jueves, 18 de diciembre de 2014

Dime que sí

Dime que sí

 
Si alguna vez 
te pregunto por qué,
dime que sí,
que veremos tú y yo
al alba abrir,
que seremos donde el viento
es pincelada de lirio,
ese sonido
que roza el vidrio
como desnuda caricia,

dime que sí,
como una lluvia que besa,
como una sábana tibia
en la orilla del amor.

Si alguna vez
soy insistente,
dime que sí,
que tu cuerpo es conmigo
como nace un deseo,
que mi sueño es tu sueño
extendido entonces de mi mano a tu mano,
que donde yo sólo soy, tú eres,
alas en mi pecho,

dime que sí,
en ese lugar donde el amor crece
y es fuego con nieve,
y tiene ya por visto el horizonte,
y tu nombre es ahora mío.

Si alguna vez
me encuentro lejos,
dime que sí,
y yo comprenderé tu corazón,
que mi sombra está llena de tus centros,
que no puedo caminar sin ser tu huella,
que la noche es del color de tu mirada,

dime que sí
y yo tendré la sensación que tú me llamas,
pero no me lo digas con palabras,
y beso tu boca
y pinto tu rostro con el temblor del agua,
y soy camino apto solamente para una vida sin muros.

Si alguna vez
tu deseo es beber de mis hojas,
dime que sí,
y yo seré raíz del aire que tú dejas,
del amor, con sutiles argumentos,
de tus ojos,
volviéndote a mirar otras mil veces,

dime que sí,
¡no te sueltes!,
yo fui un día la gaviota y ahora soy de ti.

Si alguna vez
llegas y me llevas,
dime que sí,
que donde comienzas tú yo soy tu amante,
que el mañana es eterno en el ayer,
dime que sí
como mece el mar las dos arenas,
dos cuerpos,
dos olas,
dos amores frente a frente,

dime que sí
que dos pieles yo tengo,
la del sol de largos velos,
la de la luna y su silencio.

¡Dime que sí y déjame decirte:
es el amor en un ejercicio de letras!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados