jueves, 30 de abril de 2015

Antes

Antes

 
Antes el problema 
era escribirte,
mis manos te sujetaban
y las rimas eran ese timón
del que yo te rescataba,
tu poesía era secreta
pero en caricias me señalabas,
antes mis versos te desnudaban
para cubrirte de sol y de luna,
antes mis palabras eran propias.

Nadie podrá jamás describir
lo que tu piel me explicaba,
lo que tus dedos sabían
lo que entendían de mi cabello,
antes comprendía lo que se siente
estar desnudo frente a una mujer,
lo que es mirarla en amor
sin decir nada,
lo que sentí traspasar en el alma
cuando ella me conoció.

Alguien me dijo una vez
que controlar los besos no es besar,
que los labios deben decir en cada línea,
que no tiene importancia el remolino del aire,
que cuando uno quiere
deja letras en la boca hasta la libertad,
y entonces entendí que no hay distancias,
que una escalera entrelazada
era nuestro abrigo,
antes me preguntaba por qué,
ahora es el momento.

Cuando mis ojos te vieron
del tiempo me supe esconder,
era como si renunciara a las respuestas
no quería saber,
me conmovía tu espalda
y tu complicidad al leer,
no tenía más que encontrar una razón
pero nunca te contesté,
perdóname,

antes del amor en mi papel había silencio,
antes de escribirte escribía poemas al revés.

Antes esperaba
a que las horas no me importaran,
que mi corazón regresara
siempre a tu cama,
que para mí fueras
todo y nada,
antes todo lo que hacías por mí
eran locuras de mujer enamorada,
antes no era tuyo
sino las huellas que en mí habías dejado:

los muros de haber estado encerrado,
los besos alguna vez clavados,
los años de haber sido lágrimas,
el valor de dolores terminados,

antes para escribir sin miedos te pedía: mírame,
hoy para mi diario vivir con tu amor me alcanza,
antes te recordaba,
hoy nos tenemos tú y yo.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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