jueves, 2 de abril de 2015

A veces

A veces

 
A veces la vida no te quita el amor, 
te da el amor,
en colores cursis para decir
¡amo con locura!
en ganas de gritar
¡te amo tanto!,
en deseos de sentirte niño
y amar acurrucado,
en sentir el pecho roto
y regalar una flor,

a veces la vida no te quita el amor,
tan sólo te ama en forma callada.

A veces la vida te insta a soñar,
a que tus manos puedan mirar
con ojos de amor,
con ese pensamiento que no pierde la confianza,
con ese silencio dentro,
con ese tiempo que invade tu alma,
y el amor entonces es la mejor de las aventuras,
y te besa desde el cristal de un espejo,
y un simple reflejo es la más bella escultura,

a veces la vida no te quita el amor,
tan sólo te prepara para que lo descubras.

A veces la vida te engaña
mientras duerme junto a ti,
y deja que el amor te extrañe incluso al despertar,
que imagines el calor de su piel,
que vivas sus caricias de viento,
que creas en su respiración que estremece tu amor,
y que nada más importe más que esa opresión
que deja estrecho tu corazón,
que parece acariciar tu pelo
mientras el amor te dice: yo te espero,

a veces la vida no te quita el amor,
tan sólo te aguarda en un mundo perfecto.

A veces la vida te goza plenamente y te separa,
y te aleja del amor de siempre,
y te parte para volver a unirte
y te lleva a las puertas de un amor herido,
para que tengas el valor de mirar de frente,
para que conviertas en verdad
la serenidad y las lágrimas,
y las páginas anotadas en la vida
se lean distintas cuando el amor ha llegado a tus días,

a veces la vida no te quita el amor,
tan sólo navega en mar bravío
pero el mar sigue siendo tuyo.

A veces el amor te pone en un mundo
que te comprende siempre tarde,
y los deseos se cansan,
y las ansias son como la lluvia
que los cristales empañan,
y las obligaciones son horas calladas
y un día yo te amaba,

a veces la vida no te quita el amor,
tan sólo deja que el tiempo ilumine el andar nuevo,
el te amo por siempre.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados