miércoles, 25 de febrero de 2015

Tenemos que hablar

Tenemos que hablar

 
No sé si el tiempo es sugerente, 
si te busco hora tras hora
como una corriente,
si la palabra es lo que soy
y por eso tú has venido,
si llevo un grito de amor
como un rumor en la sangre,

si soy lo que vivo
razón por la que escribo,
si quiero llegar donde el silencio,
lo cierto es que tú y yo tenemos que hablar.

Somos como olas inciertas
esperando que el alba llegue,
como un barco perpetuo
ajustándose a su puerto,
tenemos los brazos extendidos
y los labios inmensos,
nos predisponemos igual,
latimos al mismo tiempo,

si soy raíz tú eres el agua,
si me liberas del barro
yo soy tus manos,
no sé si respirar hondo es traer los mismos sueños
pero lo deseo,
tú y yo tenemos que hablar.

Mi cuerpo se reparte
cuando es el poeta el de los cabellos y los ojos,
cuando la memoria escapa y el paisaje
es nuestra mejor rutina,
cuando escucho la soledad
y las palabras traen tu nombre
y soy el lenguaje por donde tú paseas,

si mi casa con el aroma de tu aliento,
si mi extravío y yo preguntando por ti,
si despertar con el goce de tu último beso,
si una poesía de un solo verso,
tú y yo tenemos que hablar.

Quiero partir sin saber
a un campo peregrino y tú conmigo,
quiero cargar todo el tiempo,
el del amor descalzo que suele quemar como el sol,
el de los lugares no aprendidos todavía
pero sé que llegarán,
el del hogar con nuestra piel limpia y despejada,
el de la verdad abierta que no te puedo explicar,

si soy quien camina para volver a ti,
cotidiano y doméstico como una pared sin pintar,
si soy la poesía de tu rima,
la fruta del árbol caída,
las ganas de quedarme,
la cara y ceca de una moneda,
tú y yo tenemos que hablar.

Quiero conquistarte mientras duermes
y respirarte siendo uno y así despiertes,
quiero la nada sin ti
y todo hasta tu sombra,
quiero amanecer tras cada instante
y ser el eco que se disuelve,
la gota de rocío sin control,
tu vida futura,
tu palabra muda hablando de amor,

del amor que conlleva el acento,
el del mismo cielo,
el de la noche anocheciendo,
el que te busca para amarte y juntos amarnos,

¡tú y yo tenemos que hablar!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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