martes, 24 de marzo de 2015

Un amor extraordinario

Un amor extraordinario

 
Un amor así, 
de los que el corazón pierde la razón,
y el color de una botella pasa a ser
el naufragio más bello
con que el mar cuenta su relato primero,
un amor de sueños alojados en el costado,
un amor trenzado en el silencio,
un amor silabeando tu cuerpo,
un amor a solas con tu piel.

El amor mío siempre es de pronto,
de pronto quiero verte,
de pronto quiero tocarte,
de pronto quiero hacerte el amor
y la tarde
y la noche
y la mañana,
los amores extraordinarios son así,

me despierto,
te miro,
te siento a mi lado y en mis venas
y de la boca es como si me saliera una estrofa,
un reducido poema
donde amarte más es amarte siempre.

Anoche mientras dormía
fui la intimidad y la costumbre de aceptarte,
la virtud de mi memoria
que siempre te elige,
anoche, arrojado a la quietud
a orillas del día
te busqué en los recodos de la sombra,
te respiré en cada paso,
te habité como un ave que desde las alturas
cae en tu fuego,

¡los amores extraordinarios son como largos ríos
y largos puentes
y el ojo que los mira!,

apegado a ti
escuchándote latir,
abrazándote como un trébol de cuatro hojas,
¡ay princesa mía!,
te escribo y veo sobre tu cuerpo
un verso ingrávido como una coraza,
es mi amor extraordinario que te espera sin prisa.

Amor de mi alma,
el aire es claro si te siento venir,
mis flores un nido,
todo lo mío es ancho y es tuyo,
todo lo bien,
todo lo mal, todo
para que me reconozcas,
todo lo que arrojo al silencio,
todo lo que pretendo alcanzar,

este amor extraordinario
se parece un poco a mí
y tiene rasgos tuyos
y nos reclama,

este amor extraordinario está al alcance,
su ventana está desde antes
aunque tengamos otro rostro,

los amores extraordinarios permanecen,
su tiempo es giratorio.

Un amor así es decirte TE AMO
con todo lo que hay en ti,
con el mundo a través de ti,
es que yo me amo al amarte.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

domingo, 22 de marzo de 2015

El amor del que todos hablan


Tinta de Sangre 
Marcelo Roberto Galán Capel 
El amor del que todos hablan 

Estoy

Estoy

 
Estoy a un beso distancia,  
a dos caricias,
y me inclino sobre un poema,
así con todos,
y paso las páginas buscando sentimientos
como si planeara,
pero nada más golpea mis brazos
este libro abierto,

estoy sobre tu obra y te descubro simple
y sencilla
y mágica
y me conmuevo,
y mi piel es viento que corre impetuoso,

estoy así de lejos de ti,
así de cerca.

Estoy a un dedo de tocar tu mundo,
de arrancarte auroras,
de ser la vida que tocas
y me equivoco porque no es tu boca,
son tus besos,
porque no es tu agua,
es tu sed,

es tu sangre,
es tu aire,
son las líneas de tu cuerpo
en todo mi cuerpo y toda mi alma,
estoy así de entero cuando me amas,

así de lejos,
así de cerca.

Estoy a un día de ser nosotros
y despertar los trenes,
de quebrar esa silueta inmóvil en la estación
y ser esa voz: ¡no te vayas!,
necesito tu mirada
tu interior
tus labios,
ser esa flor que pacientemente inspiran tus manos,

son tus actos,
es tu fuerza,
es el sueño de caminar juntos la misma vereda
y un montón de mañanas serenas,
estoy sintiendo tu mano en la mía,

así de lejos,
así de cerca.

Estoy a un descanso de tu cabeza en mi pecho,
de olvidar el reloj en un rincón de la habitación,
de mirarte aprendiéndote,
de querer escucharte,
de quedarme en ti con cualquier pretexto,
de ser dos,
que no haya telón
ni abismo,

son tus ojos,
son las palabras tuyas en suspiros,
es amarte constante,
es uno del otro y nada más,
estoy sobre tu piel con mi amor callado,

así de lejos,
así de cerca.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

sábado, 21 de marzo de 2015

Poesía

Poesía

 
Una cultura diferente 
es la poesía,
en esencia,
un juego a las escondidas,
del poeta que dice con una potencia arrolladora,
de la sombra reveladora que amplía los horizontes
volviéndose palabra,

es conocer cada letra
pero sentir que se evaporan
para volver a la boca lentamente, y aceptar
que el amor no tiene límites,

una poesía diferente es ser poeta,
un guerrero librando batallas a corazón abierto.

Un cuerpo conquistado
es la poesía,
es sentir algo marcando la vida
con un momento,
es el entorno hablando de mil maneras particulares,
es estar en otro lugar toda vez que se la lee,

la poesía es un poco de arte
y otro tanto del cielo en el piso,
es estar aquí perseguido por los pájaros,
es elegir que el amor nos supere,

que tus sueños se encuentren con los míos es poesía,
un camino distinto compartido.

Un tiempo transparente
de impreciso silencio es la poesía,
una bohemia que a medias guarda el encanto,
un intento fugaz descubierto de golpe,
una piel amada que se toca de manera irrenunciable,

la poesía es usurpar lo más íntimo de lo íntimo,
es beber versos en el tiempo
que otros dejan abandonado,
es negro y blanco de un mismo color
sin que importe el color,

que yo no pueda abrir y cerrar más la puerta es poesía,
quiero estar en el día para estar en la noche en tu vida.

No usar reloj
porque no nos hace falta es poesía,
es todo lo contrario a vacilar,
si miras poesía todo es verdor,
si caminas poesía es primavera u otoño,
si hablas poesía repercutes en todo,
si ayudas poesía todo renace,

la poesía es tormenta,
¡que los techos te amparen
o mejor,
que el poeta te encuentre!,

que inventar el buen amor es poesía,
y si se vuelve respirable es un garabato de lluvia.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Así

Así

 
Como un hombre 
ama a una mujer,
como la noche fabricadora de mares,
como un alquimista siempre,
árbol vuelto sangre que la mañana riega,
como una palabra que es meta
y esa brisa que se menea
entre decir y no decir nada,

así me gusta el amor,
sin distancias.

Y cuando hablo de distancias
no me refiero a estar pegados todo el día,
me gustan las ventanas, semilleros de nostalgias,
y el inmenso estrellado
y tu alma y mi alma,
y el calor de las miradas
aunque sean muy largas,

como un hombre ama
a una mujer, así,
con un corazón interior que latir no necesita.

Estoy queriéndote como la tarde recién nacida,
con mi cabeza pensativa,
con mis manos acariciando el viento,
y por un momento me encuentro limpio y tendido
para que tú llegues a buscarme,
virgen y en el aire,
amor y laberinto,

así, como un hombre ama a una mujer,
corriente sin mar y sin muro,
silencio maduro.

Cuando una flor se abre es fresca y alta
y siempre parece rescatar,
cuando las nubes reflejan
parecen llorar,
así los suspiros que escapan de mi boca,
te miro y soy el verso de tu espalda,
me acerco y soy diferentes lenguas
en la misma rima,

como un hombre ama a una mujer, así,
un abanico de alas
con el paso seguro de la heroicidad.

Tú que me lees,
que escuchas mis sueños,
que te quedas como una lámpara en la niebla,
a ti te escribo invadiendo tu tiempo
preguntándome cómo es que pude alejarme tanto de tu puerta,
si te amo sin dudar,
si me sabes perfectamente bien
hasta en cómo me gusta el café,

como un hombre ama a una mujer,
así, casi sin darme cuenta.

El ayer, el hoy y el mañana
nos pertenecen,
tú y yo somos las cartas por jugar, así,
como un hombre ama a una mujer.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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viernes, 20 de marzo de 2015

Tinta

Tinta

 
De este día 
quiero la rosa que se ha perdido,
la quiero sin aroma
sin olvido
entre un montón de cosas viejas,
la quiero sin nombre,
como si por vez primera
estuviera frente a mi rostro,
la quiero sin pasado
sin presente
sin futuro,
la quiero invisible
como un verso brillando en mis manos.

Mirar el río a veces me sabe a sueño,
deseo de los días,
cuerpo de las noches,
como mirar desde el fondo de un espejo
a un amor interminable,
como una memoria que fluye tejiendo años
y los años como una red
y la red enumerando voces,

mirar el río a veces me da libros,
poemas que ceden a las rimas.

El alba tiene un afán en mí,
como una muy alta biblioteca
que me lee bajo una especie de azar,
y yo la recibo lento como quien está
frente a una muy larga galería,
y siento su suelo que son mis pasos,
y su reloj es como una columna a mi cordura,

el alba me da su tiempo y no se detiene nunca,
es como un espacio que no acaba y no empieza.

Cuenta mi historia que una vez
me sucedieron muchas cosas,
reales, inventadas, veraces, dudosas
pero todas infinitas, sí,
como un aire continuo que ha cambiado
por palabras todos los hechos de mi vida,
como una luna larga,
como un sol que nunca declina,

cuenta mi historia que aún sigo mirando
como recordando un verso,
igual que mora una nave sin puerto.

De esta noche entonces quiero la suerte,
y encontrar la rosa perdida
y que el alba me reciba
y que mi historia siga,
que estoy abierto
que soy verdadero,
que me dejo encontrar por tu amor
a la vuelta de cada esquina.

Sé que entre todas las palabras
hay una que te conmueve,
una tal vez creada para ti
para que un día encuentres mi nombre,
una que puedo escribir pero no es lo mismo,
una que es como mirarte y clara como la lluvia,

Tinta,
flor del alma,
color de sangre.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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jueves, 19 de marzo de 2015

Me gusta

Me gusta

 
Me gusta andar descalzo, 
es como medir la transparencia de mis pasos,
la profundidad del aire,
el tiempo entre mis pies,
es como el nacer y morir
del hoy y del ayer,

ese misterio que no lo es tanto,
ese entrar y salir del mismo abismo,

me gusta saltar con descaro al miedo
y amar apostando
guardando lo invisible,
y caminar de frente,
que la intemperie me encienda.

El mañana es lo mismo,
un despertar sin más sal que la tinta sobre mi almohada
y estas ganas locas por escribirte,
por planear las nubes,
por ponerle pestañas a los balcones,
por pintarrajear alguna lágrima,

me gusta estremecerme con la lluvia
y si llueve demasiado
me gusta estremecerme a resguardo,
y ver esas aguas que como una daga
parecen ahogar el baile de los cuerpos,

ese hombre que es baile,
esa mujer que enjuaga su corazón.

Los olores son como una escala de fechas,
un aroma a pétalos que parecen deshojarse
desde la adolescencia,
un péndulo de mis venas
donde un niño juega y un adulto afuera,
un poema en un ojo
y en el otro la memoria,

es que me gusta el espejo de agua
en donde a veces secuestro a la luna,
y aquella puerta vieja con hendiduras
para robarle rayos al sol,
y aquella letra callada
que mariposa me sigue,

como un hijo sin fin a los jardines,
como una sombra resignada al verso.

No puedo darte más de lo que soy,
mi cuerpo huella,
mi tibieza,
mi beso lento,
mi alrededor y los sueños,
esos sueños que inauguro cotidiano en cada rincón.

Me gusta imaginar que en los ríos
no corre sólo agua,
que hay almas que se escapan siempre
buscando la orilla
desafiando la roca firme que aguarda,

me gusta saber sin aviso,
sin pensarlo,
como si algo de pronto se descolgara de un clavo,

así me gusta la vida
sin correr el tiempo,
como un amor inmenso sin límites,
como un amor frágil por lo pequeño.

¡Me gusta mi pulso interno
que resbala,
y entre sus alas un puerto,
y en su muelle miles de pájaros!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Ven

Ven

 
No importa si no conocemos más 
que nuestros ojos,
quiero que vengas
y tú y yo dos pájaros errantes,
sin dirección
sin prisa
sin cobijo,
y dime voy sin más preguntas
y yo tomaré tu mano de ternura,
y nos batiremos juntos
como un barco de papel de frente a las olas,

no importa si no tenemos más
que lo puesto,
que yo me llame viento
que tú te llames calma, ven
y devuélveme lo nuestro,
te prometo que cada amanecer nos calmará el frío,
que nos arroparemos con caricias y besos,
que seremos tuyo y mío
como volver a casa,
¡siempre tendremos ganas de volar!
con alas, sin alas.

No importa si el viaje dura dos segundos
o el resto de nuestras vidas,
vuelve a mí que ya nadie más nos quitará
el valor y la sonrisa,
que seremos como esos instantes de brisa,
esas fotografías sin visa,
que abrazaremos el mundo entero con nuestras manos,
que merecemos el amparo,
del sol a la sombra de un viejo árbol,
de la luna y su reflejo en el agua, ven,
que la luz de los faroles es pequeña sin nuestra mirada.

Si al caminar por tu casa encuentras en la cocina
un papel sobre la mesa, es el pasaje,
mi más tierno sueño de volver a verte,
mis pequeños espejos,
mis silencios donde te amé durante
y aún te amo, ven
que aquí te espera mi palabra
y el saberme contigo, ven
que la vida y el amor vendrán a vernos seguido,
me lo han prometido,

¡ay amor mío,
no sé qué sangra mi tinta sin ti!

No me des respuesta alguna,
que la lluvia de tu Abril se repita,
que si no es aquí
igualmente tengamos una cita,
déjate llegar como una sonrisa
como ese primer diente de un pequeño,
que yo te amo y tú me amas también, ven,
¿qué te ofrece la distancia mejor que yo?

ven,
que hay paz en tu vientre
y en mi vientre
y la brasa está encendida,
que tú eres el mar de mis adentros.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Carta al tiempo

Carta al tiempo

 
Hola mañana, 
te amo desde el alba,
desde ese instante en que mi voluntad se suspende
y te busco en nuestra cama,
no pido mucho, tan sólo que estés
dispuesta a mis manos llenas,
no es optimismo,
es que te amo aún dormido
y a las nueve
y a las diez
y a las once, te siento y no es necesario pensarte,
estás en mi cuerpo,
estás en mi alma.

Hola mediodía,
mientras la comida tiene la mitad del sabor
porque no estás a nuestra mesa,
recuerdo tus manos convencidas
entre los alimentos,
desapareciendo de a ratos
jugando entre tus labios y mis labios,
y entre el hambre y el deseo me distraigo,
no son fantasías,
son mis brazos que se levantan,
es mi sangre de poeta,
es que te amo
y mi romance es cosa eterna,
como la miel de la luna,
como el amor que corre llevando secretos.

Hola tarde,
soy todo besos y cuanto más te beso
más te miro,
mis ojos son agua dulce llena de tempestad
como si el amor se me viniera de golpe,
amor sexual,
y siento tus gotas en mi espalda casi mordiendo,
y siento tu olor como un corredor que me llama,
no estoy gimiendo
pero te encuentro a mi lado,
tendida en mi lento espacio
y mi alma derramándose,
es que te amo como un mar desmedido,
como una casa vacía donde se detiene mi vida
y tú conmigo.

Hola ocaso,
también de ti y de tu cintura soy fuego,
es que tus caricias me desnudan simple,
tan simple como esa claridad que se apaga lenta,
como si el amor fuese pequeño y diminuto
y vaya creciendo de palabras y
de silencios,
es que te amo desde la altura del suelo,
colgado de tu mirada,
cautivo de tu piel
con la embriaguez de tu amor
y siento mi voz romper:
¡ámame mujer!,
ámame como arden los vientos,
como sueñan las estrellas,
con mi cabeza en tus manos
y tu llanto abierto como un faro.

Hola noche,
no te detengas,
tu forma delicada es mi amor
mi luz
mi lección,
es que te amo como si tu nombre
se conformara de letras perdidas de pronto oídas,
como si el amor traspasara todas las paredes
y nuestros cuerpos adivinara,
como si una flecha fuese una herida
y una enredadera nuestras bocas,

te siento en mis horas
por eso esta carta al tiempo,
horas sobre tu alma,
horas nunca,
horas sin palabras,
horas de ternura,
horas solitarias,
horas que escriben libres en ti.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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De la única forma

De la única forma

 
Te amo de mi única forma, 
con las razones de mis letras,
con el pincel de mi cordura,
con tu presencia dentro de mí,

te amo porque sí,
porque yo crezco en tus caminos,
porque estallas en mi pecho,
porque te reclaman mis silencios,

con la profundidad de mis emociones,
con mi sed infinita,
con mis brazos agitados en ráfagas,
te amo de la única forma sin preguntarme por qué.

A recorrer la vida me dedico
como una pequeña llama en la noche,
como si la luna fuese un instante
y el sol una puerta,

y entonces te amo porque te creo,
porque todo está en su lugar desde que tú me amas,
porque hasta las propias hojas me reconocen,
soy un hecho de tus pasos,

de la única forma en que un sueño
es orilla de una emoción,
te amo como un árbol
murmurando historias al viajero.

Como una ventana abierta,
como despierta el azul en un suspiro,
como los rostros de las mujeres que me forman,
como la vida vuelta río,

y como una flor sin final
tu alma quedó en mis manos,
y sin más la nada fue todo,
el mundo en que vivimos, nuestros cuerpos consentidos,

y te amo de la única forma,
como esta historia que descubro
que ya está escrita en mí,
siempre al borde de tu frontera más dentro que fuera.

Ahora que al andar tus besos me revolotean
y tú eres la única forma de mi piel desnuda,
ahora te amo,
ahora a mi manera,

sentado en un banco sin espalda
como esas justas palabras que son un puente,
una vida viviendo miles de libros
para sentirnos, para hallarnos, para amarnos.

La única forma del amor es la que me cuesta describir,
es que tocarte es olor a secreto,
es caminar sin entender el camino,
es comprender lo que dicen los espejos,
es ignorar lo que mira la gente,

amarte es no querer regresar del laberinto,
es no saberme perdido,
es aceptarte mi mujer.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Sé amar

Sé amar

 
Sé amar, 
no porque diga te amo a diario,
ni siquiera porque
te busco en los espejos
y mi cama ya no es
la misma desde ti,
sé amar porque mi cicatriz te describe,
porque mis espacios siguen abiertos a tus manos
y mi sombra está llena de tu aroma,
y te asumo acompañando mis sentidos
y mis caminos me llevan a ti,

tú eres mi manera de entender,
tú eres todo para mí.

Sé amar,
la forma derecha de mi corazón
está fuera de lugar sin tu cabeza
recostada en mi pecho,
mi lado izquierdo se siente
incomprendido sin tu abrazo,
ya no puedo seguir dando vueltas
soy como un aire atrapado sin tu piel,
lo grita mi silencio mi sol y mi luna,
cada mañana te busco tropezando,
sé amar, nunca estuve seguro de aquellos ruidos
hasta que te besé bajo la lluvia,

te necesito, no hace falta más verdad,
tú conoces como nadie mis calles, mi viento y mi libertad.

Sé amar,
tener las cosas claras
no es ausencia de equivocarme,
a pesar de los errores sigo tendiendo puentes
para que un día me descubras,
y en una nueva página soltar las ataduras
y mirarte de frente hasta renacer,

escuché por ahí que se supera los demonios
con algo llamado amor,
tú eres mi breve infinito,
la poesía que encierro,
todos los motivos para dejarme llevar.

¡Si el amor nunca puede morir
entonces es amor!,

estoy abriendo mis puertas casi llorando,
escribo para huir de las lágrimas,
sé amar, en estas palabras puedo resumir tu nombre,
sé amarte,
reconozco la urgencia de mirarte,
el temblor de mi respiración,
mis breves ropas que abandono deseándote,

para que tierna llegues
a cada línea como mis versos,
para que apoyes tu mano en mi hombro
como las letras que esperan,
para que mi pluma sea cada rima de mi amor por ti.

No tengo reservas
ni límites
ni miedos,
yo vivo enamorado de la misma persona,
soy lo que hago,
sé amar,
sé amarte.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Hola amor

Hola amor

 
A veces me cuesta asomarme, distinguir la calle, detener el agua, no es como un papel que escribo y lo que quiero decir lo dejo escrito, me refiero a construir ese puente que me lleva a decir hola, a mostrar la cara, a quedarme conversando simplemente porque he abierto las ventanas, a veces mi camino necesita tan sólo de una taza de café, de algunas gotas de lluvia, de una brisa que como una ola me detalle el largo rato que te espero, que te amo. Te miraría pero el mismo espejo es la misma imagen, 

aquella imagen
como esta poesía golondrina,
aquella vida tan imprescindible
como este hombre cautivado,
aquellas manos de tus varias causas,
de tus frases sabidas,
es que te amo como si estuvieras recién hecha,
amo tu poética,
amo tu sensibilidad,
te amo completa.

Un tiempo lejano viví prestado, me importaba mucho lo que otros decían, lo que solían, lo que prohibían, más tarde creí que todavía era tiempo de encontrar lo necesario, y por esas cosas de la vida te encontré, sentada sobre un montón de heridas acariciando tu pelo, extrayendo en gotas tu alma, mirando como una muchacha acabando de temblar, y supe de ti porque me escribías, eras como una pluma blanca en cucharitas, una lágrima vestida en la palma de mi mano. Y lo primero que hice fue darme cuenta que te estaba mirando,

mirando
como un cauce profundo
que acomete lento,
como se mira una voz a la orilla del río
desde una góndola,
como una poesía perdida
de un poeta sin nombre,
como un fino y exacto paisaje,
mirándote corteza, incierta y suave.

No quiero escribir sobre ti, quiero hacerlo sobre lo que tú me inspiras, por eso parto desde el principio: esperarte sin saber que lo hacía, amarte desde antes, encontrarte, y ahora tú eres esa chica, la que forma parte de mi cuerpo, la que está dentro como una hoja a su árbol, la que es exacta a mí, a mis noches, a mis calles, a mis miedos, a mis ritos, a veces me olvido de mirar y de ver y entonces apareces tú con tu tiempo y con tus cosas, tú la del siempre misterio. Y me surgen preguntas como grandes terrazas,

¿por qué me amas?,
¿por qué penetras mis ojos
como anticipada?,
¿por qué tu silencio no me sacia?,
¿por qué te sueño como un pájaro
detenido en su rama?,

mi desnuda palabra es todo espacio,
toda lluvia para tu paraguas.

Conviene que sepas que no dejo de pensarte, es como si un jardín se planeara en forma constante, de forma aficionada tus brazos para que abracen porque sí, de forma esencial tu boca para besos repentinos, de forma imperfecta los descuidos, los colores distintos, los canteros confundidos, de forma circular mis libros: siento en versos, te escribo poemas, te vuelvo a sentir y entonces escribo, y tú el amor mío, ¡discúlpame si me río, es esta honradez delante y a mi lado! Cuando me leas entérate de mi nombre,

mi nombre todo de viento
y de viento su aire,
mi nombre siempre de viaje
para que alces la cara y veas la hora,
mi nombre largo como un tren que nunca parte,
como un nosotros que se levanta,
como una puerta aunque se cierren las puertas,

que de amor tú y yo insistimos,
un guiño compartido,
el mismo cuerpo.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Ella es hermosa

Ella es hermosa

 
No hermosa 
de las que tienes
dos pasos adelante
dos pasos atrás
y no puedes dejar de mirar,
no de las que cargan
con ojos que parecen guardar
los secretos de los mares,
no de las que forman un horizonte
con sus curvas
ni de las que abren el cielo
con sólo decir hola,

ella es hermosa,
de las que están lejos y suspiras.

No hermosa
como la luna que te lleva a soñar,
no de las que desbordan el tiempo
y no puedes más que vibrar,
no de las que pasan
y a su paso todo parece girar,
los besos que tantas veces deseaste,
los versos que simplemente caen,
las noches en que el alma no se contenta,
las noches obstinadas,

ella es hermosa,
de las que el amor no se dice con palabras.

No hermosa
de las que encantan hacia donde camina,
no de las esquinas que parecen jamás doblar
si ella se queda parada,
no de las manos que como hojas
se desatan si ella se acerca,
ni de las mariposas que revolotean,
ni del sol estremeciendo al mismo sol
si ella sonríe,

ella es hermosa,
de las que las flores se abren con su azul sentimiento.

