domingo, 7 de diciembre de 2014

Para amar

Para amar

 
Para amar
después de amarte,
para que nunca sepan cuánto te amo,
para que me tomes y me estreches
por la mañana y por la noche,

yo no te pido más que un espacio,
un breve espacio de papeles blancos
regados por el suelo,
y que no importen las horas,
sólo te pido mi espacio
como una estela de ti
que se enredó en mi cabello,

para amarte así,
con trocitos en donde soy.

Para amar
después de amarte,
para que nunca sepan cuánto me provocas,
para que me reconozcas bien
como una manera
radiante de ser,

yo no te pido más que una urgencia,
una presurosa viceversa
de caricias mías pero tuyas,
de besos de tus labios pero que mis labios arrojan,
de una búsqueda sin hallarte
pero sin hallarte tenerte,

para amarte así,
quizá más lo primero.

Para amar
después de amarte,
para, vaya uno a saber,
por qué las nubes son simples nubes
y no una forma que elije el cielo para hacerse visible,
para crecer en ti sin permiso
pero lentamente como cae el rocío,

yo no te pido más que tu olor,
ese olor que viene a mí
cuando pienso en vos,
de aroma a jazmín,
de lo que prometiste y prometí,
ese olor del amor que viene después
pero que hay que pelear ahora,

para amarte así,
de un modo en que todo ocurre
y es casi un destino.

Para amar
después de amarte,
para desnudarte y desnudarme
como se desnuda la oscuridad,
para que me descubras,
y tus manos incrédulas
y mis manos libres,
y tengas el sencillo coraje de ser mía,

yo no te pido más que el miedo,
ese miedo previo al escuchar tu nombre de mi boca,
ese miedo que no te abandona
y que hace a la espera,
¡nos deseamos tan cerca!,
¡nos sabemos poro a poro!,

para amarte así,
y me das tu cuerpo y yo mi sangre,
y me das tu calma y yo mi tacto,
y me das tu corazón y yo mi piel,
y me encierras en ti y yo voy,

¡para amar
después de amarte,
porque vos y porque yo!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados