jueves, 4 de diciembre de 2014

No sé si debo

No sé si debo

 
Desde ese día,
tus ojos y mis ojos
en una sola mirada,
desde ese día
tú y yo, una breve palabra,
me gustas, pero te miro,
me callo y te sonrío,

no sé si debo,
no nos conocemos,
y el sol que viene de lejos
y hacia nosotros,
y tú y yo desnudos
por el tronco y por las ramas.

Desde ese día
todo crece rápido,
como de un día para otro,
las pieles se vuelven tiempo,
todo se pierde,
todo regresa,
todo es todas partes
sin caerse nunca,

no sé si debo,
ayer te estuve observando
pensando en ti,
y quedamos juntos,
reposando y dormitando en el alma,
juntos, en los largos del tiempo.

Desde ese día
cae y cae lentamente el silencio,
también de mar nos envuelve,
como si golpeara nuestras ventanas el viento,
y todo es raíz que no puede moverse,
y todo es rayo, como si mil manos,

no sé si debo,
estoy como aquel primer día
siendo el hombre de tus sueños,
tu nombre más querido,
y tú la mujer de las palabras que me rondan,
mi búsqueda sucesiva.

Desde ese día
amanezco contigo,
arriba y abajo
y por todos lados desde ese día,
como un regazo de nidos,
guardado y abrigo,
como una espera en el cuarto
revolviendo las horas,

no sé si debo,
mis ojos abiertos son como de recién niño,
mi boca abierta es como un manantial,
y mi aire abierto parece llamarte,
y mi mirada abierta,
desde ese día eres brisa
y yo abierto mi pecho.

Desde ese día
soy poco a poco,
y cada vez más igual a tu traje,
y te encuentro hasta debajo de mis sábanas
como un desvelo de mi memoria,
y te sostengo como el agua corriendo,
con pasión frutal,
como en un sueño,

no sé si debo,
en mi casa está todo abierto,
mi amor hallado,
mi amor contigo,
mi amor querido pero a tu lado,
mi amor tibio en tu cuerpo y de tus pasos,

¡desde ese día te reclamo,
no sé si debo!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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