domingo, 1 de marzo de 2015

Te amo de lejos

Te amo de lejos

 
Me doy cuenta que te amo 
cuando solo me quedo,
cuando nunca llego,
cuando leo este poema que escribo
y me dueles,

me dueles,
me doy cuenta en el silencio
que parece que jamás habrá de despertarme
porque no sé,
no sé qué quiero decirte
pero nada me alcanza sin ti,

me doy cuenta,
nada más.

Me doy cuenta que te amo
cuando me ganan tus lágrimas,
cuando tus manos
son mis manos,
cuando a tu nombre arribo
y te siento como siento mi casa,
y te tengo estrechando
mi mundo y a mí,

a mí,
y me doy cuenta que me vienes,
y hay días en que mi cariño parece
rasgar el papel en el que escribo,
y el amor es bueno conmigo en todo
haciéndote mía,
mía hasta el alma,

me doy cuenta,
nada más.

Me doy cuenta que te amo
cuando estoy ebrio de gozo
y en un solo beso te imagino,
y como un caballero mi corazón emprende
el rescate de tu cuerpo,
como si una larga sed se volviera manantial
y mi boca dispusiera navegar, abierta,

abierta,
así cada hora a tu palabra precisa,
pensándote fuerte para que llegue la noche
y a mi lado te acuestes,
¡vaya a saber princesa si a ti te sucede lo mismo!,
yo te miro caer,
te llamo sin llamar,
te siento llegar,

me doy cuenta,
nada más.

Me doy cuenta que te amo
cuando el verso es tu rostro
y el ayer está en mis dedos,
cuando mi mayor deseo es mostrarme enamorado,
cuando a cada poeta que persigo le sugiero tu nombre,
cuando te tengo en los renglones y no hay ningún dictado,
ningún escrito rápido preguntándose cosas,

cosas,
no dejo de mover mi cabeza buscándote en el tiempo,
en el aire y su misterio que me transparenta,
en la luz que me desnuda esperándote desnuda también,
en el mar ciego por el que resbalan mis alas quietas,

me doy cuenta,
nada más,

¡me doy cuenta que te amo,
podría morir soñando!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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