No hermosa
de esa cascada de sed que deja en tu aliento,
no de esos brazos que sientes cruzar en aguas
si ella te abraza,
no de su cabello que extendido
golpea cada ventana,
ni del curso de una rueda que siempre va,
de los sueños a los papeles,
de las letras a la tinta,
de la sangre al color de los desvelos,

ella es hermosa,
de las que mil páginas no son nada si ella no te ama.

Ella es hermosa,
de rimas profundas y encadenadas,
de puertas que tienen una extraña claridad,
ella es el amor que se atreve,
el que se debe pisar,
ella es un libro de tranquilas redes,

ella es mi princesa,
mi tierra infinita,
mi ocaso verde.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

No creo

No creo

 
No creo en la casualidad 
de haberte conocido,
confío en nunca haberlo intentado,
cuando te miro
miro al amor de mis días,
a la vida de mis momentos,
te quiero, lo sé,
me gusta hacer contigo de este mundo una poesía.

Tú y yo coincidimos en este laberinto,
en este amor profundo
que nos frecuenta el alma,
llegamos con el viento,
nos estacionamos en historias
y a veces hasta podemos escuchar
nuestra propia voz en la intimidad,
nos escribimos como hojas en remolino,
nos abrazamos soñándonos despiertos
somos el amor en nuestros puertos.

Quizá sobren las palabras
para explicarte cuánto te amo,
te pienso y voy cayendo lentamente en tu piel,
es que mi cuerpo guardo en el tuyo
tan espontáneo como natural,
a los dos nunca nos pareció del todo raro
sentirnos un timón a la deriva,
dos tontos con espacio para crear una rosa
y sonreír porque sí.

Quiero verte volver vida mía
vuelta poeta en mi piel,
y aquellos ojos que me siguen diciendo lo mismo,
y la ansiedad que muerde tus labios
y tu piel íntima a mi lado,
quiero que estés en cada línea de mi poema contigo,
mi única respuesta eficaz
es decirte que te amo,

te amo como quien vierte un óleo,
como la mano que requiere la vida entera,
como el mundo que pierde de vista los ruidos,
como el azul del artista que resume su trazo a un beso,

amarte es como si por primera vez
mi boca se entreabriera y siempre
cerrara los ojos para recomenzar,
para elegirte,
para comprender que el azar
no es mirarte y que tú me mires.

No es casual que nos sintamos cada vez más cerca,
que nos respiremos confundidos,
que nos encontremos donde el viento va y viene,

no es casual acariciarte lentamente
como te acaricio ahora,
con un amor dulce
ahogándonos breve,
con instantes de aliento
como el reflejo de la luna en el agua.

No creo haberte conocido,
desde siempre estuvimos agazapados
jugando a las escondidas,
y nos mostramos un poco cada día,
y nos colgamos a veces como llovizna,
y nos deseamos diferente hora tras hora.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

miércoles, 11 de marzo de 2015

Despertar al nuevo día

Despertar al nuevo día

 
Quiero despertar al nuevo día 
y que me ames,
con cara placentera,
y encontrarme prendido de tus manos,
dos cuerpos desnudos
que viven en puro temblor,

quiero estar contigo
y ser ese instante que no se olvida,
ese solo instante adoptado por la ternura,
esa sangre que humedece
nuestras únicas palabras:
te amo, me amas,

quiero despertar al nuevo día enamorado,
enviándole mensajes a tu sonrisa.

Quiero despertar al nuevo día
y que me ames,
para no culparte de la noche,
y ser ese muchacho al que tú escalas
con tus alas de viento,
con tu fuego de hojas,
y seas esa muchacha que derriba los muros de mi poesía,

quiero que me mires
como si el alba se posara,
como si los sueños redondearan las horas,
como si el cuerpo y el alma
estuvieran ambos condenados a gritar,

quiero despertar al nuevo día
con la última inocencia,
el principio que insiste en abrazarnos.

Quiero despertar al nuevo día
y que me ames,
y en tus manos las llaves vestidas de pájaros,
que cuando viene el día el amor
busca asilo en el silencio,
que cuando acaba el día es un poema escrito,

quiero pasar sin prólogo
del amor al amor compartido,
y despertar sabiendo que este lugar es el esperado,
esa migración de hombre que hace de mi voz tu voz,
de mi temor tu cuidado,

quiero despertar al nuevo día
de todo lo que he sido,
y recibirte en el cuerpo mío, amor mío.

Quiero despertar al nuevo día
y que me ames,
como si te deshojaras llorando en versos,
como si tus ojos fuesen una constante tarde de lluvia,
como si mis párpados te convidaran a luceros,

quiero que me dejes tu boca,
y de tu boca tus labios,
y de tus labios esa urgencia que arranca mis máscaras,

quiero despertar al nuevo día
cuando es sombra todavía,
bruma espesa,
y que me ames intensa como quien contempla un mar callado,

quiero mirarte mientras me miras,
quiero siempre el azar de tu piel.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Pensando en ti

Pensando en ti

 
Estoy pensando en ti 
y en las mujeres que me habitan,
en la marea,
porque hay días que te quiero
con miles de palabras
y hay otros de silencios,
de consecuencias miradas,

y pensaba en las nubes que cubren
todo de a pedazos y dije: así te amo,
como trenzando poemas,
como un cuerpo doble
por donde cruzan los sueños,
sueños de agua y mis pies descalzos,
sueños buscando estrellas,

estoy pensando en ti
y en el amor que tú me das,
que tú ya eres.

Estoy pensando en ti
y en escapar contigo sin equipaje,
en los secretos y
en las huellas de sangre por donde tú y yo caminamos,
y pensaba en esa gota tarde que parece
abandonada después de la tormenta,
en el niño jugando con un barco de papel en la vereda,
en los poemas que por amarte se escriben a sí mismos,

y pensaba en las letras en la arena
que las olas disuelven,
y pensaba que tomas mi mano como una página en blanco,
como un punto y seguido que hurga
entre el amanecer y el ocaso,

estoy pensando en ti
y en que podríamos hacernos el amor
sin despedirnos.

