jueves, 19 de marzo de 2015

Me gusta

Me gusta

 
Me gusta andar descalzo, 
es como medir la transparencia de mis pasos,
la profundidad del aire,
el tiempo entre mis pies,
es como el nacer y morir
del hoy y del ayer,

ese misterio que no lo es tanto,
ese entrar y salir del mismo abismo,

me gusta saltar con descaro al miedo
y amar apostando
guardando lo invisible,
y caminar de frente,
que la intemperie me encienda.

El mañana es lo mismo,
un despertar sin más sal que la tinta sobre mi almohada
y estas ganas locas por escribirte,
por planear las nubes,
por ponerle pestañas a los balcones,
por pintarrajear alguna lágrima,

me gusta estremecerme con la lluvia
y si llueve demasiado
me gusta estremecerme a resguardo,
y ver esas aguas que como una daga
parecen ahogar el baile de los cuerpos,

ese hombre que es baile,
esa mujer que enjuaga su corazón.

Los olores son como una escala de fechas,
un aroma a pétalos que parecen deshojarse
desde la adolescencia,
un péndulo de mis venas
donde un niño juega y un adulto afuera,
un poema en un ojo
y en el otro la memoria,

es que me gusta el espejo de agua
en donde a veces secuestro a la luna,
y aquella puerta vieja con hendiduras
para robarle rayos al sol,
y aquella letra callada
que mariposa me sigue,

como un hijo sin fin a los jardines,
como una sombra resignada al verso.

No puedo darte más de lo que soy,
mi cuerpo huella,
mi tibieza,
mi beso lento,
mi alrededor y los sueños,
esos sueños que inauguro cotidiano en cada rincón.

Me gusta imaginar que en los ríos
no corre sólo agua,
que hay almas que se escapan siempre
buscando la orilla
desafiando la roca firme que aguarda,

me gusta saber sin aviso,
sin pensarlo,
como si algo de pronto se descolgara de un clavo,

así me gusta la vida
sin correr el tiempo,
como un amor inmenso sin límites,
como un amor frágil por lo pequeño.

¡Me gusta mi pulso interno
que resbala,
y entre sus alas un puerto,
y en su muelle miles de pájaros!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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