miércoles, 11 de marzo de 2015

Despertar al nuevo día

Despertar al nuevo día

 
Quiero despertar al nuevo día 
y que me ames,
con cara placentera,
y encontrarme prendido de tus manos,
dos cuerpos desnudos
que viven en puro temblor,

quiero estar contigo
y ser ese instante que no se olvida,
ese solo instante adoptado por la ternura,
esa sangre que humedece
nuestras únicas palabras:
te amo, me amas,

quiero despertar al nuevo día enamorado,
enviándole mensajes a tu sonrisa.

Quiero despertar al nuevo día
y que me ames,
para no culparte de la noche,
y ser ese muchacho al que tú escalas
con tus alas de viento,
con tu fuego de hojas,
y seas esa muchacha que derriba los muros de mi poesía,

quiero que me mires
como si el alba se posara,
como si los sueños redondearan las horas,
como si el cuerpo y el alma
estuvieran ambos condenados a gritar,

quiero despertar al nuevo día
con la última inocencia,
el principio que insiste en abrazarnos.

Quiero despertar al nuevo día
y que me ames,
y en tus manos las llaves vestidas de pájaros,
que cuando viene el día el amor
busca asilo en el silencio,
que cuando acaba el día es un poema escrito,

quiero pasar sin prólogo
del amor al amor compartido,
y despertar sabiendo que este lugar es el esperado,
esa migración de hombre que hace de mi voz tu voz,
de mi temor tu cuidado,

quiero despertar al nuevo día
de todo lo que he sido,
y recibirte en el cuerpo mío, amor mío.

Quiero despertar al nuevo día
y que me ames,
como si te deshojaras llorando en versos,
como si tus ojos fuesen una constante tarde de lluvia,
como si mis párpados te convidaran a luceros,

quiero que me dejes tu boca,
y de tu boca tus labios,
y de tus labios esa urgencia que arranca mis máscaras,

quiero despertar al nuevo día
cuando es sombra todavía,
bruma espesa,
y que me ames intensa como quien contempla un mar callado,

quiero mirarte mientras me miras,
quiero siempre el azar de tu piel.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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