los brazos buscándola,
como tus labios que se repiten
sin salir de los suyos,

enamorarse es un pedazo de cielo en el bolsillo
que te hace rico,
es gotas de aire en los ojos en dosis precisas.

Antes de enamorarte
sabes que el camino se repite pocas veces,
que el tiempo no existe,
que por siempre es hoy,
mañana y todavía,
que la noche no está toda vez arriba,
que los momentos no necesariamente
forman una cadena,

enamorarse es una sangre sin fin que se derrama,
es un mismo árbol que se abre hasta el vértigo,
son ojos eternos,
es una cita donde el amor se asoma.

Antes de enamorarte
el otro es tu primera vez,
tu primer amor,
tu primer beso,
es el mismo tiempo con final feliz,
para que el mundo se vuelva uno y sin pedir
que te ame se acerque a ti,
para encontrar otra salida a la intuición
y pronunciar su nombre,

enamorarse es comprender, aprender,
es una misma sombra íntima y única,
es una palabra en toda la piel,
es un agua densa y clara para ser.

Antes de enamorarte
los espejos silencian al amor de tu vida,
y la cama intenta,
y la calma intenta esa quietud que es el alma,
pero tú sabes que su cuerpo está en tu plano,
que sus manos tiemblan saludables
y tú floreces,
que se acerca y simplemente despiertas
y todo se resume a una caricia:

- hola, te esperaba,
- hola, y acomodas su cabello,

enamorarse es salvarse uno del otro y los dos,
enamorarse es el amor en su primer día.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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