sábado, 31 de enero de 2015

EL AMOR DEL QUE TODOS HABLAN

Tinta de Sangre 


Marcelo Roberto Galán Capel 
Tinta de Sangre 

El escritor

El escritor

 
El escritor siempre estuvo en mí, 
desde los juegos,
desde mi primera experiencia de tiempo
y aquellas ganas de leer,
en mi cama recostado,
tras la ventana imaginando al mundo crecer,
y aquel amor duró hasta hoy.

A veces imagino que estos casi 50 años
no son más que un salto,
un recuerdo incesante de papel
en donde mi mano aún busca amorosamente,

a veces me deslizo hasta desplomarme en un verso,
y entonces me prolongo atento a las palabras
y justo ahí un libro,
uno de tantos,
y empiezo a sentir que mi cuerpo me lee,
que me acarician sus páginas,
que me besan sus títulos,
que huele a mí, como una mujer.

El escritor desde siempre fue todo,
soñar,
leer,
morir,
escribir,
resucitar y vuelta otra vez al mundo,

el escritor todavía me produce desaciertos,
una especie de encubridor de sentimientos,
quizá un ladrón de mis propias falencias,
sea como fuere es una pasión
que me invita a vivir enamorado,

el escritor no pasa por mi tiempo,
es mi tiempo,
me trasciende,
es mi obviedad más viviente.

Soy un hombre inquieto al escribir,
me siento entre varios libros abiertos,
me paro y preparo un café,
juego con mi cabello quizá
al rescate de algún verso extraviado en mi laberinto
y me vuelvo a sentar,
para danzar entre rimas
que encuentro y pierdo con igual facilidad,

con la urgencia de decir,
a veces cediendo
otras resistiendo,
pero siempre entendiendo que merezco lo que escribo,

y escribo porque todo me fue entregado
de tanto ser raíz,
por eso vivo a veces como un árbol escondido,
pero siempre me siento flor que comienza.

Soy un escritor que camina cerca,
un inventor de tiempo
para no dejar nunca de leer y de escribir,
un hombre que sólo se conmueve
con las almas que cree reencontrar,
un amor que me propuse sembrar
cual si fuera la primera vez,

un escritor que resguarda su fortuna,

que no me falte la fragancia de la inmediatez de la emoción,
que no repartan lo que siento sin la anuencia de mi musa,
que no pregunten por qué escribo
si la página en blanco se me impone,
que no les importe lo que digo,
yo trazo palabras sin orden
y si algún orden persigo,
me sale de mis manos,
es algo del escritor conmigo.

Tengo dos artes en mí,
el decir y lo que callo,
soy un escritor que persevera,
un hombre que deja huella
como un dolor y su cicatriz,

¡al escribir me construyo,
muero al momento preciso de publicar!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Un amor a medida

Un amor a medida

 
Un amor a medida 
no es un amor entre gente que se dice:
te quiero,
yo también,
no es de palabras que esperan curar
como un remedio moral,
como un amor ya sabido
por vivido y por pronunciado,

un amor a medida no es ni poco ni bastante,

es el silencio de una mirada,
la revolución del alma que no se puede explicar,
algo parecido a salir pero entrar,
es "ojalá te encuentres aquí",
como un recuerdo que ha de venir.

Un amor a medida
es decir te amo pero que tú oigas "hace frío",
es pasar mi brazo por tu hombro
y sientas que es urgente abrir el paraguas,
es contarte mis secretos y que tú me esperes
y yo sentir: me haces falta,
es aceptarte desnuda y libre y a veces amarte más,

un amor a medida no es convencerte,

es todos los días conocerte
y aceptar que no hay mejor que tú,
escribirte una carta desde cualquier parte,
es sin hablarte mirarte y sentir que las cosas
están atentas a nosotros,
es tocar tu rostro y saber que no hay manera
que me resista al amor.

Un amor a medida
es hacer el amor seguro que hay tiempo,
y tu cuerpo a mi lado
y yo enamorado
y a media voz te digo:
de a ratos te elijo y de a ratos también,
y besarte llenándome de ti,
de tus ansias,
de tu vientre,
de tu ternura,

un amor a medida no es hoy o mañana,

es no tener límites desde que me miro en tus ojos,
un camino juntos inundando la tierra,
el dolor de amarte y la conciencia de amarte,
es encontrar en un tronco seco nuevas hojas
y la savia de tu nombre y mi nombre tallados.

Un amor a medida
es buscar los labios demandando,
y deshojarlos flotando el mismo sueño,
es perder el azar
donde dejar el ancla
y simplemente callar:
es que el amor más amor
es el de aquellos que no se olvidan,
como tú y como yo que no se buscan
y sin embargo se encuentran,

un amor a medida nunca está solo, es perpetuo,

es nada o muy poco y todo, hasta los hábitos,
y un amanecer quieto y mi cuerpo extendido,
y tu aliento como líneas al cristal de mi aire,
es donde el amor acaba y empieza y a la inversa,
es multiplicar el mundo en un solo instante.

¡Un amor a medida ama y acontece,
vuelve nuevo lo ya nuevo,
cada día edifica!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Si has de amarme

Si has de amarme

 
Si has de amarme 
ámame con valor,
para extrañarme,
que no importe si hay luna
o si falta a su cita el sol,
ámame con un amor desnudo,
con el cuerpo disponible
y el alma siempre al borde del sueño,

como se ama un deseo,
imaginando muros que se derrumban
y la verdad erguida,
con esa ambición que no puede pronunciar
mi nombre sin escalofrío,
como si todo fuera mar
y tan sólo pudieras romper los ecos,

ámame con esa tenacidad con que se mira lo amado,
que el azul es más azul cuando me tomas las manos.

Si has de amarme
ámame para ser otro,
el que tú deseas,
para deshacer juntos al alba la espera,
para ser nuestras las bocas
que brotan del silencio,
y nuestros esos huecos de pasión
en donde las horas se detienen,
y ser constantes como la mansa lluvia,

ámame como ama el corazón,
fijándote en los detalles rituarios y dulces,
escribiendo "te amo" en un viejo papel,
"tengo sueño de ti" acariciando mi piel,
"te extraño" con el fragor de una rosa,
"tú eres mi sitio de amor",
el amor que tantas veces he callado,

sé que estoy queriéndote, en serio te lo digo,
sé que estoy amándote por todo lo que haces
y lo que no haces,
porque todo es contigo.

Si has de amarme
déjalo todo y ven urgente,
te lo pido fuerte y también
como el más íntimo secreto,
¡que te levantes ahora
que yo compensaré tu retraso!,
y como si nunca te hubiese visto
te amaré sin saberlo,
sobre mi hombro tu cabeza para mí solo,
sobre mi brazo tu cabello,
sobre mi beso tus labios,

ámame como ama esa pluma de agua
esperando su mensaje,
con ojos de acento siempre a la orilla,
ámame sin reino, sin siglo,
inventándome como un río de tiempo,
enseñándome el arte de amar
en la noche esperada y también en el mal día,

sé que mi llama es lenta de amor pero es tu llama,
y por eso es temblor y es palabra,
sé que tu nombre es en mí como madera,
y tú y yo juntos desde la copa hasta las raíces.

Si has de amarme
no pienses en mañana,
que nosostros no tenemos más que amarnos.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

martes, 27 de enero de 2015

Tu poesía

Tu poesía

 
Tu poesía, 
la de transparentes pupilas
que por momentos es claridad suave,
mar que se refleja a sí mismo,
lágrima como gota de rocío,
poesía que se parece al cielo de noche
y yo tratando de escribir tu nombre,

escribir que te amo todo el día
y también a las cinco de la madrugada,
escribir con versos de silencios
muy seguro que despertarás en mis brazos,

tu poesía,
vuelvo a decirlo,
ese caprichoso beso que aún me debes.

Tu poesía,
esas manos que me comprenden
mientras busco cual torrente toda tu piel,
¡nunca serás del todo mía
pero qué importa!,
si tus ojos me leen,
si tus labios son a mi aliento,
si el viento de tus pájaros es el árbol
de todas mis hojas,

y me lees como esa mañana que es playa
alimentando a su puerto,
como un espejo absoluto de párpados,
¡lo que deseas, lo que amas yo lo tengo!,

tu poesía,
línea de mi cuerpo,
y mi amor que se asoma en toda tú.

Tu poesía,
es cierto,
tú eres aquella,
esa mujer desnuda que me ocurre conveniente
de tanto en tanto,
esa desnuda mujer que me vibra
con vocación de mi boca,
esa mujer desnuda que me piensa enamorada,

con un amor tarde de otoño a la sombra,
un amor enmarcado de amor y de tierra abierta,
un amor de forma primera,
un amor ignorante de su propia belleza,

tu poesía
que te hizo y te hace,
y yo soy uno porque te amo
hasta mirar tu rostro, hasta mirar tu rostro.

Tu poesía
en todas las direcciones,
como mi libertad,
como mis sueños de pies desnudos
y mis ambiciones de nubes,
como esas horas donde mi cabeza reposa
y suspiro de ti,
y río contigo,
y rezo por ti,

como un arroyo cristalino,
una cama con sábanas,
un amor simple sin consultar el reloj,
y un tiempo
y dos tiempos
y tres tiempos de una luna retratada en el agua,

tu poesía
y tú a mi lado,
como dos nuevos en el alma.

¡Tu poesía si tú me miras,
y yo me vuelvo por ti,
y yo me vuelvo!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

sábado, 24 de enero de 2015

Que sí, que no

Que sí, que no

 
Que aquí estás 
y sin embargo te extraño a cada rato,
que te vistes y no puedo
estarme quieto de mirarte,
que te llamo repitiendo
las palabras para convencerte,
que tu piel me recorre
me besa y me humedece
y yo repito tu nombre,

que sí,
que repito tu nombre
como las olas que no pierden
el tiempo en el mar,

que no,
no partas,
quédate cerca hasta terminar el día.

Que para saberme
tienes que amanecer,
haciendo de tu mujer tu niño
y de tu niño
ese grito para que todos oigan:
¡yo soy la que te ama!
y yo sonriendo,
¡yo soy a la que quieres, te de la gana o no!
y yo esperando,

que sí,
que te espero hasta tocar fondo desde tu cintura
amarrado a tus manos,

que no,
no seas un momento,
quiero la sensación en mí
de entrar y salir de tus sueños.

Que para oírte
tengo que decir despacio
como un mendigo,
poco a poco, paso a paso,
confiando en el alrededor
sin cansarme en la confianza,
rodeándote de cabida,
hablándote hasta encontrarte,
oírte haciéndole trampa a la razón
jugando el amor a una sola carta,

que sí,
a una carta,
porque ganar o perder siempre es el principio,

que no,
nunca escapes,
excepto de tu voluntad que te hace mía
sabiéndome tuyo.

Que para amarte
no hay manera,
te lo confieso,
sé que a veces te lo digo y otras no,
que mi ánimo no es regular y continuo, pero te amo,
lo sabes aunque no lo entiendas,
lo comprendes hasta en mi ausencia,
quizá destino,
tal vez deseo pero te amo,

que sí,
que te amo con un amor
que día a día quiere amarte mejor,

que no,
no improviso pero de algo puedes estar segura,
amarte así no me hace ni demasiado bueno
ni demasiado cuerdo.

Que para mis respuestas
no hay preguntas,
que poco importa si la luna
de a ratos nos olvida,
si tu boca dice cuando calla,
si mi cuerpo es virgen a tu piel,

que sí,
que tú eres esa mujer
que llega a mi amor con su amor indefenso,

que no,
no es lo que escribo,
es lo que siento,
el amor es mi centro y tu centro está abierto.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

viernes, 23 de enero de 2015

Lo mejor de mí

Lo mejor de mí

 
Lo mejor de mí 
lo imagino en el mar,
escribiéndote una carta
con mis pies en la arena,
sintiendo como las olas me traen palabras,
sintiendo como el viento te las lleva,

y pienso en ti aún en la noche
colgado de estrellas,
y tú pensando en mí,
¡es muy bonito aquí afuera!

Lo mejor de mí
está en el próximo otoño,
caminándote entre las hojas
que de los árboles han partido,
en el resto de la vida cuando te siento,
en la nada del destino si no estás aquí conmigo,

como un fuego que se oye,
como un silencio de agua donde todo es lento,
y yo pensando en ti y tú mirando,
y tú pensando en mí y yo tan cerca.

Lo mejor de mí
son las horas siguientes que te regalo,
no hay mejor idea que me defina,
todavía busco darte forma en las cosas,
todavía encuentro tu razón en mis sueños,
como un diseño de un propósito,
como un camino que aún no puedo verlo,

y tú sola en el parque quizá llorando,
y yo te siento y yo llegando,
como a esa fotografía juntos que no tenemos,
¡el otro día sentí un pequeño latido
al acariciarte en el aire, eras tú!

Lo mejor de mí
es cuando te leo,
y tú sales a mi encuentro como una princesa
que espera ser rescatada,
y yo te miro y tú me preguntas:
¿vas a decirme algo?,
y yo te miro como lo mejor de mí,

y tú y tu nombre como el lugar más hermoso,
¡sé que no puedo hacerlo ahora
pero me gustaría besarte!,
y escucharte reir y volverte a besar,
y decirte: me gustas,
y besarte otra vez.

Lo mejor de mí
es cuando deseo pedirte una cita,
que caminemos de la mano
hasta la noche y el alba
sin promesas,
y robar una rosa de un rosal vecino para ti,
y saberte desde los labios,

el amor tiene raíces profundas,
y tú en tu cama
y yo en tu ventana,
el amor es siempre una caricia robada bajo la lluvia,
¡te esperaba!

Lo mejor de mí es amarte
y los planes que tengo contigo,
dos copas de vino
y que la vida nos suceda,
viejos discos, libros
y olvidarnos juntos de las heridas,

¿te gusta cocinar?,
todo está bien,
todo está bien.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

jueves, 22 de enero de 2015

Ella es así

Ella es así

 
Ella es así, 
de verdad,
me piensa con los ojos cerrados,
bella porque su alma está hecha de mar,
cautivante como un umbral,
cerca como la inspiración de un reflejo,

ella es un rincón
como el agua que se atesora,
la corteza de la debilidad,
un amor sin igual,

ella es así,
distinta a las demás.

Ella es así,
de mirada segura,
de silencios por horas
y se toma el tiempo y me desnuda,
ella pasa y entonces quiero más,
y me habla y quiero más,
y me toca y quiero más,

ella es como una luz que me devora,
un suspenso inesperado
con esos ojos que siempre me convencen
y me enamoro,
y el viento se hace poesía,

ella es así,
una ventana abierta con borde sin final.

Ella es así,
a veces siempre y otras quizá,
una bisagra entre ser única y la libertad
y se enfrenta siempre a mí,
si quedarse entonces la miro desde los pies
negándome a morir,
si partir arriesgándose a extrañarme,

y ella me puede
como el mismo camino,
como esa espera de suspiros que no hieren,
como ese sueño de amor que se sueña mirando el cielo,

ella es así,
un beso en un marco sin preguntas.

Ella es así,
no puede ser de otra manera,
ella ríe y cuando ríe
su primavera me condena,
ella duerme y cuando duerme soy promesas,
ella espera y cuando espera
soy un hombre que la mira,

ella me conoce,
sabe de mis deseos,
de mi amor respirable,
de mi estado posible porque la extraño,

ella es así,
como la noche que me mira desde el techo
y ya van como mil años.

Ella es así,
como toda primera vez,
un aliento que se extiende lento,
una palabra detallándose en caricias,
caricias sin tacto transformándose en caricias,
caricias íntimas a las que juntos despertamos,
caricias inmensas como la última confianza,
caricias implacables con pronóstico de amor,

ella tiene razón,
hay una breve escala en mi amor,
es cuando me pregunto por qué,
¿por qué la amo?,
pero sólo es un instante
después lo tengo claro,

la amo porque ella es así,
esa costumbre de amarla hace a mi entrega
y no se me gastan las palabras.

Ella es así,
de verbos maravillosos,
de primeros pasos
y primeros ojos.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Cuéntame una historia

Cuéntame una historia

 
La noche que nos conocimos 
me pediste que te contara mi vida. Es larga,
te advertí. No importa, tengo mucho tiempo, dijiste ...

EL PLAN INFINITO 
Isabel Allende

Cuéntame una historia
que sólo tú sabes,
de ese lugar en donde tú estás
e imagíname a tu lado,
como ave descalza,
como un sueño que de a ratos te sueña,

yo sé que ahí donde tú dices
la luna tiene cara de sol
y las estrellas saben de amor,
como si el blanco hubiese sido el primer color
y tú la primera mujer,

cuéntame que aquí
sólo soy yo y al revés.

Cuéntame una historia
que sólo tu cuentas,
a mis ojos que soñadores y repletos,
¡no te demores!,
deja que suenen los versos,
que las palabras sean tu para siempre,

yo sé que ahí donde tú sueñas
reina el silencio
y siempre te atropella el comienzo del agua,
porque tú te muestras pura, entera y verdadera,
porque le das paso a mi cuerpo como algo nuevo,

cuéntame que aquí te siento
como buen viento y en suspenso.

Cuéntame una historia
que sólo tú a mis adentros,
como si nada esperara y todo se volviese
pálpito y exaltación,
con ese vértigo que gotea en amorosos poemas
apuntándome al pecho,

yo sé que ahí donde guardas
los besos que no me has dado,
con los brazos desnudos y la brisa ensanchando,
me sientes con el alma disponible,
despertando y permaneciendo con el balcón abierto,

cuéntame que tendido pregunto por ti,
amándote sin nada que decirte
con un rumor a fiebre y junco.

Cuéntame una historia
como si quitaras los ramajes,
como si meditaras y fueses con mi árbol
la misma tempestad,
¿quién dijo que para amar hay que estar serenos?,
fluye en mi bosque sin preguntas al aire
y visítame de noche revelando tus secretos,

yo sé que ahí donde suspiras
te levantas en columnas,
porque eres sin descanso como un parque de niños,
crees en el regazo
y en el fuego de la sangre,
crees en las arenas gritando hacia el abismo,

cuéntame que sólo el amor descansa entre tus manos,
y yo te amo y tú lo sabes,
y yo te amo porque eso somos.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

lunes, 19 de enero de 2015

Disculpa a mis labios

Disculpa a mis labios

 
Siempre a la sombra 
de un viejo árbol
esperan por ti,
para embriagarse de la sal
de ese par de lágrimas que
siempre liberas cuando dices que me amas,
para pensarte y que seas suficiente,
y besarte con la misma intensidad
con la que te ama mi alma,
y conocerte y hacernos el amor,

no sólo una noche sino cien noches,
disculpa a mis labios,
tu inocencia toda endulza mi cuerpo.

Siempre en el suelo
a la distancia del cielo
perdidos en ti,
para ser el poema más hermoso
jamás escrito,
para expresarte que el mundo
sería perfecto si te quedaras,
y en mi búsqueda me detengo en ti
por lo que juntos conseguimos,

la libertad de irnos sin querer hacerlo,
el último suspiro siempre en el balcón de la inspiración,
disculpa a mis labios,
mientras me cuelgo en tus gestos y la armonía de tu voz.

Siempre sin huellas
sin principio y sin fin
entre las cosas pequeñas,
para empezar con un sueño
sin una razón,
sin un por qué,
como un silencio que invita a pintar una obra desnuda,
con palabras sin tiempo
y tu imagen en mi mente sin muros,

disculpa a mis labios,
se inundan de sensaciones indispensables,
lo que me haces,
¡yo creo en ti!

Para decir TE AMO
no quiero darme cuenta,
sólo la libertad,
la libertad de ser para que tú seas,
la que llega a mi vida y en este momento me lee,
la que espera siempre a mi lado y dispuesta,
la que me acepta y alivia mi carga,
la que me ama con cada caricia de su cuerpo,

sólo mis ojos saben contar nuestro pequeño universo,
sólo tú sabes que es cierto,
disculpa a mis labios,
soy un verso con el presente a nuestro favor.

Quiero estar allí
desde el próximo segundo,
y después un segundo más y así
hasta ser tú y yo,
para dejarme mirar hasta que me descubras,
para descubrir tus labios hasta tus sueños,
para necesitarte después de ti
y nuevamente a ti,
al pasar de los recuerdos,
al pasar de los errores,

sólo los dos hasta escuchar mi nombre de tus labios,
sólo los dos como algo que simplemente se da,
disculpa a mis labios,
te veo escondida y yo esperando.

¡Perdona a mis labios,
tú eres ese lugar!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

viernes, 16 de enero de 2015

Discúlpame

Discúlpame

 
Discúlpame amor, 
he llegado hasta tu puerta
sin preguntarte, es más,
sin saber por qué,
no tengo nada que vender,
nada que entender,
simplemento siento
que tú tienes algo que me pertenece.

Imagino tu cara de asombro a esta altura,
¿yo? - te preguntas - ¿algo tuyo?,
¡sí! - te respondo - ¡algo mío!

Discúlpame amor,
¿me das las llaves o juego
a seguir llegando?,
el amor no tiene reglas,
si te quiero no tienes que bien quererme,
si te amo no tienes que necesitarme,
simplemente que te enteres
que siempre se parte y se llega al mismo latido,

que la despedida nunca es angustia,
si reflexionas en toda la sangre que nos une,
que el llanto nunca es cobardía,
si somos mucho más que una fecha y una rima.

Discúlpame amor,
no por uno o dos días sino, discúlpame,
si abres la puerta de una vez y miras mis ojos,
verás una veta de amor,
de un amor que reconoce tus ojos diciéndote HOLA,
de un amor que sabe que existes,

discúlpame,
no quiero que pienses que acudo presuroso en tu auxilio,
no tengo que salvarte de nada
y tú no tienes que salvarme,
es que después de conocerte
todas las cosas me sobran:

el sol para abrir las rosas,
las auroras buscando la noche,
el tiempo mudándose de hora en hora,
la belleza de tus maneras
metiéndose a tientas en mis sueños.

Discúlpame amor,
desde este instante en que te lo pido
hasta tu voluntad,
con esas ganas de compartir
el universo todo a manos llenas,
con ese futuro que aguarda,
con esa costumbre,

es que he venido por ti desde mi cuarto sombrío,
desde que te empecé a soñar,
y el amor fue una ola
que a mi pecho rompía y rompía,
desde el mismo ayer, discúlpame:

por mis manos que te miran,
por mis ojos que te llaman,
por mis labios que te esperan,
por mi sonrisa,
por mis manos como flores,
por mis ojos como hierba,
por mis labios como tierra,
por mi vida,
por mis manos que te crean,
por mis ojos en luna y esfera,
por mis labios en tu casa y tu vereda,
por mi poesía.

¡Discúlpame amor estas excusas,
por mi amor desnudo,
por amarte así!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Del último poema

Del último poema

 
Del último poema 
prefiero tus cabellos,
que siembran y hacen andar
los hilos de mi hambre,
que espacian mis estrellas,
que saltan a mi vacío causando mi rostro,

tus cabellos sin importarles nada,
como mi sangre,
que lentamente te quiere
y al quererte toma conciencia,
como marea de mil manos,

tus cabellos del último poema,
el silencio y el grito,
lo que he sentido, lo que siento.

Del último poema
prefiero tus ojos,
que entienden mis mañanas
de razones sobradas,
que confirman mis sospechas sobre el mundo
en que vivimos,
sin instrucciones para llorar,
dejando de lado los motivos,

tus ojos como una imaginación
dirigida a mí mismo,
como mis manos de preferencia en un rincón,
que juegan a robarte el corazón,
que juegan a adoptarte poeticamente,

tus ojos del último poema,
como ese libro que fue escrito
en un tiempo mucho menos
al de un rayo de sol.

Del último poema
prefiero tus labios,
con todos sus méritos,
con todo su coraje,
tus labios de tardes y aldea de barro,
y mis labios hasta que tú y tus dedos,

tus labios y esa clase de misterio
que hace simple el deseo,
que cuentan historias convertidas en pasión,
que me miran, al cabo me miran como un anclaje,

tus labios del último poema,
porque tu poesía está metida en mi alma,
como alegría profunda,
casi beligerante convertida en obligación.

Del último poema
prefiero leerte,
y al leerte tu juicio,
y como testigo tu voz,
y leerte como ese viento que es vela,
como ese viento que sólo aspira
a desbordar los límites,

leerte sin querer saberlo
y así descubrirte,
como una nana infantil,
como una trastienda de letras,

leerte dejando en evidencia ante el jurado que eres culpable,
de los buenos sentimientos,
de la última instancia,
de volvernos a pensar,
como ese amor de estar enamorados,
y también el amor de querer amar.

Del último poema
prefiero el azar,
aunque me adjudiquen todos los versos que escribo,
aunque ninguna palabra sea palabra
sin tus cabellos,
sin tus ojos,
sin tus labios,
y yo distinga tres motivos para leerte:
tu belleza,
lo que afirmas cuando amas,
tu claro ejemplo de sentencia,

¡del último poema,
tu piel en varios poemas!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

miércoles, 14 de enero de 2015

Todo lo guardé en poesías

Todo lo guardé en poesías 


Nunca dejé que un beso 
caprichoso me comprenda,
no estuve alerta
a resistirme que seas mía,
jamás supe del silencio
de mis ojos,
nunca en absoluto
parpadeé ante tu deseo,

nunca le agradecí a las líneas de tu cuerpo
lo que mis enamoradas manos,
nunca estuve más de un instante
a tu puerta esperando,

todo lo guardé en poesías,
tu entono suave,
tu reflejo de luna,
tu alma y tu amor amante,
tu suspiro.

Nunca miré una estrella
y al mirarla te retraté,
nunca hallé en el recuerdo tu esencia,
no me asomé al amor a tu encuentro,
jamás complací tu ensueño
con ese mirar que nunca se cansa,

nunca tus labios fueron
casi un destino,
nunca tu inocencia
me desarmó por última vez,

todo lo guardé en poesías,
tu desnudez frente al espejo,
tu cabello perdido solamente en mis dedos,
mis letras despertando tu natural belleza,
esa rosa que siempre ofrecen en la vieja esquina,
de la mano de una niña,
de la mano de un ocaso por diez pesos.

Nunca te amé
como si no me importara,
un día dije: "aquí está"
y desde entonces soy uno,
nunca te pensé como cinta de agua
que libre compite con el viento,

jamás mi cuerpo se agitó
en todas direcciones,
siempre fui camino,
el del amor,
el de tu amor,
nunca lloví con ambición,
mi amor es entrega,

es que todo lo guardé en poesías,
la soledad, que al rodearme me dio poetas,
la yema de tus dedos como arroyo
a mis versos,
lo que estoy viendo y lo que imagino,
tú y yo y nosotros, todo,
hasta una cama donde pasarla bien.

Nunca amé y desamé
creyendo que era fácil de arreglar,
como si la simpleza de la hoja
pareciera que duerme,
cuando en realidad llora
por su herida y todo alrededor,
jamás el cielo fue duro como una pared
y yo contra él,

nunca perdí un día entre las horas,
y las horas nunca fueron para siempre,
y tú a mi lado descansando
y yo como flotando,
y tu espalda en silencio
y yo tratando de levantarte,

todo lo guardé en poesías,
mis besos a tu corazón virgen,
tu sombra apretando la mía,
tu cabeza en mi pecho
con la misma suerte que mi piel,
porque en esta relación no hay titulares ni suplentes,
todo, todo es porque puedes,
todo es porque quiero.

El aire bajo las ramas,
el lucero humedeciendo tu boca,
las noches de sumisas tardes,
las tardes de albas
y almas en los balcones,
y tus íntimos sentires hasta tu nombre,
todo lo guardé en poesías.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

martes, 13 de enero de 2015

Se puede fingir

Se puede fingir

 
Pero el amor es indefinible, 
su aspecto es de poesía,
es simple,
resume un sin fin de palabras
en una mirada,
su sentido carece de un qué y un cómo,
es en sí una expresión artística,
el amor es abstracto y como tal
es susceptible de ser confundido,
el amor es poético,
el amor es belleza,

se puede fingir con gestos
pero el amor se manifiesta,
es "ese algo".

Pero el amor es conocimiento intuitivo,
es a través de ti
pero está en ti
porque es lo que eres,
es de donde vienes,
el camino y hacia donde vas,
es esa inteligencia que es origen,
entonces es poder y abandono,
es nosotros y tampoco,

se puede fingir con actos
incluso con objetos creados,
pero el amor se manifiesta,
es "esa necesidad".

Pero el amor es un lenguaje especial,
es un mundo de emociones y silencios,
es otra realidad que parece describir la realidad,
un ensayo en los deseos,
un ejemplo de verbo
sin que exista ningún poeta,
es devorar con los ojos para empezar,
es un primer lugar que entiende la espera,

se puede fingir diciendo
que quien busca encuentra,
pero el amor se manifiesta,
"nunca está demasiado lejos,
nunca es ausencia".

Pero el amor, de hecho,
no dice pero es inevitable,
es un ejercicio declarativo, si se quiere,
un indicativo de simplicidad y armonía, el amor
obedece siempre a leyes, las propias,
a veces escribe, entonces es creación,
y el amor se pierde en el infinito,
pero no se pierde,
es esencia sin tiempo y sin interrogantes,
es ese misterio después del hallazgo,

se puede fingir
como una forma de pudor,
pero el amor se manifiesta,
"es esa liberación interior,
esa respiración vacía que de vacíos se alimenta".

Pero el amor es algo íntimo,
como el color,
como las hojas en otoño,
como un rayo de sol,
no se me ocurre definición más acertada:
el amor es una cosa liviana
que se ofrece como pájaro,
es una metáfora que no ha sido inventada,
es una emoción que siempre está por llegar,

se puede fingir
pensando sin pensar,
entonces el enamorado es el amor,
pero el amor se manifiesta,
"es un verso constituyéndose en un molde,
y sueña y admira y es línea perfecta".

Se puede fingir
y dejar de ser quien eres,
entonces enfermas,
pero el amor se manifiesta,
pero el amor se manifiesta.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

lunes, 12 de enero de 2015

Nuestro primer sueño


Nuestro primer libro 

EL AMOR DEL QUE TODOS HABLAN 



Tinta de Sangre 
Marcelo Roberto Galán Capel 
Namaste 

sábado, 10 de enero de 2015

Debajo de tu piel

Debajo de tu piel

 
Debajo de tu piel 
no eres simplemente sexo,
tu sangre no tiene divisiones,
como un río de muchas orillas,
como un alba siempre metida,
¡existes!,
todos los días existes
como interminables trenes,

porque debajo de tu piel,
debajo,
eres la llave que ignora la otra mitad,
esa fragilidad que ordena el amor.

Debajo de tu piel no hay pedazos,
todo es madera y aleatorio,
un poema es un valle,
unas manos sólo un hombre
a merced de su última inocencia,
como un verso que siempre es doble,
dos tintas,

porque debajo de tu piel
tú y yo se miran,
eres ese espacio del encuentro,
la distancia para existir sin nombrarse.

Debajo de tu piel se desprenden las palabras,
todo es silencio,
todo un universo donde los ojos caminan despacio,
donde el corazón celebra,
y entonces surge esa línea
de tu desnudez y la mía,
ese viento que se arquea
de tus labios a los míos,

porque debajo de tu piel
somos iguales y volando cuando los párpados se cierran,
porque debajo de tu piel vivimos,
como un árbol abierto entre el cielo y la tierra.

Debajo de tu piel somos un mundo
que se alarga en el cuerpo,
el principio,
lo que se dice sin motivo
hasta debajo de cualquier puente,
un amante a prisa vestido,
una puerta abierta y el café de la mañana,

sabemos de tocar las bocas con los dedos,
y sabemos recomenzar,
como esa libertad que siempre dibuja,

porque debajo de tu piel
somos una fruta madura,
habitantes de reinos sin castillos,
y vibramos más que en sueños.

Debajo de tu piel la luna y el sol
son pedazos de poesía,
pétalos de amor debajo de la almohada,
una boca que siempre se marcha
y al rato vuelve sedienta de besos,
porque el amor asciende,
y desde el fondo el amor es vientre,

porque debajo de tu piel,
el aire es como una garganta inagotable,
y el tiempo es siembra impar,
tú quieres ser y entonces mi alma,
¡y es tanto el amor que te siento en mi costado!,

porque debajo de tu piel estoy temprano,
porque te amo con un amor interminable.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

jueves, 8 de enero de 2015

Me hace falta

Me hace falta

 
Me hace falta 
que me sueñes,
con esos sueños que se alimentan
sin necesidad cotidiana,
sueños que bien sabemos,
son de fantasía,
pero aún así los hacemos nuestros,
sueños que despiertan cuando dormimos,

me haces falta, sí,
con los ojos cerrados,
con los ojos abiertos.

Me hace falta
que me sueñes,
como si el sueño fuese una tregua
que simplemente alguien se ha robado,
sueño tan íntimo como espejo,
sueño tan de noche
como de día,

me haces falta, sí,
de este lado
y del otro lado también.

Me hace falta
que me sueñes,
como si el alma se alzara desde los hombros,
y desde esos hombros fuese brisa,
y desde la brisa un sueño
de plantas cenicientas,
sueño que cae como desde la frente,
sueño que insiste,
como el fuego al corazón,

me haces falta, sí,
porque te miro y me estremezco
y me adelanto a ti, con amorosa prontitud.

Me hace falta
que me sueñes,
y que llegues siempre a buena hora,
sueño que emerge donde las sombras,
sueño que como las aves,
buscan tu huella,
me hace falta el sol de tu naturaleza,
me hace falta que me vivas
y respires sin inquietud,

me haces falta, sí,
y que tu rayo de amor me esculpa
sin detener su vuelo.

Me hace falta
que me sueñes,
como si restaran horas al sueño para soñar,
como si las palabras tuvieran por timón al deseo,
y la barca fuese un sueño,
eco de nuestra voz,
me hace falta tu respuesta de mil silencios,
como la luna escondida
y tú desnuda,

me haces falta, sí,
como ese amor que camina descalzo,
como esa mirada que busca sin encontrar,
como ese lugar donde soñar contigo, indefinidamente.

Me hace falta
que me sueñes
y que de amor me necesites,
¡tú decides!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Te amo como si

Te amo como si

 
Como si girando 
pasara la vida,
y el alma fuese un proceso,
y los versos cobraran formas
con las que tú te disfrazas,
como si la bohemia me cuidara,
y entre cuidados y sueños, volara,
y yo te eternizara donde vuelas siempre,
en este aire,

como si navegar a la deriva
fuese la noche,
con la mitad de mi memoria
y la otra mitad,
vestida de tu mirada.

Como si me dieras a elegir
esta dicha de andarte,
y por andar te eligiera con este amor
que sentado al borde te escribe,
con palabras que a veces te nombran
y otras se acuestan contigo,
como si pedacitos de olas
fuesen arrojadas por el mar,

como si colgada de tu hombro
siempre pendiera la ternura,
quieta por fin y en péndulo,
como prisionera de su propia voluntad.

Como si la voz jamás supiera del camino,
y fuese un liviano hábito entre tanto remolino,
como si una mano tibia
te hablara al oído,
y un día abriera tu camisa para amarte,
y esa caricia fuese tu perfume inevitable,
como si tu nombre y tu calle
fuesen letras de mis deseos,

como si siempre empezara
a llover cuando te pienso,
con gotas oliendo a tu cuerpo,
con gotas que juntos inventamos,
como si dos fuese uno,
y uno, el amor desnudo.

Como si una planta me levantara desde el techo,
y hojas me tejieran
en un ir y venir de versos,
y me sujetara de tu mano,
y me cayera de tu mano,
y de cada uno de tus dedos dependiera mi amor,
como si los relojes me rechazaran
y el tiempo se valiese de suspiros,
como si mis manos
fuesen tu amante tan amante,

como si tú fueses toda mi poesía,
y afuera el sol fuese más que el sol,
y la luna y mis ojos, tus labios,
de blanco y negro sin detenerse,

como si mi corazón estuviese loco
y tu corazón, condenado a esperarme.

Como si tú no lo supieras
y me miraras sin verme,
y me escucharas tuyo
ignorando que es tuya esta puerta que te espera,
como si el silencio se alzara
y a la vez te reclamara
para amarte sin cesar,
como si nosotros fuese siempre el primer fuego,

como si el alba,
un amor de ojos claros,
como si el ocaso fuese alas donde sea, pero contigo,
como si todo lo que me pasa fuese una flor
que se parece a una flor,
después del amor,

como si mi amor fuese un agua vertical,
que golpea
y golpea tus ventanas,
como si mi amor sólo te oyera,
como si mi amor sin dudas ni temores, sólo respuesta.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

viernes, 2 de enero de 2015

Hola, te he mentido

Hola, te he mentido

 
Te mentí toda vez 
que dije que me duermo
pensando en ti,
la verdad es que no puedo dormir, ´
es como si fuese dejando algo
que al mismo tiempo voy recogiendo,
pedazos de la vida tuya,
pedazos de la vida mía,

la verdad es que estás
siempre en la frontera y yo te miro,
¿cómo no mirarte si eres necesaria?,
tú ocupas el aire de mi aire
y mi libertad larga y tendida.

Te mentí toda vez
que dije que un color,
un sonido sabe a ti,
la verdad es que eres todas esas palabras
que me esperan en los cristales,
como si olieras a todo lo que miro,
a la flor y la sonrisa,
a las piedras y a las rosas,

la verdad es que
tú eres el fuego de mi sana costumbre,
mi aliento hasta la cumbre,
mi ambicioso mar de pétalos,
tú defiendes mis sueños
y yo tu amor disputo.

Te mentí toda vez
que dije que te sigo y te persigo,
la verdad es que nunca te vas,
eres mi compañera de alma,
el amor que siempre a mi costado,
ese calor que sólo sabe de mi corazón,
como si bien temprano fueses la madrugada,
como si tarde, el ocaso rodando por el suelo,

la verdad es que
de ti estoy sediento,
con esa sed de encontrarte y besarte hasta la locura,
es que me habitas,
y así días y días de todos los tamaños.

Te mentí toda vez
que dije que me dolía amarte demasiado,
la verdad es que te amo,
como esa paloma que asciende en un vuelo interminable,
con un amor impreso desde la hora
hasta las manos,
amando con amor confeso,
vigilante de la boca pero también, demandándola,

como las olas a su arena,
como la noche oscura a la noche que espera,
como ese rubor prometiendo la mirada,
la verdad es que me faltas,
desde tu ausencia hasta toda tú.

Te mentí toda vez
que dije que quería que vuelvas,
si estás lluviosamente dentro,
si prevaleces en el tiempo,
si el hogar es nuestro,
si siempre me veo en ti,
en todos tus espacios,

¡es largo mi amor como un amor largo,
como una bandada de versos
y tormenta de silencios!,

la verdad es que soy un árbol desbordante,
y tú la voz que me sujeta a la tierra,
venturosos,
iguales.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

De utopía

De utopía

 
Respírame, 
siente mi aroma
hasta sentir enteramente el atardecer,
respírame con la quietud profunda de los mares,
como esas cosas llenas de vida,
como esos valles distantes,
respírame libre,
te encontrarás en mis ojos.

Tócame,
como a la sombra de un inmenso árbol
tócame sin haberme jamás tocado,
con las manos que intentan conocerme
donde nadie lo ha intentado,
con esa distancia del cielo,
con esos deseos que abrazan,
tócame como si fuera un poema,
y jamás preguntes si escribo para ti.

Mírame,
me gusta que me mires sin barreras,
como quien deja brotar las palabras
simulando un cabello que simplemente cae,
como mira un amante,
mírame de pronto que tengo señales,
que mis manos son las de ahora,
que mis pasos persiguen tus sueños,
mírame que estoy desnudo,
y jamás estaré solo si tú me miras.

Sorpréndeme
y no te disculpes por la tardanza,
que cada abrazo tuyo me consiga,
que cada beso de tu boca
sea un beso sin respuestas,
que no nos sirve de nada
hablar de lo que pudo haber sido,
lo que importa es que estés aquí,
eres bienvenida.

Todas las partes de mi vida
tienen algo tuyo,
mi espera tiene la urgencia de las horas,
mi encuentro, las ganas de llorar,
mi garganta tiene un nudo
hasta que tú me hablas, y de pronto el sol,
y mi creencia sacude a mi juventud:
¡despierta, es el amor!

Como siempre,
aunque cumpla y cumpla años, eres tú,
la que me vence rodeándome con lo obvio de su piel,
la que me sabe suyo, más que un mundo,
la que me conoce desde antes y me goza,
como se goza sin esconder el cielo
dejando el alma dispuesta,
como una corriente amando las cicatrices,
como la luna temprana
y tú, mi muchacha enamorada.

De mi casa tienes el afuera,
ya sabes cómo,
no hay un llamador preciso,
golpea la puerta,
te reconoceré en el silencio,
sé que vas a llegar,
y serás un todo al borde
y yo un cachito de utopía,
y el amor será una sola palabra: hola.

¿Qué más quieres?,
para quererte más sólo te ofrezco el resto de mi vida.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

jueves, 1 de enero de 2015

Tú, mi primer amor

Tú, mi primer amor

 
El primer generoso amor 
imposible de cálculos,
las primeras palabras,
lentas como la marea al mirarme,
la primera afición a las estrellas
que entre pájaros parecían bailar,
el primer navegante de mi boca
como un paseante por una biblioteca,

mi primer amor afortunado,
resplandeciente como un libro en blanco,
mi primer amor, tú,
mi primer poema.

