viernes, 20 de marzo de 2015

Tinta

Tinta

 
De este día 
quiero la rosa que se ha perdido,
la quiero sin aroma
sin olvido
entre un montón de cosas viejas,
la quiero sin nombre,
como si por vez primera
estuviera frente a mi rostro,
la quiero sin pasado
sin presente
sin futuro,
la quiero invisible
como un verso brillando en mis manos.

Mirar el río a veces me sabe a sueño,
deseo de los días,
cuerpo de las noches,
como mirar desde el fondo de un espejo
a un amor interminable,
como una memoria que fluye tejiendo años
y los años como una red
y la red enumerando voces,

mirar el río a veces me da libros,
poemas que ceden a las rimas.

El alba tiene un afán en mí,
como una muy alta biblioteca
que me lee bajo una especie de azar,
y yo la recibo lento como quien está
frente a una muy larga galería,
y siento su suelo que son mis pasos,
y su reloj es como una columna a mi cordura,

el alba me da su tiempo y no se detiene nunca,
es como un espacio que no acaba y no empieza.

Cuenta mi historia que una vez
me sucedieron muchas cosas,
reales, inventadas, veraces, dudosas
pero todas infinitas, sí,
como un aire continuo que ha cambiado
por palabras todos los hechos de mi vida,
como una luna larga,
como un sol que nunca declina,

cuenta mi historia que aún sigo mirando
como recordando un verso,
igual que mora una nave sin puerto.

De esta noche entonces quiero la suerte,
y encontrar la rosa perdida
y que el alba me reciba
y que mi historia siga,
que estoy abierto
que soy verdadero,
que me dejo encontrar por tu amor
a la vuelta de cada esquina.

Sé que entre todas las palabras
hay una que te conmueve,
una tal vez creada para ti
para que un día encuentres mi nombre,
una que puedo escribir pero no es lo mismo,
una que es como mirarte y clara como la lluvia,

Tinta,
flor del alma,
color de sangre.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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