Estoy pensando en ti
y en esta noche de luna,
en el olor a ti,
en mis libros,
en mi cama,
en que a veces no tengo qué decir
y dejo rimas inconclusas esperando que tú me rescates,
y aunque lo ignores lo haces,

tú eres la musa que se debate entre mi mente y mi mano
cuando el alma se me arruga,
tú la bohemia flor que uno a uno
deja caer sus pétalos,
y pensaba en la melancolía,
en que te llenes de mí,

estoy pensando en ti,
en que quiero ser tuyo.

Estoy pensando en ti
y en las calles de mi vida,
en que te amo de todas las maneras
con un amor temprano que siempre espera en la esquina,
para verte pasar,
para soñar la poesía que te escribe,

ese aroma que se desprende,
esa interna espesura,
ese final y principio,
ese ser y no ser,
como si no supiera si perderme
en tus labios o en tu mirada,
un rato o toda la vida
estoy pensando en ti,

estoy pensando en ti y
TE AMO,
no pretendo que lo entiendas.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Nunca podré

Nunca podré

 
Nunca podré describirte, 
si recorrer tu piel
es no poder explicar tu aroma,
si tus dedos son como gaviotas
que saben todos mis secretos,
si caminas y el suelo parece
desconocer la gravedad,

si no entiendo cómo caes
porque eres como tu pelo,
una constante caricia de miradas,
una voz para quedarte siempre,

nunca podré describirte,
es como si en ti convivieran todos los poetas
que te dedican sus letras,
que te recitan.

Nunca podré pintarte
porque sería como imaginar las flores
más bellas del universo,
como ponerle colores
a los trescientos sesenta y cinco
catorce de febrero,
como si tu nombre estuviera lleno de ojos
y tus ojos empapados de paisajes robados,

si no entiendo cómo es que sueñas despierta,
que el sol se quiebra ante tus palabras,
que la luna te desnuda y siempre
aparece en ti una nueva página,

nunca podré pintarte,
es como si estuvieras hecha de viaje
y tu corazón conservara mi cobarde valentía.

Nunca podré ser tu única aurora
si no despiertas,
si no me llamas con el borde de tu sonrisa,
si no me pides: siembra mi vida con tu vida,
si no envejeces junto a mí
derramando tu esencia en mi ribera,

necesitamos un lugar donde el viento nos haga volar,
donde la luz y la sombra sean la misma confianza,
donde escribir para ti
y que el tiempo nos cuide y que las mañanas
la complicidad compartida,

nunca podré amanecer
si no me miras,
tu piel permaneciendo junta es mi brisa espontánea.

Nunca podré tocarte
si tus manos no me encuentran,
si no escribes en mi piel historias
con esa sensación cuando me buscas,
si no encajas en mis huellas
con toda tu libertad,
si no me creas como un aire preciso,

no me des tu sabor,
recuerda que soy como una roca
a la que tú golpeas con tus olas,
estoy aquí en tu orilla observando a la mujer que amo,
¡estoy aquí!,
yo también soy culpable de este amor,

nunca podré tocarte
si no llegas,
y para que lo sepas, no me basta ni me sobra
que pienses en mí como yo en ti.

¡Todo es lo que quiero!,

todas mis noches a tus mañanas,
toda tu alma a mis suspiros,
todos mis sueños a tus promesas,
todas tus lágrimas a mis te quiero.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Quédate

Quédate

 
No te levantes todavía, 
quédate en mis brazos,
quédate conmigo a mi costado
con esa terrible sensación de dejar
correr el pensamiento,
quédate porque quieres,
porque sabes que no puedes faltarme,
porque la vida se hace de instantes,
porque enredados los dos es mi TE AMO,

¡quédate conmigo y acaricia mi alma!

Mírame otra vez
y siente mi pecho como tu mejor refugio,
mírame y encuentra en mí tu fortaleza,
quiere volver a ser ese poema
motivo de mis latidos,
hazme sentir por siempre
que me abrazarás fuerte,
que puedo retenerte,
que no necesitas palabras para creerme,

¡quédate conmigo,
a tu lado es el mayor de mis deseos!

El amor eres tú
y tú eres real,
mi despertar muy dentro de mí,
nunca te lo dije pero dormir contigo es como el sol y la lluvia,
el sol que juega a ser luna,
la lluvia que siempre tiene gusto a hoy,
que se derrama como tu voz,
que besa como una flor al abrirse,
nunca te lo dije pero tú brillas hermosamente,
eres pájaros y hojas de exquisita forma,

¡quédate conmigo,
deja que la magia prosiga como un río de viento!

Yo te siento
y el amor es sentir,
es como una caricia ensayando siempre el primer amor,
una lágrima sin nombre,
un silencio insistente,
un cuerpo libre donde habitas,
tócame sin más horizonte
que nuestros ojos frente a frente,
tócame que estoy cansado de las cosas,

¡quédate conmigo,
viviendo aquí serás tú misma y yo contigo!

Yo te espero,
yo te amo,
soy nuevo toda vez que me aprendes,
que llegas,
que me miras
aunque la cita siempre sea algún día,
quizá llores mientras me lees,
tal vez te encamines a mí,
cuando se ama todo es ligero,
todo es sueño,
mucho día y mucha noche,

¡quédate conmigo que no sólo te amo,
tú eres mi amor franco, abierto, duradero!,

que mi amor es total,
es pedirte que me ames.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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jueves, 5 de marzo de 2015

Vestime de amor

Vestime de amor

 
Vestime de amor 
que tengo frío,
que la lluvia es transparente
y mis alas duermen,
que mi aliento es un hilo
buscando el jardín de tus besos,
que no encuentro mi casa sin tu abrigo,

que tengo frío
y tengo sueño,
como siempre sin ti,
como nunca.

Vestime de amor
que estoy lejos,
que te busco entre la gente y todo es ruido,
que no hago sino esperar
y así todos los días,
que mi alma es el sitio
de tu silencio,

que estoy lejos
y quiero decirte,
que eres el amor
de todas mis horas.

Vestime de amor
demostrativo,
que para conocerte estoy
en todas tus partes,
que me llamo poeta pero
soy tu poesía,
tu escrito que sólo pinta nuestros versos,

que para conocerte soy breve
alrededor de tus ojos,
para que sientas esa amante
nunca tan amada.

Vestime de amor
con tu alma,
con tu luna desnuda
como una corriente,
con tu mar sonámbulo de noche nueva,
con tus calles que se oyen como una ventana
deshaciéndose en mañanas,

que para tu piel desnuda yo tengo mis manos,
y cuando digo manos digo mi infancia de cosas adultas,
que para el amor empiezo a caer como hojas secas,
con éstas y otras palabras.

Vestime de amor
y no te vayas,
que quiero un amor cierto en el cuerpo,
una caricia sensual de quietos besos,
otra caricia azul de universos,

vestime de amor por siempre
que tengo frío,
que estoy lejos
y dame tu amor demostrativo,
que tu alma no se vaya,
vestime de amor amor mío,

¡vestime de amor,
están abiertas mis puertas
mientras la vida pasa!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Para encontrarnos

Para encontrarnos

 
Para encontrarnos podríamos empezar por parecernos al silencio, que todo sea apenas luz y que aprendamos a distinguirnos sin las formas, natural como tomar un café o ir por las veredas escapando de los balcones, sonreír porque está bueno, conversar con los pájaros, no sé, se me ocurre que podríamos encontrarnos si todos los días aunque más no sea un rato olvidáramos nuestros domicilios, para encontrarnos en un puente, justo a mitad de lo que termina y lo que empieza, 

la mitad del viento
que acaricia tus ojos,
la mitad de tu ausencia
en mi cuerpo,
la mitad de mi pensamiento
que lleva tiempo sin tu nombre,
la mitad de sentirme sólo hombre
en la mitad de mi lecho.

También pienso que cruzar la calle puede ser una buena excusa para, por ejemplo, que justo mi mano vibre porque me has mandado un mensaje de voz al teléfono, y temblar como una lluvia de amor, como una flor, como un libro en una vieja librería esperando ser descubierto. Hablando de libros, también podríamos encontrarnos casual en un desván y desnudar escritos como si buscáramos, cuando en realidad pretendemos acercarnos, rozar nuestras manos como viendo pasar un color, y ya no recordar el por qué estamos ahí,

ahí
sintiendo que nos apoderamos,
tú de mi ser y yo del tuyo,
ahí,
y de pronto invadidos
sin encontrar salida
entre el amor y la comprensión,
entre necesitarnos y amarnos más,
entre palabras y abrigo.

Sé que un día llegará en que dejaremos de vivir tiempos prestados para que ya no nos importe el qué dirán, el cómo nos ven y lo que otros hacen, y las cosas serán insignificantes y entonces podremos encontrarnos, y continuamente mirarnos, y pararnos ante el mismo cielo inventando melodías. Un día sucederá, nuestras bicicletas sujetas juntas y tú y yo sentados a la misma mesa, quizá hablando sin hablar, tal vez obstinados en ese beso que hemos pospuesto, un día pensaremos los mismos olores y recordaremos las mismas plumas,

plumas que el viento
ha dejado en nuestras horas,
plumas envueltas de nubes,
plumas donde los versos son un tintero
y los corazones escriben,
y todo es tan natural
como una llave que abre una puerta,
y los suspiros viajan como aves.

Mientras tanto yo sigo aquí entre las noches y los vidrios convencido del rescate, yo tengo que rescatarte de sea lo que sea que te retiene aunque me dé miedo, tú tienes que rescatarme, ya no quiero estar bien vestido, yo quiero que me ames sin preguntas, yo quiero amarte sin acuerdos, y rescatarte más allá de tus límites un poco por ti y otro por mí, y me rescates como si me pudieras elegir, para encontrarnos los dos,

y que frente a frente
seamos dos
como dos raíces,
dos palabras que dichas al oído suenan nuevas,
dos sueños que se desgranan como llamas,
dos alas,
dos gargantas blancas,
dos amores en un amor
contándose sus secretos,

que para encontrarnos debemos dejar caer todo lo que nos separa excepto el hoy, nuestros nombres están en el centro, y se siente muy bien que nada más nos importe.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Se trata de ti

Se trata de ti

 
El amor corre por mi alma y 
mis ojos dejan huella,
tú eres la ocasión de inclinarme
puesta al alcance de mi piel,
la fuente de ti sonando un poco a mí,
mi crepúsculo reclamándote ser tu dueño,

de ti el ahora sin excusas,
el saberte aquí permaneciendo.

A partir de ahora
voy a amarte
como un sediento margen,
un instante de estar
bajo la sombra de un mismo árbol,
un perdón sin haberte encontrado,
un trato de silencios
cuando no es distancia sino amor,
y voy a tocarte
donde nadie lo ha intentado.

Se trata de ti y
escribo urgente,
es que te quiero podría decirse absurdamente,
tontamente me quedo mirando tu fotografía
y perdido te pienso
y a tu lado,
pretendiendo que tus besos se graben en mis labios.

Tú eres el amor
despertando al viento con banderas,
el mar que nace cuando el día abre los ojos,
estás llena de pájaros de ahí tu transparencia,
y giras con ella a fuerza de nadie,

aunque no es nadie la desnuda ola,
ni los recuerdos de mi casa,
ni la cama al alcance de un suspiro,
ni la lámpara de noche
que se asfixia de abrazos,

se trata de ti,
del tren que nunca parte,
del cuerpo que se encuentra en el alma,
de nosotros aunque cerremos las puertas.

Mi poesía viaja a ti silenciosa
encendiendo lo que toca,
vibrando lo que imagina,
y tu mundo cede sin preguntas,
sin ninguna forma como invisible,

y despiertas a mi tacto
entre quietud y movimiento,
y repites mi nombre
como una ternura esculpida,
mi nombre que es camino andado al sol y tu escritura,
tu nombre que es mi luna siempre repetida,
mi puente circular,
mi laberinto.

Se trata de ti
por eso elijo amarte,
entre irme y quedarme decido vivir enamorado,
contigo todo está cerca,
tú eres la misma sílaba de mi sangre.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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martes, 3 de marzo de 2015

Tinta de Sangre



Tinta de Sangre 
Marcelo Roberto Galán Capel 
Namaste 

Pequeña palabra

Pequeña palabra

 
Pequeña palabra la del amor 
que no es voz ni mirada,
que conmueve sin salida
teniendo algo tuyo
y dejando siempre algo mío,
que no es ahora ni mañana
sino pronto,

pequeña palabra invisible
que cae como hojas secas,
que dice sin descubrir,
que llega pero se va,
que clava las estrellas
al río gris de los sueños,

que se para en la puerta
cuando acaban de dar las doce.

Pequeña palabra la del amor
que es farol en mis ojos,
que a mi cabello tiembla
deslizando su sangre,
que es mujer y madre pariendo vientres,

el de la luna de agua,
el del sol que llora,
el de las nubes de plumas,
el de las esquinas que esperan,

que besa siempre azul
entre el blanco mar
y el blanco cielo.

Pequeña palabra la del amor
que reclama como un breve destello,
que es árbol pleno
como una ventanita a la aurora,
que es noche completa en tus brazos
así como un soplo,

una pequeña gaviota saliendo de su nido,
un beso cuando las almas se van acercando,
el ser amado en surcos inmensos,
la ternura enredada en los pasos,

esos dulces instantes vividos,
un hombre y una mujer llegando.

Pequeña palabra la del amor
abierta a todos los balcones,
que es piedra y viento sin esfuerzo,
estanque de silencios,
suave tormenta,
pequeña la pregunta al cuerpo sin respuesta,
pequeña la hierba igual que el deseo,

no es tu piel, es el secreto,
no son tus ojos sino mi boca,
no es tu humedad es sólo este lugar,

el de la pequeña palabra de amor
que muere de ti,
de nosotros,
de mi calle que te sabe,
de tú y yo diariamente,
de los gestos que nos necesitan,
de todas las horas y hablarnos y escribirnos,

pequeñas cartas para alegrarnos,
pequeños momentos desnudos,
pequeños corazones necesarios,
pequeños amores siempre por contar.

¡Pequeña palabra la del amor,
no te salves,
no me salves!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Dile

Dile

 
Dile que la echo de menos, 
que me importa,
que el sentimiento sabe a tantas cosas
que soy como un grande verbo
que le cuesta conjugar,

que todo es por amor
incluso la espera,
que la siento inmensa,
que soy como un mar sin playa
pero siempre bravío,
que me desnudo blancamente ante la luna
hablando de su amor,

ni porque sí
ni porque no,
ella me contiene,
me sostiene,
es mi presente.

Dile que la echo de menos,
que estoy doliente,
que la razón me sobra sin sus sueños,
que el viento anda mal vestido
sin el sol de su mirada,
que los árboles sobreviven
sin el traje de nuestra piel,

dile que el amor pasa volando
sin un espacio de dos,
que el deseo enreda mis cabellos,
que los cielos se acumulan,
que los pájaros son de espuma,
que las hojas manchan el agua sin sus caricias,

que soy silencio,
que mi cuerpo vacila,
ella es mis líneas,
mi beso agujereado,
mi herida.

Dile que la echo de menos,
que soy un río que se precipita,
que siempre recorro la habitación
con las mismas manos,
que mi amor por ella es la estación
de aquel tren a la misma hora,
que estoy lleno de sus labios y de su piel,
que en mi vientre descansa su color,

dile que mi amor la quiere alcanzar,
que mis ojos son como una red
y un manojo de gotas temblando también,
que no pregunto por ella un día
sino todos los días con sus noches,
que mis párpados están apretados,
que soy como una gaviota rodeada de papeles caídos,

un libro de mil páginas,
un reloj mojado,
ella es mi tiempo,
el roce en la punta de mis dedos,
mi brisa.

Dile que la echo de menos,
que envidio los momentos con su voz,
que muy adentro tengo una sombra,
una distancia refugiada,
su olor empujando mis costados,
sus pasos acumulados como una gran ola,

dile que mi amor es una manera completa,
que tiene un mundo de palabras por decirle,
tiene brazos,
tiene piernas,
tiene forma,
tiene pensamiento y hasta un propósito: AMARLA,

que soy el día
el mes
el año y quien despierta,

ella es como mis últimos tres versos,
mi poesía.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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domingo, 1 de marzo de 2015

Te amo de lejos

Te amo de lejos

 
Me doy cuenta que te amo 
cuando solo me quedo,
cuando nunca llego,
cuando leo este poema que escribo
y me dueles,

me dueles,
me doy cuenta en el silencio
que parece que jamás habrá de despertarme
porque no sé,
no sé qué quiero decirte
pero nada me alcanza sin ti,

me doy cuenta,
nada más.

Me doy cuenta que te amo
cuando me ganan tus lágrimas,
cuando tus manos
son mis manos,
cuando a tu nombre arribo
y te siento como siento mi casa,
y te tengo estrechando
mi mundo y a mí,

a mí,
y me doy cuenta que me vienes,
y hay días en que mi cariño parece
rasgar el papel en el que escribo,
y el amor es bueno conmigo en todo
haciéndote mía,
mía hasta el alma,

me doy cuenta,
nada más.

Me doy cuenta que te amo
cuando estoy ebrio de gozo
y en un solo beso te imagino,
y como un caballero mi corazón emprende
el rescate de tu cuerpo,
como si una larga sed se volviera manantial
y mi boca dispusiera navegar, abierta,

abierta,
así cada hora a tu palabra precisa,
pensándote fuerte para que llegue la noche
y a mi lado te acuestes,
¡vaya a saber princesa si a ti te sucede lo mismo!,
yo te miro caer,
te llamo sin llamar,
te siento llegar,

me doy cuenta,
nada más.

Me doy cuenta que te amo
cuando el verso es tu rostro
y el ayer está en mis dedos,
cuando mi mayor deseo es mostrarme enamorado,
cuando a cada poeta que persigo le sugiero tu nombre,
cuando te tengo en los renglones y no hay ningún dictado,
ningún escrito rápido preguntándose cosas,

cosas,
no dejo de mover mi cabeza buscándote en el tiempo,
en el aire y su misterio que me transparenta,
en la luz que me desnuda esperándote desnuda también,
en el mar ciego por el que resbalan mis alas quietas,

me doy cuenta,
nada más,

¡me doy cuenta que te amo,
podría morir soñando!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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