Mi primer sueño para verte,
¡aún tiemblan mis labios para definirte!,
tú estabas vestida de agua,
teniendo flor,
teniendo espinas,
y desde aquel día mi amor fue como un árbol,
amándote desde el viento,
como un madero obstinado al propio verso,

mi primer amor,
porque mi corazón aún sigue en el mismo bosque,
mi primer amor, tú,
escribo por ti desde entonces.

Mi primer recorrido tierno
y curiosamente delirante,
con esa embriaguez que sueña los mismos sueños,
pero distintos,
mi primer libro desde el fondo de ti,
mi primer niño,
mi mariposa,

mi primer amor por las calles
dando gritos,
absorbiendo y pensando tu nombre,
mi primer amor, tú,
salido un día al amanecer.

Mi primera puerta llamada
a la altura de mi cabeza,
sin terminar,
quizá para cambiar el refugio,
mi primera poesía como por milagro
y de tus labios,
mis primeros capítulos sin más ropa que la puesta,

mi primer amor en las manos
resbalando hacia mis sierras,
mi primer amor, tú,
como el otoño de hojas secas
que se levanta en primavera.

Mi primera princesa
y yo como un tonto enamorado,
y mi primer silencio perdido
y temblando,
mi primera certeza sin atreverme a mirar
pero mirando,
mis primeros deseos como cuando entra el sol
y dos ojos interminables,

mi primer amor que no puedo negar,
de color café,
lleno de manos,
lleno de partes,
lleno de encuentros conmigo,
mi primer amor, tú,
sin detenerlo.

Como una corriente
buscando el sendero,
y suena suave en las sombras,
mi primer amor, tú,
para nadie, para ti.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Otra batalla

Otra batalla

 
No propongo otra batalla 
que robarte el corazón,
que no me regales nada,
tú bien sabes que hacernos el amor
no es una razón,
si tú eres luna y yo sol,
si somos perfectos y brillantes
con aroma a dos,

y entonces la batalla de mirarte,
y entonces vestidos con sábanas de piel,

no propongo más que acercarme a tu amor
con mis labios,
como si volara en un beso.

No propongo otra batalla
más que despertar de nuevo,
y al hacerlo desnudar tus miedos,
hundiendo mi cabello en las manos de tu silencio,
hasta surgir,
hasta fluir en la sangre,
si tú eres un atajo de las estrellas
y yo un puente,
si somos páginas de un mismo libro,
como un faro de vez en vez,

y entonces la batalla de cada mañana,
soñarte como si el velero no hubiese partido del puerto,
y entonces como un péndulo que se ahoga,
de a ratos agua de río,
de a ratos agua de mar.

No propongo otra batalla
más que seas secretamente mía,
mía como un árbol,
que parece uno más del paisaje,
mía como esas laderas,
imitando auroras recostadas,
mía como las palomas que al volar,
semejan almas juntas,

y entonces la batalla de estar contigo
como barcos de papel,
creyendo conocer la vida,
volviendo a casa siempre a la misma hora
como una brisa,
mientras tú me amas
y yo escribo con el color de amarte también.

No propongo otra batalla
más que robarte tus olores
y aprenderte,
de la madera, tus espinas,
de los Nerudos versos,
ese rayo de tus ojos que no cesa,
de los Machados caminos,
esos Jaime Sabines de cada esquina,
y tú esperando,

y entonces la batalla de llenarme de ti,
¿qué es este poema si no eres tú?

No propongo otro horizonte que tus ojos,
como si un pájaro fuese inmutable en su rama,

cosas que amo,
como al aire,
como a ti,
como llorar,
sintiendo a veces tu sed aquí en el pecho,

y entonces la batalla de ser tú,
y yo el hombre más enamorado.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados 

Hombre civilizado

Hombre civilizado

 
¿Qué harías tú 
si yo te dijera que te amo?,
¡préstame tus oídos,
déjame susurrártelo!,
más bien aguarda unos minutos,
permite que me arregle,
es que no se trata de necesitar
alguien a quien amar,
sino de necesitarte,

¿qué harías si te dijera
que te amo desde la primera vez?,
no me contestes,
a veces el amor no se puede explicar,
y si se pudiera,
seguiría siendo un misterio para mí.

¿Por qué no puedo decidirme?,
¿recorto un poco mi barba
o la dejo libre?,
¿cambio mis ropas o
mejor, que me conozcas así?,
así, haciendo lo mejor que hago
cuando me quedo, mirarte,
así, con ojos sin nada que los guíe,
sin luna de pie,
sin partes de sol,
así, porque cuando te amo, tú eres ella.

¿Qué harías si te dijera
que estás bajo mi piel,
que eres mi mayor certeza?,
me gusta sentir tu camino de vuelta,
tus caderas,
y de alguna manera
el todo de tu verdad,

es que sin ti no hay colores en la ciudad,
ni sombra bajo la lluvia,

¿qué harías si te dijera
que haces el amor cada noche conmigo,
y entonces dices que me amas?

¿Qué harías si te dijera
que en este momento,
mientras lees,
dejo caer a tu alrededor todo mi amor?,
y se mezcla en tus manos,
y turba tus pensamientos,
y lo ves saltar por las aceras, sin rumbo y gritando:
¡aquí estoy!,

¿qué harías?,
al igual que un caballero de un viejo libro,
te dejo pasar primero,
y prometo por estos versos
que todo depende de ti,
tú eres donde alguien me espera,
tú eres donde brilla mi luz,
tú eres mi regreso a casa.

¿Qué harías si yo te dijera
que te amo?,

¡déjame caminar contigo!,
y llevarnos a cualquier lugar que deseemos,
y mostrarnos todas las cosas que queremos,
y hablar con la gente que nos quiera saber,

¡déjame necesitarte desde el principio!,
y ser tu hombre civilizado,
y amarte y ser amado,
y que nunca sea demasiado,

¿qué harías?,
mi azul cielo azul
es ahora tu hierba más verde.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados