jueves, 30 de abril de 2015

Amor desde adentro

Amor desde adentro

 
Amor que busca al amor 
y por amor se cobija,
como el fuego ante la lluvia
con su vago secreto
de complicidad y ternura,
como ese beso azul del frío
que no lo sabe pero es en verdad infinito,
infinito blanco que acaricia
y que bruscamente cae,

amor que se oye
como llama una flor,
naciendo cada día de toda gota de rocío.

Amor que pierde al amor
como los árboles al amanecer cuando aclara,
amor que cada palabra deja
para que sepas que está ahí
aunque no lo veas,
aunque tengas que empezar de nuevo,
aunque cedas a los miedos
y a los sueños
y al deseo,

amor que siempre firma un contrato contigo,
que es una veta a pesar de la veta
porque existe.

Amor que imagina al amor
más que nunca,
que es fuerza y poder y despertar,
que recorre la rebeldía y el cansancio,
que sabe dónde estás
y quién eres
y cómo te llamas,
que te mira incansable
con todo el silencio de la noche
y todo el griterío del día,

amor que te remueve
como si todo tu cuerpo estuviese lleno de arena,
con ese tiempo que es columna y destino
de curso irrevocable.

Amor de rígido ayer
que no es ayer sino letra,
que no parte pero es senda,
que no es firme trama
pero incesante vuelo,
amor de manos y transparencias
que al azul desnuda en un solo movimiento,
que es espacio y estructura
y un dulce niño que apuesta al sentimiento,

amor caminante hasta que se junta y forma
y una vez que lo hace,
amor surco que ulula en el viento.

A veces me gusta estar antes
como desde el penacho de una roca,
y ver al amor ser quien provoca
las mil fragancias de un arroyo que se desliza,
como paredes pausadas y verdaderas
abrazando desde las venas,
como tú
y como yo
y el amor de nuestra vida,

amor que es poesía y también sangre que bulle,
amor con mis alas,
con mis manos,
con mis labios,
con mis ojos,
con mis oídos,
amor desde adentro
como un poeta que fluye.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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